{"id":321,"date":"2011-09-19T13:20:14","date_gmt":"2011-09-19T11:20:14","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=321"},"modified":"2011-09-19T13:21:36","modified_gmt":"2011-09-19T11:21:36","slug":"%c2%bfel-contacto-con-mujeres-atractivas-afecta-negativamente-la-salud-de-los-hombres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=321","title":{"rendered":"\u00bfEl contacto con mujeres atractivas afecta negativamente la salud de los hombres?"},"content":{"rendered":"<p>Antonio Gonz\u00e1lez-Hern\u00e1ndez<br \/>\nDept. de Psicolog\u00eda Social, Antropolog\u00eda Social, Trabajo Social y Servicios Sociales, Universidad de M\u00e1laga, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" \" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2011-15-cc-Cakper.jpg\" alt=\"(cc) Cakper\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/em><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Cakper<\/p><\/div>\n<p><em>Una investigaci\u00f3n reciente ha descubierto que la liberaci\u00f3n de cortisol (hormona relacionada con situaciones de estr\u00e9s) aumenta en un grupo de hombres cuando se encuentran en una situaci\u00f3n de interacci\u00f3n social con mujeres atractivas. Seg\u00fan varios medios de comunicaci\u00f3n, este estudio indica que las mujeres atractivas son perjudiciales para la salud. En este art\u00edculo analizo cu\u00e1les son exactamente los datos obtenidos y qu\u00e9 conclusiones son posibles y correctas a la luz de los resultados.<\/em><\/p>\n<p><em><!--more--><\/em><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2011-15.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Hace poco tiempo apareci\u00f3 en varios peri\u00f3dicos on-line un titular bastante llamativo: \u201cLas mujeres guapas son perjudiciales para la salud\u201d (https:\/\/www.20minutos.es\/noticia\/697214\/9\/guapa\/ salud\/hombres\/). Esta noticia est\u00e1 basada en un trabajo reciente realizado por el grupo dirigido por Alicia Salvador, investigadora de la Universidad de Valencia. \u00bfRealmente se sigue tal conclusi\u00f3n de los datos de este estudio? Veamos lo que realmente hicieron los investigadores y las conclusiones a las que se puede llegar a partir de ellos.<\/p>\n<p>En 2010, Leander van der Meij, Abraham Buunk y Alicia Salvador publicaron en la prestigiosa \u201cHormones and Behavior\u201d un trabajo titulado \u201cEl contacto con mujeres atractivas afecta la liberaci\u00f3n de cortisol en hombres\u201d. Es cierto que si uno se queda en la mera lectura del t\u00edtulo puede caer en la tentaci\u00f3n de asociar el aumento de los niveles de cortisol con sus conocidos efectos nocivos, tales como la elevaci\u00f3n de la glucemia, su vinculaci\u00f3n con problemas card\u00edacos o, de manera m\u00e1s concreta, su relaci\u00f3n con el estr\u00e9s (Selye, 1956; Dickerson y Kemeny, 2004). Las conclusiones de los autores eran, sin embargo, mucho m\u00e1s moderadas.<\/p>\n<p>El dise\u00f1o del experimento era sencillo: 84 hombres heterosexuales, todos ellos estudiantes de la Universidad de Valencia, fueron reclutados para una investigaci\u00f3n sobre \u201csecreci\u00f3n de hormonas\u201d. Se controlaron mediante instrucciones el consumo de sustancias estimulantes, tabaco, alcohol, medicaci\u00f3n, as\u00ed como los h\u00e1bitos de sue\u00f1o durante al menos dos d\u00edas antes de su participaci\u00f3n. Una vez en el laboratorio, cada participante deb\u00eda realizar una sencilla tarea de ordenador (intrascendente para la investigaci\u00f3n real). Se tomaron muestras de saliva antes y despu\u00e9s de realizar esta tarea. Estas muestras de saliva se usaron para medir el grado de liberaci\u00f3n de cortisol. Posteriormente deb\u00edan realizar un sudoku, pero antes de ello deb\u00edan esperar cinco minutos acompa\u00f1ados de una persona, que pod\u00eda ser hombre o mujer. Estas \u201cpersonas est\u00edmulo\u201d eran colaboradores de la investigaci\u00f3n, estaban instruidos para mantener una conversaci\u00f3n amigable durante la espera, y eran evaluados seg\u00fan su atractivo por los participantes despu\u00e9s de su interacci\u00f3n social. Tras la realizaci\u00f3n del sudoku se volv\u00eda a tomar una tercera muestra de saliva.<\/p>\n<p>No se encontraron cambios significativos en los niveles de cortisol entre la primera y la segunda medida de saliva, pero los resultados mostraron que los niveles de cortisol se incrementaban tras la interacci\u00f3n social con una mujer evaluada como atractiva por el participante.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n de los autores, lo que ocurre en realidad es que los niveles de cortisol se incrementan ante una situaci\u00f3n de \u201cposible cortejo\u201d (no se produc\u00eda tal aumento si el contacto era con mujeres no atractivas para los participantes masculinos, ni cuando el contacto era con otros hombres).