{"id":2623,"date":"2026-01-20T15:21:43","date_gmt":"2026-01-20T13:21:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2623"},"modified":"2026-01-20T15:21:43","modified_gmt":"2026-01-20T13:21:43","slug":"el-cerebro-que-habla-la-biologia-del-lenguaje-humano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2623","title":{"rendered":"El cerebro que habla: La biolog\u00eda del lenguaje humano"},"content":{"rendered":"<p>Iris Alexia Hern\u00e1ndez-Gonz\u00e1lez (1) y Jennifer Balade (2)<br \/>\n(1) Dept. de Did\u00e1cticas Espec\u00edficas, Universidad de La Laguna, Tenerife, Espa\u00f1a<br \/>\n(2) Dept. de Psicolog\u00eda Evolutiva y de la Educaci\u00f3n, Universidad de La Laguna, Tenerife, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2025-26-cc-IrisHernandez.jpg\" alt=\"(cc) Iris Hernandez.\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Iris Hernandez.<\/p><\/div>\n<p><em>El lenguaje humano es fruto de la interacci\u00f3n entre mecanismos biol\u00f3gicos, aprendizaje y organizaci\u00f3n cerebral, sin depender de centros aislados como los postulados cl\u00e1sicos de Broca y Wernicke. La evidencia actual muestra que una red distribuida en \u00e1reas frontales, temporales y parietales, coordinada con sistemas perceptivos, motores y cognitivos, permite transformar representaciones internas en palabras y generar significado. Este enfoque revela que el lenguaje es un proceso din\u00e1mico, donde especializaci\u00f3n neuronal y plasticidad se combinan para la adquisici\u00f3n, procesamiento y producci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2025-26-e.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]\u00a0<\/a><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo logra el ser humano transformar un pensamiento en palabras? Este misterio ha fascinado durante siglos a la comunidad cient\u00edfica. El lenguaje humano se desarrolla sobre una base biol\u00f3gica que posibilita su adquisici\u00f3n y uso, tal y como lo demuestran evidencias s\u00f3lidas como la adquisici\u00f3n temprana del lenguaje aun en contextos con est\u00edmulos limitados (Mac\u00edas et al., 2025), la existencia de un per\u00edodo cr\u00edtico para su desarrollo (Lopera, 2007) y la identificaci\u00f3n de genes que participan en procesos generales del neurodesarrollo como la diferenciaci\u00f3n, migraci\u00f3n y conectividad neuronal, que afectan de manera indirecta a los circuitos sensoriomotores necesarios para el habla (Fisher, 2017). No obstante, no todos los aspectos del lenguaje tienen origen innato. Por ejemplo, la escritura constituye una invenci\u00f3n cultural que requiere ense\u00f1anza sistem\u00e1tica y pr\u00e1ctica para su dominio (Cuetos et al., 2020). En este marco, Christiansen y Chater (2008) sostienen que lo heredado no es un conjunto de reglas gramaticales espec\u00edficas, sino\u00a0m\u00e1s bien sesgos cognitivos generales\u00a0que gu\u00edan el aprendizaje. Los autores argumentan que la hip\u00f3tesis de una Gram\u00e1tica Universal innata, biol\u00f3gicamente determinada, carece de viabilidad evolutiva, pues el lenguaje cambia con demasiada rapidez como para que sus supuestas regularidades arbitrarias se hayan fijado gen\u00e9ticamente. Desde esta perspectiva,\u00a0el lenguaje ha evolucionado culturalmente para ajustarse a las limitaciones y predisposiciones generales del cerebro humano, y no al contrario, lo cual explicar\u00eda la notable eficacia con la que los ni\u00f1os adquieren su lengua materna. Modelos de lenguaje de gran escala, como ChatGPT, representan una demostraci\u00f3n emp\u00edrica de que es posible generar lenguaje gramatical complejo a partir de la exposici\u00f3n masiva a datos ling\u00fc\u00edsticos, sin necesidad de una gram\u00e1tica innata preespecificada (Contreras-Kallens et al., 2023). Estos modelos, pese a carecer de comprensi\u00f3n sem\u00e1ntica y de las capacidades sociales humanas, producen de manera sistem\u00e1tica secuencias gramaticales, lo que constituye una prueba de concepto del poder del simple aprendizaje estad\u00edstico para captar regularidades ling\u00fc\u00edsticas complejas.