{"id":31,"date":"2008-04-28T00:02:30","date_gmt":"2008-04-27T22:02:30","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=31"},"modified":"2008-04-29T18:38:20","modified_gmt":"2008-04-29T16:38:20","slug":"una-mandibula-de-12-millones-de-anos-hallada-en-atapuerca-obliga-a-replantear-la-genealogia-del-genero-humano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=31","title":{"rendered":"Una mand\u00edbula de 1,2 millones de a\u00f1os, hallada en Atapuerca, obliga a replantear la genealog\u00eda del g\u00e9nero humano"},"content":{"rendered":"<p>Carlos Alberto Marmelada<br \/>\nCentro Educativo Mestral de Igualada, Barcelona, Espa\u00f1a<\/p>\n<p><img style='margin-right:20px;'src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2008-14-a-c-EIA-JordiMestre.jpg\" alt=\"(c) EIA\/Jordi Mestre\" align=\"left\" height=\"200\" hspace=\"10\" vspace=\"10\" width=\"300\" \/><em>El hallazgo de una mand\u00edbula de 1,2 millones de a\u00f1os de antig\u00fcedad, encontrada en la burgalesa Sierra de Atapuerca, ha supuesto la confirmaci\u00f3n de la ocupaci\u00f3n temprana de Europa por parte de los humanos. Aunque sus descubridores asocian esta mand\u00edbula a la especie <\/em>Homo antecessor<em>, hay cient\u00edficos que prefieren ser prudentes y esperar al descubrimiento de nuevos restos para confirmar estas hip\u00f3tesis.<\/em><\/p>\n<p><!--more--> <a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2008-14.pdf\" title=\"versi\u00f3n en pdf\" target=\"_blank\">[versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>A principios de los a\u00f1os 90 del siglo pasado se produjo un vivo debate en torno a si Europa fue habitada por los humanos en fechas tan tempranas c\u00f3mo hace m\u00e1s de un mill\u00f3n de a\u00f1os, o si \u00e9stos llegaron por primera vez al Viejo Continente mucho m\u00e1s tarde, en torno a hace medio mill\u00f3n de a\u00f1os. Esta pol\u00e9mica se hab\u00eda originado a partir de las dificultades de dataci\u00f3n de los yacimientos europeos m\u00e1s antiguos encontrados hasta aquellos momentos.<\/p>\n<p>En efecto, desde finales del siglo XIX y a lo largo de las primeras d\u00e9cadas del siglo XX, se fueron descubriendo una serie de yacimientos que presentaban restos de industria l\u00edtica muy elemental. Estos artefactos se hab\u00edan localizado en contextos estratigr\u00e1ficos que se correspond\u00edan a fechas muy tempranas; las m\u00e1s antiguas llegaban hasta 1,8 millones de a\u00f1os (m. a.). Algunos de estos yacimientos se encuentran en el Macizo Central Franc\u00e9s, como son los de Soleilhac, Chilhac o Saint Eble. Por este motivo se sosten\u00eda que los humanos habr\u00edan llegado a Europa hace mucho tiempo. Sin embargo, estos sitios resultan controvertidos porque presentan problemas de dataci\u00f3n (quiz\u00e1 se trate de yacimientos envejecidos) o de autenticidad respecto al origen antr\u00f3pico de la supuesta industria l\u00edtica all\u00ed encontrada, ya que a\u00fan se ha de descartar totalmente la posibilidad de que los presuntos artefactos sean en realidad producto de la erosi\u00f3n natural de la piedra.<\/p>\n<p>En mayo de 1994, la prestigiosa revista Nature public\u00f3 un art\u00edculo en el que un equipo de investigaci\u00f3n ingl\u00e9s afirmaba que los humanos no hab\u00edan podido poblar Europa hace m\u00e1s de medio mill\u00f3n de a\u00f1os porque no aparec\u00edan f\u00f3siles de nuestro g\u00e9nero asociados a los restos de un peque\u00f1o roedor, <em>Mimomys savini<\/em>, que se hab\u00eda extinguido justo en esa fecha.