Miguel López Astorga
Universidad de Los Lagos, sede Concepción, y Universidad San Sebastián, sede Concepción, Chile
La paradoja de los cuervos negros de Hempel nos lleva a pensar que en la mente humana, además de la lógica, intervienen otras variables. Este problema también pone de relieve que lo lógico no siempre coincide con lo más sencillo, lo más rápido o lo más eficaz. No obstante, los supuestos teóricos de la teoría de la relevancia de Sperber y Wilson pueden aportar una posible solución a esta paradoja.

La incorporación de información falsa en la memoria de un suceso delictivo puede alterar el subsiguiente testimonio. Para estudiar la aceptación de tres tipos diferentes de información falsa se realizaron tres experimentos aplicando el paradigma de la información engañosa. Los resultados señalan que los detalles (vs. acciones), los contenidos periféricos (vs. centrales) y la información de tipicidad alta (vs. baja) se aceptan con mayor facilidad.
Ponemos un especial interés en expresarnos con palabras, pero olvidamos que, en ocasiones, nuestras emociones, nuestra cara e incluso una simple mirada pueden ser más precisas que la más detallada de las explicaciones. Recientes investigaciones van más allá, y señalan que nuestras preferencias, deseos y prejuicios pueden estar influidos por la mirada y las expresiones faciales emocionales que observamos en los demás.
Cuando sentimos la necesidad de comunicarnos, utilizamos a menudo sistemas de signos convencionales, cuyo fin es facilitar la transmisión de la intención comunicativa. Resulta difícil observar cómo emerge un sistema de signos convencional. Un estudio reciente ha permitido trazar los elementos clave de este proceso, al observarlo dentro de un entorno controlado.
Los seres vivos han sido capaces de adaptarse a los cambios del entorno durante millones de años utilizando técnicas que parecen inteligentes. El comportamiento colectivo de algunos seres vivos puede ayudar a encontrar algoritmos capaces de resolver problemas complejos. Un claro ejemplo es el caso de las colonias de hormigas que, gracias a su trabajo colaborativo, consiguen superar un gran número de barreras.