<\/p>\n<p>Para comprender c\u00f3mo se organiza el lenguaje en el cerebro, hist\u00f3ricamente se ha recurrido a un modelo cl\u00e1sico que distingu\u00eda un centro de producci\u00f3n (\u00e1rea de Broca) y un centro de comprensi\u00f3n (\u00e1rea de Wernicke), conectados por el fasc\u00edculo arqueado (Geschwind, 2010); una definici\u00f3n m\u00e1s anat\u00f3mica que funcional (Fedorenko et al., 2024). Aunque este modelo contribuy\u00f3 decisivamente a la neuropsicolog\u00eda, datos actuales muestran que es insuficiente. Investigaciones recientes (v\u00e9ase la revisi\u00f3n de Fedorenko et al., 2024) han revelado que el lenguaje no se sustenta en m\u00f3dulos aislados, sino en una\u00a0red funcional ampliamente distribuida\u00a0que incluye \u00e1reas frontales y temporales del hemisferio izquierdo (un predominio hemisf\u00e9rico que sigue siendo objeto de debate; Corballis, 2008; Sha et al., 2021). Adicionalmente, Turker et al. (2023) mostraron resultados que se\u00f1alan que distintos componentes del lenguaje (p. ej., la sem\u00e1ntica, la sintaxis o la fonolog\u00eda) activan patrones parcialmente diferenciados dentro de esta arquitectura distribuida, involucrando no solo el n\u00facleo frontotemporal, sino tambi\u00e9n regiones parietales, subcorticales y cerebelosas.<\/p>\n<p>Esta\u00a0red ling\u00fc\u00edstica\u00a0puede identificarse f\u00e1cilmente mediante tareas que contrastan est\u00edmulos ling\u00fc\u00edsticos con est\u00edmulos perceptualmente similares, pero carentes de significado, como las pseudopalabras (p. ej., barifo o tomeru). Su topograf\u00eda es relativamente estable en cada persona, aunque var\u00eda anat\u00f3micamente entre individuos, lo que resalta la importancia de localizarla funcionalmente caso por caso. En su revisi\u00f3n, Fedorenko et al. (2024) concluyeron que esta red funciona igual sin importar la modalidad\u00a0y opera tanto en comprensi\u00f3n como en producci\u00f3n; es decir, las mismas \u00e1reas frontotemporales se activan al escuchar, leer o producir el lenguaje hablado y escrito, lo que invalida la separaci\u00f3n cl\u00e1sica entre \u00e1reas de comprensi\u00f3n y \u00e1reas de producci\u00f3n. Adem\u00e1s, esta red es\u00a0altamente selectiva porque responde de manera robusta a palabras y oraciones, pero apenas muestra actividad ante m\u00fasica, matem\u00e1ticas, razonamiento l\u00f3gico o tareas cognitivas exigentes.<\/p>\n<p>Aunque coordinada con otros sistemas cerebrales, esta red se mantiene funcionalmente diferenciada de ellos. Las \u00e1reas encargadas de la percepci\u00f3n del habla, por ejemplo, se encuentran en la corteza temporal superior y procesan exclusivamente las propiedades ac\u00fasticas de la se\u00f1al, independientemente de si tiene o no significado. De forma similar, las \u00e1reas responsables de la articulaci\u00f3n planifican y ejecutan movimientos, pero no representan significados ni estructuras ling\u00fc\u00edsticas. Adem\u00e1s, la lectura tambi\u00e9n depende de un sistema perceptivo especializado denominado \u00e1rea visual de la forma de las palabras en la corteza occipitotemporal izquierda, que responde a la forma visual de las palabras, pero no a su significado (McCandliss et al., 2003). Todos ellos son sistemas perceptivos y motores que se alimentan y reciben informaci\u00f3n de la red del lenguaje, pero no forman parte de ella.<\/p>\n<p>La pregunta es: \u00bfc\u00f3mo logra el cerebro humano no solo procesar palabras, sino comprender narrativas, construir modelos mentales e interpretar el contexto social? El procesamiento ling\u00fc\u00edstico no termina en la\u00a0red ling\u00fc\u00edstica, sino que depende de su interacci\u00f3n con sistemas cognitivos de orden superior, como la\u00a0red por defecto o la\u00a0red de la teor\u00eda de la mente. Al leer una frase como \u201cLuc\u00eda lleg\u00f3 tarde al aeropuerto y al ver la pantalla empez\u00f3 a correr\u201d, la red ling\u00fc\u00edstica procesa las palabras, pero la red por defecto integra el contexto, activa el conocimiento sobre c\u00f3mo funcionan los aeropuertos y permite inferir que Luc\u00eda teme perder su vuelo. Como se puede apreciar, estas redes integran el contenido ling\u00fc\u00edstico con el conocimiento previo, las inferencias sociales y la coherencia global del discurso.