{"id":57,"date":"2009-02-02T02:07:22","date_gmt":"2009-02-02T00:07:22","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=57"},"modified":"2009-02-02T02:07:22","modified_gmt":"2009-02-02T00:07:22","slug":"%c2%bfpara-que-sirve-el-lenguaje-el-experimento-de-la-discriminacion-de-aliens","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=57","title":{"rendered":"\u00bfPara qu\u00e9 sirve el lenguaje? El experimento de la discriminaci\u00f3n de aliens"},"content":{"rendered":"<p>Javier Valenzuela<br \/>\nDept. de Filolog\u00eda Inglesa, Universidad de Murcia<\/p>\n<p><img style='margin-right:20px;'src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2008-36-a-cc-DriftWords.jpg\" alt=\"(cc) Drift Words\" vspace=\"10\" width=\"300\" align=\"left\" height=\"225\" hspace=\"10\" \/><em>Adem\u00e1s de su funcion comunicativa, el lenguaje puede ser una poderosa herramienta para determinadas tareas cognitivas, p.ej  la formaci\u00f3n de categor\u00edas. Se presenta un experimento en el que los participantes deben clasificar una serie de aliens como amistosos o agresivos. Los participantes a los que se suministra una etiqueta ling\u00fc\u00edstica arbitraria son m\u00e1s eficientes a la hora de realizar esta tarea.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2008-36.pdf\" title=\"Versi\u00f3n en pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Una de las (muchas) controversias sobre el lenguaje concierne a su funci\u00f3n. \u00bfPara qu\u00e9 evolucion\u00f3 el lenguaje?\u00bfCu\u00e1l es la raz\u00f3n por la que el cerebro humano ha desarrollado esta capacidad, \u00fanica entre todas las especies animales, y a la que el cerebro dedica una gran cantidad de recursos metab\u00f3licos? Con toda probabilidad, la hip\u00f3tesis m\u00e1s favorecida, y tambi\u00e9n la m\u00e1s natural, es la de suponer como funci\u00f3n principal del lenguaje la de \u00abherramienta comunicativa\u00bb. Por un lado, son claras las ventajas evolutivas que se derivan de un sistema de comunicaci\u00f3n tan eficiente y flexible como el lenguaje humano, que permite la coordinaci\u00f3n de sofisticados m\u00e9todos de cooperaci\u00f3n social o la creaci\u00f3n de una \u00abcultura\u00bb, que a su vez permite que el conocimiento sea acumulativo y los descubrimientos de una generaci\u00f3n no hayan de ser re-descubiertos por la siguiente. Tambi\u00e9n se podr\u00eda mencionar su uso en la exhibici\u00f3n de ingenio para la seducci\u00f3n, o para la manipulaci\u00f3n, enga\u00f1o o mantenimiento de relaciones sociales. Por otro lado, una enorme cantidad de estudios muestran c\u00f3mo, si asumimos una funci\u00f3n b\u00e1sicamente comunicativa para la facultad ling\u00fc\u00edstica, tanto la propia evoluci\u00f3n de las lenguas, sea en su fonolog\u00eda, morfosintaxis o sem\u00e1ntica (v\u00e9ase la teor\u00eda de \u00abgramaticalizaci\u00f3n\u00bb, p.ej., Croft, 2002), como multitud de fen\u00f3menos ling\u00fc\u00edstico-gramaticales se explican de manera muy natural.<\/p>\n<p>Sin embargo, no es \u00e9sta la \u00fanica posibilidad por la que el lenguaje puede haber evolucionado. Tambi\u00e9n hay que tener en cuenta la posibilidad de que haya surgido como \u00abmedio de representaci\u00f3n de la informaci\u00f3n\u00bb. El lenguaje nos permite codificar la informaci\u00f3n sobre nuestro mundo de manera tal que ciertas operaciones conceptuales emergen como posibilidades. Por ejemplo, la posibilidad de planear contingencias distintas para el futuro ser\u00eda dificil de imaginar sin unos recursos sint\u00e1ctico-ling\u00fc\u00edsticos (p.ej., \u00absi pasa esto en el futuro, entonces haremos tal cosa; si pasa lo otro, entonces haremos otra distinta\u00bb). Para los partidarios de esta versi\u00f3n, las funciones comunicativas del lenguaje pueden ser vistas como una \u00abexaptaci\u00f3n\u00bb, el uso de un \u00f3rgano que evolucion\u00f3 originalmente con un motivo particular, para una funci\u00f3n completamente distinta: una especie de \u00abefecto secundario\u00bb y sobrevenido. Es decir, una vez que tenemos esta capacidad de representar el mundo, podemos aprovecharla para la comunicaci\u00f3n (p.ej., Hauser, Chomsky &amp; Fitch, 2002).<\/p>\n<p>En cualquier caso, es posible reconciliar hasta cierto punto ambas versiones y reconocer que, al margen de su indudable y b\u00e1sica utilidad como herramienta comunicativa, la codificaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica puede aportar ventajas espec\u00edficas a nuestra manera de conceptualizar el mundo y resolver determinados problemas. Por ejemplo, saber que dos objetos distintos comparten la misma categor\u00eda ling\u00fc\u00edstica puede ser una invitaci\u00f3n a buscar los aspectos que los hacen similares; las palabras pueden considerarse \u00abinvitaciones a formar categor\u00edas\u00bb. En este sentido, aprender una etiqueta ling\u00fc\u00edstica superordinada como \u00abveh\u00edculo\u00bb es lo que hace que los ni\u00f1os formen la categor\u00eda adecuada.