{"id":2696,"date":"2026-09-19T10:07:49","date_gmt":"2026-09-19T08:07:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2696"},"modified":"2026-09-19T10:11:53","modified_gmt":"2026-09-19T08:11:53","slug":"como-percibimos-objetos-estables-en-un-mundo-en-constante-cambio-el-papel-de-la-atencion-involuntaria-en-la-memoria-de-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2696","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo percibimos objetos estables en un mundo en constante cambio? El papel de la atenci\u00f3n involuntaria en la memoria de trabajo"},"content":{"rendered":"<p>\u00c1gueda Fuentes-Guerra Toral, Carlos Gonz\u00e1lez-Garc\u00eda y Elisa Mart\u00edn-Ar\u00e9valo<br \/>\nDept. de Psicolog\u00eda Experimental, Universidad de Granada, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2026-4-cc-AguedaFuentesGuerraToral.jpeg\" alt=\"(cc) \u00c1gueda Fuentes-Guerra Toral.\" width=\"300\" height=\"149\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) \u00c1gueda Fuentes-Guerra Toral.<\/p><\/div>\n<p><em>Reconocer los objetos del entorno parece algo f\u00e1cil e inmediato. Sin embargo, el cerebro debe realizar un complejo esfuerzo de s\u00edntesis para poder percibirlos. Aunque procesamos caracter\u00edsticas como el color y la forma de los objetos por separado, la memoria de trabajo integra estas piezas para preservar su identidad. Investigaciones recientes demuestran que el lugar en el que aparecen los objetos juega un papel clave en esta organizaci\u00f3n. Un simple destello en un lugar concreto del entorno puede reactivar el recuerdo de objetos asociados a esa localizaci\u00f3n. Este mecanismo permite que nuestra atenci\u00f3n recupere de manera involuntaria informaci\u00f3n almacenada temporalmente en memoria para guiar nuestra conducta con eficiencia, garantizando as\u00ed una experiencia visual coherente.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2026-4.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Echa un vistazo a tu alrededor: \u00a1cu\u00e1ntos objetos distintos nos rodean! Difieren en forma, color, orientaci\u00f3n o localizaci\u00f3n, entre otras muchas dimensiones. Estas propiedades se conjugan de infinitas maneras para dar lugar a combinaciones \u00fanicas que nos permiten distinguir un objeto de otro. A simple vista, diferenciar una pelota de tenis de una taza parece una tarea trivial; sin embargo, los mecanismos subyacentes a esta actividad cotidiana han sido el epicentro de debate de diversas teor\u00edas cl\u00e1sicas sobre el procesamiento visual.<\/p>\n<p>La evidencia sugiere que, a nivel cerebral, los objetos no se procesan inicialmente como un todo. Por el contrario, sus caracter\u00edsticas se analizan de forma segregada: primero se codifican los rasgos b\u00e1sicos \u2014como el color o la forma\u2014 en \u00e1reas visuales tempranas, para luego integrarse progresivamente en una identidad de objeto concreta y relacionada con la informaci\u00f3n almacenada en nuestra memoria. Sin embargo, esta etapa de s\u00edntesis no est\u00e1 exenta de errores. Por ejemplo, cuando disponemos de muy poco tiempo para procesar varios est\u00edmulos, pueden producirse conjunciones ilusorias: si vemos fugazmente una pelota verde y una taza roja, nuestro cerebro podr\u00eda mezclar sus caracter\u00edsticas y dejarnos con el recuerdo de una pelota roja y una taza verde (Treisman &amp; Schmidt, 1982).<\/p>\n<p>A esta fragmentaci\u00f3n de caracter\u00edsticas se suma un desaf\u00edo adicional: la informaci\u00f3n sensorial que recibimos es inherentemente inestable. Los objetos cambian de iluminaci\u00f3n, se desplazan, rotan o, en ocasiones, desaparecen moment\u00e1neamente de nuestra vista. Resulta, por tanto, un fascinante misterio c\u00f3mo el cerebro logra mantener una sensaci\u00f3n de identidad y persistencia en los objetos, considerando que sus caracter\u00edsticas no solo se procesan por separado, sino que adem\u00e1s son altamente vol\u00e1tiles en el tiempo y el espacio.<\/p>\n<p>En este contexto, dependemos de la memoria de trabajo: un sistema de almacenamiento temporal que nos permite mantener y manipular informaci\u00f3n de forma independiente a la entrada sensorial inmediata. A diferencia del procesamiento visual primario, que es fragmentado, la memoria de trabajo parece operar sobre representaciones ya integradas (Treisman &amp; Zhang, 2006). La memoria de trabajo no maneja colores o formas por separado, sino \u201cpaquetes de informaci\u00f3n\u201d que aglutinan todas las caracter\u00edsticas de un objeto en una sola unidad mental. En la literatura cient\u00edfica, estos paquetes de informaci\u00f3n integrada se conocen como \u201carchivos de evento\u201d (del ingl\u00e9s, event files). Este registro incluir\u00eda no s\u00f3lo propiedades f\u00edsicas (como el color o la forma), sino tambi\u00e9n el contexto del evento (espacio) y nuestras metas actuales (p. ej., si necesitamos usar ese objeto), actuando como el puente que dota de continuidad a nuestra experiencia visual.