{"id":413,"date":"2012-02-06T11:17:47","date_gmt":"2012-02-06T09:17:47","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=413"},"modified":"2012-02-06T11:19:41","modified_gmt":"2012-02-06T09:19:41","slug":"generacion-de-experiencias-visuales-en-ciegos-mediante-estimulacion-tactil-repetitiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=413","title":{"rendered":"Generaci\u00f3n de experiencias visuales en ciegos mediante estimulaci\u00f3n t\u00e1ctil repetitiva"},"content":{"rendered":"<p>Tom\u00e1s Ortiz (a) y Juan M. Santos (b)<br \/>\n(a) Dept. de Psiquiatr\u00eda y Psicolog\u00eda M\u00e9dica, Universidad Complutense, Espa\u00f1a<br \/>\n(b) Dept. de Psiquiatr\u00eda, Universidad Maim\u00f3nides, Argentina<br \/>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2011-18-pd-HoltonCurry.png\" alt=\"Dominio p\u00fablico.\" width=\"300\" height=\"277\" \/><p class=\"wp-caption-text\">&quot;Blind men and an elephant&quot;. Holton &amp; Curry. (1914). Holton-Curry Readers. Chicago: Rand McNally &amp; Co. Dominio p\u00fablico.<\/p><\/div><\/p>\n<p><em>Estudios recientes de nuestro laboratorio han establecido que se puede generar una activaci\u00f3n estable del c\u00f3rtex visual en ciegos mediante entrenamiento t\u00e1ctil pasivo prolongado. Esta neuroplasticidad cortical se acompa\u00f1a en un 40% de los participantes invidentes de sensaciones visuales, as\u00ed como de una mayor rapidez en el reconocimiento t\u00e1ctil de informaci\u00f3n espacial tales como l\u00edneas, iconos o im\u00e1genes, y es crucial para su correcta interpretaci\u00f3n. Estos hallazgos pueden ser \u00fatiles para el dise\u00f1o de mecanismos sustitutivos de la visi\u00f3n en ciegos, pero tambi\u00e9n son \u00fatiles para entender ciertos s\u00edntomas neuropsiqui\u00e1tricos como las sinestesias.<\/em><\/p>\n<p><em><!--more--><\/em><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2011-18.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>La neuroplasticidad es un proceso mediante el cual las neuronas consiguen aumentar su conectividad de manera estable como consecuencia de la experiencia, el aprendizaje y la estimulaci\u00f3n sensorial y cognitiva. Uno de los pioneros de su estudio, Ram\u00f3n y Cajal, sosten\u00eda que la adquisici\u00f3n de nuevas habilidades requiere muchos a\u00f1os de pr\u00e1ctica mental y f\u00edsica ya que precisa la formaci\u00f3n de nuevas v\u00edas nerviosas. Modernamente se considera que la plasticidad neuronal solamente se puede llevar a cabo a partir del reforzamiento de las conexiones preexistentes (Pascual-Leone y cols., 2005). Esta neuroplasticidad tiene lugar en la estimulaci\u00f3n cerebral profunda, pero puede acontecer como consecuencia de estimulaciones no invasivas.<\/p>\n<p>En personas videntes la informaci\u00f3n espacial es principalmente visual (c\u00f3rtex occipital). En ciegos suele ser t\u00e1ctil (c\u00f3rtex parietal), pero hay un gran proceso de plasticidad cerebral hacia otras \u00e1reas sensoriales, principalmente auditivas y visuales. Bach-y-Rita expuso seminalmente en los 60 la importancia de la estimulaci\u00f3n t\u00e1ctil como sustituci\u00f3n de la visi\u00f3n en invidentes. El consenso actual sostiene que el procesamiento espacial de est\u00edmulos no visuales en ciegos se reorganiza y ampl\u00eda hacia \u00e1reas corticales occipito-parietales y occipito-temporales. O, dicho de otra manera, la estimulaci\u00f3n repetitiva de \u00e1reas corticales no visuales en invidentes puede conllevar a posteriori la reorganizaci\u00f3n estable del c\u00f3rtex visual y sus conexiones con \u00e1reas t\u00e9mporo-parietales, algo que nuestro grupo ha logrado mediante est\u00edmulos t\u00e1ctiles adecuados (Ortiz y cols., 2010, 2011, en revisi\u00f3n).<\/p>\n<p>Mediante el electroencefalograma (EEG) simult\u00e1neo a la estimulaci\u00f3n t\u00e1ctil se puede realizar la localizaci\u00f3n de las fuentes principales de actividad el\u00e9ctrica en el c\u00f3rtex cerebral durante la estimulaci\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan, s\u00f3lo m\u00e9todos neurofisiol\u00f3gicos de este tipo permiten la elucidaci\u00f3n minuciosa del procesamiento de la informaci\u00f3n por el cerebro, ya que dan la posibilidad de seguirla milisegundo a milisegundo, y desde el primer momento; algo imposible mediante otros m\u00e9todos de neuroimagen como, por ejemplo, la resonancia magn\u00e9tica nuclear funcional (RMNf). El EEG permite tambi\u00e9n estudiar c\u00f3mo la actividad cerebral cambia con el entrenamiento t\u00e1ctil repetitivo pasivo.