{"id":2735,"date":"2026-10-16T18:37:28","date_gmt":"2026-10-16T16:37:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2735"},"modified":"2026-10-16T18:37:28","modified_gmt":"2026-10-16T16:37:28","slug":"es-el-estres-igual-para-todos-el-papel-de-la-cultura-y-la-autoeficacia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2735","title":{"rendered":"\u00bfEs el estr\u00e9s igual para todos? El papel de la cultura y la autoeficacia"},"content":{"rendered":"<p>Daniel Santos-Carrasco y Luis Gonzalo de la Casa<br \/>\nLab. de Conducta Animal y Neurociencia, Dept. de Psicolog\u00eda Experimental, Universidad de Sevilla, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2026-14-pixabay-MohamedHassan.png\" alt=\"(pixabay) Mohamed Hassan.\" width=\"300\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(pixabay) Mohamed Hassan.<\/p><\/div>\n<p><em>\u00bfPor qu\u00e9 una misma situaci\u00f3n puede ser un reto estimulante para algunos y una pesadilla para otros? Aunque el estr\u00e9s es una respuesta universal de nuestro cuerpo, la forma en que lo vivimos depende de factores que van m\u00e1s all\u00e1 de la biolog\u00eda, como nuestra cultura o la confianza que tenemos en nuestras propias habilidades. La investigaci\u00f3n actual sobre el estr\u00e9s en el laboratorio nos ayuda a entender de qu\u00e9 forma variables como nuestra procedencia o la seguridad en nosotros mismos pueden transformar una amenaza incontrolable en un desaf\u00edo manejable.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2026-14.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>\u00bfReaccionamos todos igual ante el estr\u00e9s? Aunque tendemos a pensar en el estr\u00e9s como una respuesta biol\u00f3gica universal, investigaciones recientes sugieren que la cultura es uno de los factores que influyen en la forma en que respondemos ante los desaf\u00edos. Nuestra procedencia no solo modula nuestra forma de percibir una amenaza, sino que moldea activamente la intensidad y la duraci\u00f3n del estr\u00e9s en nuestro cuerpo. As\u00ed, por ejemplo, el miedo a las ara\u00f1as es m\u00e1s com\u00fan en Espa\u00f1a que en Australia, donde convivir con ellas es m\u00e1s habitual. De hecho, las diferencias culturales explican en parte por qu\u00e9 los niveles de cortisol (la \u201chormona del estr\u00e9s\u201d) var\u00edan tanto entre poblaciones (Miller y Kirschbaum, 2019).<\/p>\n<p>Esto plantea un dilema: si muchas de las pruebas de laboratorio que se utilizan para generar estr\u00e9s de forma \u201cartificial\u201d se dise\u00f1aron en pa\u00edses anglosajones, \u00bfpodemos estar seguros de que esos resultados son v\u00e1lidos para nuestro contexto? Para que los resultados de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica sean v\u00e1lidos y generalizables, necesitamos herramientas adaptadas a cada cultura. Precisamente con este objetivo, un trabajo reciente ha validado en Espa\u00f1a el Maastricht Acute Stress Test (MAST; Santos-Carrasco y De la Casa, 2025). Este protocolo fue dise\u00f1ado para inducir una respuesta de estr\u00e9s agudo de forma controlada, breve y de bajo coste, al activar los dos grandes sistemas de respuesta al estr\u00e9s: el sistema nervioso simp\u00e1tico (respuesta r\u00e1pida de \u201clucha o huida\u201d) y el eje hipotal\u00e1mico-hipofisario-adrenal (una respuesta de estr\u00e9s m\u00e1s lenta y sostenida).<\/p>\n<p>La eficacia del MAST reside en su naturaleza \u201ch\u00edbrida\u201d: combina un reto f\u00edsico (sumergir la mano en agua helada) con un reto mental (resolver c\u00e1lculos matem\u00e1ticos bajo presi\u00f3n). La raz\u00f3n de que estas dos tareas resulten estresantes para la mayor\u00eda de las personas tiene que ver con que nos estresamos m\u00e1s f\u00e1cilmente ante situaciones que sentimos como incontrolables o imposibles de predecir (Dickerson y Kemeny, 2004). En el estudio de validaci\u00f3n con 96 j\u00f3venes adultos, se confirm\u00f3 que este protocolo \u201cenciende\u201d eficazmente el sistema cardiovascular en la poblaci\u00f3n espa\u00f1ola, provocando un aumento r\u00e1pido de la presi\u00f3n arterial (v\u00e9ase la Figura 1).