{"id":373,"date":"2011-12-22T19:35:03","date_gmt":"2011-12-22T17:35:03","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=373"},"modified":"2011-12-22T19:35:03","modified_gmt":"2011-12-22T17:35:03","slug":"%c2%bfcomo-de-real-vemos-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=373","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo de real vemos el mundo?"},"content":{"rendered":"<p>Antonia Pilar Pacheco Unguetti (a) y Jan de Fockert (b)<br \/>\n(a) Dept. de Psicolog\u00eda Experimental, Universidad de Granada, Espa\u00f1a<br \/>\n(b) Psychology Department, Goldsmiths, University of London, Reino Unido<\/p>\n<p><em><\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2011-25-PublicDomain.jpg\" alt=\"Dominio p\u00fablico.\" width=\"300\" height=\"323\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Dominio p\u00fablico.<\/p><\/div>\n<p>\u201cNo hay que preguntarse si percibimos verdaderamente el mundo. Por el contrario, hay que decir que el mundo es aquello que percibimos\u201d (Maurice Merleau-Ponty).<\/em><\/p>\n<p><em>La percepci\u00f3n es un fen\u00f3meno complejo. No siempre \u2018vemos\u2019 las cosas como son en realidad. La forma con que cada cultura interact\u00faa con su entorno, el aprendizaje o las emociones son factores que determinan c\u00f3mo percibimos lo que nos rodea, y nos predisponen a ver el vaso medio lleno o medio vac\u00edo. Las ilusiones \u00f3pticas han sido un fen\u00f3meno de inter\u00e9s para los psic\u00f3logos desde hace d\u00e9cadas, pero \u00bfqui\u00e9n no se ha preguntado alguna vez c\u00f3mo de real es su mundo?<\/em><\/p>\n<p><em><!--more--><\/em><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2011-25.pdf\" target=\"_self\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>La discrepancia entre el aspecto de un est\u00edmulo y su realidad f\u00edsica es lo que conocemos como ilusi\u00f3n \u00f3ptica. Nuestro sistema perceptivo est\u00e1 preparado para ajustar ciertas caracter\u00edsticas de los est\u00edmulos antes de que sean procesados e interpretados por nuestro cerebro. Por ejemplo, tendemos a agrupar y ver como una figura est\u00edmulos semejantes que se encuentran pr\u00f3ximos a\u00fan siendo independientes, o a completar figuras incluyendo las partes que faltan porque nos resultan m\u00e1s f\u00e1ciles de procesar que aquello que consideramos incompleto o imperfecto (v\u00e9ase la Figura 1).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<div style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2011-25-f1.jpg\" alt=\"Figura 1\" width=\"600\" height=\"424\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1.- Ejemplos de ilusiones \u00f3pticas comunes. A) Ilusi\u00f3n de la cuadr\u00edcula brillante: se perciben alternativamente puntos de color blanco o negro en las intersecciones de los cuadrados. Al fijar la vista en una intersecci\u00f3n desaparecen. B) Ilusi\u00f3n de la pared del caf\u00e9 (Cafe wall illusion): al presentar los cuadrados desalineados en el eje vertical, las l\u00edneas horizontales no parecen paralelas, aunque lo son. C) Ilusi\u00f3n de Ponzo: las l\u00edneas amarillas son iguales, pero al presentarlas sobre l\u00edneas convergentes similares a la v\u00eda del tren, la que est\u00e1 m\u00e1s alejada (en este caso la de arriba) se percibe como m\u00e1s grande que la que parece estar m\u00e1s cerca. D) Ilusi\u00f3n del jarr\u00f3n de Rubin: percibimos indistintamente la figura y el fondo de la imagen, viendo un jarr\u00f3n o dos caras de perfil.<\/p><\/div>\n<p>Adem\u00e1s de estas tendencias naturales y universales,  factores como el contexto,  la cultura o las diferencias individuales influyen en nuestra percepci\u00f3n. Hay estudios que muestran una reducci\u00f3n en ciertas ilusiones \u00f3pticas en ni\u00f1os autistas o en personas de m\u00e1s edad, igual que cierta predisposici\u00f3n en algunas culturas para percibir ilusiones \u00f3pticas determinadas. Quiz\u00e1 uno de los estudios transculturales m\u00e1s conocidos es el que realizaron hace d\u00e9cadas Segall, Campbell y Herskovits (1963), en el que presentaron la ilusi\u00f3n de M\u00fcller-Lyer a cerca de dos mil personas de culturas diferentes en \u00c1frica y el mundo occidental (v\u00e9ase la Figura 2A).