<\/p>\n<p>Este incremento se puede explicar mediante la teor\u00eda de la \u201cauto-preservaci\u00f3n\u201d social, que predice incrementos de cortisol cuando el bienestar psicol\u00f3gico se ve amenazado (Dickerson y Kemeny, 2004), entendiendo esta amenaza del bienestar psicol\u00f3gico como la posibilidad de perder el estatus social que la persona mantiene hasta ese momento. Es decir, si el hombre interacciona con una mujer atractiva se desata la predisposici\u00f3n al cortejo. Si el cortejo finalmente se llevase a cabo, llevar\u00eda asociada la posibilidad del rechazo. Este rechazo potencial es el hecho que resulta realmente amenazante para la integridad del estatus social del hombre, teniendo como consecuencia una experiencia de estr\u00e9s.<\/p>\n<p>Como he comentado al inicio del art\u00edculo, dado lo impactante del t\u00edtulo del art\u00edculo y del conocimiento existente sobre el cortisol (que ha sido relacionado con hiperglucemia, problemas cardiacos, relaci\u00f3n con el estr\u00e9s\u2026), este trabajo ha recibido amplia, y equivocada, repercusi\u00f3n medi\u00e1tica. Del trabajo original no se desprende una conclusi\u00f3n que cuadre con esos titulares sensacionalistas.<\/p>\n<p>Es cierto que existe una relaci\u00f3n entre el cortisol y el estr\u00e9s, y tambi\u00e9n es sencillo encontrar trabajos rigurosos relacionando estr\u00e9s y salud (p.ej., Cohen y Williamson, 1991; Chandola y col., 2008; Kulkarni, O\u2019Farrel, Erasi y Mochar, 1998) lo cual puede inducir a pensar en la secuencia: mujer atractiva-cortisol-estr\u00e9s-problemas de salud. Sin embargo, estas relaciones est\u00e1n mediadas de forma crucial por la magnitud de los cambios: situaciones de estr\u00e9s leve o moderado son capaces de aumentar de forma detectable la liberaci\u00f3n de cortisol, pero es necesaria una situaci\u00f3n sostenida de alto estr\u00e9s y altos niveles de cortisol para que sus efectos nocivos sobre la salud sean detectables (Pruessner, Hellhammer, Pruessner, y Lupien, 2003; Schulz, Kirschbaum, Pr\u00fcssner y Hellhammer, 1998; W\u00fcst, Wolf, Hellhammer, Federenko, Schommer y Kirschbaum, 2000).<\/p>\n<p>De ah\u00ed que no se pueda afirmar la existencia de una relaci\u00f3n causal entre las mujeres atractivas y los problemas de salud. La pr\u00f3xima vez que se encuentre una noticia de este estilo, t\u00f3mela con una pizca de sal.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Chandola, T., Britton, A., Brunner, E., Hemingway, H., Malik, M., Kumari, M., Badrick, E., Kivimaki, M., y Marmot, M. (2008). Work stress and coronary heart disease: what are the mechanisms? <em>European Heart Journal<\/em>, 29, 640-648.<\/p>\n<p>Cohen, S. y Williamson, G. M. (1991). Stress and infectious disease in humans. <em>Psychological Bulletin<\/em>, 130, 5-24.<\/p>\n<p>Dickerson, S.S. y Kemeny, M.E., (2004). Acute stressors and cortisol responses: a theoretical integration and synthesis of laboratory research. <em>Psychological Bulletin<\/em>, 130, 355\u2013391.<\/p>\n<p>Kulkarni, S., O\u2019Farrel, I., Erasi, M., y Kochar, M. S. (1998). Stress and hypertension. <em>Wisconsin Medical Journal<\/em>, December, 34-38.<\/p>\n<p>Pruessner, M., Hellhammer, D. H., Pruessner, J. C., y Lupien, S. J. (2003). Self-reported depressive symptoms and stress levels in healthy young men: associations with the cortisol response to awakening. <em>Psychosomatic Medicine<\/em>, 65, 92-99.<\/p>\n<p>Schulz, P., Kirschbaum, C., Pr\u00fcssner, J., y Hellhammer, D. H. (1998). Increased free cortisol secretion after awakening in chronically stressed individuals due to work overload. <em>Stress Medicine<\/em>, 14, 91-97.<\/p>\n<p>Selye, H., (1956). <em>The Stress of Life<\/em>. McGraw-Hill, New York, NY US.<\/p>\n<p>van der Meij L., Buunk A.P. y Salvador A. (2010). Contact with attractive women affects the release of cortisol in men. <em>Hormones and Behavior<\/em>, 58, 501-505.<\/p>\n<p>W\u00fcst, S., Wolf, J., Hellhammer, D. H., Federenko, I, Schommer, N., y Kirschbaum, C. (2000). The cortisol awakening response &#8211; normal values and confounds. <em>Noise Health<\/em>, 7, 77-85.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 21 de julio de 2011.<br \/>\nAceptado el 19 de septiembre de 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antonio Gonz\u00e1lez-Hern\u00e1ndez Dept. de Psicolog\u00eda Social, Antropolog\u00eda Social, Trabajo Social y Servicios Sociales, Universidad de M\u00e1laga, Espa\u00f1a Una investigaci\u00f3n reciente <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=321\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,4,3],"tags":[331,328,329,330],"class_list":["post-321","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-neurociencia","category-psicologia","tag-atractivo-fisico","tag-cortisol","tag-neurociencia-social","tag-stress"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/321","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=321"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/321\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":326,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/321\/revisions\/326"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=321"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=321"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=321"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}