{"id":2662,"date":"2026-06-25T19:23:11","date_gmt":"2026-06-25T17:23:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2662"},"modified":"2026-06-25T19:25:19","modified_gmt":"2026-06-25T17:25:19","slug":"dibujando-el-contorno-de-la-experiencia-entrevista-con-tristan-bekinschtein","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2662","title":{"rendered":"Dibujando el contorno de la experiencia: Entrevista con Tristan Bekinschtein"},"content":{"rendered":"<p>Luis C\u00e1sedas<br \/>\nCentro de Investigaci\u00f3n Mente, Cerebro y Comportamiento, Universidad de Granada, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2026-26-cc-TristanBekinschtein.png\" alt=\"(cc) Tristan Bekinschtein.\" width=\"300\" height=\"411\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Tristan Bekinschtein.<\/p><\/div>\n<p><em>Tristan Bekinschtein es profesor de Conciencia y Cognici\u00f3n en la Universidad de Cambridge, donde dirige el Laboratorio de Conciencia y Cognici\u00f3n. Bi\u00f3logo de formaci\u00f3n, su investigaci\u00f3n emplea enfoques neurocognitivos no convencionales para arrojar luz sobre la din\u00e1mica de la conciencia. En esta entrevista, converso con el Dr. Bekinschtein sobre las \u2018Trazas de Experiencia Temporal\u2019 (TET), una t\u00e9cnica neurofenomenol\u00f3gica desarrollada por su equipo para estudiar c\u00f3mo la actividad cerebral y la experiencia vivida se despliegan conjuntamente en el tiempo. La conversaci\u00f3n explora los or\u00edgenes y validaci\u00f3n de la TET, as\u00ed como su uso con fines de investigaci\u00f3n tanto b\u00e1sica como aplicada\u2014desde la comprensi\u00f3n de los estados psicod\u00e9licos hasta la mejora de los tratamientos psiqui\u00e1tricos.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2026-16-e.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p><em>Pregunta \u2013 Tu trayectoria comienza no en ciencias cognitivas, sino en biolog\u00eda. \u00bfQu\u00e9 te hizo interesarte por la biolog\u00eda en primer lugar, y a desplazarte despu\u00e9s hacia el estudio de la mente?<\/em><\/p>\n<p>Respuesta \u2013 De adolescente me interesaba absolutamente todo. En el instituto eleg\u00ed qu\u00edmica porque te daba la oportunidad de estudiar no solo qu\u00edmica, sino tambi\u00e9n matem\u00e1ticas, f\u00edsica, biolog\u00eda, microbiolog\u00eda\u2026 Y me pareci\u00f3 que los sistemas biol\u00f3gicos eran los m\u00e1s interesantes, la culminaci\u00f3n de toda esa complejidad. As\u00ed que decid\u00ed estudiar la carrera de biolog\u00eda, y, a los dos a\u00f1os de empezar, me di cuenta de que los l\u00edmites de la biolog\u00eda que me interesaban estaban m\u00e1s relacionados con c\u00f3mo \u00e9sta generaba espacios de comportamiento. Y de ah\u00ed ca\u00ed naturalmente en el comportamiento m\u00e1s complejo, el pensamiento y la conciencia.<\/p>\n<p><em>P \u2013 En el Laboratorio de Conciencia y Cognici\u00f3n tom\u00e1is muy en serio un aspecto que a menudo se descuida en investigaci\u00f3n psicol\u00f3gica, la experiencia subjetiva, adoptando un enfoque enmarcado en la &#8216;neurofenomenolog\u00eda&#8217;. \u00bfQu\u00e9 es y de d\u00f3nde viene la neurofenomenolog\u00eda?<\/em><\/p>\n<p>R \u2013 La fenomenolog\u00eda aborda el estudio de la experiencia en primera persona: c\u00f3mo pensamos lo que pensamos, sentimos lo que sentimos. La pregunta cl\u00e1sica es c\u00f3mo lo que pasa dentro del cerebro se transforma en esas experiencias. En los a\u00f1os noventa, psic\u00f3logos, neurocient\u00edficos y fil\u00f3sofos empezaron a dialogar sobre esto, y de ah\u00ed nace la neurofenomenolog\u00eda: el intento de conectar la perspectiva biol\u00f3gica con la perspectiva en primera persona.<\/p>\n<p><em>P \u2013 Hab\u00e9is desarrollado una t\u00e9cnica experimental dentro de este enfoque de investigaci\u00f3n, conocida como \u2018Trazas de Experiencia Temporal\u2019 (TET). \u00bfEn qu\u00e9 consiste esta t\u00e9cnica?