{"id":69,"date":"2009-07-13T01:15:00","date_gmt":"2009-07-12T23:15:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=69"},"modified":"2010-10-13T00:41:59","modified_gmt":"2010-10-12T22:41:59","slug":"cambio-de-marcha-en-ciencia-cognitiva-cognicion-corporea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=69","title":{"rendered":"Cambio de marcha en ciencia cognitiva: Cognici\u00f3n corp\u00f3rea"},"content":{"rendered":"<p>Antoni Gomila<br \/>\nDepartamento de Psicolog\u00eda, Universitat Illes Balears, Espa\u00f1a<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"margin-right: 20px;\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2009-6-cc-JeanMaureen.jpg\" alt=\"(cc) Jean Maureen\" hspace=\"10\" vspace=\"10\" width=\"300\" height=\"400\" align=\"left\" \/><em>Dos libros recientes plantean el cambio te\u00f3rico que se est\u00e1 llevando a cabo en la ciencia cognitiva, desde un enfoque cognitivista cl\u00e1sico a un enfoque corp\u00f3reo de la cognici\u00f3n. Defendemos el car\u00e1cter prometedor de este nuevo enfoque en relaci\u00f3n a los problemas recalcitrantes con que se ha topado el cognitivismo.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2009-6.pdf\" target=\"_blank\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Supongamos que alguien dice: \u00abQu\u00e9 negro est\u00e1 el cielo\u00bb. Como estoy a punto de salir de casa, decido llevarme un paraguas. Rutinario y de sentido com\u00fan, quiz\u00e1s, pero dif\u00edcil de explicar de modo satisfactorio. La primera parte es f\u00e1cil: he hecho una inferencia, basada en mi conocimiento general y en mi conocimiento del lenguaje, de que un cielo negro amenaza lluvia. Esa misma inferencia han hecho ustedes, y me la han atribuido, sin problema, junto con un deseo razonable de no mojarme. La cuesti\u00f3n dif\u00edcil, y pol\u00e9mica, es explicar en qu\u00e9 consiste hacer inferencias, c\u00f3mo est\u00e1 organizado nuestro conocimiento y c\u00f3mo lo desplegamos en nuestra vida cotidiana de modo natural y sin esfuerzo.<\/p>\n<p>El enfoque dominante en ciencia cognitiva pr\u00e1cticamente desde sus inicios ha sido el llamado cognitivismo cl\u00e1sico, que ofrece un tipo de explicaci\u00f3n inspirado en los programas inform\u00e1ticos de la Inteligencia Artificial. La idea es que, igual que un ordenador, nuestra mente funciona con un c\u00f3digo simb\u00f3lico, digital, de reglas e instrucciones, que se aplican sobre una base de \u00abdatos\u00bb, de conocimiento, tambi\u00e9n representado formalmente. Cuando o\u00edmos una frase, lo que hacemos, seg\u00fan el cognitivismo, es convertirla en una representaci\u00f3n formal (una cadena de unos y ceros); esa representaci\u00f3n activar\u00eda de alg\u00fan modo esas representaciones que codifican nuestros conocimientos sobre la lluvia y los paraguas (m\u00e1s ceros y unos) y permitir\u00eda finalmente la derivaci\u00f3n de esa consecuencia deductiva. La cognici\u00f3n se concibe como procesamiento de informaci\u00f3n abstracta, amodal, como lo hacen los programas inform\u00e1ticos. Desde el punto de vista del sistema, qu\u00e9 sea lo que codifica una particular serie de ceros y unos no tiene ning\u00fan efecto sobre el procesamiento.<\/p>\n<p>Pr\u00e1cticamente desde el inicio de los a\u00f1os 80 se reconocieron diversos problemas de este enfoque, algunos de ellos por los mismos l\u00edderes del cognitivismo (como Donald Norman o Jerry Fodor), que los consideraron fuera del alcance del enfoque. Por ejemplo, aspectos tan b\u00e1sicos de nuestra vida mental como la interacci\u00f3n entre emoci\u00f3n y cognici\u00f3n, o la conciencia. Pero tambi\u00e9n, y muy significativamente, el llamado \u00abproblema del marco\u00bb: la dificultad para \u00abprogramar\u00bb procesos que son abiertos, innovadores, sensibles al contexto o a novedades no previstas. Por ejemplo, si esa frase \u00abqu\u00e9 negro est\u00e1 el cielo\u00bb, la oigo en el contexto de la preparaci\u00f3n de una escenograf\u00eda para una obra teatral, probablemente no har\u00e9 la inferencia de que vaya a llover. Pero, \u00bfc\u00f3mo podemos programar un sistema formal para que tenga en cuenta el contexto?<\/p>\n<p>Cuando las operaciones psicol\u00f3gicas son flexibles, dependen del conjunto del conocimiento, y voluntarias (es decir, las que t\u00edpicamente suponen inteligencia, de alto nivel), la estrategia de explicaci\u00f3n cognitivista las acaba atribuyendo a un \u00abejecutivo central\u00bb, a una especie de hom\u00fanculo inteligente, cuyas operaciones, por tanto, ya no son explicables en t\u00e9rminos puramente formales, computacionales. Del mismo modo que la Inteligencia Artificial depende de un programador que formaliza y codifica en el programa el conocimiento de que dispone previamente, parece que el cognitivismo necesita apelar a un \u00abprimum mobile\u00bb, el ejecutivo o sistema supervisor, cuya naturaleza queda pendiente de explicaci\u00f3n. Otro problema detectado es el del \u00abgrounding\u00bb de los s\u00edmbolos (series de ceros y unos) que maneja el sistema: c\u00f3mo se establece su sem\u00e1ntica, lo que representan.