Miguel López Astorga
Instituto de Estudios Humanísticos “Juan Ignacio Molina”, Universidad de Talca, Chile

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Los errores de razonamiento que cometemos con asiduidad pueden llevarnos a pensar que realmente las personas no somos racionales. No obstante, el problema puede residir en que la información sobre la que razonamos no es lo suficientemente explícita, lo que puede provocar interpretaciones que no se atienen a lo expresado literalmente. Algunas propuestas recientes tratan de explicar qué es exactamente lo que debe estar explícito en los mensajes para que no se cometan errores relacionados con el razonamiento acerca de oraciones condicionales.




En los modelos de procesamiento numérico se asume que para llegar a la información fonológica que nos permite nombrar un dígito arábigo como “3”, tenemos que acceder previamente a su significado (la cantidad 3). Esto no es necesario cuando leemos una palabra numérica como “tres”, pues podemos pronunciarla sin entender a qué cantidad se refiere. Pero nuestro equipo ha mostrado recientemente que tanto la denominación de dígitos arábigos como la lectura de palabras numéricas pueden realizarse sin acceder al significado. Creemos que el acceso directo a la fonología en el caso de los dígitos arábigos podría derivarse del aprendizaje temprano y de la frecuencia de uso de este tipo de símbolos numéricos.