Sergio Cermeño Aínsa
Dept. de Psicología, Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), España

(cc) Sergio Cermeño.
Dada la incapacidad de las teorías clásicas y científicas para ofrecer una explicación de la conciencia, muchos teóricos se han aventurado a explorar una nueva vía. Esta vía pretende explicar la conciencia sin apelar a sustancias o propiedades extra (como hace el dualismo) y sin recurrir a explicaciones en términos de interacciones neuronales (como hacen las teorías neurocientíficas). Recientemente, han emergido con fuerza dos posiciones extremas. Mientras el ilusionismo sostiene que la conciencia es una ilusión (niega el fenómeno), el panpsiquismo sostiene que es un fenómeno ubicuo (lo universaliza). ¿Estamos ante un movimiento producto de la desesperación o se trata de una disyuntiva ante la cual hemos de elegir?

Gerald Edelman es sin duda alguna uno de los actuales líderes de la investigación científica de la conciencia. En el presente artículo ofrecemos una sucinta introducción a su concepción del sistema nervioso y su teoría neurobiológica de la conciencia. Resumiremos así la aportación al estudio de la conciencia de un científico que, tras medio siglo de investigación y un Nobel en su haber, podemos considerar con justicia un clásico contemporáneo.
La mayoría de nosotros sabe que los ojos parpadean espontáneamente. Muchos tenemos también la certeza de que este movimiento se produce varias veces por segundo. Pero lo que pocos conocen es que nuestro sistema atencional también parpadea. Pero así es. Aunque sea en un sentido metafórico, nuestra capacidad para mantener la atención sobre series de estímulos visuales sufre de apagones espontáneos que bloquean la identificación de algunos estímulos. Según recientes estudios, tanto el entrenamiento en técnicas de meditación como la presencia de estímulos afectivos pueden modular la ocurrencia de estos apagones a los que los investigadores llaman parpadeos de la atención.
Los estados fenoménicos permiten la integración de información diversa. Una limitación de esta idea de consenso integrativo es que no especifica qué clase de conflictos requieren de estados fenoménicos para la integración informativa. La Teoría de la Integración Supramodular propone que los estados fenoménicos solamente son necesarios para integrar los conflictos de inclinaciones del sistema músculo-esquelético hacia acciones dirigidas a metas.
Estudios neurocientíficos recientes que sugieren una mente activa durante el sueño contradicen la idea platónica del sueño como muerte parcial. Dichos estudios muestran que el cerebro discrimina estímulos complejos durante el sueño, sugiriendo que permanecen activos procesos de alto nivel. Ello genera interrogantes sobre los mecanismos del sueño, replanteando la relación entre cognición y consciencia. 