{"id":90,"date":"2010-04-06T16:23:12","date_gmt":"2010-04-06T14:23:12","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=90"},"modified":"2010-04-06T16:24:22","modified_gmt":"2010-04-06T14:24:22","slug":"saber-hablar-para-crecer-comprendiendose-a-uno-mismo-y-a-los-otros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=90","title":{"rendered":"Saber hablar para crecer comprendi\u00e9ndose a uno mismo y a los otros"},"content":{"rendered":"<p>Maria Josep Jarque y Silvia Valdespino<br \/>\nDepartamento de Psicolog\u00eda Evolutiva y de la Educaci\u00f3n, Universidad de Barcelona, Barcelona, Espa\u00f1a<\/p>\n<p><img style='margin-right:20px;'src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2009-15-cc-carf.jpg\" alt=\"(cc) carf\" height=\"200\" width=\"300\" align=\"left\" \/><em>Nuevos datos confirman la importancia del papel que juega el lenguaje en el desarrollo de la comprensi\u00f3n de los deseos, las emociones y las creencias de los otros y de uno mismo. Estas evidencias nos conducen hacia la hip\u00f3tesis de que el lenguaje es un factor determinante en el desarrollo de la cognici\u00f3n social.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2009-15.pdf\" title=\"versi\u00f3n en pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>A lo largo de los primeros seis a\u00f1os de vida, el ni\u00f1o desarrolla diferentes habilidades que le permiten comprender que las personas son seres mentales que tienen deseos, emociones, intenciones y creencias, y que, teniendo \u00e9stas en cuenta, sus acciones e interacciones con otras personas son entendidas, explicadas e interpretadas. El mecanismo cognitivo responsable de este conjunto de habilidades &#8211; denominado \u00abTeor\u00eda de la Mente\u00bb &#8211; nos permite, entre otras cosas, comprender que las creencias de los otros pueden ser iguales o diferentes a las nuestras y, con ello, su forma de ver el mundo.<\/p>\n<p>El desarrollo de la Teor\u00eda de la mente (ToM) permite al individuo comprender e interpretar falsas creencias, es decir, entender que una persona puede sostener una creencia que objetivamente no es verdadera. De ah\u00ed que la ToM se haya estudiado a menudo usando tareas \u00abde falsa creencia\u00bb. En dichas tareas se requiere al ni\u00f1o que atribuya una creencia que no es verdadera a otra persona, generalmente en el contexto de una historia relatada a trav\u00e9s de vi\u00f1etas. Por ejemplo, si utiliz\u00e1ramos la vi\u00f1eta de la Figura 1, tras preguntar al ni\u00f1o d\u00f3nde pensar\u00e1 Daniel que est\u00e1 la pelota, podr\u00edamos obtener como respuesta, por un lado, que Daniel pensar\u00e1 que la pelota se encuentra en el cochecito, lo cual implicar\u00eda una respuesta no satisfactoria del test; o, por otro lado, que Daniel pensar\u00e1 que la pelota est\u00e1 en la caja. En este \u00faltimo caso, considerar\u00edamos como respuesta \u00f3ptima la dada por el infante.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><img style='margin-right:20px;'src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2009-15-f1-cc-carmejarque.jpg\" alt=\"Figura 1. (cc) Carme Jarque\" height=\"734\" width=\"300\" \/><\/p>\n<p align=\"center\"> <em>Figura 1.- Ejemplo de tarea de falsa creencia. (cc) Carme Jarque.<\/em><\/p>\n<p>A pesar de su destacada importancia y del gran inter\u00e9s despertado en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, a\u00fan se desconoce c\u00f3mo el ni\u00f1o adquiere la ToM en la primera infancia y el rol concreto que desempe\u00f1a el lenguaje en su proceso de adquisici\u00f3n. La evidencia emp\u00edrica que aboga a favor del papel facilitador que le corresponde al lenguaje proviene de varios tipos de estudios. Por un lado, estudios longitudinales apuntan a la fuerte correlaci\u00f3n entre el desarrollo del lenguaje (competencia l\u00e9xica y gramatical) y la comprensi\u00f3n de la falsa creencia; e incluso ponen de manifiesto c\u00f3mo algunos aspectos del nivel de desarrollo ling\u00fc\u00edstico del ni\u00f1o (conocimiento l\u00e9xico de verbos como pensar, creer, so\u00f1ar, desear, etc. y el dominio de la sintaxis de las estructuras completivas, como p. ej., \u00abCreo que la pelota est\u00e1 en la caja\u00bb) es un buen predictor del dominio de las tareas cl\u00e1sicas de falsa creencia, pero no a la inversa.<\/p>\n<p>Una segunda l\u00ednea de investigaci\u00f3n est\u00e1 basada en programas de entrenamiento, cuya ventaja fundamental es la posibilidad de demostrar relaciones causales espec\u00edficas  entre la experiencia del ni\u00f1o durante el entrenamiento y medidas de resultados posteriores. Generalmente, la metodolog\u00eda utilizada en este tipo de estudios parte de un pretest donde se identifican ni\u00f1os que muestran poca o ninguna comprensi\u00f3n de la falsa creencia y, a continuaci\u00f3n, se procede a una fase de entrenamiento, en la que son expuestos de forma sistem\u00e1tica a diferentes condiciones ling\u00fc\u00edsticas. Finalmente, son evaluados en el postest de la comprensi\u00f3n de la falsa creencia.