<\/p>\n<p>Profundizando en estos hallazgos, en un reciente estudio de nuestro laboratorio describimos que la estimulaci\u00f3n t\u00e1ctil repetitiva en la mano durante un per\u00edodo de tres meses (1 hora\/d\u00eda) en un invidente adolescente consegu\u00eda activar su l\u00f3bulo occipital y, simult\u00e1neamente, obtener una sensaci\u00f3n subjetiva de visi\u00f3n (Ortiz y cols., 2010). Nuestro grupo ha hallado cambios estables y permanentes en la actividad cerebral occipital como respuesta a est\u00edmulos t\u00e1ctiles pasivos tras 100 d\u00edas sin estimulaci\u00f3n alguna (Ortiz y cols., en revisi\u00f3n). En otro trabajo con estimulaci\u00f3n t\u00e1ctil repetitiva pasiva (Ortiz y cols., 2011) encontramos que el 40% de participantes ciegos consiguen no s\u00f3lo mejorar la correcta interpretaci\u00f3n del est\u00edmulo t\u00e1ctil pasivo sino que, adem\u00e1s, desarrollan sensaciones visuales coherentes con dicha estimulaci\u00f3n t\u00e1ctil, una especie de \u201cqualia\u201d visuales asociados (Figura 1 y 2). Los invidentes (que hab\u00edan tenido experiencias visuales antes de perder la vista) describen de modo espont\u00e1neo sensaciones tales como \u201cver\u201d fosfenos, \u201cluces sobre fondo negro\u201d, \u201cpuntos luminosos sobre una pantalla oscura\u201d, \u201clucecitas\u201d, etc., que se corresponden con precisi\u00f3n con el est\u00edmulo t\u00e1ctil proporcionado, algo que en nuestro sistema de entrenamiento va desde l\u00edneas y flechas con distintas orientaciones, pasando por n\u00fameros y letras y llegando a iconos complejos de la vida cotidiana y hasta el entorno mismo del invidente \u2013su casa, el laboratorio, las personas que le rodean o lo que se aprecia desde una ventana, por ejemplo- captado por una microc\u00e1mara.<\/p>\n<div style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2011-18-f1.jpg\" alt=\"Figura 1\" width=\"400\" height=\"924\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1.- Evoluci\u00f3n de la actividad cerebral en un invidente que desarrolla sensaciones visuales a medida que avanza la estimulaci\u00f3n t\u00e1ctil pasiva: Al principio cuando el participante ciego empieza a discriminar los est\u00edmulos t\u00e1ctiles se activan \u00e1reas somatosensoriales primarias (A). Cuando va reconociendo dichos est\u00edmulos t\u00e1ctiles se activan \u00e1reas parietales posteriores (B). Por \u00faltimo, cuando el participante tiene sensaciones visuales durante la estimulaci\u00f3n t\u00e1ctil se activan \u00e1reas occipitales relacionadas con la visi\u00f3n (C).<\/p><\/div>\n<div style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2011-18-f2.jpg\" alt=\"Figura 2\" width=\"400\" height=\"932\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 2.- Resultados de tres participantes, dos invidentes y uno vidente, que demuestran la eficacia de la estimulaci\u00f3n t\u00e1ctil pasiva en la actividad cerebral en funci\u00f3n de los \u201cqualia visuales\u201d despu\u00e9s de tres meses del programa: El participante invidente que dice que \u201cve\u201d (A) durante la estimulaci\u00f3n t\u00e1ctil manifiesta una gran activaci\u00f3n de las \u00e1reas occipitales, \u00e1reas responsables de la visi\u00f3n humana. El participante ciego (B) y el vidente (C), que dicen que \u201cno ven\u201d durante la estimulaci\u00f3n t\u00e1ctil, manifiestan una mayor actividad en \u00e1reas parietales. El vidente tambi\u00e9n tiene activaci\u00f3n occipital puesto que \u00e9sta es el \u00e1rea cerebral preferente de gesti\u00f3n de la informaci\u00f3n espacial en personas que ven. <\/p><\/div>\n<p>Una vez que empiezan a tener \u201cqualia\u201d visuales (la experiencia subjetiva de las sensaciones visuales), tambi\u00e9n sienten menos el est\u00edmulo t\u00e1ctil per se, como indica el hecho de que su c\u00f3rtex parietal (t\u00e1ctil) se activaba menos que en aquellos invidentes que no ten\u00edan este tipo de sensaciones visuales. Es posible que estos \u201cqualia\u201d visuales puedan otorgar cierta ventaja a estas personas ciegas, por cuanto el grupo de invidentes con sensaciones visuales es m\u00e1s r\u00e1pido que el grupo de ciegos que \u201cno ve\u201d en la correcta identificaci\u00f3n de los est\u00edmulos t\u00e1ctiles, si bien las magnitudes son de milisegundos.