<\/em><\/p>\n<p>R \u2013 Cuando empezamos a trabajar en neurofenomenolog\u00eda nos dimos cuenta de que no exist\u00eda una t\u00e9cnica del todo satisfactoria. Las aproximaciones fenomenol\u00f3gicas cl\u00e1sicas se basan en m\u00e9todos cualitativos de investigaci\u00f3n, como la entrevista, dif\u00edciles de relacionar con otros aspectos propios de la psicolog\u00eda cognitiva y la neurociencia. Por otro lado, si empleas un m\u00e9todo que interrumpe a la persona mientras est\u00e1 realizando una actividad dada, por ejemplo, si est\u00e1 tocando el piano, para preguntarle por su experiencia en ese momento, alteras el curso de dicha experiencia. O bien, si le preguntas s\u00f3lo al final, usando una medida de autoinforme o cuestionario, pierdes los matices de c\u00f3mo la experiencia ha ido cambiando en el tiempo.<\/p>\n<p>As\u00ed que lo que hacemos con la TET, siguiendo con el ejemplo del piano, es pedirles a nuestros sujetos de estudio que dibujen, trazando una l\u00ednea, c\u00f3mo se sintieron en diversas dimensiones de la experiencia (por ejemplo, alegr\u00eda, estado de flujo, ansiedad\u2026) a lo largo del tiempo, desde que comenzaron a tocar hasta que termin\u00f3 la pieza. Y as\u00ed logramos capturar el curso de la experiencia, si bien con menos detalle que a trav\u00e9s de una entrevista en profundidad, s\u00ed de una forma cuantitativa y continua en el tiempo. Esto nos permite establecer relaciones matem\u00e1ticas de gran riqueza entre estas dimensiones experienciales y la din\u00e1mica del cerebro, que a su vez capturamos con t\u00e9cnicas como la electroencefalograf\u00eda.<\/p>\n<p><em>P \u2013 Uno de los \u00e1mbitos de estudio donde hab\u00e9is aplicado la TET es el de los estados alterados de conciencia. \u00bfQu\u00e9 son estos estados?<\/em><\/p>\n<p>R \u2013 Existen distintas definiciones, pero, en t\u00e9rminos generales, son estados en los que la experiencia consciente se desv\u00eda cualitativamente del modo habitual de percibir el mundo, no por variaciones fisiol\u00f3gicas cotidianas, como durante el sue\u00f1o, sino por alteraciones inusuales. Lo que ocurre si consumes una sustancia alucin\u00f3gena, por ejemplo, es claramente un estado alterado: se perciben cosas que no est\u00e1n ah\u00ed, sino generadas internamente, empujadas por la farmacolog\u00eda. No obstante, la v\u00eda farmacol\u00f3gica no es la \u00fanica. Si durante una operaci\u00f3n se estimula el cerebro del paciente con un electrodo, por ejemplo, para localizar un foco epil\u00e9ptico, \u00e9ste puede percibir est\u00edmulos que no existen: contenido mental generado directamente por su cerebro. Y tambi\u00e9n hay v\u00edas mucho m\u00e1s simples, como ciertas t\u00e9cnicas de respiraci\u00f3n o la actividad f\u00edsica de alta intensidad. Todos estos espacios extremos de fisiolog\u00eda generan espacios diferenciales de conciencia que llamamos estados alterados.<\/p>\n<p><em>P \u2013 \u00bfQu\u00e9 clase de dimensiones de la experiencia med\u00eds en estos estudios?<\/em><\/p>\n<p>R \u2013 Intentamos capturar aspectos de la experiencia que est\u00e1n relacionados tanto con el esfuerzo para llegar a ese estado, como con aquellos aspectos que pensamos que se pueden alterar. Por ejemplo, la sensaci\u00f3n de que uno pierde los l\u00edmites del cuerpo. Esto es com\u00fan en muchos psicod\u00e9licos, pero tambi\u00e9n puede ocurrir a trav\u00e9s de la realizaci\u00f3n de ciertos ejercicios de respiraci\u00f3n, conocidos como \u2018breathwork\u2019, as\u00ed como a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica de determinados tipos de meditaci\u00f3n. Otras dimensiones son m\u00e1s complejas. Por ejemplo, la sensaci\u00f3n de que hay otra presencia, de que hay alguien o algo contigo; o la disoluci\u00f3n del ego, la sensaci\u00f3n de perder el sentido del yo. Este tipo de experiencias, que ser\u00edan rar\u00edsimas en un estado ordinario de conciencia, no lo son en los estados alterados. Y tambi\u00e9n hay sensaciones positivas, como de flotaci\u00f3n, relacionadas con el placer, pero no el placer f\u00edsico cl\u00e1sico, sino con una mezcla que se ubica entre lo cognitivo, lo emocional y lo fisiol\u00f3gico. Todos estos aspectos se capturan bastante bien con la TET, mejor que con los cuestionarios cl\u00e1sicos de estados alterados.