{"id":664,"date":"2013-04-26T17:06:25","date_gmt":"2013-04-26T15:06:25","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=664"},"modified":"2013-04-27T12:18:43","modified_gmt":"2013-04-27T10:18:43","slug":"la-expresion-facial-de-las-emociones-historia-y-aplicaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=664","title":{"rendered":"La expresi\u00f3n facial de las emociones: Historia y aplicaciones"},"content":{"rendered":"<p>Fernando Gordillo (a), Lilia Mestas (b), Miguel \u00c1ngel P\u00e9rez (a), Jos\u00e9 H\u00e9ctor Lozano (a), Rafael Manuel L\u00f3pez (a), Jos\u00e9 M. Arana (c).<br \/>\n(a) Dept. de Ciencias de la Salud, Universidad Camilo Jos\u00e9 Cela, Espa\u00f1a<br \/>\n(b) Facultad de Estudios Superiores Zaragoza, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, M\u00e9xico<br \/>\n(c) Dept. de Psicolog\u00eda B\u00e1sica, Psicobiolog\u00eda y Metodolog\u00eda, Universidad de Salamanca, Espa\u00f1a<\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p><em><\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  \" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2013-8-cc-tuckett.jpg\" alt=\"(cc) tuckett\" width=\"300\" height=\"240\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) tuckett<\/p><\/div>\n<p><\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p><em>La expresi\u00f3n facial permite la comunicaci\u00f3n, adecuaci\u00f3n y regulaci\u00f3n de las emociones dentro del contexto social. Este art\u00edculo se inicia con un breve recorrido por los or\u00edgenes de este tema de investigaci\u00f3n, como hilo conductor que nos permita comprender su relevancia social. El rostro, por ser en muchas ocasiones el reflejo de nuestras emociones, tambi\u00e9n lo es en cierto grado de nuestra conducta y cognici\u00f3n. En este sentido, la capacidad de discriminar las emociones a trav\u00e9s de la expresi\u00f3n facial favorece la seguridad y eficacia de diferentes profesionales, como las fuerzas de seguridad y el personal sanitario.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2013-8.pdf\" target=\"_self\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Desde Darwin (1809\u20131882) hasta la actualidad, la expresi\u00f3n facial de la emoci\u00f3n ha supuesto un campo de estudio fascinante. Autores como Tomkins, Izar y Ekman han asumido el car\u00e1cter innato de las acciones faciales que son reflejo de las emociones (v\u00e9ase Ch\u00f3liz, 1995). Uno de los primeros experimentos fue realizado por el Doctor Duchenne (1806\u20131875), que aplicaba peque\u00f1as descargas el\u00e9ctricas en los m\u00fasculos faciales para generar determinadas expresiones. Gracias a este autor sabemos que el m\u00fasculo orbicular (<em>orbicularis oculi<\/em>), de dif\u00edcil control voluntario, produce las caracter\u00edsticas arrugas alrededor de los ojos que s\u00f3lo aparecen cuando nuestra sonrisa es genuina y no fingida (\u201cla sonrisa de Duchenne\u201d).<\/p>\n<p>Sin duda, este procedimiento otorgaba un papel relevante a la expresi\u00f3n facial en la respuesta emocional, como posteriormente qued\u00f3 plasmado en la hip\u00f3tesis del feedback facial (Tomkins, 1979), donde se postula que la actividad de la musculatura facial ser\u00eda la responsable principal de la experiencia emocional, a trav\u00e9s de un feedback sensorial muscular. Por lo tanto, seg\u00fan esta hip\u00f3tesis, los gestos faciales podr\u00edan evocar reacciones afectivas en la persona que los realiza.