<\/p>\n<p>En Espa\u00f1a, los codirectores de los trabajos de investigaci\u00f3n realizados en la burgalesa Sierra de Atapuerca estaban convencidos de que en el yacimiento de la Gran Dolina hab\u00eda pruebas que confirmaban una ocupaci\u00f3n humana de Europa anterior a lo que hasta entonces se supon\u00eda, de modo que enviaron un equipo especial de choque para realizar una cata o exploraci\u00f3n en niveles inferiores a los que correspond\u00eda trabajar en aquellas fechas. Fue as\u00ed como el 8 de julio de 1994 la arque\u00f3loga Aurora Mart\u00edn descubr\u00eda en el nivel 6 de la Trinchera Dolina (TD6) un diente que pertenec\u00eda a un hom\u00ednido que ten\u00eda una antig\u00fcedad de 800.000 a\u00f1os, establecida por paleomagnetismo y fauna comparada. Esa misma ma\u00f1ana se encontraron m\u00e1s f\u00f3siles humanos, restos de herramientas y f\u00f3siles de <em>M. savini<\/em>. La tesis que defend\u00eda el poblamiento tard\u00edo de Europa se ven\u00eda abajo. Los descubrimientos de TD6 daban la raz\u00f3n a los partidarios de las cronolog\u00edas largas. Los restos hallados se asignaron a una nueva especie: <em>Homo antecessor<\/em> (Berm\u00fadez de Castro, Arsuaga, Carbonell, Rosas, Mart\u00ednez y Mosquera, 1995).<\/p>\n<p><img style='margin-right:20px;'src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2008-14-b-c-EIA-JordiMestre.jpg\" alt=\"(c) EIA\/Jordi Mestre\" align=\"right\" height=\"200\" hspace=\"10\" vspace=\"10\" width=\"300\" \/>La publicaci\u00f3n de nuevos f\u00f3siles (Carbonell y col., 2008) ha dejado zanjada definitivamente esta cuesti\u00f3n. Se trata de una mand\u00edbula, asociada a dientes, con una antig\u00fcedad de 1,2 m. a., lo que la convierte en el resto fosilizado de nuestro g\u00e9nero m\u00e1s antiguo hallado hasta la fecha en el interior de Europa. Sus descubridores sostienen que tambi\u00e9n pertenece a <em>Homo antecessor<\/em> (algo que algunos especialistas consideran todav\u00eda prematuro). Los nuevos f\u00f3siles tendr\u00edan, por lo tanto, 400.000 a\u00f1os m\u00e1s que los descubiertos en 1994. Pero lo cierto es que su antig\u00fcedad incluso podr\u00eda ser mayor, dado que los m\u00e9todos de dataci\u00f3n incluyen siempre un cierto margen de error, de modo que no ser\u00eda de extra\u00f1ar que pudieran alcanzar hasta 1,4 m. a.<\/p>\n<p>La mand\u00edbula fue hallada el s\u00e1bado 30 de junio de 2007 en el nivel 9 de la Trinchera del Elefante (TE9). El martes anterior se hab\u00eda descubierto un diente (concretamente un premolar) que se supone perteneci\u00f3 al mismo individuo; lo encontr\u00f3 la joven paleont\u00f3loga Rosa Huguet. La mand\u00edbula estudiada conserva algunos dientes, todos con cierto desgaste. No se puede determinar si el individuo en cuesti\u00f3n era un hombre o una mujer, pero lo que s\u00ed parece estar claro es que era un adulto, aunque no demasiado mayor, quiz\u00e1s entre 20 y 25 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n fundamental a la que afecta este descubrimiento tan espectacular hace referencia a la filogenia humana. Hasta ahora los codirectores del equipo de Atapuerca opinaban que <em>Homo antecessor<\/em> se hab\u00eda originado en \u00c1frica (probablemente a partir de <em>Homo ergaster<\/em>) y desde all\u00ed se habr\u00eda expandido hacia Europa (dando lugar a los <em>Homo heidelbergensis<\/em> y \u00e9stos a los <em>Homo neanderthalensis<\/em>) y hacia el sur del continente africano (en donde habr\u00eda originado a los <em>Homo sapiens<\/em>, probablemente a trav\u00e9s de los <em>Homo rhodesiensis<\/em>). Pues bien, esta filogenia, que ya hab\u00eda sido cuestionada por algunos investigadores, es ahora reformulada por los directores de los yacimientos de Atapuerca a la luz de los nuevos descubrimientos realizados en la sierra burgalesa y, sobre todo, en Dmanisi.