<\/p>\n<p><em>P \u2013 Cabr\u00eda pensar que una t\u00e9cnica como la TET, que requiere introspecci\u00f3n, va a funcionar bien, por ejemplo, con meditadores, que han desarrollado esa capacidad. Pero durante una experiencia psicod\u00e9lica, como la de vuestro estudio con DMT (Lewis-Healey et al., 2026), donde la metaconciencia est\u00e1 muy alterada, \u00bfsigue la t\u00e9cnica siendo fiable?<\/em><\/p>\n<p>R \u2013 Es una pregunta pertinente. Nosotros tuvimos que trabajar mucho hasta poder confiar en lo que nuestros participantes reportaban sobre su experiencia psicod\u00e9lica, aunque finalmente resolvimos el problema de una forma muy simple. Cuando est\u00e1s en un viaje con DMT no sabes si han pasado dos minutos, dos horas o dos d\u00edas. De modo que decidimos ponerles a los participantes un sonido, un pitido, cada dos minutos durante el viaje, para que tuviesen una referencia temporal. Y aunque se sorprend\u00edan de que hubieran pasado solo dos, cuatro, seis minutos, porque su experiencia subjetiva era de mucho m\u00e1s tiempo, el sonido les permiti\u00f3 tener un anclaje. Esto funcion\u00f3 muy bien, ya que descubrimos que pod\u00edamos predecir lo que los participantes dibujaban, sus trazas de experiencia, a trav\u00e9s de su actividad cerebral. Para m\u00ed esa es la validaci\u00f3n m\u00e1s fuerte: si la t\u00e9cnica no funcionase, la actividad cerebral no podr\u00eda predecir la din\u00e1mica de las trazas. Pero as\u00ed fue, y con precisi\u00f3n. As\u00ed que empezamos a confiar en la TET incluso en estados profundamente alterados.<\/p>\n<p><em>P \u2013 Siguiendo con el cerebro, \u00faltimamente en investigaci\u00f3n sobre conciencia se habla mucho de medidas derivadas de la teor\u00eda de la informaci\u00f3n, como la complejidad o la entrop\u00eda, que vosotros tambi\u00e9n us\u00e1is. \u00bfQu\u00e9 nos permiten medir y c\u00f3mo se relacionan con otras medidas m\u00e1s tradicionales de actividad cerebral?<\/em><\/p>\n<p>R \u2013 Entre los neurocient\u00edficos hay una cierta tendencia a pensar que, como las medidas de complejidad derivan de la teor\u00eda de la informaci\u00f3n, nos permiten medir informaci\u00f3n en el cerebro, y eso debe tener interpretabilidad inmediata al respecto de la mente. Eso es epistemolog\u00eda y metodolog\u00eda te\u00f3rica de baja calidad. Algo parecido ocurri\u00f3 en el pasado con las oscilaciones. Durante varias d\u00e9cadas se pens\u00f3 que el cerebro funcionaba b\u00e1sicamente a trav\u00e9s de oscilaciones: mayor frecuencia, menor frecuencia, etc. Sin embargo, un sistema complejo como el cerebro no se comunica \u00fanicamente a trav\u00e9s de oscilaciones. Es como el mar, no puedes modelarlo teniendo en cuenta s\u00f3lo las olas. Las olas son un efecto menor muy interesante que se ve muy bien desde la orilla, pero no representan al oc\u00e9ano en s\u00ed.<\/p>\n<p>La alternativa es tener en cuenta tanto los aspectos oscilatorios, las olas, como aquellos que no lo son: corrientes, fluctuaciones, din\u00e1micas complejas. Y podemos capturar matem\u00e1ticamente esa complejidad con medidas de entrop\u00eda, que, en t\u00e9rminos generales, lo que nos permiten es cuantificar la desorganizaci\u00f3n del sistema. A estas medidas se a\u00f1aden otras de conectividad entre diferentes regiones del cerebro, as\u00ed como las combinaciones entre todas ellas, para comprobar si y de qu\u00e9 manera se relacionan con variables psicol\u00f3gicas o cognitivas, como las trazas de experiencia. De este modo, dejando m\u00e1s abierta la interpretabilidad entre cerebro y mente, uno tiene m\u00e1s posibilidad de encontrar correspondencias genuinas. Pero hay que evitar el salto de decir que la entrop\u00eda es la informaci\u00f3n del cerebro, pues ser\u00eda repetir el error de quienes afirmaban que todo eran olas.