Silvia Benavides Varela
International School for Advanced Studies (SISSA/ISAS), Italia

Un bebé recién nacido en una prueba de memoria con la NIRS. Foto: (cc) Fabrizio Giraldi.
La capacidad para memorizar sonidos de palabras es un requisito fundamental para la adquisición del vocabulario. Distintos trabajos han demostrado que el cerebro de los seres humanos está preparado para procesar los sonidos del lenguaje desde las primeras horas de vida. Sin embargo, pocos estudios se han focalizado en las capacidades y limitaciones de la memoria para palabras de los recién nacidos. Según un reciente trabajo de nuestro laboratorio, la capacidad para recordar palabras existe desde el nacimiento, pero se ve limitada por el fenómeno de interferencia selectiva.


La ‘tesis de la mente extendida’ (TME) sostiene que ciertos procesos cognitivos deben entenderse como situados, corporizados y orientados hacia el logro de objetivos concretos. Estos procesos se suelen desarrollar en situaciones de la vida real en interacción con el ambiente material y social. En estas situaciones, TME propone que el cerebro, el cuerpo y el mundo se llegan a coordinar de cierta manera que hacen que la mente literalmente se extienda hacia el mundo exterior.
La introducción de nuevas técnicas de análisis de ritmos EEG en el estudio de la comprensión del lenguaje permite explorar esta habilidad humana desde una perspectiva de integración de grupos de redes neuronales. Los ritmos de disparo neuronal que generan estos grupos pueden conectarse por sincronía formando unidades funcionales transitorias distribuidas en diversas áreas del cerebro. En esta revisión comentamos algunos de estos ritmos y su relación con el lenguaje.
Un equipo de neurocientíficos ha desarrollado una interfaz cerebro-ordenador basada en un teléfono móvil. Las personas con movilidad reducida podrían beneficiarse de este innovador sistema en un futuro próximo. En el experimento que aparece en la fotografía de portada, el participante utiliza únicamente su pensamiento para marcar un número de teléfono. Ciencia Cognitiva ha entrevistado al Dr. Yijun Wang, ingeniero biomédico de la Universidad de California en San Diego, que trabaja en este proyecto.