{"id":43,"date":"2008-10-01T19:58:50","date_gmt":"2008-10-01T17:58:50","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=43"},"modified":"2008-10-01T19:58:50","modified_gmt":"2008-10-01T17:58:50","slug":"%c2%bfpor-que-las-decisiones-impuestas-vienen-de-arriba-poder-control-y-la-dimension-vertical","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=43","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 las decisiones impuestas vienen de arriba? Poder, control y la dimensi\u00f3n vertical"},"content":{"rendered":"<p>Julio Santiago<br \/>\nDept. de Psicolog\u00eda Experimental y Fisiolog\u00eda del Comportamiento, Universidad de Granada, Espa\u00f1a<\/p>\n<p><img style='margin-right:20px;'src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2008-30-a-cc-jurvetson.jpg\" alt=\"(cc) jurvetson\" align=\"left\" height=\"294\" hspace=\"10\" vspace=\"10\" width=\"300\" \/><em>Poder y altura se relacionan a menudo en el lenguaje habitual y en multitud de convenciones sociales y culturales. Estudios recientes demuestran que esta asociaci\u00f3n tiene efectos sutiles, profundos y autom\u00e1ticos en nuestro razonamiento social, y sugieren un posible origen, ligado a experiencias humanas universales.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2008-30.pdf\" title=\"Versi\u00f3n en pdf\" target=\"_blank\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>El lenguaje coloquial est\u00e1 repleto de expresiones que relacionan el poder y los poderosos con las alturas, o al menos, con lugares situados a mayor altura que la que ocupan los dem\u00e1s. As\u00ed, las decisiones impuestas a menudo \u00abvienen de arriba\u00bb, los poderosos \u00abmiran hacia abajo\u00bb a la gente normal, y cuando hemos conseguido controlar algo, decimos que lo tenemos \u00abbajo control\u00bb. Si miramos a las manos de las personas cuando hablan veremos gestos consistentes, como, p.ej., se\u00f1alar con el dedo hacia arriba cuando se habla de \u00abel jefe\u00bb.<\/p>\n<p>Es posible encontrar manifestaciones de esta asociaci\u00f3n entre poder y altura en una gran variedad de convenciones culturales. Al ganador de una competici\u00f3n se le sit\u00faa en lo alto del podio, seguido por los ocupantes del segundo y tercer puesto en posiciones cada vez m\u00e1s bajas. En los edificios de oficinas de las grandes compa\u00f1\u00edas es com\u00fan situar los despachos de los ejecutivos en los pisos superiores, a mayor altura mientras mayor es el poder detentado. Igual sucede con su posici\u00f3n en el organigrama de la empresa, que se suele presentar organizado de arriba a abajo desde las posiciones de mayor poder a las de menor poder. Cuando un pa\u00eds o ciudad decide edificar una construcci\u00f3n que simbolice su poder, suele optar por un edificio muy alto. De ah\u00ed tambi\u00e9n que el ataque terrorista del 11-S a las Torres Gemelas de Nueva York tuviera un impacto simb\u00f3lico especial.<\/p>\n<p>Pero una cosa es que existan estas convenciones ling\u00fc\u00edsticas, sociales y culturales, y otra muy diferente es que afecten de modo autom\u00e1tico e inconsciente a nuestro modo de pensar acerca de las relaciones de poder. S\u00f3lo recientemente los psic\u00f3logos sociales han comenzado a evaluar experimentalmente esta hip\u00f3tesis. Schubert (2005) localiz\u00f3 pares de nombres de grupos sociales caracterizados por tener bastante poder o poco , como \u00abempresario &#8211; trabajador\u00bb y \u00abprofesor &#8211; estudiante\u00bb. Los present\u00f3 en una pantalla de ordenador una a una, y pidi\u00f3 a sus participantes que decidieran si cada una de las palabras se refer\u00eda a un grupo m\u00e1s poderoso o menos poderoso, presionando las teclas del cursor con flecha hacia arriba o hacia abajo. En una condici\u00f3n experimental se asign\u00f3 la tecla de la flecha arriba a la respuesta \u00abm\u00e1s poderoso\u00bb y la de la flecha abajo a \u00abmenos poderoso\u00bb. En otra condici\u00f3n se us\u00f3 la asignaci\u00f3n contraria. Los resultados mostraron que los participantes fueron m\u00e1s r\u00e1pidos en dar su respuesta con la primera asignaci\u00f3n que con la segunda. Estos resultados muestran que es m\u00e1s f\u00e1cil juzgar algo como poderoso mediante una respuesta manual dirigida hacia el espacio superior, y algo como menos poderoso utilizando una respuesta hacia el espacio inferior, que a la inversa. Este resultado indica que los participantes activan autom\u00e1ticamente la dimensi\u00f3n vertical del espacio cuando piensan sobre el poder.<\/p>\n<p>De la misma forma que las personas parecen activar la dimensi\u00f3n vertical para expresar el poder de ciertos grupos, tambi\u00e9n la utilizan para deducir el poder que tiene un agente social. Giessner y Schubert (2007) presentaron descripciones de distintas empresas a sus participantes, acompa\u00f1adas de un organigrama. En esta representaci\u00f3n gr\u00e1fica del organigrama, en una de las condiciones experimentales, el v\u00ednculo que un\u00eda el puesto de mayor poder y el siguiente nivel subordinado era corto, y en otra condici\u00f3n largo (v\u00e9ase la Figura 1). Esta peque\u00f1a diferencia fue suficiente para que los participantes juzgaran a los ejecutivos del organigrama largo con m\u00e1s poder sobre sus empleados que a los ejecutivos del organigrama corto.