<\/p>\n<div style=\"width: 379px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2011-25-f2.bmp\" alt=\"Figura 2\" width=\"369\" height=\"435\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 2. Ejemplos de ilusiones \u00f3pticas usadas en estudios transculturales. A) Ilusi\u00f3n de M\u00fcller-Lyer: consiste en estimar la longitud de dos segmentos en cuyos extremos aparecen l\u00edneas orientadas hacia dentro o hacia fuera. Aunque las l\u00edneas tienen la misma longitud, la presentada abajo con las \u2018puntas de flecha\u2019 invertidas se estima como m\u00e1s larga que la de arriba. B) Ilusi\u00f3n de Ebbinghaus: consiste en estimar el tama\u00f1o de dos c\u00edrculos centrales que se presentan rodeados por otros c\u00edrculos  \u2018distractores\u2019 de mayor o menor tama\u00f1o. La ilusi\u00f3n se produce al estimar como m\u00e1s grande el c\u00edrculo central que est\u00e1 rodeado por c\u00edrculos peque\u00f1os que el que se presenta rodeado por c\u00edrculos m\u00e1s grandes (los dos c\u00edrculos son de igual tama\u00f1o). <\/p><\/div>\n<p>Los resultados mostraron que los miembros de sociedades no occidentales eran menos susceptibles a esta ilusi\u00f3n que aqu\u00e9llos que pertenec\u00edan a culturas occidentales. Esto indica que la forma de interactuar con el medio y el aprendizaje adquirido sobre las relaciones entre objetos o formas son factores determinantes en la percepci\u00f3n. Las sociedades occidentales viven inmersas en ambientes estructurados de forma \u201crectil\u00ednea\u201d, donde los edificios, las carreteras o la mayor\u00eda de los instrumentos de uso diario vienen configurados a partir de l\u00edneas y \u00e1ngulos rectos. En sociedades no occidentales, como los zul\u00faes, el entorno es m\u00e1s abierto y continuo, viven en caba\u00f1as de forma circular, sin paredes, e incluso carecen de una palabra para denominar la forma \u201ccuadrada\u201d. La cont\u00ednua exposici\u00f3n a este tipo de entorno los predispone a percibir como iguales las l\u00edneas que constituyen la ilusi\u00f3n, siendo por tanto m\u00e1s precisos. Por el contrario, los miembros de culturas occidentales tienden a interpretar la uni\u00f3n de las l\u00edneas como si de \u00e1ngulos se tratase, estimando la longitud del segmento que parece cerrado con puntas de flecha como m\u00e1s corto  o como m\u00e1s alejado que aqu\u00e9l que parece proyectarse hacia fuera.<\/p>\n<p>Un estudio m\u00e1s reciente realizado por De Fockert, Davidoff, Fagot, Parron y Goldstein (2007) ofrece otro ejemplo de la existencia de diferencias culturales en la percepci\u00f3n de ilusiones \u00f3pticas. Estos investigadores hicieron un experimento para comprobar si exist\u00edan diferencias en la percepci\u00f3n del tama\u00f1o de objetos entre los himba, miembros de una tribu semin\u00f3mada del norte de \u00c1frica, y un grupo de estudiantes de la Universidad de Goldsmith (Londres). Los himba tienen un acceso muy limitado a la educaci\u00f3n y la tecnolog\u00eda, y viven en su mayor\u00eda dedicados al cuidado del ganado, por lo que est\u00e1n muy habituados a prestar atenci\u00f3n a los detalles y marcas que les permiten diferenciar sus animales entre el resto del ganado de la tribu. Pensaron que esa \u201cprioridad por los detalles\u201d podr\u00eda otorgarles una ventaja a la hora de percibir el tama\u00f1o de objetos o formas con mayor precisi\u00f3n. Para su experimento presentaron en ambos grupos series de la ilusi\u00f3n de Ebbinghaus (Figura 2B).<\/p>\n<p>Los resultados mostraron menor efecto de la ilusi\u00f3n de Ebbinghaus en los himba que en el grupo de estudiantes. Parece que la tendencia de esta tribu a fijarse en los detalles les permiti\u00f3 estimar el tama\u00f1o de los c\u00edrculos centrales con mayor precisi\u00f3n que el grupo de estudiantes. \u00c9stos, por el contrario, se vieron m\u00e1s influidos por los c\u00edrculos \u2018distractores\u2019 que rodeaban a los centrales, e hicieron su estimaci\u00f3n considerando la imagen entera que les fue presentada (global), en lugar de la informaci\u00f3n que estrictamente necesitaban para la tarea (local).