<\/p>\n<p>Sin embargo, ignoramos c\u00f3mo se activan estos archivos de evento ante un procesamiento sensorial que, por naturaleza, es fragmentario. Sabemos que, en base a nuestras metas u objetivos previos, podemos utilizar la atenci\u00f3n voluntaria para priorizar rasgos que nos ayuden a recuperar la representaci\u00f3n completa de un objeto. Pero \u00bfocurre esto tambi\u00e9n de forma autom\u00e1tica en respuesta a las demandas ambientales? Es decir, no est\u00e1 claro si reencontrarse con un rasgo caracter\u00edstico de un objeto mantenido en memoria \u2014 como la localizaci\u00f3n \u2014 puede captar nuestra atenci\u00f3n involuntariamente y \u201cdisparar\u201d su recuerdo.<\/p>\n<p>Para poner a prueba esta hip\u00f3tesis, Fuentes-Guerra y colaboradores (2025) dise\u00f1aron una serie experimental (v\u00e9ase la Figura 1) en la que las personas participantes deb\u00edan memorizar dos est\u00edmulos distintos (un objeto inanimado y un animal) que aparec\u00edan en localizaciones opuestas (izquierda y derecha). Cada est\u00edmulo se presentaba en un color espec\u00edfico (naranja o verde) y estaba vinculado a una respuesta motora concreta que la persona deb\u00eda memorizar (p. ej., responder al objeto naranja con ambos dedos \u00edndices y al objeto verde con ambos dedos coraz\u00f3n). Tras la desaparici\u00f3n de los est\u00edmulos, se presentaba un \u201cflash\u201d visual de forma aleatoria en una de las dos ubicaciones originales. Finalmente, se presentaba uno de los dos est\u00edmulos en blanco y negro en el centro de la pantalla y las personas deb\u00edan de ejecutar la respuesta asociada a \u00e9ste.<\/p>\n<div style=\"width: 893px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2026-4-f1.jpeg\" alt=\"Figura 1. Secuencia de eventos en un ensayo de la tarea. En primer lugar, los participantes memorizaban dos est\u00edmulos, cada uno con un color y una respuesta asociada. Una vez memorizados, un flash aparec\u00eda aleatoriamente en la posici\u00f3n derecha o izquierda, indicando el elemento que iba a aparecer posteriormente o el contrario (ensayos congruentes frente a incongruentes, respectivamente). Esta se\u00f1al era irrelevante para la tarea y las participantes deb\u00edan ignorarla. Finalmente, se presentaba uno de los est\u00edmulos en el centro en blanco y negro, y las participantes deb\u00edan ejecutar la respuesta vinculada al color que hab\u00edan memorizado previamente.\" width=\"883\" height=\"831\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1. Secuencia de eventos en un ensayo de la tarea. En primer lugar, los participantes memorizaban dos est\u00edmulos, cada uno con un color y una respuesta asociada. Una vez memorizados, un flash aparec\u00eda aleatoriamente en la posici\u00f3n derecha o izquierda, indicando el elemento que iba a aparecer posteriormente o el contrario (ensayos congruentes frente a incongruentes, respectivamente). Esta se\u00f1al era irrelevante para la tarea y las participantes deb\u00edan ignorarla. Finalmente, se presentaba uno de los est\u00edmulos en el centro en blanco y negro, y las participantes deb\u00edan ejecutar la respuesta vinculada al color que hab\u00edan memorizado previamente.<\/p><\/div>\n<p>Aunque este flash era irrelevante para la tarea, los resultados fueron reveladores: cuando el flash coincid\u00eda con la ubicaci\u00f3n asociada al objeto que se presentaba posteriormente (ensayos congruentes), las personas eran significativamente m\u00e1s r\u00e1pidas en recordar y ejecutar la respuesta vinculada a dicho objeto (basada en su color; v\u00e9ase la Figura 2).<\/p>\n<div style=\"width: 545px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2026-4-f2.jpeg\" alt=\"Figura 2. Tiempos de respuesta medios en los ensayos en los que el flash aparec\u00eda en la localizaci\u00f3n asociada al est\u00edmulo que aparecer\u00eda posteriormente (congruentes) vs. los ensayos en los que el flash aparec\u00eda en la localizaci\u00f3n contraria (incongruentes). Los asteriscos indican que hay una diferencia estad\u00edsticamente significativa entre ambas condiciones.\" width=\"535\" height=\"403\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 2. Tiempos de respuesta medios en los ensayos en los que el flash aparec\u00eda en la localizaci\u00f3n asociada al est\u00edmulo que aparecer\u00eda posteriormente (congruentes) vs. los ensayos en los que el flash aparec\u00eda en la localizaci\u00f3n contraria (incongruentes). Los asteriscos indican que hay una diferencia estad\u00edsticamente significativa entre ambas condiciones.