{"id":889,"date":"2014-06-10T20:32:22","date_gmt":"2014-06-10T18:32:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=889"},"modified":"2014-06-10T20:32:22","modified_gmt":"2014-06-10T18:32:22","slug":"las-emociones-nos-distraen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=889","title":{"rendered":"\u00bfLas emociones nos distraen?"},"content":{"rendered":"<p>Antonia Pilar Pacheco-Unguetti y Fabrice B. R. Parmentier<br \/>\n(a) Grupo de Neuropsicolog\u00eda y Cognici\u00f3n, Departamento de Psicolog\u00eda e Instituto Universitario de Investigaci\u00f3n en Ciencias de la Salud (IUNICS), Universidad de las Islas Baleares, Espa\u00f1a<br \/>\n(b) Instituto de Investigaci\u00f3n Sanitaria de Palma (IdISPa), Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"(cc) Adriano Agullo.\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2014-6-cc-AdrianoAgullo.jpg\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Adriano Agullo.<\/p><\/div>\n<p><em>\u00bfLeer\u00e1s este art\u00edculo hasta el final sin interrupciones? Puede que, mientras lo intentas, recibas alg\u00fan mensaje de whatsapp, se abra una ventana emergente en tu ordenador con una oferta de viajes al Caribe o el cartero llame dos veces a tu puerta. Tambi\u00e9n puede ser que simplemente no tengas un buen d\u00eda y te resulte especialmente dif\u00edcil concentrarte. Vivimos expuestos a multitud de est\u00edmulos distractores externos, algunos tan inesperados o extra\u00f1os que entorpecen irremediablemente nuestra concentraci\u00f3n en una tarea (distracci\u00f3n por novedad). Pero la distracci\u00f3n tambi\u00e9n puede tener una causa interna y c\u00f3mo nos sentimos puede influir en cu\u00e1nto nos distraemos.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2014-6.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>El entorno es una fuente de estimulaci\u00f3n constante, pero la cantidad de informaci\u00f3n que podemos procesar en un momento dado es limitada. Es por esta limitaci\u00f3n de capacidad que nuestro sistema cognitivo requiere, para un funcionamiento eficiente, de un balance continuo entre los mecanismos de concentraci\u00f3n (o atenci\u00f3n selectiva) y distracci\u00f3n. Es decir, debemos ser capaces de ignorar est\u00edmulos que son irrelevantes para la tarea que estamos realizando y que afectar\u00edan nuestra ejecuci\u00f3n en ella (p.ej., el aviso de recepci\u00f3n de un mensaje mientras conducimos), pero s\u00ed de detectar r\u00e1pida y eficazmente otros que, aun sin estar relacionados con una tarea en curso, podr\u00edan ser importantes incluso para la supervivencia (p.ej., la sirena de una ambulancia que nos pide paso).<\/p>\n<p>Si bien el bloqueo de distractores requiere control voluntario y recursos cognitivos, la detecci\u00f3n de cierta clase de est\u00edmulos se produce de forma autom\u00e1tica, como aquellos que tenemos asociados a amenazas potenciales por su gran relevancia evolutiva y tienen prioridad de procesamiento (serpientes, rostros de enfado), o est\u00edmulos que simplemente son raros, novedosos, diferentes dentro de un contexto y que, con su aparici\u00f3n inesperada, rompen nuestras expectativas. Esto \u00faltimo es lo que conocemos como \u2018distracci\u00f3n por novedad\u2019, un efecto que ha sido ampliamente estudiado desde el punto de vista electrofisiol\u00f3gico y comportamental principalmente mediante variaciones del paradigma del est\u00edmulo exc\u00e9ntrico (\u201coddball\u201d en ingl\u00e9s; v\u00e9ase la Figura 1 para algunos ejemplos de tareas experimentales), especialmente en su modalidad auditiva (v\u00e9ase Parmentier, 2013, para una revisi\u00f3n).<\/p>\n<div style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"Figura 1\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2014-6-f1.jpg\" width=\"600\" height=\"603\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1.