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de factores \u2018estables\u2019 como la cultura y las diferencias individuales, hay otros que podr\u00edamos considerar m\u00e1s situacionales o transitorios que tambi\u00e9n influyen en c\u00f3mo percibimos el mundo. Las emociones y los aspectos motivacionales son, a veces, los que determinan que veamos nuestro entorno lleno de posibilidades o dificultades, actuando sobre procesos tan b\u00e1sicos como son la atenci\u00f3n o la percepci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs necesario subir a una monta\u00f1a para saber si es alta?<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan Paulo Coelho no har\u00eda falta subir a la monta\u00f1a para saber si es alta, pero \u00bfla vemos siempre igual de dif\u00edcil de escalar? Riener, Stefanucci, Proffitt, y Clore (2011) realizaron un experimento en el que ped\u00edan a los participantes estimar la inclinaci\u00f3n de una pendiente bajo estados emocionales diferentes. Un grupo de participantes escuchaba una canci\u00f3n triste minutos antes y durante la evaluaci\u00f3n de la pendiente, mientras el otro grupo escuchaba una canci\u00f3n alegre. Los resultados mostraron que los participantes que hab\u00edan sido expuestos a la canci\u00f3n triste estimaban la pendiente como m\u00e1s pronunciada que aqu\u00e9llos que hab\u00edan escuchado la canci\u00f3n alegre. Y es que cuando estamos tristes o desilusionados todo nos \u2018parece\u2019 m\u00e1s dif\u00edcil, las tareas se tornan m\u00e1s demandantes y tendemos a poner atenci\u00f3n en los detalles (vemos los \u00e1rboles en lugar del bosque). Sin embargo, cuando nos sentimos felices tendemos a procesar la informaci\u00f3n que nos rodea de una forma \u201cglobal\u201d (ver el bosque en lugar de los \u00e1rboles), somos m\u00e1s flexibles a la hora de atender a la informaci\u00f3n y utilizamos mejor nuestros recursos.<\/p>\n<p>Estos son s\u00f3lo algunos ejemplos de c\u00f3mo nuestro cerebro interpreta de manera distintiva el mundo que nos rodea. Es evidente que tener una percepci\u00f3n y comprensi\u00f3n acertada de la realidad no es tan f\u00e1cil como nos indica nuestro sentido com\u00fan.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>De Fockert, J., Davidoff, J., Fagot, J., Parron, C. y Goldstein, J. (2007). More accurate size contrast judgments in the Ebbinghaus Illusion by a remote culture. <em>Journal of Experimental Psychology: Human Perception and Performance<\/em>, 33, 738-742.<\/p>\n<p>Riener, C. R., Stefanucci, J. K., Proffitt, D. R. y Clore, G. (2011). An effect of mood on the perception of geographical slant. <em>Cognition and Emotion<\/em>, 25(1), 174-182.<\/p>\n<p>Segall, M. H., Campbell, D. T. y Herskovits, M. J. (1963). Cultural differences in the perception of geometric illusions. <em>Science<\/em>, 139, 769-771.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 28 de noviembre de 2011.<br \/>\nAceptado el 30 de noviembre de 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antonia Pilar Pacheco Unguetti (a) y Jan de Fockert (b) (a) Dept. de Psicolog\u00eda Experimental, Universidad de Granada, Espa\u00f1a (b) <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=373\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,4,3],"tags":[340,341,339],"class_list":["post-373","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-neurociencia","category-psicologia","tag-diferencias-culturales","tag-emociones","tag-ilusiones-opticas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/373","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=373"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/373\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":378,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/373\/revisions\/378"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=373"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=373"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=373"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}