<\/p>\n<p>Comprender c\u00f3mo hablamos, escuchamos y pensamos requiere, entonces, abandonar la idea de centros aislados. La visi\u00f3n contempor\u00e1nea sugiere que el lenguaje emerge de una\u00a0sinfon\u00eda neuronal\u00a0en la que una red altamente especializada decodifica y codifica significados, mientras otras redes perceptivas, motoras y cognitivas contribuyen a desplegar el lenguaje en el mundo f\u00edsico y social.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Christiansen, M. H., y Chater, N. (2008). Language as shaped by the brain.\u00a0<em>Behavioral and Brain Sciences<\/em>,\u00a031, 489-509.<\/p>\n<p>Contreras-Kallens, P., et al. (2023). Large language models demonstrate the potential of statistical learning in language.\u00a0<em>Cognitive Science<\/em>,\u00a047, 1-6.<\/p>\n<p>Corballis, M. C. (2008). The gestural origins of language. En N. Masataka (Ed.),\u00a0<em>The Origins of Language: Unraveling Evolutionary Forces<\/em>\u00a0(pp. 11\u201323). Springer Science + Business Media.<\/p>\n<p>Cuetos, F., et al. (2020). <em>Psicolog\u00eda del Lenguaje<\/em>. Editorial M\u00e9dica Panamericana.<\/p>\n<p>Fedorenko, E., et al. (2024). The language network as a natural kind within the broader landscape of the human brain. <em>Nature Reviews Neuroscience<\/em>, 25, 289-312.<\/p>\n<p>Fisher, S. E. (2017). Evolution of language: Lessons from the genome.\u00a0<em>Psychonomic Bulletin &amp; Review<\/em>,\u00a024, 34-40.<\/p>\n<p>Geschwind, N. (2010). Disconnexion syndromes in animals and man: Part I.\u00a0<em>Neuropsychology Review<\/em>,\u00a020, 128-157.<\/p>\n<p>Lopera, F. (2007). Procesamiento cerebral de las palabras y su impacto en los procesos de conocimiento. <em>P\u00e1ginas: Revista acad\u00e9mica e institucional de la UCPR<\/em>, 79, 5-30.<\/p>\n<p>Mac\u00edas, F. M., et al. (2025). Estimulaci\u00f3n temprana y su influencia en el desarrollo del lenguaje oral.\u00a0<em>Pedagogical Constellations<\/em>,\u00a04, 239-261.<\/p>\n<p>McCandliss, B. D., et al. (2003). The visual word form area: Expertise for reading in the fusiform gyrus.\u00a0<em>Trends In Cognitive Sciences<\/em>,\u00a07, 293\u2013299.<\/p>\n<p>Sha, Z., et al. (2021). The genetic architecture of structural left-right asymmetry of the human brain.\u00a0<em>Nature Human Behaviour<\/em>,\u00a05, 1226\u20131239.<\/p>\n<p>Turker, S., et al. (2023). Cortical, subcortical, and cerebellar contributions to language processing: A meta-analytic review of 403 neuroimaging experiments. <em>Psychological Bulletin<\/em>, 149, 699-723.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 13 de noviembre de 2025.<br \/>\nAceptado el 11 de diciembre de 2025.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00c9sta es la versi\u00f3n en espa\u00f1ol de<br \/>\nHern\u00e1ndez-Gonz\u00e1lez, I. A., y Balade, J. (2026). The talking brain: The biology of human language. Ciencia Cognitiva, 20:1, 4-6.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Iris Alexia Hern\u00e1ndez-Gonz\u00e1lez (1) y Jennifer Balade (2) (1) Dept. de Did\u00e1cticas Espec\u00edficas, Universidad de La Laguna, Tenerife, Espa\u00f1a (2) <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2623\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,512,4,3],"tags":[592,31,49],"class_list":["post-2623","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-multilingue","category-neurociencia","category-psicologia","tag-adquisicion-del-lenguaje","tag-cerebro","tag-lenguaje"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2623","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2623"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2623\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2624,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2623\/revisions\/2624"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2623"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2623"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2623"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}