{"id":299,"date":"2011-07-30T15:04:58","date_gmt":"2011-07-30T13:04:58","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=299"},"modified":"2011-07-30T15:04:58","modified_gmt":"2011-07-30T13:04:58","slug":"%c2%bflas-personas-mayores-son-testigos-fiables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=299","title":{"rendered":"\u00bfLas personas mayores son testigos fiables?"},"content":{"rendered":"<p>Alaitz Aizpurua, Elvira Garc\u00eda-Bajos y Malen Migueles<br \/>\nDept. de Procesos Psicol\u00f3gicos B\u00e1sicos y su Desarrollo, Universidad del Pa\u00eds Vasco\/Euskal Herriko Unibertsitatea, Espa\u00f1a<\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p><em><\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2011-13-cc-Walwyn.jpg\" alt=\"(cc) Walwyn\" width=\"300\" height=\"658\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Walwyn<\/p><\/div>\n<p><\/em><\/p>\n<p>Imaginemos que en un juicio llaman a declarar como v\u00edctima o testigo a una persona mayor, situaci\u00f3n cada vez m\u00e1s probable debido al envejecimiento de la poblaci\u00f3n. En este art\u00edculo analizamos las diferencias entre j\u00f3venes y mayores en la exactitud y fiabilidad del testimonio. Los mayores recuerdan con precisi\u00f3n aspectos representativos o la esencia del acontecimiento, pero recuerdan peor que los j\u00f3venes detalles espec\u00edficos. En pruebas de reconocimiento que requieren discriminar o verificar los hechos, las personas mayores tienen m\u00e1s falsas memorias y las experimentan como recuerdos ver\u00eddicos en mayor medida que los j\u00f3venes, produciendo as\u00ed testimonios menos fiables.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a title=\"versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2011-13.pdf\" target=\"_self\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Tenemos el estereotipo social de que las personas mayores son testigos poco fiables y esta idea preconcebida es compartida por los expertos en \u00e1mbitos policiales y judiciales. La poblaci\u00f3n va envejeciendo y cada vez hay m\u00e1s personas mayores potenciales v\u00edctimas o testigos de delitos como robos, atracos, homicidios o accidentes de tr\u00e1fico. Por ello, resulta relevante conocer si las personas mayores producen testimonios menos completos y\/o menos exactos que los j\u00f3venes, as\u00ed como determinar cu\u00e1les son los contenidos de un suceso o las circunstancias en las que los mayores son m\u00e1s proclives a cometer errores y distorsiones de la memoria.<\/p>\n<p>Los delitos son acontecimientos complejos e inesperados que ocurren de forma r\u00e1pida y generan un gran impacto emocional. En general, los testigos no son capaces de recordar todo lo ocurrido en un suceso ni describen con precisi\u00f3n a los autores. Adem\u00e1s, cometen errores de memoria porque, en base a expectativas y estereotipos, aceptan con facilidad informaci\u00f3n falsa pero coherente con la situaci\u00f3n. Estos problemas de la memoria pueden acentuarse en las personas mayores que son cognitivamente menos r\u00e1pidas, disponen de menos recursos atencionales y procesan la informaci\u00f3n de una forma m\u00e1s autom\u00e1tica que los j\u00f3venes (Park, Lautenschlager, Hedden, Davidson, Smith y Smith, 2002).<\/p>\n<p>Los escasos trabajos realizados con personas mayores, con acontecimientos reales o simulando los delitos a trav\u00e9s de videos realistas, muestran que los mayores aportan menos informaci\u00f3n que los j\u00f3venes. Cuando se les pide que narren la experiencia vivida recuerdan con precisi\u00f3n los aspectos m\u00e1s representativos del suceso y no cometen m\u00e1s errores que los j\u00f3venes. Las limitaciones de las personas mayores aparecen en el recuerdo de aspectos que requieren atenci\u00f3n y recursos cognitivos, como son los hechos espec\u00edficos o detalles concretos que, no obstante, pueden ser claves para resolver casos policiales. Es decir, nos podemos fiar de las personas mayores cuando relatan libremente un suceso pero, en comparaci\u00f3n con testigos m\u00e1s j\u00f3venes, aportan hasta un 25% menos de informaci\u00f3n de las acciones, los detalles y de los autores implicados en un suceso complejo como es un atraco (Aizpurua, Garc\u00eda-Bajos y Migueles, 2009b).