<\/p><\/div>\n<p>Los resultados de este experimento sugieren que la presencia del flash, que compart\u00eda una de las caracter\u00edsticas (espacio) del \u201carchivo de evento\u201d, act\u00faa como un \u201cacelerador\u201d que ayuda al cerebro a recuperar la informaci\u00f3n vinculada a esa localizaci\u00f3n espec\u00edfica. Sorprendentemente, este fen\u00f3meno parece ser inherente a la dimensi\u00f3n espacial. En una serie experimental complementaria en la que, en vez de un flash espacial se utilizaron claves de color, no se encontr\u00f3 este efecto de facilitaci\u00f3n (Fuentes-Guerra et al., 2026a). Estos resultados sugieren que no cualquier caracter\u00edstica asociada mejora la recuperaci\u00f3n posterior del evento completo, lo que subraya el papel caracter\u00edstico del espacio.<\/p>\n<p>Pero \u00bfqu\u00e9 ocurre exactamente dentro del cerebro en ese instante en que se presenta el flash? En un estudio posterior con el mismo paradigma experimental, Fuentes-Guerra et al. (2026b) utilizaron electroencefalograf\u00eda para investigar esta captura involuntaria de la memoria. Mediante an\u00e1lisis de decodificaci\u00f3n pudo observarse que en el momento en que aparec\u00eda el flash se activaba la representaci\u00f3n del objeto (animal o inanimado) que antes ocupaba ese lugar. Es decir, antes incluso de ejecutar la respuesta asociada, el cerebro ya estaba representando el objeto solo por la aparici\u00f3n de ese flash. Haciendo un s\u00edmil, este proceso funcionar\u00eda de forma similar al s\u00f3nar de un barco: el s\u00f3nar env\u00eda una onda que rebota en objetos invisibles bajo el agua y regresa como un eco que revela su forma. De la misma manera, el flash env\u00eda una se\u00f1al al cerebro que \u201crebota\u201d en el recuerdo guardado, ayudando de forma autom\u00e1tica a rescatar la identidad de lo que estaba all\u00ed.<\/p>\n<p>En conjunto, estos hallazgos indican que la experiencia de percibir el entorno no depende \u00fanicamente de la entrada sensorial inmediata, sino de una interacci\u00f3n constante entre los mecanismos atencionales y la memoria de trabajo. El sistema visual parece utilizar el espacio como un eje prioritario y vertebrador para organizar y recuperar informaci\u00f3n compleja de manera eficiente. Esta capacidad de reactivaci\u00f3n involuntaria a trav\u00e9s del espacio subraya la robustez de los \u201carchivos de evento\u201d en nuestra arquitectura cognitiva. En \u00faltima instancia, estos resultados evidencian que el sistema visual no es un receptor pasivo, sino que utiliza se\u00f1ales ambientales para gestionar y actualizar activamente las representaciones que gu\u00edan nuestra interacci\u00f3n con el entorno.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Fuentes-Guerra, \u00c1., et al. (2025). Exogenous spatial attention selects associated novel bindings in working memory.\u00a0<em>Journal of Memory and Language<\/em>,\u00a0140, 104571.<\/p>\n<p>Fuentes-Guerra, \u00c1., et al. (2026a). Feature-based and spatial involuntary internal attention differentially shape action-oriented working memory selection. <em>PsyArXiv<\/em>, 2026-02. https:\/\/osf.io\/preprints\/psyarxiv\/hu6bg_v2<\/p>\n<p>Fuentes-Guerra, \u00c1., et al. (2026b). Exogenously driven neural reactivation of spatially matching visual working-memory contents. <em>eNeuro<\/em>, 13, ENEURO.0076-26.2026.<\/p>\n<p>Treisman, A., &amp; Schmidt, H. (1982). Illusory conjunctions in the perception of objects. <em>Cognitive Psychology<\/em>, 14, 107-141.<\/p>\n<p>Treisman, A., &amp; Zhang, W. (2006). Location and binding in visual working memory. <em>Memory &amp; Cognition<\/em>, 34, 1704-1719.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 16 de febrero de 2026.<br \/>\nAceptado el 16 de junio de 2026.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c1gueda Fuentes-Guerra Toral, Carlos Gonz\u00e1lez-Garc\u00eda y Elisa Mart\u00edn-Ar\u00e9valo Dept. de Psicolog\u00eda Experimental, Universidad de Granada, Espa\u00f1a Reconocer los objetos del <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2696\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,4,3],"tags":[503,146,849,246],"class_list":["post-2696","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-neurociencia","category-psicologia","tag-accion","tag-atencion","tag-eventos","tag-memoria-de-trabajo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2696","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2696"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2696\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2699,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2696\/revisions\/2699"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2696"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2696"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2696"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}