{"id":28,"date":"2008-04-14T13:18:56","date_gmt":"2008-04-14T11:18:56","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=28"},"modified":"2008-04-21T13:20:22","modified_gmt":"2008-04-21T11:20:22","slug":"%c2%bfpodemos-predecir-el-desarrollo-del-lenguaje-en-los-ninos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=28","title":{"rendered":"\u00bfPodemos predecir el desarrollo del lenguaje en los ni\u00f1os?"},"content":{"rendered":"<p>Barbara May Bernhardt(1), Nenagh Kemp(2) y Janet Werker(1)<br \/>\n(1)University of British Columbia, Canad\u00e1 \t\t (2)University of Tasmania, Australia.<\/p>\n<p><img style='margin-right:20px;'src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2008-15-cc-basykes.jpg\" alt=\"(cc) basykes\" align=\"left\" height=\"225\" hspace=\"10\" vspace=\"10\" width=\"300\" \/><em>Un estudio longitudinal demuestra que es posible predecir el curso del desarrollo del lenguaje en ni\u00f1os peque\u00f1os. La capacidad de los ni\u00f1os de asociar objetos con palabras nuevas a la edad de 17-20 meses, medida mediante la tarea de intercambio, permite predecir su nivel de desarrollo del lenguaje hasta dos a\u00f1os y medio m\u00e1s tarde.<\/em><\/p>\n<p><!--more--> <a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2008-15.pdf\" title=\"Versi\u00f3n en pdf\" target=\"_blank\">[versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>En los ni\u00f1os que tienen menos de dos a\u00f1os hay mucha variabilidad en el uso de las palabras y de las frases. Pero aunque un ni\u00f1o no hable mucho, es posible que s\u00ed sepa mucho sobre la(s) lengua(s) de su ambiente. El proceso del desarrollo es acumulativo: las habilidades m\u00e1s simples se adquieren primero, y permiten la adquisici\u00f3n de habilidades m\u00e1s complejas. \u00bfC\u00f3mo podemos evaluar lo que sabe un ni\u00f1o que no habla mucho? Y, \u00bfser\u00e1 posible predecir su desarrollo futuro a partir de su nivel actual? El estudio descrito aqu\u00ed explor\u00f3 las relaciones entre una tarea simple de asociaci\u00f3n de palabras y objetos en la infancia, y el nivel posterior en habilidades ling\u00fc\u00edsticas (Bernhardt, Kemp y Werker, 2007).<\/p>\n<p>La tarea de asociaci\u00f3n palabra-objeto que utilizamos se conoce como la tarea de intercambio (\u00abswitch\u00bb: Cohen, 1998). El investigador presenta al ni\u00f1o dos pares de est\u00edmulos. Cada par consiste en una palabra novedosa (presentada mediante altavoces) y un objeto novedoso y en movimiento (presentado en una televisi\u00f3n). En esta situaci\u00f3n, se mide el tiempo que el ni\u00f1o pasa mirando la pantalla. Se presenta primero un par palabra-objeto, luego el otro, y as\u00ed los pares se van alternando hasta que el ni\u00f1o pierde el inter\u00e9s (se habit\u00faa y cada vez mira menos la televisi\u00f3n). Dos pruebas siguen: una que muestra la misma combinaci\u00f3n de palabra y objeto (la prueba de \u00abcontinuaci\u00f3n\u00bb) y una prueba de \u00abintercambio\u00bb, que presenta la primera palabra con el segundo objeto y viceversa. Si el ni\u00f1o mira m\u00e1s al nuevo par, formado al intercambiar las palabras y objetos anteriores, se asume que aprendi\u00f3 las asociaciones originales. Los ni\u00f1os de 14 meses no notan el intercambio de palabras que se parecen en su forma fon\u00e9tica (v.g., \u00abbih-dih\u00bb: Stager &amp; Werker, 1997). Pero a la edad de 17-20 meses, la mayor\u00eda de los ni\u00f1os s\u00ed lo notan (Werker, Fennell, Corcoran y Stager, 2002). Nuestro estudio se pregunt\u00f3 si el desempe\u00f1o de los ni\u00f1os en esta tarea a la edad de 17-20 meses podr\u00eda predecir su desempe\u00f1o en pruebas estandarizadas del lenguaje m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os del estudio actual hab\u00edan participado en un estudio previo con la tarea de intercambio a la edad de 17-20 meses (Werker et al, 2002). Como grupo, los ni\u00f1os miraron m\u00e1s al par de intercambio que al par de continuaci\u00f3n, lo que quiere decir que la mayor\u00eda hab\u00edan aprendido la asociaci\u00f3n entre la palabra y el objeto. Pero hubo tambi\u00e9n mucha variabilidad entre los ni\u00f1os: los tiempos de observaci\u00f3n en la prueba variaron desde los que dedicaron 14.8 segundos m\u00e1s al par de intercambio y los que lo miraron 10.8 segundos menos que al par de continuaci\u00f3n. Para el estudio actual, este hecho era interesante: \u00bfser\u00eda posible que los ni\u00f1os que s\u00ed notaron el intercambio mostrasen habilidades del lenguaje m\u00e1s avanzadas m\u00e1s tarde (y viceversa)? \u00bfEs posible predecir el desarrollo del lenguaje con la tarea de intercambio?