{"id":2633,"date":"2026-02-20T21:10:48","date_gmt":"2026-02-20T19:10:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2633"},"modified":"2026-02-20T21:10:48","modified_gmt":"2026-02-20T19:10:48","slug":"como-sabemos-a-donde-tenemos-que-mirar-o-no-mirar-el-papel-de-la-conciencia-en-los-sesgos-atencionales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2633","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo sabemos a d\u00f3nde tenemos que mirar\u2026 o no mirar? El papel de la conciencia en los sesgos atencionales"},"content":{"rendered":"<p>Francisco Vicente Conesa<br \/>\nDept. de Psicolog\u00eda, Universidad de Castilla la Mancha, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2026-2-cc-FranciscoVicente.jpg\" alt=\"(cc) Francisco Vicente Conesa.\" width=\"300\" height=\"202\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Francisco Vicente Conesa.<\/p><\/div>\n<p><em>En la \u00faltima d\u00e9cada, la investigaci\u00f3n ha demostrado que el sistema atencional aprende regularidades del entorno y las utiliza para guiar la conducta de forma m\u00e1s eficiente. Tradicionalmente, estos sesgos se han considerado autom\u00e1ticos e inconscientes. Sin embargo, hay razones para sospechar que las medidas habituales de conciencia no son suficientemente sensibles. Los resultados invitan a tomar con cautela la naturaleza inconsciente de estos fen\u00f3menos y a reevaluar la fiabilidad de las medidas tradicionales de conciencia.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2026-2.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Seguro que a lo largo de su vida ha hecho usted alg\u00fan trayecto en coche de forma habitual. Al principio, probablemente, deb\u00eda ir muy concentrado. No solamente para no equivocarse cogiendo una salida err\u00f3nea, sino tambi\u00e9n para responder correctamente a peligros potenciales: quiz\u00e1 un cruce mal se\u00f1alizado o un sem\u00e1foro al que conviene prestar especial atenci\u00f3n. Y seguro que, con el paso del tiempo y con la pr\u00e1ctica, ocurre que, incluso si va escuchando la radio o pensando en otra cosa, sus ojos apuntan al lugar donde m\u00e1s conviene apuntar en cada momento, permiti\u00e9ndole frenar a tiempo ante un sem\u00e1foro en \u00e1mbar o un conductor poco prudente.<\/p>\n<p>Nadie ha tenido que explicarle estas regularidades, ni le ha pedido que las memorice, pero las aprende igualmente. No s\u00f3lo las aprende, sino que su comportamiento cambia debido a ese aprendizaje, haciendo que responda a los est\u00edmulos casi sin esfuerzo. La explicaci\u00f3n habitual es que su cerebro aprende de forma autom\u00e1tica, inconsciente, casi a espaldas de usted mismo. Los psic\u00f3logos llevamos estudiando este fen\u00f3meno durante d\u00e9cadas. Numerosos estudios sugieren que el sistema atencional detecta regularidades estad\u00edsticas del entorno y las utiliza para guiar la conducta sin que tengamos acceso consciente a ese conocimiento (Chun y Jiang, 1998).<\/p>\n<p>Para estudiar este tipo de aprendizaje en el laboratorio, los psic\u00f3logos utilizamos tareas de b\u00fasqueda visual en las que los participantes deben encontrar objetos en la pantalla. Una de las m\u00e1s empleadas en los \u00faltimos a\u00f1os es la llamada tarea del distractor adicional (\u201cadditional singleton task\u201d; Theeuwes et all., 1992). En este tipo de experimentos, se pide a los participantes que encuentren lo m\u00e1s r\u00e1pido posible un est\u00edmulo objetivo (o \u201ctarget\u201d en ingl\u00e9s) \u2014por ejemplo, una figura con una forma distinta a las dem\u00e1s\u2014 entre varios est\u00edmulos distractores. La tarea es sencilla en apariencia, pero se vuelve m\u00e1s dif\u00edcil cuando uno de los distractores es especialmente llamativo: un objeto de un color diferente al resto que capta la atenci\u00f3n de manera autom\u00e1tica, aunque sea irrelevante para la tarea (v\u00e9ase la Figura 1).