{"id":83,"date":"2009-12-31T04:07:33","date_gmt":"2009-12-31T02:07:33","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=83"},"modified":"2009-12-31T04:09:24","modified_gmt":"2009-12-31T02:09:24","slug":"los-centros-de-gravedad-de-la-web","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=83","title":{"rendered":"Los centros de gravedad de la Web"},"content":{"rendered":"<p>Sandra Gonz\u00e1lez-Bail\u00f3n<br \/>\nOxford Internet Institute, Universidad de Oxford, Inglaterra.<\/p>\n<p><img style='margin-right:20px;'src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2009-36-cc-pascalcharest.jpg\" alt=\"(cc) Pascal Charest\" height=\"225\" hspace=\"10\" vspace=\"10\" width=\"300\" align=\"left\" \/><em>El acceso a informaci\u00f3n en la Web no es independiente de la estructura de red que forman los enlaces entre p\u00e1ginas y dominios. Los buscadores reconstruyen mapas de esas conexiones para identificar los recursos m\u00e1s centrales y darles prioridad en sus algoritmos. Sin embargo, la estructura de la Web no responde s\u00f3lo a la calidad de los contenidos.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2009-36.pdf\" title=\"versi\u00f3n en pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se dibuja el mapa de un mundo cuyos confines se desconocen? La estrategia que siguieron los poderes del mundo en tiempos en los que todav\u00eda exist\u00eda la terra incognita fue mandar expediciones que rastrearan caminos y reportaran de vuelta las rutas seguidas. Todav\u00eda existen hoy terrenos por descubrir, s\u00f3lo que son virtuales, y los caminos adoptan la forma de enlaces electr\u00f3nicos. La Web, a la que la mayor parte de los usuarios accede mediante el uso de buscadores, es una red en constante crecimiento y cambio: cada segundo se a\u00f1aden y borran incontables p\u00e1ginas, y todos estos cambios tienen lugar de forma descentralizada, sin que haya una autoridad que ponga orden y cense ese flujo constante de informaci\u00f3n. Mantener un mapa de la Web que, si no completo, est\u00e9 al menos actualizado es un reto constante para los buscadores, y su estrategia se asemeja mucho a la de los estados de anta\u00f1o: mandar cart\u00f3grafos que recojan suficiente informaci\u00f3n para reconstruir la topograf\u00eda que pisaron. La diferencia es que esos cart\u00f3grafos adoptan la forma de programas inform\u00e1ticos, o robots, que automatizan la funci\u00f3n de seguir enlaces y reportar de vuelta los destinos alcanzados.<\/p>\n<p>Tal y como ocurri\u00f3 con el descubrimiento del nuevo mundo, esos exploradores electr\u00f3nicos han permitido dibujar mapas que revelan continentes, y corrientes que revelan la forma en la que navegamos la red. La Web es una red en la que las p\u00e1ginas o documentos publicados son nodos, unidos por enlaces que los conectan. La conexi\u00f3n que une una p\u00e1gina a otra no implica que desde la segunda tambi\u00e9n se pueda llegar a la primera: los enlaces en esta red son como caminos de un solo sentido y a menudo promueven flujos de no retorno. Dada esta caracter\u00edstica, la Web est\u00e1 dividida en un centro en el que las p\u00e1ginas est\u00e1n densamente conectadas y una periferia en la que las conexiones son m\u00e1s escasas y dispersas. Estos continentes est\u00e1n identificados en la Figura 1, que reproduce un mapa de la Web basado en las conexiones de m\u00e1s de 200 millones de p\u00e1ginas (Broder et al., 2000; Barab\u00e1si, 2002: 166-167; Pastor-Satorras y Vespignani, 2004: 143-144). Seg\u00fan este mapa, si inici\u00e1ramos un recorrido desde el continente de la izquierda ser\u00eda f\u00e1cil llegar al n\u00facleo o continente central, pero no a la inversa: las p\u00e1ginas en esa parte de la Web son esencialmente puntos de partida, no de llegada. Justo al contrario sucede con el continente de la derecha: una vez se llega a \u00e9l, es dif\u00edcil encontrar una v\u00eda fuera. La mayor parte de las p\u00e1ginas que pueblan el continente de entrada son p\u00e1ginas personales, o dominios reci\u00e9n creados que a\u00fan no tuvieron tiempo de llegar al n\u00facleo de la red; las que forman el continente de salida son, de forma significativa, p\u00e1ginas corporativas. El cuarto continente est\u00e1 formado por islas y pen\u00ednsulas que no pueden alcanzarse desde el continente central: alrededor de un cuarto de todos los documentos est\u00e1n ubicados en esta zona reclusa de la Web.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><img style='margin-right:20px;'src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2009-36-f1.jpg\" alt=\"Figura 1\" height=\"382\" width=\"500\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><em>Figura 1.- Los continentes de la Web.