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><img style='margin-right:20px;'src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2008-36-b.jpg\" width=\"500\" height=\"236\" hspace=\"10\" \/><\/p>\n<p align=\"center\"><em>Figura 1. Aliens a clasificar como amigos o enemigos. \u00a9 Gary Lupyan, imagen reproducida con permiso.<\/em><\/p>\n<p>Un experimento realizado en la Universidad de Carnegie-Mellon es relevante para este interesante problema. Lupyan, Rakison y McClelland (2007) idearon un experimento en el que se probaba hasta qu\u00e9 punto la verbalizaci\u00f3n contribuye a la resoluci\u00f3n de problemas, o a la formaci\u00f3n de categor\u00edas. En su experimento, los participantes se enfrentaban al siguiente problema: deb\u00edan imaginar que eran exploradores espaciales que llegaban a un planeta extra\u00f1o. En ese planeta, se enfrentaban a seres alien\u00edgenas que pod\u00edan ser amigables o agresivos. Su tarea consist\u00eda en discriminar entre los seres que encontraban, cu\u00e1les eran los amistosos y cu\u00e1les los no amistosos. Para ello, ten\u00edan que mover una figurita que representaba un astronauta (usando las flechas de direcci\u00f3n del teclado) hacia el alien (si cre\u00edan que era amistoso) o alej\u00e1ndose del alien en caso contrario. El problema era complicado, porque los aliens pertenecientes a las distintas categor\u00edas eran muy parecidos entre s\u00ed: la \u00fanica diferencia era la presencia de una sutil protuberancia en la cabeza (semejante a una peque\u00f1a cresta), que se correlacionaba con una cabeza algo menos redondeada y una base algo m\u00e1s estrecha (comp\u00e1rense los aliens del lado derecho con los del lado izquierdo en la Figura 1). Una vez realizado el movimiento hacia el alien o huyendo de \u00e9l, el programa les informaba de si hab\u00edan acertado o no. Otro grupo de sujetos contaba adem\u00e1s con una ayuda adicional: tras elegir acercarse o alejarse del alien, no s\u00f3lo se les dec\u00eda si hab\u00edan acertado o no, sino que se les suministraba una categor\u00eda ling\u00fc\u00edstica (una palabra inventada) a la que pertenec\u00eda el alien en cuesti\u00f3n. Las palabras eran etiquetas sin significado alguno: \u00ableebious\u00bb o \u00abgrecious\u00bb. Tras una fase de entrenamiento, ambos grupos ten\u00edan que enfrentarse a un nuevo grupo de aliens, en el que se inclu\u00edan aliens no vistos previamente, y esta vez sin recibir feedback alguno. Los resultados mostraron que el grupo de sujetos a los que se hab\u00eda suministrado una categor\u00eda ling\u00fc\u00edstica fueron m\u00e1s eficientes en la fase de prueba a la hora de adivinar a cu\u00e1l de las dos categor\u00edas, amistoso o agresivo, pertenec\u00edan los aliens.<\/p>\n<p>Este experimento aporta evidencia emp\u00edrica sobre c\u00f3mo la existencia de signos ling\u00fc\u00edsticos, es decir, asociaciones arbitrarias entre una forma y una categor\u00eda conceptual, puede ser una importante ayuda a la hora de clasificar el mundo: los individuos que tengan un nombre para una categor\u00eda tendr\u00e1n una ventaja a la hora de clasificar elementos. Este trabajo se une adem\u00e1s a otros estudios recientes que exploran la relaci\u00f3n entre lenguaje y pensamiento, y que muestran c\u00f3mo el lenguaje puede tener una decisiva influencia sobre determinadas tareas cognitivas, en este caso, sobre la formaci\u00f3n de categor\u00edas.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Croft, W. (2002). Explaining language change: an evolutionary approach. London: Longman.<\/p>\n<p>Hauser, M. D., Chomsky, N. &amp; Fitch, W. T. (2002). The faculty of language: What is it, who has it and how did it evolve. Science, 298, 1569-1579.<\/p>\n<p>Lupyan, G., Rakison, D. H. &amp; McClelland, J. L. (2007). Language is not just for talking: Redundant labels facilitate learning of novel categories. Psychological Science, 18, 1077-1083.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Javier Valenzuela Dept. de Filolog\u00eda Inglesa, Universidad de Murcia Adem\u00e1s de su funcion comunicativa, el lenguaje puede ser una poderosa <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=57\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,8,6,7,4,3],"tags":[166,164,49,165,45],"class_list":["post-57","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-antropologia","category-filosofia","category-linguistica","category-neurociencia","category-psicologia","tag-formacion-de-categorias","tag-funciones-del-lenguaje","tag-lenguaje","tag-relacion-lenguaje-pensamiento","tag-relativismo-linguistico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=57"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=57"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=57"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=57"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}