<\/p>\n<div style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2026-2-f1.jpg\" alt=\"Figura 1. Ejemplo de ensayo en la tarea del distractor adicional.\" width=\"600\" height=\"338\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1. Ejemplo de ensayo en la tarea del distractor adicional.<\/p><\/div>\n<p>Lo interesante es que este distractor llamativo no aparece al azar. Sin que los participantes lo sepan, tiende a presentarse con mucha m\u00e1s frecuencia en una zona concreta de la pantalla. Un conocido experimento llevado a cabo por Wang y Theeuwes (2018) observ\u00f3 que, con el paso de los ensayos, las personas aprenden a ignorar esa regi\u00f3n del espacio. Cuando el distractor aparece all\u00ed, molesta menos. Adem\u00e1s, cuando es el est\u00edmulo objetivo el que aparece all\u00ed, cuesta m\u00e1s encontrarlo, como si esa parte de la pantalla estuviera siendo evitada activamente. El sistema atencional parece haber aprendido d\u00f3nde \u201cno merece la pena mirar\u201d. Durante a\u00f1os, este efecto se ha interpretado como un ejemplo claro de aprendizaje inconsciente (Theeuwes, 2018). Esto se debe a que, durante las pruebas de conciencia que se realizan al final del experimento, una mayor\u00eda de participantes dicen no haber notado ninguna regularidad y suelen fallar si se les pide que indiquen cu\u00e1l ha sido la localizaci\u00f3n m\u00e1s frecuente del distractor.<\/p>\n<p>Sin embargo, cabe preguntarse\u2026 \u00bfestamos interpretando correctamente estas medidas? En primer lugar, en el estudio de Wang y Theeuwes (2018), 15 de 32 participantes acertaron al indicar la localizaci\u00f3n m\u00e1s frecuente del distractor. Aunque hay m\u00e1s participantes que no aciertan, este nivel es claramente superior a lo que ser\u00eda esperable por azar (acertar 1 de entre 8 localizaciones deber\u00eda suceder en unos 4 participantes). Adem\u00e1s, el modo habitual de valorar estas pruebas considera a los participantes inconscientes tanto si afirman no haber notado ninguna regularidad como si fallan en indicar la localizaci\u00f3n m\u00e1s frecuente. Pero, \u00bfpodemos afirmar que no es consciente un participante que niega haberse dado cuenta de las regularidades, pero luego acierta la elecci\u00f3n de la localizaci\u00f3n frecuente? \u00bfY si responde que s\u00ed que cree que ha habido regularidades estad\u00edsticas y, aunque falla, selecciona la localizaci\u00f3n que est\u00e1 justo al lado de la opci\u00f3n correcta?<\/p>\n<p>En un estudio reciente (Vicente-Conesa et al., 2023) cuestionamos no s\u00f3lo ese algoritmo de decisi\u00f3n, sino tambi\u00e9n la fiabilidad de las medidas, y propusimos otras m\u00e1s sensibles para medir la conciencia en esta tarea. En primer lugar, para evitar la dicotom\u00eda de la primera pregunta, usamos una respuesta de opci\u00f3n m\u00faltiple (desde 1 Muy seguro de que no hasta 6 Muy seguro de que s\u00ed). Curiosamente, la mayor\u00eda de las respuestas ten\u00edan una tendencia a la opci\u00f3n neutra, es decir, en estos casos una respuesta de s\u00ed o no habr\u00eda sido una respuesta forzada y poco fiable. Adem\u00e1s, en tres experimentos, se evalu\u00f3 la conciencia pidiendo a los participantes que identificaran la localizaci\u00f3n frecuente, ordenaran varias localizaciones por probabilidad o estimaran num\u00e9ricamente la frecuencia de aparici\u00f3n del distractor. Lo interesante vino al analizar el patr\u00f3n que siguieron los errores.