<\/p>\n<p>Veintis\u00e9is de las familias aceptaron participar en el estudio longitudinal. La primera fase tuvo lugar entre 5 y 17 meses despu\u00e9s del estudio previo (dependiendo de cu\u00e1ndo tuvo lugar la prueba original para cada ni\u00f1o). Los padres rellenaron un cuestionario del desarrollo del lenguaje, anotando las palabras y frases de sus ni\u00f1os. La segunda fase del estudio actual tuvo lugar 14 meses despu\u00e9s. Quince familias continuaron participando (no hab\u00eda diferencias entre estos 15 ni\u00f1os y los otros 11 en el uso de las palabras o en la tarea de intercambio.) Una terapeuta del lenguaje pas\u00f3 tres pruebas comunes en ingl\u00e9s a los ni\u00f1os para evaluar su desarrollo del lenguaje:<\/p>\n<ol>\n<li>Una prueba larga que eval\u00faa la producci\u00f3n y comprensi\u00f3n del lenguaje. Para la comprensi\u00f3n, el ni\u00f1o escucha las palabras o frases del investigador y escoge ilustraciones que concuerdan con ellas, o sigue las instrucciones del investigador manipulando objetos. Para la producci\u00f3n, el ni\u00f1o produce oraciones o palabras diciendo los nombres de objetos o ilustraciones, o respondiendo a las preguntas de la investigadora.<\/li>\n<li> Una prueba espec\u00edfica de comprensi\u00f3n del vocabulario: el ni\u00f1o escoge una de cuatro ilustraciones cuando la investigadora dice una palabra.<\/li>\n<li> Una prueba de articulaci\u00f3n: el ni\u00f1o dice los nombres de 75 ilustraciones que contienen todas las consonantes y vocales del ingl\u00e9s.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfQu\u00e9 sucedi\u00f3? Como anticip\u00e1bamos, descubrimos correlaciones significativas y fuertes entre la diferencia de tiempo continuaci\u00f3n menos intercambio y las pruebas largas y estandarizadas del lenguaje. Los ni\u00f1os que hab\u00edan mirado m\u00e1s al par de intercambio antes, mostraron el lenguaje m\u00e1s avanzado meses despu\u00e9s, y viceversa. Sin embargo, la diferencia continuaci\u00f3n-intercambio no estuvo relacionada con las palabras anotadas por los padres ni con la prueba de articulaci\u00f3n (la mayor\u00eda de los ni\u00f1os no tuvieron errores en esta prueba).<\/p>\n<p>Nuestra conclusi\u00f3n en el momento presente es que la tarea de intercambio es capaz de predecir el desarrollo del lenguaje, excepto quiz\u00e1 a niveles de pronunciaci\u00f3n. Si un ni\u00f1o aprende r\u00e1pidamente la asociaci\u00f3n entre un objeto y una palabra a la edad de 17-20 meses, su desarrollo del lenguaje puede ser en general m\u00e1s r\u00e1pido, indicando que la asociaci\u00f3n de las palabras y los objetos es una habilidad muy importante para el aprendizaje del lenguaje. Nuestro equipo de investigaci\u00f3n conduce actualmente un estudio longitudinal con 90 ni\u00f1os (desde los 18 hasta los 48 meses de edad) para aprender m\u00e1s sobre esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Bernhardt, B., Kemp, N. &amp; Werker, J. (2007).  Early word-object associations and later language development First Language, 27,  315-328.<\/p>\n<p>Cohen, L. B. (1998). An information-processing approach to infant perception and cognition. In F. Simion &amp; G. Butterworth (Eds), The development of sensory, motor and cognitive capacities in early infancy: From perception to cognition (pp. 277-300). Hove, UK: Psychology Press\/Erlbaum.<\/p>\n<p>Stager, C. L. &amp; Werker, J. F. (1997). Infants listen for more phonetic detail in speech perception than in word-learning tasks. Nature, 388, 381-382.<\/p>\n<p>Werker, J. F., Fennell, C., Corcoran, K. &amp; Stager, C. E. (2002). Age and vocabulary size<br \/>\ninfluences on the phonological representation of newly learned words in infants aged 14 to 20 months. Infancy, 3, 1-30.<\/p>\n<p><strong>Agradecimientos<\/strong><\/p>\n<p>Nuestro agradecimiento a todos los miembros del equipo de investigaci\u00f3n: Drs. Carolyn Johnson, Linda Siegel, y Julianne Scott; a las familias, y al National Science and Engineering Research Council of Canada, y Ministry of Children and Family Development.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Barbara May Bernhardt(1), Nenagh Kemp(2) y Janet Werker(1) (1)University of British Columbia, Canad\u00e1 (2)University of Tasmania, Australia. 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