Alba Massolo y Mariel Traversi
Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad Católica de Córdoba, Argentina

(cc) Pat Loika.
La ideología influye fuertemente en los procesos de producción y evaluación de argumentos. El llamado sesgo a mi favor (“myside bias”) pone de manifiesto la tendencia de las personas a generar y evaluar hipótesis de manera sesgada por sus propias inclinaciones y opiniones. Diversos estudios experimentales han dado cuenta de este fenómeno característico del razonamiento humano. Si bien algunas teorías explicativas recientes resaltan las ventajas adaptativas de este sesgo, consideramos que no deberían subestimarse sus posibles consecuencias negativas en determinados contextos de interacción social.


En el siglo XIX, el químico Kekulé aseguró que había descubierto la estructura de la molécula del benceno gracias a que había soñado con una serpiente que se mordía su cola. Este hecho provocó que muchos pensaran que en la invención no tienen un papel tan importante el estudio y la actividad metódica. No obstante, parece que, en realidad, sí que poseen una función esencial y que la creatividad es el resultado tanto de las peculiaridades subjetivas del individuo como de su formación académica.
La tarea de selección de las cuatro tarjetas de Peter Wason ha sido, por los resultados experimentales tan extraños que arroja, un ejercicio polémico desde su aparición. En los últimos tiempos han surgido teorías que defienden que lo que ocurre con esta tarea es que, simplemente, los sujetos no comprenden del modo esperado las instrucciones que se les ofrecen.