<\/p>\n<p>En este sentido cabe destacar la investigaci\u00f3n de Lohmann y Tomasello (2003), en la que compararon la eficacia de cuatro situaciones de entrenamiento. En la primera condici\u00f3n el experimentador presentaba, sin lenguaje, escenas visuales donde se mostraban objetos o situaciones enga\u00f1osas. En la segunda, los ni\u00f1os eran expuestos al lenguaje sin uso de completivas. La tercera condici\u00f3n consist\u00eda en el uso de completivas con predicados mentales (como por ejemplo pienso\/creo que). Finalmente la cuarta condici\u00f3n, denominada entrenamiento total, inclu\u00eda el uso de completivas con predicados mentales y verbos de comunicaci\u00f3n (como, por ejemplo, decir que), que enfatizaban los distintos puntos de vista sobre un mismo objeto.<\/p>\n<p>Los resultados indican que el lenguaje fue una condici\u00f3n necesaria para la mejora de los ni\u00f1os en el postest y que el entrenamiento basado en las construcciones completivas con predicados mentales fue suficiente por s\u00ed s\u00f3lo para producir efectos. Adem\u00e1s, las mayores puntuaciones, que corresponden al cuarto tipo de interacci\u00f3n, indican que el discurso con cambio de perspectiva y la sintaxis de completivas constituyen factores independientes.<\/p>\n<p>M\u00e1s recientemente, caben destacar por su relevancia dos investigaciones que a\u00f1aden evidencia a las dos l\u00edneas apuntadas. Por un lado,  un meta-estudio llevado a cabo por Milligan, Astington y Duck (2007) muestra con claridad la relaci\u00f3n significativa que existe entre la habilidad ling\u00fc\u00edstica (medida bien como lenguaje en general, o desglosada en competencia sem\u00e1ntica, vocabulario receptivo, sintaxis y estructura de complementaci\u00f3n) del ni\u00f1o y la comprensi\u00f3n de la falsa creencia, independientemente de la edad de los participantes y otras variables cognitivas o sociales. Este estudio es de un importante calado si tenemos en cuenta las dimensiones de la muestra: combina resultados de m\u00e1s de 100 estudios analizando una muestra total de casi 9.000 ni\u00f1os, tanto de desarrollo normal como en poblaciones cl\u00ednicas.<\/p>\n<p>Por otro lado, un trabajo de Taumoepeau y Ruffman (2008) demuestra c\u00f3mo el habla materna sobre pensamientos\/conocimiento de otros dirigida al ni\u00f1o a los 24 meses de edad fue el mejor predictor sobre los resultados en tareas de comprensi\u00f3n social a los 33 meses, despu\u00e9s de controlar otros posibles factores como la habilidad ling\u00fc\u00edstica (medida con el instrumento MCDI, que incluye l\u00e9xico y sintaxis), la competencia l\u00e9xica relativa a t\u00e9rminos de estado mental, el nivel de ToM inicial demostrado por el ni\u00f1o, o el nivel de educaci\u00f3n de la madre o su desempe\u00f1o en tareas de ToM. Lo destacado del trabajo es que pudieron dilucidar que las relaciones entre el habla materna y el desempe\u00f1o del ni\u00f1o en tareas de ToM eran causales y no rec\u00edprocas.<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta los resultados de todos estos tipos de estudios, podemos observar que la idea en la cual todos ellos convergen es el papel fundamental que juega el lenguaje en el desarrollo de este mecanismo cognitivo. Por todo ello, concluimos que, tanto desde el contexto familiar como desde el contexto escolar, tiene una especial importancia hacer hincapi\u00e9 en el tipo de interacciones ni\u00f1o-adulto, siendo m\u00e1s favorecedoras del proceso de desarrollo de la Teor\u00eda de la mente todas aqu\u00e9llas que est\u00e1n inmersas en un contexto ling\u00fc\u00edstico marcado por t\u00e9rminos y construcciones que mejoren la capacidad mentalista, particularmente entre los 18 meses y los 6 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Lohmann, H. y Tomasello, M. (2003). The role of language in the development of false belief understanding: A training study. <em>Child Development<\/em>, 74, 1130-1144.<\/p>\n<p>Milligan, K., Astington, J. W. y Duck, L. A. (2007). Language and theory of Mind: Meta-Analysis of the Relation Between Language Ability and False-Belief Understanding. <em>Child Development<\/em>, 78, 622-646.<\/p>\n<p>Taumoepeau, M. y Ruffman, T. (2008). Stepping Stones to Others&#8217; Minds: Maternal Talk Relates to Child Mental State Language and Emotion Understanding at 15, 24, and 33 months. <em>Child Development<\/em>, 79, 286-302.<\/p>\n<p><strong>Agradecimientos<\/strong><\/p>\n<p>Trabajo realizado en el marco del Grupo de investigaci\u00f3n APRELS (Universidad de Barcelona) y con el apoyo de AGAUR (PIGC 2009SGR830) y ARCE (Agrupaci\u00f3 de Recerca en Ci\u00e8ncies de l&#8217;Educaci\u00f3, UB).<\/p>\n<p align=\"center\">Manuscrito recibido el 19 de mayo de 2009.<br \/>\nAceptado el 2 de marzo de 2010.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Maria Josep Jarque y Silvia Valdespino Departamento de Psicolog\u00eda Evolutiva y de la Educaci\u00f3n, Universidad de Barcelona, Barcelona, Espa\u00f1a Nuevos <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=90\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,7,3],"tags":[168,49,256],"class_list":["post-90","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-linguistica","category-psicologia","tag-cognicion-social","tag-lenguaje","tag-teoria-de-la-mente"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/90","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=90"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/90\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=90"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=90"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=90"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}