<\/p>\n<p>La propuesta actual consiste en afirmar que algunos descendientes de los primeros humanos (<em>Homo habilis<\/em> y <em>Homo rudolfensis<\/em>), fruto de la necesidad de obtener recursos para sobrevivir, habr\u00edan abandonado \u00c1frica a trav\u00e9s de la pen\u00ednsula del Sina\u00ed hasta llegar a Dmanisi, en las estribaciones meridionales del C\u00e1ucaso, dando lugar a <em>Homo georgicus<\/em>. Desde ah\u00ed unos grupos de <em>Homo georgicus<\/em> se habr\u00edan dirigido hacia el sudeste asi\u00e1tico y habr\u00edan dado lugar a los <em>Homo erectus<\/em> cl\u00e1sicos; y otros se habr\u00edan  adentrado en Europa evolucionando hacia <em>Homo antecessor<\/em>, que, de este modo, pasar\u00eda a ser la primera especie humana de origen estrictamente europeo.<\/p>\n<p>Naturalmente, siguen en pie muchos interrogantes. Por ejemplo, \u00bfcu\u00e1l fue, entonces, el origen de nuestra especie? \u00bfQu\u00e9 ruta siguieron los primeros pobladores de Europa? Lo que s\u00ed queda definitivamente confirmado es que el poblamiento de Europa fue mucho m\u00e1s antiguo de lo que se supon\u00eda hasta hace unos pocos a\u00f1os, tal como suger\u00eda la presencia de una industria l\u00edtica contrastada como la de los yacimientos granadinos de Fuente Nevada 3 y Barranco Le\u00f3n con una antig\u00fcedad de 1,3 m. a. Sin embargo, nunca, hasta ahora, se hab\u00eda encontrado en el interior de Europa un f\u00f3sil humano que tuviera una antig\u00fcedad tan grande como la de esta mand\u00edbula.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Berm\u00fadez de Castro, J. M., Arsuaga, J. L., Carbonell, E., Rosas, A., Mart\u00ednez, I. y Mosquera, M. (1995) A hominid from the Lower Pleistocene of Atapuerca, Spain: Possible ancestor to neandertals and modern humans. Science, 269, 826-830.<\/p>\n<p>Carbonell, E., Berm\u00fadez de Castro, J. M, Par\u00e9s, J. M., P\u00e9rez-Gonz\u00e1lez, A., Cuenca-Besc\u00f3s, G., Oll\u00e9, A., Mosquera, M., Huguet, R., van der Made, J., Rosas, A., Sala, R., Vallverd\u00fa, J., Garc\u00eda, N., Granger, D. E., Martin\u00f3n-Torres, M., Rodr\u00edguez, X. P., Stock, G. M., Verg\u00e8s, J. M., Allu\u00e9, E., Burjachs, F., C\u00e1ceres, I., Canals, A., Benito, A., D\u00edez, C., Lozano, M., Mateos, A., Navazo, M., Rodr\u00edguez, J., Rosell, J. y Arsuaga, J. L. (2008) The first hominin of Europe. Nature, 452, 465-469.<\/p>\n<p>Roberts, M. B., Stringer B. C. &amp; Parfitt, S. A. (1994) A hominid tibia from Middle Pleistocene Sediments at Boxgrove, UK. Nature, 369, 311-313.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Alberto Marmelada Centro Educativo Mestral de Igualada, Barcelona, Espa\u00f1a El hallazgo de una mand\u00edbula de 1,2 millones de a\u00f1os <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=31\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,8],"tags":[104,108,106,107,105],"class_list":["post-31","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-antropologia","tag-atapuerca","tag-dmanisi","tag-homo-antecessor","tag-homo-georgicus","tag-mandibula"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=31"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=31"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=31"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=31"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}