Julio Santiago
Dept. de Psicología Experimental y Fisiología del Comportamiento, Universidad de Granada, España
A pesar de la asociación casi universal de la derecha con la vida, lo correcto, positivo, y bueno, y de la izquierda con la muerte, lo inadecuado, negativo y malo, descubrimientos recientes demuestran que las personas zurdas mantienen la asociación contraria. Los zurdos se convierten así en un caso crítico en el que las asociaciones conceptuales fruto de la experiencia sensoriomotora y las que se apoyan en usos lingüísticos y culturales se contradicen. Sus datos demuestran que la experiencia sensoriomotora por sí sola es capaz de generar asociaciones conceptuales abstractas.

La sílaba no es sólo una unidad lingüística en producción de habla, sino también una unidad temporal que organiza nuestra percepción auditiva. Recientes modelos teóricos como la Gramática Auditiva (Nakajima & Sasaki, 1996) resaltan esta idea proponiendo sistemas de producción y percepción independientes con acceso a un mecanismo central común dedicado al procesamiento y organización temporal de ambos sistemas.
Además de su funcion comunicativa, el lenguaje puede ser una poderosa herramienta para determinadas tareas cognitivas, p.ej la formación de categorías. Se presenta un experimento en el que los participantes deben clasificar una serie de aliens como amistosos o agresivos. Los participantes a los que se suministra una etiqueta lingüística arbitraria son más eficientes a la hora de realizar esta tarea.
En la lectura, las sílabas son unidades que permiten al lector poner en comunicación la percepción del estímulo impreso en el papel con la representación de la palabra en su memoria léxica. Su naturaleza es fonológica y su origen está en el habla, pero esta unidad ha sido reutilizada por los procesos de lectura para facilitar el reconocimiento de las palabras.
Cuando sentimos la necesidad de comunicarnos, utilizamos a menudo sistemas de signos convencionales, cuyo fin es facilitar la transmisión de la intención comunicativa. Resulta difícil observar cómo emerge un sistema de signos convencional. Un estudio reciente ha permitido trazar los elementos clave de este proceso, al observarlo dentro de un entorno controlado.