<\/p>\n<p>Cuando moment\u00e1neamente se desactiva el funcionamiento del c\u00f3rtex occipital mediante la aplicaci\u00f3n de estimulaci\u00f3n magn\u00e9tica transcraneal repetitiva (rTMS) disminuye en un 20% el n\u00famero de respuestas correctas a los est\u00edmulos t\u00e1ctiles proporcionados, al tiempo que se eliminan los \u201cqualia\u201d visuales. As\u00ed pues, el c\u00f3rtex visual en este grupo de ciegos con sensaciones visuales juega un rol crucial tanto para la realizaci\u00f3n de la tarea t\u00e1ctil como para la existencia de los \u201cqualia\u201d.<\/p>\n<p>Estos estudios sugieren una neuroplasticidad estable y permanente en \u00e1reas visuales en personas ciegas, generable mediante estimulaci\u00f3n t\u00e1ctil pasiva repetitiva a largo plazo. De ah\u00ed que quepa plantearse la existencia de circuitos corticales espec\u00edficos para el procesamiento de la informaci\u00f3n espacial independientes del input sensorial, y que el c\u00f3rtex occipital tenga preferencia en dicho procesamiento, incluso en invidentes.<\/p>\n<p>El posible uso de estos hallazgos en mecanismos sustitutivos de la visi\u00f3n en invidentes, as\u00ed como su neurobiolog\u00eda subyacente, tienen todav\u00eda muchas lagunas. No obstante, este tipo de modelos que relacionan actividad cortical y experiencia subjetiva consciente constituyen una excelente oportunidad para estudiar las sinestesias y la capacidad cerebral de procesar e interpretar un determinado est\u00edmulo en una modalidad sensorial distinta a la de entrada.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Ortiz, T., Poch, J., Santos, J. M., Mart\u00ednez, A., Requena, C., Ortiz-Ter\u00e1n, L., Barcia, J. A., de Erausquin, G. A., y Pascual-Leone, A. (en revisi\u00f3n). Occipital enduring neuroplasticity induced by long-term repetitive tactile stimulation: A case report.<\/p>\n<p>Ortiz, T., Poch, J., Santos, J. M., Requena, C., Mart\u00ednez, A. M., Ortiz-Ter\u00e1n, L., Turrero, A., Barcia, J., Nogales, R., Calvo, A., Mart\u00ednez, J. M., C\u00f3rdoba, J. L., y Pascual-Leone, A. (2011). Recruitment of occipital cortex during sensory substitution training linked to subjective experience of seeing in people with blindness. <em>PLoS One<\/em>, 6, e23264.<\/p>\n<p>Ortiz, T., Poch-Broto, J., Requena, C., Santos, J. M., Mart\u00ednez, A., y Barcia-Albacar, J. A. (2010). Brain neuroplasticity in occipital areas in blind teenagers. <em>Revista de Neurolog\u00eda<\/em>, 50, S19-S23.<\/p>\n<p>Pascual-Leone, A., Amedi, A., Fregni, F., y Merabet, L. B. (2005). The plastic human brain cortex. <em>Annual Review of Neuroscience<\/em>, 28, 377-401.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 21 de septiembre de 2011.<br \/>\nAceptado el 19 de enero de 2012.<\/p>\n<div id=\"_mcePaste\" style=\"position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;\"><!-- \t\t@page { margin: 2cm } \t\tP { margin-bottom: 0.21cm } --><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; font-weight: normal;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Tom\u00e1s Ortiz<sup>a<\/sup> y Juan M. Santos<sup>b<\/sup><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; font-weight: normal;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\"><sup>a<\/sup>Dept. de Psiquiatr\u00eda y Psicolog\u00eda M\u00e9dica, Universidad Complutense, Espa\u00f1a<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; font-weight: normal;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\"><sup>b<\/sup>Dept. de Psiquiatr\u00eda, Universidad Maim\u00f3nides, Argentina <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; font-weight: normal;\">\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; font-weight: normal;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Tipo de art\u00edculo: Actualidad.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; font-weight: normal;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Disciplinas: Psicolog\u00eda, Neurociencias.