Ángel Correa
Dept. de Psicología Experimental y Fisiología del Comportamiento, Universidad de Granada, España
La neurociencia aplicada utiliza tecnología y conocimiento sobre el cerebro para resolver problemas prácticos, principalmente en la clínica y el trabajo. La cura de lesiones neurológicas, Parkinson y Alzheimer, podría depender de terapias génicas, neurofeedback, neuroestimulación magnética o implantes neurales. En neuroergonomía, la aplicación de la realidad virtual mejora la productividad y la seguridad laboral.

Un aspecto clave en lectura es el proceso de reconocimiento de las letras en las palabras. Dicho proceso tiene un componente de normalización de la información sensorial conforme a unos patrones almacenados. Un ejemplo es que cuando leemos un ítem como M4T3R14L se activa inicialmente el significado de MATERIAL.
¿Depende nuestra percepción musical de la forma en que nos movemos? Estudios recientes demuestran que nuestro movimiento modula la percepción del ritmo, resaltando el carácter multisensorial de nuestra experiencia musical. Estudios con bebés y adultos destacan el importante papel del movimiento en la percepción musical.
¿Cómo distinguimos qué movimientos son voluntarios y cuáles no? Gracias al trabajo de Sato y Yasuda (2005) sobre los factores determinantes de nuestra experiencia agente, parece que la clave está en que anticipamos de manera automática la estimulación sensorial propioceptiva que debe seguir a determinada intención motora, en una escala temporal muy precisa. Sus resultados avalan el modelo cibernético de control motor denominado «del modelo interno y la copia de eferencia».
El cerebro genera ritmos sin parar. Los ritmos cerebrales constituyen un lenguaje de comunicación entre neuronas mientras procesan información. La investigación dedicada a descifrar este lenguaje está revolucionando tanto teorías neurocientíficas como aplicaciones clínicas y tecnológicas. Hoy se piensa que los ritmos cerebrales cumplen un papel crucial en funciones cognitivas como percibir, recordar o moverse. El control a través del pensamiento de objetos electrónicos reales o virtuales ha dejado de ser una ficción gracias al desarrollo de la interfaz cerebro-computadora.