Javier Rodríguez-Ferreiro (a) y Fernando Cuetos (b)
(a) Departament de Psicologia Bàsica, Universitat de Barcelona, España
(b) Departamento de Psicología, Universidad de Oviedo, España
El deterioro de la capacidad de los enfermos de Parkinson para nombrar dibujos de acciones indica que las estructuras neuronales encargadas de controlar el movimiento juegan un papel crucial en el mantenimiento del significado de los verbos de movimiento y, por tanto, que procesos cognitivos como el lenguaje dependen de cómo funciona nuestro cerebro en su relación con el entorno.

Para aprender de la experiencia y ajustar nuestro comportamiento necesitamos evaluar las consecuencias de nuestra conducta. ¿Cómo y dónde tiene lugar esta evaluación en el cerebro? Recientemente hemos descrito que la información necesaria para alcanzar una decisión y evaluar sus consecuencias está representada en la corteza premotora ventral.
El significado de una palabra nueva puede adquirirse extrayéndolo de un contexto lingüístico, tanto durante la lectura como durante una conversación. Aún no sabemos cómo nuestro cerebro lleva a cabo este proceso de extracción y posterior aprendizaje del significado de nuevas palabras. En esta investigación hemos simulado el aprendizaje de palabras nuevas concretas y abstractas a partir de información contextual verbal, con el fin de caracterizar las regiones cerebrales implicadas durante el curso de este proceso.
Para la persona de la calle, y también para las teorías cognitivas de la emoción, lo que sentimos hacia alguien que nos ha hecho algo malo depende esencialmente de si consideramos que ha sido intencional o que ha sido accidental. Sin embargo, los estados y reacciones del cuerpo también parecen contribuir a esta reacción. En concreto, una alta Variabilidad Cardíaca parece modular en términos positivos la interpretación de los hechos, haciendo disminuir en consecuencia la emoción sentida. El que una variable esencialmente fisiológica como ésta actúe como un factor modulador de interpretaciones más tolerantes y racionales daría apoyo a las teorías que consideran que el cuerpo es parte integrante de las evaluaciones que hacemos sobre el mundo.
De Groot estuvo interesado por la actividad intelectual que tiene lugar cuando jugamos al ajedrez. Sus estudios le condujeron a diversas conclusiones, una de las cuales es que los momentos más importantes en el pensamiento y que inclinan a un movimiento o a otro son los primeros instantes tras observar una nueva configuración del tablero. Una teoría relativamente reciente, la teoría dual del razonamiento, parece apoyar esta tesis y puede dirigir el estudio del funcionamiento del cerebro de los grandes maestros de ajedrez.