<\/p>\n<p>Esto supuso un punto de partida en el estudio sistem\u00e1tico de la expresi\u00f3n facial, dando valor funcional a los diferentes m\u00fasculos faciales que, como unidades de acci\u00f3n, podr\u00edan ser utilizados para clasificar las diferentes emociones (Ekman, 2003). \u00c9sta es precisamente la funci\u00f3n del sistema de codificaci\u00f3n de la acci\u00f3n facial (FACS; Ekman y Friesen, 1976): determinar qu\u00e9 acciones musculares est\u00e1n relacionadas con los distintos tipos de emociones. Diferentes instrumentos de animaci\u00f3n (p.ej., Wehrle y cols., 2000; FACE: Facial Animation Composing Environment) permiten modificar la din\u00e1mica de la expresi\u00f3n facial y controlar otras claves perceptuales, como los movimientos y posici\u00f3n de la cabeza, o la fisionom\u00eda del rostro, con objeto de estudiar su influencia sobre los juicios acerca de las emociones subyacentes. Finalmente, diversas investigaciones han puesto tambi\u00e9n de relieve el papel esencial que puede jugar el contexto en la interpretaci\u00f3n de las expresiones faciales (v\u00e9ase Fern\u00e1ndez-Dols y Carroll, 1996).<\/p>\n<p>Este breve bosquejo de la situaci\u00f3n nos lleva a preguntarnos sobre la utilidad de codificar y clasificar las emociones a partir de las acciones faciales. De especial atractivo y relevancia es la posibilidad de entrenar en la discriminaci\u00f3n de las acciones faciales y su relaci\u00f3n con la respuesta emocional en raz\u00f3n del contexto en el que acontecen. Esto permitir\u00eda inferir el estado afectivo y establecer las posibles causas que lo generaron. En este sentido, los cuerpos de seguridad del estado se ver\u00edan beneficiados con la creaci\u00f3n de un protocolo que facilite instrumentos adecuados a los agentes para incrementar su eficacia a la hora de detectar expresiones como el miedo o la ira, inferir la conducta m\u00e1s probable y as\u00ed poder anticiparse a ella, con el consecuente efecto positivo sobre su supervivencia. En concreto, una reciente investigaci\u00f3n muestra que el personal de las Fuerzas Armadas y los Cuerpos de Seguridad reconocen m\u00e1s r\u00e1pidamente la expresi\u00f3n de ira y miedo, pero no presentan mayor n\u00famero de aciertos respecto a la poblaci\u00f3n normal (L\u00f3pez, 2012).<\/p>\n<p>De igual manera, en el contexto hospitalario resulta de vital importancia que el personal sanitario sepa interpretar de manera adecuada las expresiones de los pacientes. En el caso de los pacientes prequir\u00fargicos, por ejemplo, el estado de activaci\u00f3n propiciado por la incertidumbre de la operaci\u00f3n resulta una variable de inter\u00e9s en relaci\u00f3n tanto al resultado de la operaci\u00f3n (reduciendo posibles dificultades derivadas de la anestesia) como al per\u00edodo postoperatorio (reduciendo el tiempo de hospitalizaci\u00f3n). Si el m\u00e9dico es capaz de detectar estas se\u00f1ales de miedo o ansiedad, a veces apenas perceptibles en breves y r\u00e1pidos movimientos de los m\u00fasculos del rostro (microexpresiones), podr\u00e1 implementar estrategias para reducirlas, que a\u00fan estando en el protocolo de actuaci\u00f3n hospitalaria, pueden no ser utilizadas por una valoraci\u00f3n inadecuada del estado afectivo del paciente (v\u00e9ase Gordillo, Arana y Mestas, 2011).<\/p>\n<p>Un tercer aspecto es el referido al tratamiento de personas con trastornos del espectro autista. En el caso de ni\u00f1os con s\u00edndrome de Asperger, la posibilidad de entrenarles en la mejora de las habilidades sociales, entre las que se incluye la habilidad para discriminar expresiones emocionales en los rostros (Baron-Cohen, Golan y Ashwin, 2009), cobra especial relevancia. Por lo tanto, los conocimientos obtenidos de los sistemas de codificaci\u00f3n como el FACS de Ekman y Friesen (1976) podr\u00edan ser utilizados como herramientas de entrenamiento eficaces para este tipo de trastornos.