Julio Santiago
Dept. de Psicología Experimental y Fisiología del Comportamiento, Universidad de Granada, España
Poder y altura se relacionan a menudo en el lenguaje habitual y en multitud de convenciones sociales y culturales. Estudios recientes demuestran que esta asociación tiene efectos sutiles, profundos y automáticos en nuestro razonamiento social, y sugieren un posible origen, ligado a experiencias humanas universales.

¿Puede el lenguaje influir en el razonamiento matemático? Estudios realizados con tribus del Amazonas que cuentan con sólo unas pocas palabras para los números parecen indicar que éste es el caso.
Estudios neurocientíficos recientes que sugieren una mente activa durante el sueño contradicen la idea platónica del sueño como muerte parcial. Dichos estudios muestran que el cerebro discrimina estímulos complejos durante el sueño, sugiriendo que permanecen activos procesos de alto nivel. Ello genera interrogantes sobre los mecanismos del sueño, replanteando la relación entre cognición y consciencia.
Recientemente se ha producido un «renacimiento» de la hipótesis whorfiana del relativismo lingüístico, sobre todo en el campo de la relación entre lenguaje y percepción del color. Sin embargo, trabajos también recientes apoyan sin duda ciertos universales en cómo vemos y nombramos los colores. Quizás, la evidencia empírica lo que nos muestra es que la «verdad» está en algún punto medio.
Una serie de nuevos estudios muestran cómo la lengua afecta en determinados aspectos a la percepción cromática, proporcionando de esta manera nuevos argumentos para la Hipótesis del Relativismo Lingüístico.