Antonio Ramírez Victorio
Diaporein, Grupo Peruano de Investigaciones Filosóficas y Transdisciplinarias, Lima, Perú

Palacio Presidencial, Lima. (cc) Dozenist.
El sábado 5 de noviembre de 2011, en el contexto del VII Taller Teórico Internacional Neurociencia y Ciencia Cognitiva: Empresa, Educación y Comunicación, celebrado en Lima, tuvo lugar la fundación de la Red de Investigación Latinoamericana en Ciencia Cognitiva (RILCC). Damos cuenta aquí de los detalles de este evento, sus objetivos y planes inmediatos.


Las lenguas del mundo difieren enormemente en su complejidad morfológica. Nociones como el tiempo, el aspecto, la negación, la evidencialidad o la estructura de eventos se pueden expresar por medios morfológicos o simplemente de manera léxica. Lupyan y Dale (2010) han realizado un estudio estadístico de más de 2000 lenguas en el que encuentran un alto grado de correlación entre la complejidad morfológica de una lengua y factores demográficos como el número de hablantes, su extensión geográfica o su grado de contacto lingüístico con otras lenguas. Estos resultados apuntan a la relevancia de factores socio-culturales en la explicación de la estructura gramatical de las lenguas.
Las evidencias de carácter biológico sugieren que, si bien la facultad del lenguaje puede considerarse, en lo sustancial, una capacidad cognitiva funcionalmente independiente, no lo sería por completo en términos genéticos/moleculares, neuronales o evolutivos.
La investigación sobre la memoria ha demostrado que conocer más hechos sobre algo conlleva un incremento en el tiempo de reconocimiento de información al respecto (el efecto abanico). Aunque explicable por teorías de amplio espectro sobre la cognición humana, este efecto de interferencia plantea una paradoja: ¿cómo es posible entonces que un experto en un tema no sucumba ante los efectos de la interferencia durante la recuperación? La respuesta parece estar relacionada con la capacidad para integrar la información en estructuras complejas de información.