{"id":329,"date":"2011-10-20T23:56:52","date_gmt":"2011-10-20T21:56:52","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=329"},"modified":"2011-10-21T00:01:56","modified_gmt":"2011-10-20T22:01:56","slug":"%c2%bfson-mas-eficaces-unas-lenguas-que-otras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=329","title":{"rendered":"\u00bfSon m\u00e1s eficaces unas lenguas que otras?"},"content":{"rendered":"<p>Javier Valenzuela Manzanares<br \/>\nDept. de Filolog\u00eda Inglesa, Universidad de Murcia, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2011-19-cc-MarcWathieu.jpg\" alt=\"(cc) Marc Wathieu\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Marc Wathieu<\/p><\/div>\n<p><em>Seg\u00fan un reciente estudio, las lenguas tienen un mecanismo que regula la velocidad de transferencia de informaci\u00f3n. As\u00ed, las lenguas que tienden a hablarse m\u00e1s lentamente suelen tambi\u00e9n ser \u201cinformacionalmente m\u00e1s densas\u201d, es decir, a condensar en pocos elementos ling\u00fc\u00edsticos una gran cantidad de informaci\u00f3n, y viceversa. Existe, pues, un equilibrio entre velocidad de habla y densidad informacional, que hace que la tasa de transferencia de informaci\u00f3n de las distintas lenguas sea aproximadamente la misma.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2011-19.pdf\" target=\"_self\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Imag\u00ednese a un t\u00edpico alem\u00e1n hablando de manera natural en su idioma; las palabras surgen a una determinada velocidad. A continuaci\u00f3n, haga lo mismo con un hablante italiano. \u00bfA cu\u00e1l de los dos se imagina hablando m\u00e1s r\u00e1pido? Si se basa en el estereotipo presente en nuestra cultura, la respuesta ser\u00e1 que al hablante italiano: en nuestra percepci\u00f3n, los hablantes italianos tienden a hablar a toda velocidad (y gesticulando mucho). Esa misma percepci\u00f3n tienen los ingleses de los hablantes espa\u00f1oles: para ellos el hablante t\u00edpico espa\u00f1ol es el equivalente sonoro de una metralleta disparando r\u00e1fagas de palabras. Si las distintas velocidades en producci\u00f3n de sonidos fueran emparejadas con una mayor o menor velocidad en la transferencia de informaci\u00f3n, bien podr\u00eda pasar que al traducir una pel\u00edcula italiana de dos horas, con su acelerado ritmo ling\u00fc\u00edstico, al m\u00e1s pausado alem\u00e1n, esa pel\u00edcula pasara en su versi\u00f3n doblada a durar tres horas, por ejemplo. Claramente, no es \u00e9ste el caso, as\u00ed que debe de haber alg\u00fan mecanismo en las lenguas que mantiene la tasa de transferencia de informaci\u00f3n aproximadamente constante, al margen de la velocidad con que sus hablantes encadenen sonidos.<\/p>\n<p>Este asunto es que el que han analizado los investigadores de la Universidad de Lyon Fran\u00e7ois Peregrino, Christophe Coup\u00e9 y Egidio Marsico, en un estudio cuyos resultados han sido publicados recientemente en la revista <em>Language<\/em> (2011). Empezaron tomando como material veinte textos del corpus multiling\u00fce MULTEXT, originalmente escritos en ingl\u00e9s brit\u00e1nico y traducidos de manera libre a siete idiomas (franc\u00e9s, alem\u00e1n, italiano, espa\u00f1ol, japon\u00e9s, y chino mandar\u00edn), intentando en la medida de lo posible que el contenido sem\u00e1ntico se mantuviera intacto. Los textos, de unas cinco oraciones sem\u00e1nticamente conectadas, eran informes orales formales, peque\u00f1as narraciones, o instrucciones de corte m\u00e1s informal (p.ej., un texto describ\u00eda una situaci\u00f3n en la que se ped\u00eda comida por tel\u00e9fono). A continuaci\u00f3n, estos textos fueron analizados por expertos nativos, que contaron el n\u00famero de s\u00edlabas de cada uno, adem\u00e1s del n\u00famero de palabras. Seguidamente, los textos fueron grabados por una serie de hablantes nativos (entre seis y diez, dependiendo del idioma), que los leyeron a una velocidad considerada \u201cnormal\u201d, ni muy apresurada ni tampoco excesivamente cuidadosa.<\/p>\n<p>El siguiente paso fue medir la \u201cdensidad informacional\u201d de cada lengua, es decir, decidir c\u00f3mo de \u201ccomprimida\u201d est\u00e1 la informaci\u00f3n al ser codificada en la se\u00f1al hablada. Como se puede asumir que la cantidad de informaci\u00f3n de los distintos textos es la misma (al ser un mismo texto traducido a distintos idiomas), es relativamente sencillo calcular esa \u201cdensidad informacional\u201d de cada idioma; en este caso, utilizaron el n\u00famero de s\u00edlabas para hacer este c\u00e1lculo. La idea era comprobar si existen lenguas \u201cinformacionalmente densas\u201d, que expresan una cantidad dada de informaci\u00f3n con pocos elementos ling\u00fc\u00edsticos, frente a lenguas \u201cinformacionalmente ligeras\u201d, o \u201cpoco densas\u201d, que necesitar\u00e1n una mayor cantidad de elementos ling\u00fc\u00edsticos para expresar esa misma cantidad de informaci\u00f3n, y valorar su relaci\u00f3n con la tasa de producci\u00f3n de s\u00edlabas.