Rodrigo Quian Quiroga
NeuroEngineering Lab – www.le.ac.uk/neuroengineering, Department of Engineering, University of Leicester, Reino Unido
El estudio de la conciencia ha sido descrito como uno de los grandes desafíos de la humanidad. Es por ello que los neurocientíficos se han dedicado a estudiar la percepción visual consciente de objetos. Un reciente estudio en humanos -implantados con electrodos intracraneales por motivos clínicos- mostró la presencia de neuronas que disparan exclusivamente cuando las imágenes son percibidas conscientemente.

¿Es posible aprender sin darse cuenta? ¿Qué diferencias hay entre ese aprendizaje y el que ocupa nuestro tiempo y esfuerzo cuando intentamos aprender un idioma o comprender las relaciones entre varios conceptos? La historia del debate acerca del aprendizaje implícito sirve de base para una discusión en torno a la función de la conciencia en los procesos cognitivos.
¿Cómo distinguimos qué movimientos son voluntarios y cuáles no? Gracias al trabajo de Sato y Yasuda (2005) sobre los factores determinantes de nuestra experiencia agente, parece que la clave está en que anticipamos de manera automática la estimulación sensorial propioceptiva que debe seguir a determinada intención motora, en una escala temporal muy precisa. Sus resultados avalan el modelo cibernético de control motor denominado «del modelo interno y la copia de eferencia».