<\/p>\n<p><em>P \u2013 Llevas m\u00e1s de dos d\u00e9cadas investigando esta relaci\u00f3n entre cerebro y mente. \u00bfC\u00f3mo ha cambiado el campo en este tiempo, y hacia d\u00f3nde crees que va?<\/em><\/p>\n<p>R \u2013 Es bonito ver que por fin est\u00e1 emergiendo una interdisciplinariedad conceptual real. Psic\u00f3logos y neurocient\u00edficos empiezan a encontrar un lenguaje com\u00fan. Las nuevas generaciones de doctorandos y posdoctorados no conciben la psicolog\u00eda y la neurociencia como \u00e1mbitos separados, y tienen una formaci\u00f3n en computaci\u00f3n y redes que les permite comprender que el conjunto est\u00e1 relacionado de manera compleja e integral. Soy optimista.<\/p>\n<p><em>P \u2013 Para cerrar, salgamos un momento del laboratorio. Acabas de lanzar Human Experience Dynamics. \u00bfEn qu\u00e9 consiste esta iniciativa?<\/em><\/p>\n<p>R \u2013 Human Experience Dynamics es una spin-off de la Universidad de Cambridge que he puesto en marcha junto con la Dra. Barbara Jachs. No es una empresa convencional orientada a generar beneficios, sino una iniciativa que nos permite utilizar nuestras herramientas de investigaci\u00f3n en ensayos cl\u00ednicos, y que busca generar un impacto directo en la sociedad, que trascienda lo puramente acad\u00e9mico. Actualmente lo estamos aplicando en proyectos de dolor cr\u00f3nico, ansiedad, estr\u00e9s postraum\u00e1tico, patolog\u00edas del sue\u00f1o y problemas de memoria asociados al Alzheimer. Adem\u00e1s de la TET, utilizamos electroencefalograf\u00eda port\u00e1til y recogemos datos a lo largo de varios d\u00edas en el entorno cotidiano del paciente, lo que nos permite adoptar un enfoque de medicina personalizada. Estamos empezando, pero creo que convertir un concepto de investigaci\u00f3n metodol\u00f3gicamente complejo en algo tangible y \u00fatil a nivel cl\u00ednico es la mejor forma de hacer neurociencia cognitiva traslacional, y, en este caso, una v\u00eda para que la neurofenomenolog\u00eda tenga un impacto real.<\/p>\n<p>La entrevista ha sido editada por extensi\u00f3n y claridad.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Lewis-Healey, E., et al. (2026). Time-resolved neural and experience dynamics of medium-and high-dose N, N-Dimethyltryptamine. Journal of Cognitive Neuroscience, 38, 1244\u20131263.<\/p>\n<p><strong>Para saber m\u00e1s<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/hed-insights.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Human Experience Dynamics (sitio web)<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 27 de mayo de 2026.<br \/>\nAceptado el 28 de mayo de 2026.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00c9sta es la versi\u00f3n en espa\u00f1ol de<br \/>\nC\u00e1sedas, L. (2026). Dibujando el contorno de la experiencia: Entrevista con Tristan Bekinschtein. <em>Ciencia Cognitiva<\/em>, 20:2, 34-37.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luis C\u00e1sedas Centro de Investigaci\u00f3n Mente, Cerebro y Comportamiento, Universidad de Granada, Espa\u00f1a Tristan Bekinschtein es profesor de Conciencia y <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2662\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,23,512,4,3],"tags":[843,31,70,55,842],"class_list":["post-2662","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-entrevistas","category-multilingue","category-neurociencia","category-psicologia","tag-aplicaciones-clinicas","tag-cerebro","tag-conciencia","tag-eeg","tag-neurofenomenologia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2662","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2662"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2662\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2664,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2662\/revisions\/2664"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2662"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2662"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2662"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}