Amparo Herrera (a) y Pedro Macizo (b)
(a) Dept. de Psicología Básica y Metodología, Universidad de Murcia, España
(b) Dept. de Psicología Experimental, Universidad de Granada, España
En los modelos de procesamiento numérico se asume que para llegar a la información fonológica que nos permite nombrar un dígito arábigo como “3”, tenemos que acceder previamente a su significado (la cantidad 3). Esto no es necesario cuando leemos una palabra numérica como “tres”, pues podemos pronunciarla sin entender a qué cantidad se refiere. Pero nuestro equipo ha mostrado recientemente que tanto la denominación de dígitos arábigos como la lectura de palabras numéricas pueden realizarse sin acceder al significado. Creemos que el acceso directo a la fonología en el caso de los dígitos arábigos podría derivarse del aprendizaje temprano y de la frecuencia de uso de este tipo de símbolos numéricos.

La palabra escrita ha marcado la diferencia entre la prehistoria y la historia. En las lenguas alfabéticas, la forma de las letras ha ido evolucionando, desde las mayúsculas a las minúsculas, y desde las fuentes góticas o serif (con ornamentos) a las fuentes sans serif (v.g., letras en las señales de tráfico). Los modelos de reconocimiento de palabras suelen obviar los aspectos de corte tipográfico, a pesar de su notable influencia. En este trabajo presentamos dos estudios que muestran la ventaja del empleo de fuentes sans serif vs. serif, y de las palabras en minúsculas frente a las mayúsculas.
Los exámenes se consideran como una mera evaluación del conocimiento del estudiante, y hasta el momento no se habían planteado seriamente como estrategia de aprendizaje. No en vano, los modelos tradicionales de la memoria humana consideran que los procesos de codificación son los máximos responsables del registro de información en memoria. Los procesos de recuperación, que se activan durante la realización de un examen, no deberían afectar a la información recuperada. Investigaciones recientes contradicen esta visión, y aportan nueva evidencia de cómo funciona nuestra memoria: realizar un examen sobre algo aprendido mejora nuestro aprendizaje de ese tema.
Un aspecto clave en lectura es el proceso de reconocimiento de las letras en las palabras. Dicho proceso tiene un componente de normalización de la información sensorial conforme a unos patrones almacenados. Un ejemplo es que cuando leemos un ítem como M4T3R14L se activa inicialmente el significado de MATERIAL.