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; font-weight: normal;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Etiquetas: ciegos, neuroplasticidad, c\u00f3rtex occipital, estimulaci\u00f3n t\u00e1ctil, qualia visuales, sinestesia.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; font-weight: normal;\">\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; font-weight: normal;\">\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; font-weight: normal;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\"><em>Estudios recientes de nuestro laboratorio han establecido que se puede generar una activaci\u00f3n estable del c\u00f3rtex visual en ciegos mediante entrenamiento t\u00e1ctil pasivo prolongado. Esta neuroplasticidad cortical se acompa\u00f1a en un 40% de los participantes invidentes de sensaciones visuales, as\u00ed como de una mayor rapidez en el reconocimiento t\u00e1ctil de informaci\u00f3n espacial tales como l\u00edneas, iconos o im\u00e1genes, y es crucial para su correcta interpretaci\u00f3n. Estos hallazgos pueden ser \u00fatiles para el dise\u00f1o de mecanismos sustitutivos de la visi\u00f3n en ciegos, pero tambi\u00e9n son \u00fatiles para entender ciertos s\u00edntomas neuropsiqui\u00e1tricos como las sinestesias. <\/em><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal;\">\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal;\">\n<p style=\"text-indent: 0.3cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\"><span id=\"Marco1\" style=\"float: left; width: 50%; height: 37%; border: medium none; padding: 0cm; background: none repeat scroll 0% 0% #ffffff;\"> <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.21cm;\"><span style=\"font-size: x-small;\"><em>\u00abBlind men and an \telephant\u00bb. Holton &amp; Curry. (1914). Holton-Curry Readers. \tChicago: Rand McNally &amp; Co. Dominio p\u00fablico.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\">La neuroplasticidad es un proceso mediante el cual las neuronas consiguen aumentar su conectividad de manera estable como consecuencia de la experiencia, el aprendizaje y la estimulaci\u00f3n sensorial y cognitiva. Uno de los pioneros de su estudio, Ram\u00f3n y Cajal, sosten\u00eda que la adquisici\u00f3n de nuevas habilidades requiere muchos a\u00f1os de pr\u00e1ctica mental y f\u00edsica ya que precisa la formaci\u00f3n de nuevas v\u00edas nerviosas. Modernamente se considera que la plasticidad neuronal solamente se puede llevar a cabo a partir del reforzamiento de las conexiones preexistentes (Pascual-Leone y cols., 2005). Esta neuroplasticidad tiene lugar en la estimulaci\u00f3n cerebral profunda, pero puede acontecer como consecuencia de estimulaciones no invasivas.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-indent: 0.3cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\">En personas videntes la informaci\u00f3n espacial es principalmente visual (c\u00f3rtex occipital). En ciegos suele ser t\u00e1ctil (c\u00f3rtex parietal), pero hay un gran proceso de plasticidad cerebral hacia otras \u00e1reas sensoriales, principalmente auditivas y visuales. Bach-y-Rita expuso seminalmente en los 60 la importancia de la estimulaci\u00f3n t\u00e1ctil como sustituci\u00f3n de la visi\u00f3n en invidentes. El consenso actual sostiene que el procesamiento espacial de est\u00edmulos no visuales en ciegos se reorganiza y ampl\u00eda hacia \u00e1reas corticales occipito-parietales y occipito-temporales. O, dicho de otra manera, la estimulaci\u00f3n repetitiva de \u00e1reas corticales no visuales en invidentes puede conllevar a posteriori la reorganizaci\u00f3n estable del c\u00f3rtex visual y sus conexiones con \u00e1reas t\u00e9mporo-parietales, algo que nuestro grupo ha logrado mediante est\u00edmulos t\u00e1ctiles adecuados (Ortiz y cols., 2010, 2011, en revisi\u00f3n). <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-indent: 0.3cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Mediante el electroencefalograma (EEG) simult\u00e1neo a la estimulaci\u00f3n t\u00e1ctil se puede realizar la localizaci\u00f3n de las fuentes principales de actividad el\u00e9ctrica en el c\u00f3rtex cerebral durante la estimulaci\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan, s\u00f3lo