{"id":462,"date":"2012-03-26T22:36:27","date_gmt":"2012-03-26T20:36:27","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=462"},"modified":"2012-03-26T22:38:39","modified_gmt":"2012-03-26T20:38:39","slug":"el-uso-de-reproductores-portatiles-de-musica-ayuda-a-reducir-nuestro-espacio-personal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=462","title":{"rendered":"El uso de reproductores port\u00e1tiles de m\u00fasica ayuda a reducir nuestro espacio personal"},"content":{"rendered":"<p>Ana Tajadura-Jim\u00e9nez (a,b), Galini Pantelidou (a), Pawel Rebacz (b), Daniel V\u00e4stfj\u00e4ll (c) y Manos Tsakiris (a)<br \/>\n(a) Department of Psychology, Royal Holloway, University of London, Reino Unido<br \/>\n(b) Department of Psychology, Goldsmiths, University of London, Reino Unido<br \/>\n(c) Division of Applied Acoustics, Chalmers University of Technology, Suecia<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2012-6-c-AnaTajadura.jpg\" alt=\"(c) Ana Tajadura. Todos los derechos reservados.\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(c) Ana Tajadura. Todos los derechos reservados.<\/p><\/div>\n<p><em>\u00bfCu\u00e1nto se nos puede acercar un extra\u00f1o antes de que empecemos a sentirnos inc\u00f3modos? De acuerdo con un reciente estudio de nuestro grupo, usar auriculares para escuchar m\u00fasica que induce emociones positivas puede reducir los l\u00edmites de nuestro espacio personal, ese espacio que rodea nuestro cuerpo y que sentimos como \u201cnuestro\u201d, y as\u00ed hacer m\u00e1s tolerable el que otros invadan este espacio. Los resultados de este estudio revelan el beneficio que conlleva usar reproductores port\u00e1tiles de m\u00fasica en situaciones de aglomeraci\u00f3n de gente como, por ejemplo, al usar el transporte p\u00fablico en grandes ciudades.<\/em><\/p>\n<p><em><!--more--><\/em><a title=\"Versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2012-6.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las personas se sienten inc\u00f3modas cuando la distancia que guardan con un desconocido es menor que la longitud de su brazo (Longo y Lourenco, 2007). Sin embargo, aqu\u00e9llos que vivimos en grandes ciudades y a diario usamos el transporte p\u00fablico estamos acostumbrados a que se invada nuestro \u201cespacio personal\u201d. Por ejemplo, a veces al viajar en un autob\u00fas o un vag\u00f3n de metro abarrotado, uno tiene tan cerca a los otros viajeros que no es raro que le claven un codo en la espalda o incluso sentir en el cuello su respiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El espacio personal se puede definir como la zona que rodea inmediatamente a nuestro cuerpo, una zona con la que mantenemos fuertes lazos emocionales, que sentimos como \u201cnuestro espacio\u201d (Sommer, 1959), y que otros no pueden invadir sin hacernos sentir inc\u00f3modos (Hayduk, 1983). Se suele considerar que este espacio s\u00f3lo cobra importancia cuando interactuamos con otros, var\u00eda entre culturas (Hall, 1966), y tambi\u00e9n var\u00eda constantemente de acuerdo con el contexto (Hayduk, 1983) y con nuestro estado emocional (Levenson, 1994).<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda el uso de reproductores port\u00e1tiles de m\u00fasica est\u00e1 tan extendido que muchas personas los usan a diario, y a menudo cuando se desplazan de un lugar a otro mientras interaccionan con otros transe\u00fantes (de hecho, la intenci\u00f3n de SONY cuando lanz\u00f3 al mercado el primer Walkman fue la de hacer los viajes en transporte p\u00fablico m\u00e1s tolerables; Hormby, 2006). Recientemente, nuestro equipo de investigaci\u00f3n ha llevado a cabo un estudio para analizar el efecto que puede tener en el espacio interpersonal el uso de los reproductores port\u00e1tiles de m\u00fasica, bas\u00e1ndonos en el hecho de que (1) la m\u00fasica puede evocar un amplio rango de respuestas emocionales (Juslin y Sloboda, 2001) y que (2) el espacio personal var\u00eda con nuestro estado emocional (Levenson, 1994).<\/p>\n<p>En este estudio, en el que participaron 70 j\u00f3venes, se evalu\u00f3 el efecto de la valencia emocional de la m\u00fasica (positiva o negativa) y su fuente (externa o integrada: altavoces o auriculares) en el espacio personal de los participantes, durante la aproximaci\u00f3n pasiva o activa del participante a una persona desconocida (un experimentador). El espacio personal se defini\u00f3 concretamente en la investigaci\u00f3n como la m\u00ednima distancia entre el participante y el experimentador con la que el participante se sent\u00eda c\u00f3modo, es decir, no sent\u00eda invadido su espacio personal.<\/p>\n<p>En un primer experimento, en una de las condiciones experimentales se pidi\u00f3 al participante que caminara de frente hacia el experimentador (un hombre o mujer desconocido para el participante) y parara de caminar en el momento en que considerara inc\u00f3moda la distancia interpersonal (condici\u00f3n de aproximaci\u00f3n activa). En otra condici\u00f3n, el experimentador era el encargado de caminar hacia el participante hasta que \u00e9ste indicara sentirse inc\u00f3modo (condici\u00f3n de aproximaci\u00f3n pasiva). Estas dos condiciones se repitieron varias veces: un tercio de las veces con el participante escuchando m\u00fasica que produce respuestas emocionales positivas (m\u00fasica positiva), otro tercio de las veces con m\u00fasica que produce respuestas emocionales negativas (m\u00fasica negativa), y el resto de las veces en silencio, con el participante llevando auriculares en todo momento. Las piezas de m\u00fasica usadas eran de tipo instrumental y desconocidas por los participantes. Al final del experimento se pidi\u00f3 a los participantes que escucharan de nuevo las piezas de m\u00fasica y evaluaran su respuesta emocional al escuchar estas piezas. En un segundo experimento, se compar\u00f3 el efecto de escuchar m\u00fasica positiva o negativa a trav\u00e9s de auriculares con el producido al escucharla a trav\u00e9s de altavoces, durante condiciones de aproximaci\u00f3n pasiva.