{"id":535,"date":"2012-08-24T18:56:15","date_gmt":"2012-08-24T16:56:15","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=535"},"modified":"2012-08-24T18:56:56","modified_gmt":"2012-08-24T16:56:56","slug":"comprender-la-realidad-sin-representaciones-affordances-y-psicologia-ecologica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=535","title":{"rendered":"Comprender la realidad sin representaciones: Affordances y psicolog\u00eda ecol\u00f3gica"},"content":{"rendered":"<p>Manuel Heras Escribano<br \/>\nDepartamento de Filosof\u00eda I, Universidad de Granada, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2012-8-cc-Pragmagraphr.jpg\" alt=\"(cc) Pragmagraphr\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Pragmagraphr<\/p><\/div>\n<p><em>Frente al paradigma tradicional en ciencia cognitiva, donde la met\u00e1fora del ordenador es la imperante, la psicolog\u00eda ecol\u00f3gica se ofrece como la alternativa m\u00e1s potente en el futuro desarrollo de las investigaciones sobre el fen\u00f3meno de la cognici\u00f3n. Dentro de ella, la noci\u00f3n de affordance juega un papel fundamental, aunque el concepto no est\u00e1 exento de pol\u00e9mica.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2012-8.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Para la ciencia cognitiva tradicional, la cognici\u00f3n se explica mediante la \u201cmet\u00e1fora del ordenador\u201d: nuestra mente ser\u00eda an\u00e1loga a un mecanismo consistente en la manipulaci\u00f3n de representaciones seg\u00fan reglas predeterminadas, ya sean sint\u00e1cticas o algebraicas. Pese al desarrollo de nuevos modelos que supusieron para algunos una revoluci\u00f3n en los a\u00f1os ochenta (redes neuronales artificiales, neurocomputaci\u00f3n; v\u00e9ase <a title=\"Arias, 2012\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva. org\/?p=430\" target=\"_blank\">Arias, 2012<\/a>), esta met\u00e1fora sigui\u00f3 sirviendo para comprender los procesos mentales. As\u00ed, estos modelos simplemente proporcionaron un rostro joven para esta vieja idea. Como consecuencia, los procesos perceptivos no son la fuente principal de la cognici\u00f3n, y adquieren un papel pasivo y desvinculado de la acci\u00f3n del agente.<\/p>\n<p>Una de las tendencias que se ha rebelado contra esta concepci\u00f3n es la psicolog\u00eda ecol\u00f3gica (en adelante, PE). La PE fue concebida por J. J. Gibson (1966, 1979) como una nueva manera de entender la naturaleza de los procesos perceptivos. Gibson defendi\u00f3 que los agentes conocen su medio explor\u00e1ndolo, actuando. As\u00ed pues, el comienzo del proceso cognitivo no es pasivo, sino activo: percepci\u00f3n y acci\u00f3n ser\u00edan un \u00fanico proceso, ya que para producir un fen\u00f3meno perceptivo ser\u00eda necesario un componente activo del sujeto. El objeto de la percepci\u00f3n no es una representaci\u00f3n, sino un bucle o proceso continuo entre la acci\u00f3n del sujeto y la informaci\u00f3n del entorno. El agente recoge cierta informaci\u00f3n espec\u00edfica del entorno (visual, auditiva, etc.) que es relevante para su acci\u00f3n, gui\u00e1ndolo en su adaptaci\u00f3n y en la consecuci\u00f3n de sus fines. Esto ha llevado a explicar los diferentes procesos perceptivos apelando a este bucle (como la visi\u00f3n -Gibson, 1979; Lee, 1980-, con el concepto de \u201cflujo \u00f3ptico\u201d; o el tacto -Turvey, 1996-, con el an\u00e1lisis de lo que se ha llamado \u201ctacto din\u00e1mico\u201d). Las consecuencias metaf\u00edsicas son inmediatas: el agente percibe directamente la realidad a trav\u00e9s de sus acciones, sin necesidad de procesar los est\u00edmulos que recoge del medio.