Cristina Gordo y Sergio Moreno-Ríos
Dept. de Psicología Evolutiva y de la Educación, Universidad de Granada, España

(pexels) Talal Hakim.
Las interacciones sociales requieren adoptar la perspectiva de otras personas. Esta tarea se ve dificultada por la existencia de sesgos cognitivos producidos al asumir que el conocimiento de los otros es igual al nuestro. Esto ocurre, por ejemplo, cuando se envía un mensaje sarcástico sin la información necesaria para que la otra persona lo interprete como tal. El error se denominó “transparencia ilusoria”, creyendo que el origen estaba en considerar que nuestras intenciones son “transparentes” para los otros. Estudios posteriores de nuestro laboratorio confirman la existencia del error en niños y adultos, aunque cuestionan esta explicación.



¿Depende nuestra percepción musical de la forma en que nos movemos? Estudios recientes demuestran que nuestro movimiento modula la percepción del ritmo, resaltando el carácter multisensorial de nuestra experiencia musical. Estudios con bebés y adultos destacan el importante papel del movimiento en la percepción musical.
¿Por qué los seres humanos tenemos una infancia, sin lactancia, y una adolescencia tan prolongada? Nuestro cerebro tan grande, en proporción al tamaño de nuestro cuerpo, nos obliga a nacer con un grado de inmadurez muy acusado. Para alcanzar el pleno desarrollo necesitamos un periodo de maduración que se prolonga hasta los 18 años. Esta estrategia de supervivencia ya estaba presente en los homínidos de hace 400.000 años.