- Ejemplos de tareas de distracci\u00f3n por est\u00edmulo exc\u00e9ntrico. A) Modalidad auditiva: La tarea de los participantes es discriminar la duraci\u00f3n de sonidos (corto vs. largo) que pueden variar su frecuencia en Hz con diferente probabilidad (p.ej., sonidos graves en el 80% de los ensayos vs. agudos en el 20% restante). Aunque esta caracter\u00edstica es irrelevante para la tarea, cuando el sonido se presenta en su forma menos probable (tono agudo) interfiere en la tarea de discriminaci\u00f3n. B) Modalidad t\u00e1ctil: La tarea de los participantes es categorizar n\u00fameros seg\u00fan si son pares o impares, ignorando los est\u00edmulos que los preceden. \u00c9stos pueden ser est\u00edmulos auditivos (un tono repetitivo o un ruido blanco) o est\u00edmulos t\u00e1ctiles (dos tipos de vibraci\u00f3n que difieren en amplitud y frecuencia). Ambos tipos de est\u00edmulos distractores se presentan con diferente probabilidad 80% \u2013 20% (sonido est\u00e1ndar vs. sonido novedoso; vibraci\u00f3n est\u00e1ndar vs. novedosa). Como en la tarea de modalidad auditiva, la presentaci\u00f3n de distractores novedosos interfiere en la tarea de categorizaci\u00f3n.<\/p><\/div>\n<p>En general, se ha demostrado que la presentaci\u00f3n abrupta de un sonido novedoso dentro una secuencia de sonidos id\u00e9nticos (est\u00e1ndar) captura nuestra atenci\u00f3n autom\u00e1ticamente en detrimento de cualquier tarea cognitiva en curso. A nivel comportamental, esto se ve reflejado en un mayor tiempo de respuesta a dicha tarea y, en algunas ocasiones, tambi\u00e9n en una mayor tasa de errores, y se debe al coste producido por el tiempo que tarda la atenci\u00f3n en orientarse hacia dicho sonido y su posterior reorientaci\u00f3n hacia la tarea principal.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNos distraemos cuando sentimos?<\/strong><\/p>\n<p>Durante a\u00f1os, los estudios centrados en la distracci\u00f3n por novedad han estado dirigidos a conocer los distintos tipos de tareas con los que puede medirse (tareas de recuerdo serial, de detecci\u00f3n de est\u00edmulos, de est\u00edmulo exc\u00e9ntrico), las caracter\u00edsticas de los est\u00edmulos que la generan (p.ej., si la novedad del est\u00edmulo es condici\u00f3n suficiente, sus modalidades de presentaci\u00f3n, su valor informativo\/predictivo con respecto a otro est\u00edmulo, etc.), as\u00ed como a identificar algunos factores que median dicho efecto (p.ej., el control cognitivo, la memoria de trabajo). Sin embargo, las caracter\u00edsticas individuales y, concretamente, los factores emocionales que podr\u00edan intervenir en este tipo de distracci\u00f3n no han sido a\u00fan abordados en profundidad, a pesar de que sabemos que no siempre la distracci\u00f3n tiene una causa externa y en el d\u00eda a d\u00eda encontramos numerosos ejemplos de c\u00f3mo nuestro estado de \u00e1nimo influye en ese balance entre concentraci\u00f3n-distracci\u00f3n. Por ejemplo, sabemos que no es f\u00e1cil concentrarse en una tarea, por mucho que nos guste, si estamos preocupados, ni es raro que cuando nos sentimos tristes busquemos distraer nuestra mente como estrategia para bloquear los pensamientos negativos recurrentes y reparar as\u00ed nuestro estado de \u00e1nimo.<\/p>\n<p>En lo que respecta a la distracci\u00f3n por novedad, algunos estudios recientes han abordado el efecto que tienen ciertos est\u00edmulos emocionales cuando se presentan como contexto en tareas de est\u00edmulo exc\u00e9ntrico. En general, se ha demostrado que la distracci\u00f3n originada por un sonido novedoso se incrementa en contextos negativos, p.ej., cuando se presentan mientras se visualizan videos de contenido negativo en comparaci\u00f3n con v\u00eddeos positivos o neutros (Gulotta, Sadia y Sussman, 2013), o cuando se presentan precedidos y seguidos de im\u00e1genes con escenas desagradables (Dom\u00ednguez-Borr\u00e0s, Garc\u00eda\u2010Garc\u00eda y Escera, 2008). Sin embargo, no podemos descartar que, en estas tareas, la manipulaci\u00f3n del contexto haya podido ser una forma de inducci\u00f3n afectiva en los participantes y que quiz\u00e1 su estado emocional durante la tarea ha influido -por s\u00ed solo o en combinaci\u00f3n con el contexto- en dicho incremento de la distracci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con el fin de comprobar si el estado de \u00e1nimo per se influye en este tipo de distracci\u00f3n, realizamos un estudio en el que examinamos el efecto de la tristeza en la distracci\u00f3n por est\u00edmulos novedosos auditivos con valencia neutra, es decir, sin incluir en la tarea ning\u00fan tipo de informaci\u00f3n de contenido positivo o negativo (Pacheco-Unguetti y Parmentier, 2014). Para ello, llevamos a cabo una inducci\u00f3n de estado de \u00e1nimo triste o neutro (seg\u00fan el grupo) mediante un procedimiento mixto de recuerdo autobiogr\u00e1fico (recuerdo y escritura de un evento personal triste vs. neutro) acompa\u00f1ado de la audici\u00f3n de varias piezas de m\u00fasica cl\u00e1sica que previamente han sido utilizadas con \u00e9xito en otros estudios para inducir tristeza. Justo despu\u00e9s de la fase de inducci\u00f3n afectiva, los dos grupos de participantes realizaron una tarea de est\u00edmulo exc\u00e9ntrico auditivo-visual (v\u00e9ase la Figura 2A).