Carlos González-García, Pío Tudela y María Ruz
Dept. de Psicología Experimental, Universidad de Granada, España

(cc) morgantj
Pese al éxito de la resonancia magnética, en los últimos años el debate acerca de sus limitaciones ha fomentado la aparición de diferentes acercamientos que intentan superar estas críticas históricas hacia la técnica. Uno de ellos es el análisis de patrones multi-vóxel (MVPA), que ha facilitado el estudio de problemas hasta ahora inaccesibles. A partir de datos más finos y certeros que los obtenidos con los análisis clásicos, han empezado a surgir resultados que cuestionan las ideas más arraigadas acerca de asuntos como la volición y la libertad del ser humano.




La ‘tesis de la mente extendida’ (TME) sostiene que ciertos procesos cognitivos deben entenderse como situados, corporizados y orientados hacia el logro de objetivos concretos. Estos procesos se suelen desarrollar en situaciones de la vida real en interacción con el ambiente material y social. En estas situaciones, TME propone que el cerebro, el cuerpo y el mundo se llegan a coordinar de cierta manera que hacen que la mente literalmente se extienda hacia el mundo exterior.