Luis Carlos Delgado, Pedro Guerra, Pandelis Perakakis y Jaime Vila
Dept. de Personalidad, Evaluación y Tratamiento, Universidad de Granada, España

(cc) Marta Yglesias.
Las técnicas de meditación son fruto de una antiquísima tradición que sólo recientemente se ha sometido al escrutinio científico. Aunque actualmente hay consenso sobre su capacidad de inducir cambios en el funcionamiento del sistema nervioso y sobre su efectividad como terapia para ciertos tipos de trastornos psicológicos, aún nos queda mucho que descubrir. Describimos aquí un estudio reciente de nuestro laboratorio donde se valora la capacidad de una técnica de meditación conocida como “mindfulness”, o atención plena, para reducir la preocupación crónica, y se avanza en la comprensión de sus mecanismos psicofisiológicos subyacentes.

Las evidencias de carácter biológico sugieren que, si bien la facultad del lenguaje puede considerarse, en lo sustancial, una capacidad cognitiva funcionalmente independiente, no lo sería por completo en términos genéticos/moleculares, neuronales o evolutivos.
Numerosas investigaciones tanto en animales como en humanos muestran cómo en ciertas situaciones los estímulos contextuales pueden tomar un papel crucial en la recuperación de la información aprendida. Una de estas situaciones es cuando los contextos donde el aprendizaje tiene lugar poseen valor informativo, en cuyo caso toda la información aprendida en ellos será dependiente del contexto donde se aprendió.
Distinguir cuándo una persona miente o dice la verdad es muy difícil. Investigaciones recientes sugieren que crear y mantener una mentira supone un considerable esfuerzo cognitivo, y que ese esfuerzo puede ser observable, ayudando a detectar las mentiras. Cuando se aumenta la carga cognitiva de los participantes mediante la simple instrucción de mirar a los ojos del entrevistador, los interlocutores pueden cazar al mentiroso por encima del nivel de azar.
Las consonantes y la vocales parecen tener funciones diferentes. Mientras las consonantes están más directamente implicadas en el procesamiento léxico, las vocales tienden a marcar rasgos sintácticos. Estudios recientes con lenguajes artificiales confirman esta hipótesis. Los resultados muestran que las palabras se reconocen más fácilmente sobre las consonantes, mientras que se extraen y generalizan reglas más fácilmente sobre las vocales.