<\/p>\n<div style=\"width: 810px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2026-14-f1.jpg\" alt=\"Figura 1. Evoluci\u00f3n de la presi\u00f3n arterial sist\u00f3lica (PAS) en mil\u00edmetros de mercurio (mmHg) a trav\u00e9s de las fases experimentales: desde el tiempo basal (TB) hasta justo despu\u00e9s (T0), tras quince (T15) y treinta y cinco (T35) minutos tras la exposici\u00f3n al protocolo MAST o una tarea control. Se observa el incremento agudo en el grupo expuesto al protocolo MAST frente a la estabilidad del grupo control. Adaptado de Santos-Carrasco y De la Casa (2025).\" width=\"800\" height=\"560\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1. Evoluci\u00f3n de la presi\u00f3n arterial sist\u00f3lica (PAS) en mil\u00edmetros de mercurio (mmHg) a trav\u00e9s de las fases experimentales: desde el tiempo basal (TB) hasta justo despu\u00e9s (T0), tras quince (T15) y treinta y cinco (T35) minutos tras la exposici\u00f3n al protocolo MAST o una tarea control. Se observa el incremento agudo en el grupo expuesto al protocolo MAST frente a la estabilidad del grupo control. Adaptado de Santos-Carrasco y De la Casa (2025).<\/p><\/div>\n<p>Adem\u00e1s de validar la prueba, el estudio destac\u00f3 el papel de la autoeficacia, es decir, de la confianza en nuestras propias habilidades. Se encontr\u00f3 que quienes mejor resolv\u00edan los c\u00e1lculos matem\u00e1ticos (lo que podr\u00eda tomarse como una se\u00f1al de que se sent\u00edan capaces y competentes en la tarea) experimentaron mucha menos ansiedad tras la prueba de estr\u00e9s. Desde la ciencia cognitiva, esto se explica porque el estr\u00e9s no nace del desaf\u00edo en s\u00ed, sino de sentir que no tenemos recursos para afrontarlo. As\u00ed, cuando un participante se siente eficaz al resolver los n\u00fameros bajo presi\u00f3n, el estresor se percibe como un reto manejable en lugar de una amenaza incontrolable. Esta sensaci\u00f3n de eficacia al realizar bien la tarea act\u00faa como un amortiguador fisiol\u00f3gico: al evaluar que \u201ctenemos el control\u201d, la corteza prefrontal env\u00eda se\u00f1ales inhibitorias a la am\u00edgdala y a los centros de respuesta auton\u00f3mica, reduciendo la cascada emocional (Dickerson y Kemeny, 2004). En esencia, la seguridad en uno mismo no es solo una actitud, sino que transforma la experiencia subjetiva del estr\u00e9s y, por ende, regula a nivel biol\u00f3gico dicha respuesta fisiol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Este componente de control podr\u00eda explicar por qu\u00e9 el estr\u00e9s se vive de forma tan variada por diferentes personas. Si sentimos de forma repetida que no podemos con la situaci\u00f3n, la respuesta se cronifica y se vuelve m\u00e1s aversiva, algo que notamos especialmente en personas con mayor vulnerabilidad emocional, medida mediante las puntuaciones de riesgo patol\u00f3gico de estr\u00e9s de la escala de Depresi\u00f3n, Ansiedad y Estr\u00e9s (DASS-21; Daza et al., 2002; Figura 2). De hecho, el estr\u00e9s excesivo bloquea nuestra agilidad mental, afectando a funciones cognitivas como el control inhibitorio, la flexibilidad o la memoria de trabajo (Shields et al., 2016; Santos-Carrasco y De la Casa, 2024). Al afectar a nuestras capacidades cognitivas, la tarea se puede percibir como m\u00e1s demandante, creando un c\u00edrculo vicioso donde nos sentimos cada vez m\u00e1s ineficaces y, por tanto, teniendo una respuesta de estr\u00e9s m\u00e1s intensa.<\/p>\n<div style=\"width: 810px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2026-14-f2.jpg\" alt=\"Figura 2. Evoluci\u00f3n del nivel de ansiedad experimentado, evaluado con la escala de ansiedad estado del cuestionario STAI, desde el periodo previo (Pre) al periodo posterior (Post) a la exposici\u00f3n al protocolo MAST o la tarea control en ambos grupos, diferenciando a las personas sin riesgo psicopatol\u00f3gico de las que ten\u00edan riesgo psicopatol\u00f3gico previo. Adaptado de Santos-Carrasco y De la Casa (2025).\" width=\"800\" height=\"571\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 2. Evoluci\u00f3n del nivel de ansiedad experimentado, evaluado con la escala de ansiedad estado del cuestionario STAI, desde el periodo previo (Pre) al periodo posterior (Post) a la exposici\u00f3n al protocolo MAST o la tarea control en ambos grupos, diferenciando a las personas sin riesgo psicopatol\u00f3gico de las que ten\u00edan riesgo psicopatol\u00f3gico previo. Adaptado de Santos-Carrasco y De la Casa (2025).