Inmaculada León (a), Juan A. Hernández (a) y Jaime Vila (b)
(a) Dept. de Psicología Cognitiva, Social y Organizacional, Universidad de La Laguna, España
(b) Dept. de Personalidad, Evaluación y Tratamiento, Universidad de Granada, España
Para la persona de la calle, y también para las teorías cognitivas de la emoción, lo que sentimos hacia alguien que nos ha hecho algo malo depende esencialmente de si consideramos que ha sido intencional o que ha sido accidental. Sin embargo, los estados y reacciones del cuerpo también parecen contribuir a esta reacción. En concreto, una alta Variabilidad Cardíaca parece modular en términos positivos la interpretación de los hechos, haciendo disminuir en consecuencia la emoción sentida. El que una variable esencialmente fisiológica como ésta actúe como un factor modulador de interpretaciones más tolerantes y racionales daría apoyo a las teorías que consideran que el cuerpo es parte integrante de las evaluaciones que hacemos sobre el mundo.

De Groot estuvo interesado por la actividad intelectual que tiene lugar cuando jugamos al ajedrez. Sus estudios le condujeron a diversas conclusiones, una de las cuales es que los momentos más importantes en el pensamiento y que inclinan a un movimiento o a otro son los primeros instantes tras observar una nueva configuración del tablero. Una teoría relativamente reciente, la teoría dual del razonamiento, parece apoyar esta tesis y puede dirigir el estudio del funcionamiento del cerebro de los grandes maestros de ajedrez.
Tener una personalidad ansiosa o estar ansioso en una determinada situación hace que atendamos de modo diferente a lo que acontece. Investigaciones recientes están descubriendo las relaciones específicas de la ansiedad-rasgo y de la ansiedad-estado con diferentes procesos atencionales. La intervención terapéutica para aliviar los trastornos de ansiedad, tan frecuentes en nuestra época, se va a beneficiar de este conocimiento.
La actividad coordinada entre distintas areas cerebrales determina cómo el cerebro procesa la información, y también el comportamiento individual. Sus alteraciones resultan en desviaciones del comportamiento. Especificamente, hay indicios de que los patrones de sincronización cortical son diferentes entre individuos con autismo comparados con no autistas.
Estamos asistiendo a un importante desarrollo tecnológico en el registro y análisis de la actividad cerebral. No sólo aparecen nuevas técnicas como la de espectroscopía por luz cercana al infrarrojo, sino que se combinan las que ya existían (EEG y fMRI) para mejorar la calidad del registro. La sofisticación de las metodologías de análisis impulsa investigaciones tan sorprendentes como las de «lectura del pensamiento».