<\/p>\n<p>Vemos aqu\u00ed c\u00f3mo la PE de Gibson ha adelantado tres nociones b\u00e1sicas para construir una teor\u00eda opuesta al cognitivismo: la cognici\u00f3n no es representacional (no necesita de representaciones, c\u00f3mputos, o lenguaje del pensamiento), es corporeizada (no es necesario un procesador central, sino que todo el proceso perceptivo est\u00e1 repartido por el sistema) y adem\u00e1s est\u00e1 integrada en el medio.<\/p>\n<p>Pero entonces, \u00bfc\u00f3mo definir el momento de la percepci\u00f3n, si carecemos de representaciones y ya s\u00f3lo el sujeto aislado no es suficiente? Gibson acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino \u201caffordance\u201d precisamente para esto: una affordance es la relaci\u00f3n epist\u00e9mica entre el agente y su medio. \u00c9sta surge cuando el agente detecta una informaci\u00f3n espec\u00edfica que le permite modular su acci\u00f3n. As\u00ed pues, las affordances no son m\u00e1s que oportunidades para la acci\u00f3n (el t\u00e9rmino se ha resistido hasta el momento a una traducci\u00f3n al castellano, aunque se han propuesto algunos, como \u201cdisponibilidades\u201d o \u201cfacilitaciones\u201d. Dado su escaso impacto hasta la fecha seguiremos usando el t\u00e9rmino ingl\u00e9s aqu\u00ed). Cuando un humano percibe la \u201cagarrabilidad\u201d de una taza, ello constituye una relaci\u00f3n epist\u00e9mica con su entorno. Esto se da gracias a la informaci\u00f3n especificada por la taza (forma, momento de inercia, etc.) y tambi\u00e9n al hecho de que el humano sea activo y tenga pulgares oponibles que permitan agarrarla. La combinaci\u00f3n de ambos elementos (la informaci\u00f3n espec\u00edfica y la acci\u00f3n del agente) permiten as\u00ed una nueva acci\u00f3n, con el consiguiente mantenimiento del ciclo continuo de percepci\u00f3n-acci\u00f3n. Huelga decir que las affordances no est\u00e1n restringidas a la modalidad que las percibe: dos personas pueden percibir la affordance de \u201cbebilidad\u201d en una situaci\u00f3n concreta (pongamos, caminando hacia una fuente), pero uno puede percibirla al detectar informaci\u00f3n visual y el otro al detectar informaci\u00f3n auditiva (ya que puede estar de espaldas a la fuente o tener da\u00f1ado el sistema visual). La oportunidad para la acci\u00f3n es la misma, y no ha de ser confundida con la informaci\u00f3n del medio que la especifica.<\/p>\n<p>Pese a que la noci\u00f3n de affordance es altamente intuitiva, el debate actual se centra en la aclaraci\u00f3n conceptual y el estatus ontol\u00f3gico del t\u00e9rmino. Algunos autores consideran que las affordances ser\u00edan las presiones selectivas del medio, que a su vez permiten la adaptaci\u00f3n del agente (Reed, 1996); otros piensan que ser\u00edan disposiciones, donde la percepci\u00f3n y la informaci\u00f3n compartir\u00edan protagonismo (Turvey, 1992). La propuesta m\u00e1s novedosa es comprenderlas como relaciones (Chemero, 2009), donde lo importante no son las parejas disposicionales, sino el producto que surge de ellas.<\/p>\n<p>Actualmente, muchos autores consideran que se pueden explicar las affordances representacionalmente (Zhang y Patel, 2006); esto es, como una red distribuida de representaciones fruto de la conjunci\u00f3n entre el factor interno (el organismo) y el externo (la informaci\u00f3n del entorno). Pese a la plausibilidad de la propuesta, un ec\u00f3logo ortodoxo no la aceptar\u00eda por un motivo: b\u00e1sicamente, porque la mera conjunci\u00f3n de factores externos e internos no ser\u00eda suficiente para explicar qu\u00e9 es una affordance. Es importante, adem\u00e1s, saber c\u00f3mo esos elementos operan a nivel del agente, y esto implica saber qu\u00e9 har\u00eda el agente cuando se producen esas activaciones en la red. Por tanto, la mera correlaci\u00f3n entre los diferentes factores no ser\u00eda significativa a nivel comportamental o ecol\u00f3gico. Lo que nos interesa es responder a la pregunta \u201c\u00bfc\u00f3mo percibe el agente?