<\/em><\/p>\n<p>Estos mapas ponen de manifiesto que, como en Roma, casi todos los caminos llegan al mismo destino. Los buscadores han usado esta estructura de red para construir sus algoritmos de organizaci\u00f3n de los resultados de las b\u00fasquedas. Estos algoritmos interpretan los enlaces como votos de confianza: los enlaces que recibe una p\u00e1gina son fundamentales para definir no s\u00f3lo su propia visibilidad, sino tambi\u00e9n la de las p\u00e1ginas con las que est\u00e1 conectada (Bonacich, 1972; Brin y Page, 1998). Los enlaces enviados por p\u00e1ginas centrales contribuyen mucho m\u00e1s a aumentar la visibilidad de la p\u00e1gina de destino que los enlaces enviados por p\u00e1ginas perif\u00e9ricas. Esta distribuci\u00f3n de influencia asume que la Web es una red de documentos que funciona de modo similar a las redes de publicaciones cient\u00edficas: cuantos m\u00e1s art\u00edculos citan una publicaci\u00f3n, m\u00e1s valor adquiere ese trabajo, y m\u00e1s valor y visibilidad adquieren los art\u00edculos que ese trabajo cita. Sin embargo, un n\u00famero creciente de investigadores est\u00e1 poniendo en duda la validez de esa met\u00e1fora de partida, mostrando que la Web se asemeja m\u00e1s a una red social que a una red de documentos.<\/p>\n<p>Dos estudios recientes analizan la centralidad y audiencia de un millar de dominios en la Web como una funci\u00f3n de los recursos y visibilidad de las organizaciones que publican esas p\u00e1ginas (Gonz\u00e1lez-Bail\u00f3n, 2009, en prensa). La Figura 2 muestra la distribuci\u00f3n de tres tipos de recursos entre esas organizaciones: centralidad, o n\u00famero de enlaces que reciben en la Web; tr\u00e1fico, o n\u00famero de visitantes que entran en sus p\u00e1ginas; y visibilidad, medida como el n\u00famero de veces que esas organizaciones son mencionadas por prensa escrita tradicional. Los resultados indican que una minor\u00eda de organizaciones acumula la mayor\u00eda de los recursos en los tres casos, aunque la desigualdad es mayor en el caso de visibilidad en prensa escrita. La pregunta que los dos estudios plantean es hasta qu\u00e9 punto estas tres distribuciones est\u00e1n relacionadas entre s\u00ed. Seg\u00fan los an\u00e1lisis, las organizaciones m\u00e1s ricas y m\u00e1s visibles en medios de comunicaci\u00f3n tradicional tambi\u00e9n son las m\u00e1s centrales y las m\u00e1s visitadas en internet.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><img style='margin-right:20px;'src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2009-36-f2.jpg\" alt=\"Figura 2\" height=\"207\" width=\"500\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center\">\u00a0<em>Figura 2.- Desigualdad en la distribuci\u00f3n de recursos de los sitios Web analizados, medida seg\u00fan el Coeficiente de Gini (v\u00e9ase  https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Coeficiente_de_Gini para una definici\u00f3n). A mayor coeficiente, mayor desigualdad. Un coeficiente de 1 indica que una organizaci\u00f3n acumula todos los recursos (v\u00ednculos, visitantes y menciones), mientras que un coeficiente de 0 indica que todas las organizaciones acumulan el mismo n\u00famero de recursos.\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Estos an\u00e1lisis, y la literatura en la que se insertan, ponen de manifiesto que los enlaces esconden estrategias y alianzas que denotan asimetr\u00edas de poder. Al fin y al cabo, si todos los caminos llegaban a Roma era porque Roma era la capital del Imperio. Las caracter\u00edsticas de los que publican contenidos en la Web son importantes para entender por qu\u00e9 algunas fuentes de informaci\u00f3n son m\u00e1s visibles y tienen m\u00e1s impacto que otras; y esto, a su vez, genera consecuencias sobre la pluralidad y diversidad de la informaci\u00f3n disponible. En su crecimiento, la Web seguir\u00e1 siendo descentralizada y dif\u00edcil de controlar por una sola autoridad, pero los buscadores, en su funci\u00f3n de guardianes de esa informaci\u00f3n, est\u00e1n fortaleciendo ciertos centros de gravedad de los que, como m\u00ednimo, merece la pena saber m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Broder, A., Kumar, R., Maghoul, F., Raghavan, P. y Rajagopalan, S. (2000) Graph structure in the web. <em>Computer Networks<\/em>, 33, 309-320.<\/p>\n<p>Barab\u00e1si, A. L. (2002) <em>Linked. The New Science of Networks<\/em>. Cambridge, MA: Perseus.<\/p>\n<p>Pastor-Satorras, R. y Vespignani, A. (2004) <em>Evolution and Structure of the Internet. A Statistical Physics Approach<\/em>. Cambridge: Cambridge University Press.<\/p>\n<p>Bonacich, P. (1972) Factoring and weighting approaches to clique identification. <em>Journal of Mathematical Sociology<\/em>, 2, 113-120.<\/p>\n<p>Brin, S. y Page, L. (1998) The anatomy of a large-scale hypertextual web search engine. <em>Computer Networks and ISDN Systems<\/em>, 30, 107-117.<\/p>\n<p>Gonz\u00e1lez Bail\u00f3n, S. (2009) Opening the black box of link formation: Social factors underlying the structure of the web. <em>Social Networks<\/em>, 31, 271-280.<\/p>\n<p>Gonz\u00e1lez Bail\u00f3n, S. (en prensa) Traps on the web: The impact of economic resources and traditional news media on online traffic flow. Information, <em>Communication &amp; Society<\/em>.<\/p>\n<p align=\"center\">Manuscrito recibido el 20 de octubre de 2009.<br \/>\nAceptado el 22 de noviembre de 2009.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sandra Gonz\u00e1lez-Bail\u00f3n Oxford Internet Institute, Universidad de Oxford, Inglaterra. 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