<\/p>\n<p>Esta problematicidad del enfoque dominante no impidi\u00f3 su desarrollo y hegemon\u00eda. Como es bien sabido desde Kuhn, un paradigma no se abandona hasta que no se dispone de una alternativa superior. Pues bien, parece que por fin hay un serio contendiente a disputar esa posici\u00f3n de hegemon\u00eda, que se puede denominar el enfoque de la cognici\u00f3n corp\u00f3rea. Son diversos los signos que indican su consolidaci\u00f3n progresiva. Dos libros recientes, que re\u00fanen contribuciones colectivas, atestiguan esta tendencia. Por una parte el \u00abSymbols and Embodiment\u00bb, editado por A. Glenberg, M. de Vega y A. Glaesser (Oxford U.P, 2008), y por otra el \u00abHandbook of Cognitive Science: An Embodied Approach\u00bb, editado por Paco Calvo y yo mismo (Elsevier, 2008).<\/p>\n<p>El primero se centra en el modo en que el enfoque corp\u00f3reo evita el problema de las representaciones abstractas y amodales, y el de la dependencia contextual de nuestro conocimiento.  Las contribuciones revelan la base sensoriomotora e interactiva de nuestra comprensi\u00f3n. Por volver a nuestro ejemplo, \u00abnegro\u00bb no se codificar\u00eda ya como una serie de ceros y unos, sino que se articular\u00eda sobre la base de la experiencia perceptiva involucrada en ver (o pintar) algo negro, as\u00ed como la serie de contextos en que puede aparecer (asociado al duelo, por ejemplo, pero tambi\u00e9n a la lluvia). Entender una oraci\u00f3n resulta entonces de recuperar esos contextos. La idea es que entender una oraci\u00f3n consiste en activar un modelo sensorio-motor de las actividades y experiencias asociadas; a diferencia del cognitivismo, la construcci\u00f3n de ese modelo es sensible al contexto comunicativo en que se produce, tanto como a los contextos experienciales en que uno interact\u00faa con esa clase de entorno. La evidencia que se aporta es m\u00fatiple y diversa, pero llaman la atenci\u00f3n los estudios de neurociencia cognitiva que revelan la implicaci\u00f3n de las mismas zonas corticales en tareas de percepci\u00f3n-acci\u00f3n que en tareas de comprensi\u00f3n del lenguaje relacionadas. Por ejemplo, al o\u00edr una oraci\u00f3n sobre cavar se activan \u00e1reas motoras del cerebro.<\/p>\n<p>El segundo busca la convergencia de los diversos enfoques te\u00f3ricos en ciencia cognitiva que coinciden en el rechazo cr\u00edtico al cognitivismo cl\u00e1sico: el movimiento de percepci\u00f3n ecol\u00f3gica, los defensores de la dependencia perceptiva y experiencial de nuestros conceptos, los rob\u00f3ticos evolutivos con sus agentes aut\u00f3nomos, el enfoque dinamicista, los neurofenomen\u00f3logos enactivistas. Todos ellos coinciden en prestar atenci\u00f3n a aspectos que el enfoque cl\u00e1sico no ha atendido: la temporalidad de los procesos cognitivos, el componente cognitivo de las emociones, el inter\u00e9s de la interacci\u00f3n entre el cerebro, el cuerpo y el medio (incluido el social) en la configuraci\u00f3n de las capacidades mentales en el curso del desarrollo.<\/p>\n<p>En lugar de concebir la cognici\u00f3n como un procesamiento de informaci\u00f3n simb\u00f3lica, se la concibe como el modo en que el organismo se adapta a su medio, desarrollando expectativas, control\u00e1ndolo, gracias a la capacidad del cerebro para reorganizarse interactivamente. Por supuesto, no hay unanimidad ni una alternativa cerrada y acabada, pero s\u00ed un camino prometedor para evitar los obst\u00e1culos que han lastrado al cognitivismo.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Calvo, P. y Gomila, A. (2008) <em>Handbook of Cognitive Science: An Embodied Approach.<\/em> Elsevier.<\/p>\n<p>Glenberg, A., de Vega, M. y Glaesser, A. (2008) <em>Symbols and embodiment.<\/em> Oxford: Oxford University Press.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antoni Gomila Departamento de Psicolog\u00eda, Universitat Illes Balears, Espa\u00f1a Dos libros recientes plantean el cambio te\u00f3rico que se est\u00e1 llevando <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=69\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,8,6,5,7,4,3],"tags":[195,196,135,197],"class_list":["post-69","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-antropologia","category-filosofia","category-inteligenciaartificial","category-linguistica","category-neurociencia","category-psicologia","tag-cognicion-corporea","tag-cognitivismo-clasico","tag-embodiment","tag-tendencias-en-ciencia-cognitiva"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/69","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=69"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/69\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":123,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/69\/revisions\/123"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=69"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=69"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=69"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}