<\/p>\n<div style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" alt=\"Figura 2\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2014-6-f2.jpg\" width=\"600\" height=\"1000\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 2.- El panel A muestra un ejemplo de ensayos de la tarea de est\u00edmulo exc\u00e9ntrico auditivo-visual que llevaron a cabo nuestros participantes bajo un estado de inducci\u00f3n emocional. Su tarea era categorizar n\u00fameros presentados visualmente seg\u00fan su paridad, ignorando los sonidos que los preceden. \u00c9stos pod\u00edan ser repeticiones de un cierto sonido en un 80% de los ensayos (sonido est\u00e1ndar), o un ruido blanco con menor probabilidad de presentaci\u00f3n (sonido novedoso). El panel B muestra los tiempos de respuesta en la tarea de categorizaci\u00f3n para las dos condiciones de sonidos (novedoso y est\u00e1ndar) de los dos grupos de participantes que realizaron el experimento. Ambos grupos fueron m\u00e1s lentos en la tarea de categorizaci\u00f3n en los ensayos en que los n\u00fameros se presentaban precedidos por un sonido novedoso en comparaci\u00f3n con el sonido est\u00e1ndar. Sin embargo, la diferencia en tiempos de respuesta entre ambos tipos de distractores (sonido novedoso \u2013 sonido est\u00e1ndar) fue el doble en el grupo a quien se hab\u00eda inducido a sentir tristeza.<\/p><\/div>\n<p>Los resultados mostraron, en los dos grupos, mayores tiempos de reacci\u00f3n y menor precisi\u00f3n en la tarea de categorizaci\u00f3n visual en los ensayos en los que se presentaba el sonido novedoso en comparaci\u00f3n con aqu\u00e9llos en que se presentaba el sonido est\u00e1ndar. No obstante, este efecto fue significativamente superior \u2013el doble- en el grupo al que se le hab\u00eda inducido un estado de \u00e1nimo triste que en el grupo de inducci\u00f3n neutra (v\u00e9ase la Figura 2B). Pensamos que este incremento en la distracci\u00f3n se debe a que el recuerdo autobiogr\u00e1fico de un suceso triste durante la inducci\u00f3n ha suscitado en este grupo de participantes pensamientos autom\u00e1ticos \u2013rumiaciones- asociados a \u00e9ste, que est\u00e1n a\u00fan presentes durante la tarea experimental, consumiendo recursos atencionales que deb\u00edan ser destinados a ignorar los sonidos distractores durante la tarea de categorizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En definitiva, aunque los estudios mencionados anteriormente apuntaban a que la distracci\u00f3n por novedad se ve incrementada en contextos negativos o ante informaci\u00f3n amenazante, la inducci\u00f3n de un estado de \u00e1nimo triste dobla la distracci\u00f3n en una tarea visual incluso cuando los est\u00edmulos distractores son sonidos de valencia neutra. Esto sugiere que el estado de \u00e1nimo es tambi\u00e9n un factor relevante en este tipo de distracci\u00f3n que deber\u00eda ser tenido en cuenta en el futuro.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Dom\u00ednguez\u2010Borr\u00e0s, J., Garcia\u2010Garcia, M., y Escera, C. (2008). Emotional context enhances auditory novelty processing: behavioural and electrophysiological evidence. <em>European Journal of Neuroscience<\/em>, 28(6), 1199-1206.<\/p>\n<p>Gulotta, B., Sadia, G., y Sussman, E. (2013). Emotional processing modulates attentional capture of irrelevant sound input in adolescents. <em>International Journal of Psychophysiology<\/em>, 88(1), 40-46.<\/p>\n<p>Pacheco-Unguetti, A. P., y Parmentier, F. B. R. (2014). Sadness increases distraction by auditory deviant stimuli. Emotion, 14(1), 203-213.<\/p>\n<p>Parmentier, F. B. R. (2013). The cognitive determinants of behavioral distraction by deviant auditory stimuli: A review. <em>Psychological Research<\/em>. Publicaci\u00f3n anticipada en l\u00ednea doi:10.1007\/s00426-013-0534-4<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 25 de febrero de 2014.<br \/>\nAceptado el 10 de abril de 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antonia Pilar Pacheco-Unguetti y Fabrice B. R. 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