<\/p>\n<div style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2011-19-table1.png\" alt=\"Tabla 1\" width=\"400\" height=\"243\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Tabla 1.- Datos del estudio de Peregrino y col. (2011).<\/p><\/div>\n<p>Los resultados indicaron que las lenguas que se hablaban m\u00e1s r\u00e1pidamente eran tambi\u00e9n las menos densas informacionalmente; y al contrario, las lenguas de ritmo m\u00e1s lento eran tambi\u00e9n las que conten\u00edan una mayor densidad informacional. Por ejemplo, de la muestra analizada, el japon\u00e9s es la lengua de habla m\u00e1s r\u00e1pida, en la que se pronuncia un mayor n\u00famero de s\u00edlabas por segundo (7,84), como indica la Tabla 1; sin embargo, su densidad de informaci\u00f3n es tambi\u00e9n la m\u00e1s baja (0,49). Igualmente, el espa\u00f1ol es tambi\u00e9n muy r\u00e1pido en su pronunciaci\u00f3n (7,82 s\u00edlabas por segundo) y de nuevo, tiene una densidad de informaci\u00f3n bastante baja (0,63). Comparadas con el espa\u00f1ol, lenguas como el ingl\u00e9s (6,19 s\u00edlabas por segundo) o el alem\u00e1n (5,97 s\u00edlabas por segundo) son m\u00e1s lentas, pero compensan este hecho con densidades informacionales de las m\u00e1s altas. Finalmente, el idioma m\u00e1s lento de los analizados, el mandar\u00edn, con tan s\u00f3lo 5,18 s\u00edlabas por segundo, es tambi\u00e9n el de mayor densidad informacional. En la Figura 1 se puede observar que no s\u00f3lo la ordenaci\u00f3n de las lenguas en estas medidas se ajusta a la hip\u00f3tesis, sino que existe una clara relaci\u00f3n lineal entre ellas. Si se observa la tasa media de velocidad de informaci\u00f3n (cuarta columna de la Tabla 1), vemos que casi todos los idiomas oscilan alrededor de los mismos valores (cercanos al 1).<\/p>\n<div style=\"width: 510px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2011-19-f1.png\" alt=\"Figura 1\" width=\"500\" height=\"269\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1.- Todas las lenguas estudiadas se localizan a lo largo de una \u00fanica l\u00ednea, lo que indica que su velocidad de pronunciaci\u00f3n se puede predecir casi perfectamente a partir de su densidad informacional. <\/p><\/div>\n<p>Estos resultados muestran un mecanismo de las lenguas desconocido hasta ahora: su tendencia a modular la tasa de transferencia de informaci\u00f3n. Una posible explicaci\u00f3n de este \u201ctermostato informacional\u201d podr\u00eda ser que las lenguas deben mantener unos valores de transferencia de informaci\u00f3n dentro de unos l\u00edmites que garanticen una comunicaci\u00f3n m\u00e1ximamente eficiente: lo suficientemente r\u00e1pida para que la informaci\u00f3n transmitida sea \u00fatil, y al mismo tiempo lo suficientemente lenta para no incurrir en costes comunicativos (hablar excesivamente deprisa podr\u00eda complicar mucho la articulaci\u00f3n de determinados sonidos, as\u00ed como la decodificaci\u00f3n perceptual de la se\u00f1al, entre otros problemas).<\/p>\n<p>Este estudio no es m\u00e1s que una primera aproximaci\u00f3n y sus resultados ser\u00e1n sin duda refinados en futuros trabajos (cuando se incorporen nuevas lenguas al estudio, un mayor n\u00famero de hablantes, o se usen datos de contextos conversacionales, m\u00e1s naturales que la lectura de textos), pero sus datos apuntan al descubrimiento de un nuevo mecanismo regulador en las lenguas. Gracias a \u00e9l, no existir\u00edan unas lenguas m\u00e1s eficaces que otras: todas mantienen una tasa de transferencia de informaci\u00f3n aproximadamente equivalente.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Pellegrino, F., Coup\u00e9, C., y Marsico, E. (2011). A cross-language perspective on speech information rate. <em>Language<\/em>, 87, 539-558.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 21 de septiembre de 2011.<br \/>\nAceptado el 20 de octubre de 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Javier Valenzuela Manzanares Dept. de Filolog\u00eda Inglesa, Universidad de Murcia, Espa\u00f1a Seg\u00fan un reciente estudio, las lenguas tienen un mecanismo <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=329\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,7,3],"tags":[59,333,49,332],"class_list":["post-329","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-linguistica","category-psicologia","tag-comunicacion","tag-densidad-informacional","tag-lenguaje","tag-velocidad-de-habla"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/329","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=329"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/329\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":338,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/329\/revisions\/338"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=329"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=329"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=329"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}