Marlon Palomino, Gabriela E. López-Tolsa y Ricardo Pellón
Dept. de Psicología Básica I, Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), Madrid, España

(cc) Marlon Palomino.
El comportamiento se mantiene y repite por sus consecuencias. Por ejemplo, la rabieta de un niño se mantiene cuando obtiene lo que quería (un juguete, atención o comida). Cuando estas consecuencias dejan de ocurrir, se puede producir un estallido de extinción, es decir, un incremento temporal, intenso y repetitivo en la rabieta. Aunque este fenómeno se ha atribuido tradicionalmente a la frustración, la teoría más reciente sugiere que el estallido puede depender de la competición entre diferentes conductas. Sin embargo, se necesitan más estudios para respaldar esta postura e identificar las variables que lo controlan.