\u201d y esto implica centrarnos en los procesos del nivel personal, no en las posibles correlaciones entre el nivel subpersonal y la informaci\u00f3n del medio. \u00bfPuede darse una explicaci\u00f3n representacional de una affordance? Una representaci\u00f3n es algo sub-agencial, discretizable (ya sea distribuida o no) y desacoplable. La \u00faltima caracter\u00edstica choca directamente con la corporeizaci\u00f3n y la incrustaci\u00f3n en el medio t\u00edpicas de los procesos en tiempo real como los que se han venido describiendo hasta ahora. Con respecto a las dos primeras caracter\u00edsticas, se puede aplicar aqu\u00ed la primera cr\u00edtica: se\u00f1alar estados internos y externos (representacionales o no, sub-agenciales o no) no dice nada del nivel ecol\u00f3gico, que es donde se producen las affordances. Por lo tanto, las tres caracter\u00edsticas b\u00e1sicas de una explicaci\u00f3n representacional no encajan con las affordances.<\/p>\n<p>Pese a estos debates, la gran aportaci\u00f3n de la PE consiste en que no es necesario postular ning\u00fan tipo de representaci\u00f3n u operaci\u00f3n mental a la hora de explicar la cognici\u00f3n: el agente aut\u00f3nomo, en contacto continuo con su medio, es suficiente para analizar c\u00f3mo conocemos la realidad. Y el modo m\u00e1s concreto es en la interacci\u00f3n con elementos informativos que nos permiten aprovechar oportunidades para generar nuevas acciones. Estas oportunidades son las affordances.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Chemero, A. (2009). <em>Radical Embodied Cognitive Science<\/em>. Cambridge: The MIT Press.<\/p>\n<p>Gibson, J. J. (1966). <em>The Senses Considered as Perceptual Systems<\/em>. Boston: Houghton Mifflin.<\/p>\n<p>Gibson, J. J. (1979). <em>The Ecological Approach to Visual Perception<\/em>. Boston: Houghton Mifflin.<\/p>\n<p>Lee, D. N. (1980). The optic flow field: The foundation of vision. <em>Philosopical Transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological Sciences<\/em>, 290, 169-178.<\/p>\n<p>Reed, E. S. (1996).\u00a0<em>Encountering the World: Toward an Ecological Psychology<\/em>. New York: Oxford University Press.<\/p>\n<p>Turvey, M. T.(1996). Dynamic touch. <em>American Psychologist,<\/em> 51, 1134-1152.<\/p>\n<p>Turvey, M. T. (1992). Affordances and prospective control: An outline of the ontology. <em>Ecological Psychology<\/em>, 4, 173-187.<\/p>\n<p>Zhang, J., y Patel, V. (2006). Distributed cognition, representation and affordance. <em>Pragmatics and Cognition<\/em>, 14, 333-341.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 29 de febrero de 2012.<br \/>\nAceptado el 25 de julio de 2012.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Manuel Heras Escribano Departamento de Filosof\u00eda I, Universidad de Granada, Espa\u00f1a Frente al paradigma tradicional en ciencia cognitiva, donde la <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=535\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,13,6,5,4,3],"tags":[375,135,374,230,197],"class_list":["post-535","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-clasicos","category-filosofia","category-inteligenciaartificial","category-neurociencia","category-psicologia","tag-affordances","tag-embodiment","tag-psicologia-ecologica","tag-representacion","tag-tendencias-en-ciencia-cognitiva"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/535","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=535"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/535\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":540,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/535\/revisions\/540"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=535"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=535"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=535"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}