Manuel Perea (a), Joana Acha (a) y Manuel Carreiras (b)
(a) Universitat de València. (b) Basque Center on Cognition, Brain and Language. España.
El empleo de abreviaciones es consustancial al lenguaje (v.g., Dr, Av, etc.). En los últimos años, la aparición del lenguaje SMS (v.g., la frase «kdmos xa cnar?») suscita preguntas sobre cómo procesamos frases con tantas palabras abreviadas. Un experimento de nuestro laboratorio muestra que el ahorro de espacio no implica necesariamente ahorro cognitivo.

La paradoja de los cuervos negros de Hempel nos lleva a pensar que en la mente humana, además de la lógica, intervienen otras variables. Este problema también pone de relieve que lo lógico no siempre coincide con lo más sencillo, lo más rápido o lo más eficaz. No obstante, los supuestos teóricos de la teoría de la relevancia de Sperber y Wilson pueden aportar una posible solución a esta paradoja.
Ponemos un especial interés en expresarnos con palabras, pero olvidamos que, en ocasiones, nuestras emociones, nuestra cara e incluso una simple mirada pueden ser más precisas que la más detallada de las explicaciones. Recientes investigaciones van más allá, y señalan que nuestras preferencias, deseos y prejuicios pueden estar influidos por la mirada y las expresiones faciales emocionales que observamos en los demás.
Cuando sentimos la necesidad de comunicarnos, utilizamos a menudo sistemas de signos convencionales, cuyo fin es facilitar la transmisión de la intención comunicativa. Resulta difícil observar cómo emerge un sistema de signos convencional. Un estudio reciente ha permitido trazar los elementos clave de este proceso, al observarlo dentro de un entorno controlado.
La tarea de selección de las cuatro tarjetas de Peter Wason ha sido, por los resultados experimentales tan extraños que arroja, un ejercicio polémico desde su aparición. En los últimos tiempos han surgido teorías que defienden que lo que ocurre con esta tarea es que, simplemente, los sujetos no comprenden del modo esperado las instrucciones que se les ofrecen.