m\u00e9todos neurofisiol\u00f3gicos de este tipo permiten la elucidaci\u00f3n minuciosa del procesamiento de la informaci\u00f3n por el cerebro, ya que dan la posibilidad de seguirla milisegundo a milisegundo, y desde el primer momento; algo imposible mediante otros m\u00e9todos de neuroimagen como, por ejemplo, la resonancia magn\u00e9tica nuclear funcional (RMNf). El EEG permite tambi\u00e9n estudiar c\u00f3mo la actividad cerebral cambia con el entrenamiento t\u00e1ctil repetitivo pasivo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-indent: 0.3cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Profundizando en estos hallazgos, en un reciente estudio de nuestro laboratorio describimos que la estimulaci\u00f3n t\u00e1ctil repetitiva en la mano durante un per\u00edodo de tres meses (1 hora\/d\u00eda) en un invidente adolescente consegu\u00eda activar su l\u00f3bulo occipital y, simult\u00e1neamente, obtener una sensaci\u00f3n subjetiva de visi\u00f3n (Ortiz y cols., 2010). Nuestro grupo ha hallado cambios estables y permanentes en la actividad cerebral occipital como respuesta a est\u00edmulos t\u00e1ctiles pasivos tras 100 d\u00edas sin estimulaci\u00f3n alguna (Ortiz y cols., en revisi\u00f3n). En otro trabajo con estimulaci\u00f3n t\u00e1ctil repetitiva pasiva (Ortiz y cols., 2011) encontramos que el 40% de participantes ciegos consiguen no s\u00f3lo mejorar la correcta interpretaci\u00f3n del est\u00edmulo t\u00e1ctil pasivo sino que, adem\u00e1s, desarrollan sensaciones visuales coherentes con dicha estimulaci\u00f3n t\u00e1ctil, una especie de \u201cqualia\u201d visuales asociados (Figura 1). Los invidentes (que hab\u00edan tenido experiencias visuales antes de perder la vista) describen de modo espont\u00e1neo sensaciones tales como \u201cver\u201d fosfenos, \u201cluces sobre fondo negro\u201d, \u201cpuntos luminosos sobre una pantalla oscura\u201d, \u201clucecitas\u201d, etc., que se corresponden con precisi\u00f3n con el est\u00edmulo t\u00e1ctil proporcionado, algo que en nuestro sistema de entrenamiento va desde l\u00edneas y flechas con distintas orientaciones, pasando por n\u00fameros y letras y llegando a iconos complejos de la vida cotidiana y hasta el entorno mismo del invidente \u2013su casa, el laboratorio, las personas que le rodean o lo que se aprecia desde una ventana, por ejemplo- captado por una microc\u00e1mara. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-indent: 0.3cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Una vez que empiezan a tener \u201cqualia\u201d visuales (la experiencia subjetiva de las sensaciones visuales), tambi\u00e9n sienten menos el est\u00edmulo t\u00e1ctil per se, como indica el hecho de que su c\u00f3rtex parietal (t\u00e1ctil) se activaba menos que en aquellos invidentes que no ten\u00edan este tipo de sensaciones visuales. Es posible que estos \u201cqualia\u201d visuales puedan otorgar cierta ventaja a estas personas ciegas, por cuanto el grupo de invidentes con sensaciones visuales es m\u00e1s r\u00e1pido que el grupo de ciegos que \u201cno ve\u201d en la correcta identificaci\u00f3n de los est\u00edmulos t\u00e1ctiles, si bien las magnitudes son de milisegundos. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-indent: 0.3cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Cuando moment\u00e1neamente se desactiva el funcionamiento del c\u00f3rtex occipital mediante la aplicaci\u00f3n de estimulaci\u00f3n magn\u00e9tica transcraneal repetitiva (rTMS) disminuye en un 20% el n\u00famero de respuestas correctas a los est\u00edmulos t\u00e1ctiles proporcionados, al tiempo que se eliminan los \u201cqualia\u201d visuales. As\u00ed pues, el c\u00f3rtex visual en este grupo de ciegos con sensaciones visuales juega un rol crucial tanto para la realizaci\u00f3n de la tarea t\u00e1ctil como para la existencia de los \u201cqualia\u201d. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-indent: 0.3cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Estos estudios sugieren una neuroplasticidad estable y permanente en \u00e1reas visuales en personas ciegas, generable mediante estimulaci\u00f3n t\u00e1ctil pasiva repetitiva a largo plazo. De ah\u00ed que quepa plantearse la existencia de circuitos corticales espec\u00edficos para el procesamiento de la informaci\u00f3n espacial independientes del input sensorial, y que el c\u00f3rtex occipital tenga preferencia en dicho procesamiento, incluso en invidentes.