<\/p>\n<p>Los resultados de estos dos experimentos evidenciaron que cuanto m\u00e1s positivamente era evaluada la m\u00fasica por los participantes, menor era el tama\u00f1o del espacio personal. Este efecto se vio modulado por las condiciones de aproximaci\u00f3n y si la m\u00fasica se escuchaba mediante auriculares o altavoces. Escuchar m\u00fasica positiva en comparaci\u00f3n con negativa a trav\u00e9s de auriculares result\u00f3 en una reducci\u00f3n de unos 12 cent\u00edmetros del espacio personal durante la interacci\u00f3n con un extra\u00f1o aproximandose al participante. En cambio, el tipo de m\u00fasica (positiva o negativa) no influy\u00f3 significativamente en el tama\u00f1o del espacio personal cuando el participante se aproximaba al extra\u00f1o. Finalmente, en comparaci\u00f3n con una situaci\u00f3n de ausencia de m\u00fasica, escuchar m\u00fasica positiva a trav\u00e9s de una fuente integrada (auriculares) redujo el espacio personal en unos 6 cm, mientras que escuchar m\u00fasica negativa a trav\u00e9s de una fuente externa (altavoces) expandi\u00f3 el espacio personal en aproximadamente 10 cm.<\/p>\n<p>Estos resultados proporcionan la primera evidencia emp\u00edrica de la relaci\u00f3n existente entre el estado emocional que resulta de escuchar m\u00fasica y el espacio personal al interaccionar con extra\u00f1os. Escuchar a trav\u00e9s de altavoces m\u00fasica que induce en nosotros emociones negativas expande los m\u00e1rgenes de nuestro espacio personal. Por el contrario, escuchar a trav\u00e9s de auriculares m\u00fasica que induce en nosotros emociones positivas reduce los m\u00e1rgenes de nuestro espacio personal. Este espacio \u201cencoge\u201d, y as\u00ed permitimos con m\u00e1s agrado que otras personas se acerquen a nosotros. Estos resultados revelan el beneficio de usar reproductores personales de m\u00fasica en situaciones de aglomeraci\u00f3n, en las que hay pocas posibilidades de movilidad y el espacio personal se ve comprometido.<\/p>\n<p>Por lo tanto, la pr\u00f3xima vez que vayas a subirte a un vag\u00f3n de metro en hora punta, ponte los auriculares, enciende tu reproductor de m\u00fasica con tu canci\u00f3n favorita y ayudar\u00e1s as\u00ed a aliviar tus temores a sentir tu espacio personal invadido.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Hall, E. T. (1966). <em>The Hidden Dimension<\/em>. New York: Doubleday.<\/p>\n<p>Hayduk, L. A. (1983). Personal space: Where we now stand. <em>Psychological Bulletin<\/em>, 94, 293\u2013335.<\/p>\n<p>Hormby, T. (15 Septiembre 2006). The Story behind the Sony Walkman. Low End Mac. Recuperado de: https:\/\/lowendmac.com\/orchard\/06\/sony-walkman-origin.html.<\/p>\n<p>Juslin, P. N., y Sloboda, J. A. (2001). <em>Music and Emotion: Theory and Research<\/em>. New York: Oxford University Press.<\/p>\n<p>Levenson, R. W. (1994). Human emotions: A functional view. En: Ekman, P. y Davidson, R. J. (Eds). <em>The Nature of Emotion: Fundamental Questions<\/em>. New York: Oxford University Press. pp 123\u2013126.<\/p>\n<p>Longo, M. R., y Lourenco, S. F. (2007). Space perception and body morphology: Extent of near space scales with arm length. <em>Experimental Brain Research<\/em>, 177, 285\u2013290.<\/p>\n<p>Sommer, R. (1959). Studies in personal space. <em>Sociometry<\/em>, 22, 247\u2013260.<\/p>\n<p>Tajadura-Jim\u00e9nez, A., Pantelidou, G., Rebacz, P., V\u00e4stfj\u00e4ll, D. y Tsakiris, M. (2011). I-Space: The effects of emotional valence and source of music on interpersonal distance. <em>PLoS ONE<\/em>, 6(10): e26083.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 28 de enero de 2012.<br \/>\nAceptado el 11 de marzo de 2012.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ana Tajadura-Jim\u00e9nez (a,b), Galini Pantelidou (a), Pawel Rebacz (b), Daniel V\u00e4stfj\u00e4ll (c) y Manos Tsakiris (a) (a) Department of Psychology, <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=462\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,3],"tags":[358,18,357,85],"class_list":["post-462","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-psicologia","tag-distancia-interpersonal","tag-emocion","tag-espacio-personal","tag-musica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/462","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=462"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/462\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":468,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/462\/revisions\/468"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=462"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=462"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=462"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}