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><img style='margin-right:20px;'src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2008-30-b.png\" alt=\"Figura 1\" height=\"273\" hspace=\"10\" vspace=\"10\" width=\"500\" \/><\/p>\n<p align=\"center\"><em>Figura 1.-\u00a0Organigramas usados por Giessner y Schubert (2007).<\/em><\/p>\n<p>Estos resultados validan experimentalmente datos correlacionales bien asentados en psicolog\u00eda de las organizaciones que indican que las personas m\u00e1s altas tienden a ganar mayores salarios, tener puestos de m\u00e1s responsabilidad, e incluso, si se presentan a presidentes de EEUU, tienen m\u00e1s posibilidad de ganar las elecciones (Judge &amp; Cable, 2004).<\/p>\n<p>Se podr\u00eda argumentar que, en realidad, no es el poder lo que se asocia con la dimensi\u00f3n vertical, sino la evaluaci\u00f3n afectiva. Intuitivamente, situamos lo bueno en el espacio superior, y lo malo en el espacio inferior. Como con el poder, el lenguaje cotidiano abunda en expresiones que reflejan este v\u00ednculo: \u00abme estoy hundiendo en la miseria\u00bb, \u00absalir del hoyo\u00bb, \u00abmantener alto el estado de \u00e1nimo\u00bb. Si el poder se valora positivamente y la falta de poder se valora negativamente, es de esperar que se sit\u00faen por igual a lo largo del eje vertical. Sin embargo, Schubert (2005) consigui\u00f3 disociar el efecto del poder en la dimensi\u00f3n vertical del efecto de la valencia. Para ello utiliz\u00f3 ejemplos de grupos sociales y personas con mucho poder, pero valoradas negativamente, p.ej., \u00abdictador\u00bb. Sus resultados, de nuevo, indican mayor velocidad de respuesta a estas palabras cuando los participantes tienen que responder a los poderosos con la flecha arriba y a los menos poderosos con la flecha abajo que al rev\u00e9s. En contraste, cuando se pidi\u00f3 a las personas que juzgaran si las palabras eran positivas o negativas, las respuestas a palabras como \u00abdictador\u00bb fueron m\u00e1s r\u00e1pidas con la flecha hacia abajo que con la flecha hacia arriba. Estos resultados sugieren que el poder, independientemente de su asociaci\u00f3n habitual con las evaluaciones, activa la dimensi\u00f3n vertical.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les pueden ser las causas de esta relaci\u00f3n entre poder y altura, que parece tener influencias tan profundas y sutiles en el razonamiento social? Muchos te\u00f3ricos coinciden en que podr\u00eda estar relacionada con experiencias vitales tan b\u00e1sicas como la sensaci\u00f3n de control relacionada con el tama\u00f1o f\u00edsico de las personas. Desde peque\u00f1os, sentimos temor al enfrentarnos a ni\u00f1os o adultos de mayor tama\u00f1o que nosotros, y sentimos poder y control cuando el adversario es de menor tama\u00f1o. Estas experiencias primarias pueden haber dado lugar a reificaciones culturales y ling\u00fc\u00edsticas que han servido para perpetuarlas, de modo que percepci\u00f3n, lenguaje y cultura se afectan y refuerzan mutuamente. Esta propuesta se ve apoyada por el hecho de que la relaci\u00f3n entre poder y altura parece ser universal (Fiske, 1992).<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Fiske, A. P. (1992). The four elementary forms of sociality: Framework for a unified theory of social relations. Psychological Review, 99, 689-723.<\/p>\n<p>Giessner, S. R. &amp; Schubert, T. W. (2007). High in the hierarchy: How vertical location and jugments of leaders&#8217; power are interrelated. Organizational Behavior and Human Decision Processes, 104, 30-44.<\/p>\n<p>Judge, T. A., &amp; Cable, D. M. (2004). The effect of physical height on workplace success and income: preliminary test of a theoretical model. Journal of Applied Psychology, 89, 428-441.<\/p>\n<p>Schubert, T. W. (2005). Your highness: Vertical positions as perceptual symbols of power.  Journal of Personality and Social Psychology, 89, 1-21.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Julio Santiago Dept. de Psicolog\u00eda Experimental y Fisiolog\u00eda del Comportamiento, Universidad de Granada, Espa\u00f1a Poder y altura se relacionan a <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=43\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,8,7,3,37],"tags":[133,135,134,132,66],"class_list":["post-43","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-antropologia","category-linguistica","category-psicologia","category-sociologia","tag-control","tag-embodiment","tag-organizaciones","tag-poder","tag-relaciones-intergrupales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/43","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=43"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/43\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=43"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=43"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=43"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}