<\/p>\n<p>El rostro es reflejo de las emociones, y \u00e9stas nos permiten inferir las causas que las originaron con una clara utilidad en diferentes \u00e1mbitos. No debemos olvidar que la funci\u00f3n de la expresi\u00f3n facial de las emociones ya no se limita a informar de posibles peligros o a facilitar la integraci\u00f3n grupal. En el \u00e1mbito social surgen sutiles matices en la percepci\u00f3n e interpretaci\u00f3n de la expresi\u00f3n facial que son reflejo de la diversidad y complejidad de nuestras motivaciones, necesidades y, por supuesto, del contexto personal y cultural que las engloba. En este sentido, concluimos que los sistemas de codificaci\u00f3n y clasificaci\u00f3n de la expresi\u00f3n facial son un instrumento id\u00f3neo para entender las cada vez m\u00e1s complejas v\u00edas de comunicaci\u00f3n no verbal.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Baron-Cohen, S., Golan, O., y Ashwin E. (2009). Can emotion recognition be taught to children with autism spectrum conditions?<em> Philosophical Transactions of the Royal Society<\/em>, 364, 3567\u20133574.<\/p>\n<p>Ch\u00f3liz, M. (1995). La expresi\u00f3n de las emociones en la obra de Darwin. En F. Tortosa, C. Civera y C. Calatayud (Eds), <em>Pr\u00e1cticas de Historia de la Psicolog\u00eda<\/em>. Valencia: Promolibro.<\/p>\n<p>Darwin, C. (1873). <em>The expression of emotions in animals and man<\/em>. N.Y.: Appleton. Traducci\u00f3n al castellano en Madrid: Alianza, 1984.<\/p>\n<p>Ekman, P. (2003). <em>El rostro de las emociones<\/em>. Barcelona: RBA.<\/p>\n<p>Ekman, P., y Friesen, W. V. (1976). Measuring facial movement. <em>Journal of Environmental Psychology<\/em>, 1, 56\u201375.<\/p>\n<p>Fern\u00e1ndez-Dols, J. M. y Carroll, J. M. (1997). Is the meaning perceived in facial expression independent of its context? En: J. A. Russell y J. M. Fern\u00e1ndez-Dols (Eds.), <em>The psychology of facial expression.<\/em> Cambridge, UK: Cambridge University Press.<\/p>\n<p>Gordillo, F., Arana J. M. y  Mestas, L. (2011). Tratamiento de la ansiedad en pacientes prequir\u00fargicos. <em>Revista Cl\u00ednica de Medicina Familiar<\/em>, 4, 228\u2013233.<\/p>\n<p>L\u00f3pez, R. M. (2012). <em>Reconocimiento de expresi\u00f3n emocional no verbal por miembros de las fuerzas armadas y cuerpos de seguridad del estado<\/em>. Tesis Doctoral. Madrid: Universidad Camilo Jos\u00e9 Cela.<\/p>\n<p>Tomkins, S. S. (1979). Script theory: Differential magnification of affects. En: H. E. Howe, Jr., y R. A. Dienstbier (Eds.), <em>Nebraska Symposium on Motivation (Vol.26)<\/em>. Lincoln: University of Nebraska Press.<\/p>\n<p>Wehrle, T., Kaiser, S., Schmidt, S., y Scherer, K. R. (2000). Studying the dynamics of emotional expression via synthesized facial muscle movements. <em>Journal of Personality and Social Psychology<\/em>, 78, 105\u2013119.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 28 de marzo de 2013.<br \/>\nAceptado el 26 de abril de 2013.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fernando Gordillo (a), Lilia Mestas (b), Miguel \u00c1ngel P\u00e9rez (a), Jos\u00e9 H\u00e9ctor Lozano (a), Rafael Manuel L\u00f3pez (a), Jos\u00e9 M. <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=664\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,3],"tags":[18,409,410],"class_list":["post-664","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-clasicos","category-psicologia","tag-emocion","tag-expresion-facial","tag-reconocimiento-emociones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/664","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=664"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/664\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":669,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/664\/revisions\/669"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=664"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=664"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=664"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}