<\/p><\/div>\n<p>Finalmente, este trabajo de validaci\u00f3n permiti\u00f3 una comparaci\u00f3n entre pa\u00edses. Se observ\u00f3 que la respuesta de la poblaci\u00f3n espa\u00f1ola fue intensa, pero con una recuperaci\u00f3n r\u00e1pida, un patr\u00f3n de \u201cactivaci\u00f3n y retorno\u201d similar al que se obten\u00eda en participantes de Pa\u00edses Bajos (Smeets et al., 2012). Esto contrasta con los participantes australianos, donde el impacto en la presi\u00f3n arterial tras el MAST tiende a ser m\u00e1s persistente (Shilton et al., 2017). Estas variaciones sugieren que, adem\u00e1s de la autoeficacia, probablemente existen esquemas culturales de afrontamiento de las situaciones que median en la velocidad con la que el cuerpo recupera su equilibrio.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, validar pruebas de laboratorio en diferentes culturas nos permite estudiar la interacci\u00f3n entre cerebro y conducta sin perder de vista la variable social. Adem\u00e1s, entender que factores como la autoeficacia pueden \u201cblindarnos\u201d ante la presi\u00f3n abre v\u00edas interesantes para el entrenamiento cognitivo y la prevenci\u00f3n en salud mental.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Daza, P., Novy, D. M., Stanley, M. A., &amp; Averill, P. (2002). The depression anxiety stress scale-21: Spanish translation and validation with a Hispanic sample. <em>Journal of Psychopathology and Behavioral Assessment<\/em>, 24, 195-205.<\/p>\n<p>Dickerson, S. S., &amp; Kemeny, M. E. (2004). Acute stressors and cortisol responses: a theoretical integration and synthesis of laboratory research. <em>Psychological Bulletin<\/em>, 130, 355.<\/p>\n<p>Miller, R., &amp; Kirschbaum, C. (2019). Cultures under stress: A cross-national meta-analysis of cortisol responses to the Trier Social Stress Test and their association with anxiety-related value orientations and internalizing mental disorders. <em>Psychoneuroendocrinology<\/em>, 105, 147-154.<\/p>\n<p>Santos\u2010Carrasco, D., &amp; De la Casa, L. G. (2024). Stressing out! Effects of acute stress on prepulse inhibition and working memory. <em>Psychophysiology<\/em>, 61, e14599.<\/p>\n<p>Santos-Carrasco, D., &amp; De La Casa, L. G. (2025). Spanish Validation of the Maastricht Acute Stress Test (MAST): A Cost-effective Stress Induction Protocol. <em>The Spanish Journal of Psychology<\/em>, 28, e1.<\/p>\n<p>Shields, G. S., et al. (2016). The effects of acute stress on core executive functions: A meta-analysis and comparison with cortisol. <em>Neuroscience &amp; Biobehavioral Reviews<\/em>, 68, 651-668.<\/p>\n<p>Shilton, A. L., et al. (2017). The Maastricht Acute Stress Test (MAST): Physiological and subjective responses in anticipation, and post-stress. <em>Frontiers in Psychology<\/em>, 8, 567.<\/p>\n<p>Smeets, T., et al. (2012). Introducing the Maastricht Acute Stress Test (MAST): a quick and non-invasive approach to elicit robust autonomic and glucocorticoid stress responses. <em>Psychoneuroendocrinology<\/em>, 37, 1998-2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 11 de mayo de 2026.<br \/>\nAceptado el 13 de julio de 2026.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Daniel Santos-Carrasco y Luis Gonzalo de la Casa Lab. de Conducta Animal y Neurociencia, Dept. de Psicolog\u00eda Experimental, Universidad de <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2735\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,4,3],"tags":[546,324,792,851,523],"class_list":["post-2735","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-neurociencia","category-psicologia","tag-autoeficacia","tag-cultura","tag-estres","tag-mast","tag-psicofisiologia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2735","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2735"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2735\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2736,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2735\/revisions\/2736"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2735"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2735"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2735"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}