<\/p>\n<p>En situaciones reales, polic\u00edas, jueces y abogados tambi\u00e9n formulan a los testigos y v\u00edctimas preguntas de respuesta breve para recabar m\u00e1s informaci\u00f3n, o se les entrevista para verificar datos concretos. Es en este tipo de tareas donde aparecen las mayores limitaciones derivadas del aumento de la edad. Por ejemplo, una prueba t\u00edpica de reconocimiento incluye a partes iguales hechos correctos del suceso y hechos probables pero falsos. J\u00f3venes y mayores reconocen correctamente m\u00e1s del 70% del total de los hechos del suceso, pero los mayores aceptan m\u00e1s informaci\u00f3n falsa que los j\u00f3venes. As\u00ed, el nivel de falsas alarmas alcanza el 45% en el caso de los j\u00f3venes y llega hasta el 60% en los mayores (Aizpurua, Garc\u00eda-Bajos y Migueles, 2009a, 2009b, 2009c, 2011). Adem\u00e1s, en muchos casos, los testigos aceptan informaci\u00f3n falsa convencidos de que est\u00e1n recordando hechos reales del suceso y, cuando se les pide que valoren la exactitud de sus recuerdos, las personas mayores, en mayor medida que los j\u00f3venes, afirman recordar datos concretos que dan autenticidad a sus falsas memorias (Aizpurua et al., 2009c). Un problema a\u00f1adido es que esas falsas memorias pueden ser m\u00e1s resistentes en los testigos mayores que en los j\u00f3venes. Incluso cuando se les explica c\u00f3mo se producen y reciben instrucciones expl\u00edcitas para evitarlas, las personas mayores no consiguen reducir significativamente sus falsas memorias. Los j\u00f3venes, en cambio, pueden reducir sus errores de reconocimiento hasta en un 25%, aproximadamente (Aizpurua et al., 2009a).<\/p>\n<p>En la base de estas falsas memorias est\u00e1 la mayor dificultad, relacionada con el envejecimiento, para determinar el origen de los recuerdos, para discriminar entre lo percibido en el acontecimiento y la informaci\u00f3n sugerida o los pensamientos e inferencias elaborados con posterioridad. Adem\u00e1s, las personas mayores pueden recordar correctamente un hecho, pero confundir la fuente de esa informaci\u00f3n (Johnson, Hashtroudi y Lindsay, 1993). Por ejemplo, pueden recordar con precisi\u00f3n que un atracador agredi\u00f3 a un testigo, pero atribuir la agresi\u00f3n a un autor equivocado (Aizpurua et al., 2011). Que las personas mayores presenten m\u00e1s sesgos que los j\u00f3venes en el control de la realidad y en el control de la fuente puede deberse a sus limitaciones para recordar con precisi\u00f3n informaci\u00f3n detallada, y a que se dejan llevar en mayor medida que los j\u00f3venes por sus conocimientos previos y por la familiaridad que les genera la informaci\u00f3n relacionada (Schacter, Koutstaal y Norman, 1997).<\/p>\n<p>En definitiva, las personas mayores recuerdan y reconocen con precisi\u00f3n la esencia y los aspectos m\u00e1s relevantes de un suceso, y en esos aspectos no cometen m\u00e1s errores que los j\u00f3venes, pero son m\u00e1s proclives a formar falsas memorias. En \u00e1mbitos aplicados, se recomienda utilizar pruebas de recuerdo libre y, para evitar los sesgos de la memoria, ser cautos al formular preguntas o al tratar de verificar datos. Esta premisa es especialmente relevante al tomar declaraci\u00f3n a personas mayores.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Aizpurua, A., Garc\u00eda-Bajos, E. y Migueles, M. (2009a). Advertencias expl\u00edcitas y falsas memorias para un suceso en adultos j\u00f3venes y mayores. <em>Estudios de Psicolog\u00eda<\/em>, 30, 291-302.<\/p>\n<p>Aizpurua, A., Garc\u00eda-Bajos, E. y Migueles, M. (2009b). False memories for a robbery in young and older adults. <em>Applied Cognitive Psychology<\/em>, 23, 174-187.<\/p>\n<p>Aizpurua, A., Garc\u00eda-Bajos, E. y Migueles, M. (2009c). Memory for actions of an event: Older and younger adults compared. <em>The Journal of General Psychology<\/em>, 136, 1-14.<\/p>\n<p>Aizpurua, A., Garc\u00eda-Bajos, E. y Migueles, M. (2011). False recognition and source attribution for actions of an emotional event in older and younger adults. <em>Experimental Aging Research<\/em>, 37, 310-329.<\/p>\n<p>Johnson, M. K., Hashtroudi, S. y Lindsay, D. S. (1993). Source monitoring. <em>Psychological Bulletin<\/em>, 14, 3-28.<\/p>\n<p>Park, D. C., Lautenschlager, G., Hedden, T., Davidson, N. S., Smith, A. D., y Smith, P. K. (2002). Models of visuospatial and verbal memory across the adult life span. <em>Psychology and Aging<\/em>, 17, 299-320.<\/p>\n<p>Schacter, D. L., Koutstaal, W. y Norman, K. A. (1997).\u00a0 False memories and aging.\u00a0 <em>Trends in Cognitive Sciences<\/em>, 1, 229-236.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 8 de julio de 2011.<br \/>\nAceptado el 30 de julio de 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alaitz Aizpurua, Elvira Garc\u00eda-Bajos y Malen Migueles Dept. de Procesos Psicol\u00f3gicos B\u00e1sicos y su Desarrollo, Universidad del Pa\u00eds Vasco\/Euskal Herriko <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=299\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,3],"tags":[260,150,263],"class_list":["post-299","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-psicologia","tag-envejecimiento","tag-falsas-memorias","tag-memoria-de-testigos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=299"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/299\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":303,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/299\/revisions\/303"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}