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-indent: 0.3cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\">El posible uso de estos hallazgos en mecanismos sustitutivos de la visi\u00f3n en invidentes, as\u00ed como su neurobiolog\u00eda subyacente, tienen todav\u00eda muchas lagunas. No obstante, este tipo de modelos que relacionan actividad cortical y experiencia subjetiva consciente constituyen una excelente oportunidad para estudiar las sinestesias y la capacidad cerebral de procesar e interpretar un determinado est\u00edmulo en una modalidad sensorial distinta a la de entrada. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-indent: 0.3cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\">\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; font-style: normal; widows: 2; orphans: 2;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\"><strong>Referencias<\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-indent: 0.3cm; margin-bottom: 0cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\">\n<p style=\"margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0.3cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Ortiz, T., Poch, J., Santos, J. M., Mart\u00ednez, A., Requena, C., Ortiz-Ter\u00e1n, L., Barcia, J. A., de Erausquin, G. A., y Pascual-Leone, A. (en revisi\u00f3n). Occipital enduring neuroplasticity induced by long-term repetitive tactile stimulation: A case report. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0.3cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Ortiz, T., Poch, J., Santos, J. M., Requena, C., Mart\u00ednez, A. M., Ortiz-Ter\u00e1n, L., Turrero, A., Barcia, J., Nogales, R., Calvo, A., Mart\u00ednez, J. M., C\u00f3rdoba, J. L., y Pascual-Leone, A. (2011). Recruitment of occipital cortex during sensory substitution training linked to subjective experience of seeing in people with blindness. <em>PLoS One<\/em>, 6, e23264. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0.3cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Ortiz, T., Poch-Broto, J., Requena, C., Santos, J. M., Mart\u00ednez, A., y Barcia-Albacar, J. A. (2010). Brain neuroplasticity in occipital areas in blind teenagers. <em>Revista de Neurolog\u00eda<\/em>, 50, S19-S23.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-left: 0.5cm; text-indent: -0.5cm; margin-bottom: 0.3cm; font-style: normal; font-weight: normal; widows: 2; orphans: 2;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Pascual-Leone, A., Amedi, A., Fregni, F., y Merabet, L. B. (2005). The plastic human brain cortex. <em>Annual Review of Neuroscience<\/em>, 28, 377-401. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\">Manuscrito recibido el 21 de septiembre de 2011.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; widows: 2; orphans: 2;\"><span style=\"font-family: Arial Narrow,sans-serif;\">Aceptado el 19 de enero de 2012. <\/span><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tom\u00e1s Ortiz (a) y Juan M. Santos (b) (a) Dept. de Psiquiatr\u00eda y Psicolog\u00eda M\u00e9dica, Universidad Complutense, Espa\u00f1a (b) Dept. <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=413\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,4,3],"tags":[349,351,352,350,353,342],"class_list":["post-413","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-neurociencia","category-psicologia","tag-ceguera","tag-cortex-occipital","tag-estimulacion-tactil","tag-neuroplasticidad","tag-qualia-visuales","tag-sinestesia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/413","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=413"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/413\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":426,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/413\/revisions\/426"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=413"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=413"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=413"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}