<\/p>\n<p>Los resultados fueron reveladores. De nuevo, muchos m\u00e1s participantes de los que ser\u00eda esperable por azar mostraron un conocimiento aparentemente expl\u00edcito de la regularidad espacial. Adem\u00e1s, entre los que no se\u00f1alaron exactamente la zona correcta, las respuestas no fueron aleatorias: tendieron a elegir regiones cercanas a la localizaci\u00f3n m\u00e1s frecuente o a asignarle una probabilidad mayor que al resto. Es decir, aunque fallaran, cuanto m\u00e1s cerca estaba una zona de la localizaci\u00f3n real del distractor, m\u00e1s probable es que fuera elegida (Figura 2).<\/p>\n<div style=\"width: 510px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2026-2-f2.png\" alt=\"Figura 2. Resultados del Experimento 1. Distancia 0 significa que el participante seleccion\u00f3 correctamente la localizaci\u00f3n frecuente.\" width=\"500\" height=\"503\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 2. Resultados del Experimento 1. Distancia 0 significa que el participante seleccion\u00f3 correctamente la localizaci\u00f3n frecuente.<\/p><\/div>\n<p>En conjunto, estos hallazgos invitan a matizar la idea de que los sesgos atencionales basados en aprendizaje estad\u00edstico sean completamente inconscientes. M\u00e1s bien, parecen apoyarse en cierto conocimiento expl\u00edcito, aunque sea un conocimiento un tanto vago, pero no inexistente. El hecho de que este conocimiento no siempre pueda expresarse con precisi\u00f3n no implica que no exista. Puede estar disponible e influir sistem\u00e1ticamente en la conducta.<\/p>\n<p>As\u00ed, aprender d\u00f3nde mirar \u2014y d\u00f3nde no mirar\u2014 no es un proceso ajeno para el que aprende. Es el resultado de una experiencia acumulada que deja huellas accesibles (aunque dif\u00edciles de expresar con precisi\u00f3n algunas veces) en nuestro sistema cognitivo. Tal vez el verdadero reto no sea decidir si estos aprendizajes son conscientes o inconscientes, sino comprender en qu\u00e9 condiciones somos capaces de acceder a ellos y, sobre todo, c\u00f3mo los medimos.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Chun, M. M., &amp; Jiang, Y. (1998). Contextual cueing: Implicit learning and memory of visual context guides spatial attention. <em>Cognitive Psychology<\/em>, 36, 28\u201371.<\/p>\n<p>Theeuwes, J. (2018). Visual selection: Usually fast and automatic; seldom slow and volitional. <em>Journal of Cognition<\/em>, 1, 29.<\/p>\n<p>Vicente-Conesa, F., Gim\u00e9nez-Fern\u00e1ndez, T., Luque, D., &amp; Vadillo, M. A. (2023). Learning to suppress a distractor may not be unconscious. <em>Attention, Perception, &amp; Psychophysics<\/em>, 85, 796-813.<\/p>\n<p>Wang, B., &amp; Theeuwes, J. (2018). Statistical regularities modulate attentional capture. <em>Journal of Experimental Psychology: Human Perception and Performance<\/em>, 44, 13\u201317.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 2 de febrero de 2026.<br \/>\nAceptado el 20 de febrero de 2026.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco Vicente Conesa Dept. de Psicolog\u00eda, Universidad de Castilla la Mancha, Espa\u00f1a En la \u00faltima d\u00e9cada, la investigaci\u00f3n ha demostrado <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2633\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,3],"tags":[109,146,561,19],"class_list":["post-2633","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-psicologia","tag-aprendizaje","tag-atencion","tag-automaticidad","tag-consciencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2633","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2633"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2633\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2634,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2633\/revisions\/2634"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2633"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2633"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2633"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}