{"id":2617,"date":"2025-12-30T16:05:46","date_gmt":"2025-12-30T14:05:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2617"},"modified":"2025-12-30T16:05:46","modified_gmt":"2025-12-30T14:05:46","slug":"congruencia-antes-que-elogios-como-procesamos-e-integramos-la-informacion-sobre-nosotros-mismos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2617","title":{"rendered":"Congruencia antes que elogios: \u00bfC\u00f3mo procesamos e integramos la informaci\u00f3n sobre nosotros mismos?"},"content":{"rendered":"<p>Josu\u00e9 Garc\u00eda-Arch (1), Solenn Friedrich (1), Xiongbo Wu (2), David Cucurell (1) y Llu\u00eds Fuentemilla (1)<br \/>\n(1) Dept. de Psicolog\u00eda de la Cognici\u00f3n, Desarrollo y Educaci\u00f3n, Universidad de Barcelona, Espa\u00f1a<br \/>\n(2) Dept. of Psychology, Ludwig-Maximilians-Universit\u00e4t, Alemania<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2025-22-cc-JosueGarciaArch.png\" alt=\"(cc) Josu\u00e9 Garc\u00eda-Arch.\" width=\"300\" height=\"210\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Josu\u00e9 Garc\u00eda-Arch.<\/p><\/div>\n<p><em>Seg\u00fan la investigaci\u00f3n actual, lo que pensamos de nosotros mismos (nuestro autoconcepto) se ve moldeado por la informaci\u00f3n social, sobre todo la positiva, que recibimos en nuestra vida cotidiana. Sin embargo, en contraste con esta idea, en un estudio reciente mostramos que tendemos a incorporar la informaci\u00f3n externa en nuestras creencias sobre nosotros mismos cuando dicha informaci\u00f3n coincide con c\u00f3mo ya nos vemos. Estos hallazgos sugieren que priorizamos la coherencia interna antes que la simple b\u00fasqueda de una visi\u00f3n positiva de uno mismo.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2025-22-e.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Imagina que alguien te dice: \u201cEres muy buen oyente\u201d o, en cambio, \u201cA veces puedes ser un poco impaciente\u201d. Ambas afirmaciones transmiten informaci\u00f3n evaluativa (positiva en el primer caso, negativa en el segundo), aunque normalmente tendemos a aceptar el cumplido con mayor facilidad que la cr\u00edtica. La investigaci\u00f3n en ciencia cognitiva muestra que, cuando la informaci\u00f3n que nos llega del entorno (aquella que nos es relevante) tiene valencia positiva o negativa, solemos procesar e integrar la informaci\u00f3n favorable con mayor facilidad. Se considera que esta tendencia contribuye a los sesgos optimistas y a construir una visi\u00f3n de uno mismo positivamente sesgada (Korn et al., 2012; Sharot y Garrett, 2016). Sin embargo, existen otros aspectos fundamentales que deben tenerse en cuenta. M\u00e1s all\u00e1 del deseo de vernos en t\u00e9rminos positivos, tambi\u00e9n tenemos una necesidad b\u00e1sica de mantener una autoimagen estable y coherente (Campbell et al., 2003), y esa necesidad se ver\u00eda seriamente comprometida si nuestras autopercepciones se modificaran de forma continua y exclusivamente en funci\u00f3n de si la informaci\u00f3n que recibimos es \u201cpositiva\u201d o \u201cnegativa\u201d. Pi\u00e9nsalo un momento: \u00bfseguir\u00edas sinti\u00e9ndote la misma persona si interiorizaras cada cumplido que te hacen? Al fin y al cabo, si alguien me dijera que soy \u201cmuy extrovertido\u201d y yo realmente me lo creyera (definitivamente no lo soy), quiz\u00e1 me sentir\u00eda motivado a ir a esa \u201cfiesta guay\u201d que he estado evitando y terminar\u00eda pregunt\u00e1ndome qu\u00e9 demonios estoy haciendo all\u00ed (muy probablemente sufriendo en silencio).<\/p>\n<p>Para complicar un poco las cosas, dado que el autoconcepto suele estar sesgado hacia lo positivo en adultos sanos, la valencia y la congruencia suelen estar confundidas. Por ejemplo, recibir comentarios positivos sobre un rasgo que ya reconocemos en nosotros mismos, por ejemplo, que nos digan \u201cTodo el mundo piensa que eres muy gracioso\u201d cuando ya nos vemos as\u00ed, es, al mismo tiempo, \u201cuna buena noticia\u201d y un elemento que \u201crefuerza la estabilidad del autoconcepto\u201d. En tales casos, la positividad y la congruencia convergen en una misma se\u00f1al, lo que dificulta determinar si una respuesta cognitiva o neural refleja la naturaleza recompensante del comentario o su efecto de refuerzo sobre la estabilidad de nuestra autoimagen. A menos que estas dimensiones se separen cuidadosamente, corremos el riesgo de atribuir a la positividad lo que en realidad podr\u00eda ser un efecto de la congruencia.<\/p>\n<p>En un estudio reciente (Garc\u00eda-Arch et al., 2024) nos propusimos resolver esta ambig\u00fcedad. Para ello dise\u00f1amos un paradigma de aprendizaje social en el que los participantes primero se evaluaban a s\u00ed mismos en una amplia gama de rasgos de personalidad y posteriormente recib\u00edan opiniones (supuestamente de sus iguales) sobre esos mismos rasgos mientras registr\u00e1bamos su actividad cerebral mediante electroencefalograf\u00eda (EEG). De manera crucial, las opiniones de los dem\u00e1s se manipularon experimentalmente para que pudieran ser positivas o negativas (valencia) y, adem\u00e1s, pudieran alinearse o contradecir las opiniones previas de los participantes (congruencia). Esto nos permiti\u00f3 determinar si nos guiamos fundamentalmente por el car\u00e1cter recompensante de la informaci\u00f3n positiva o por la fuerza estabilizadora de la congruencia.<\/p>\n<p>Los resultados (v\u00e9ase la Figura 1) respaldaron la idea de que es la congruencia, y no la valencia, la que impulsa el procesamiento de la retroalimentaci\u00f3n y la actualizaci\u00f3n del autoconcepto. A nivel conductual, medimos cu\u00e1nto cambiaban los participantes la confianza en sus autodescripciones tras recibir las opiniones de los dem\u00e1s. El patr\u00f3n fue claro: incorporaron de manera consistente la informaci\u00f3n que encajaba con lo que ya cre\u00edan sobre s\u00ed mismos, tanto si era positiva como negativa, mientras que descartaban la retroalimentaci\u00f3n que entraba en conflicto con sus autopercepciones previas.<\/p>\n<p>Crucialmente, los datos neuronales contaron una historia similar. Examinamos las respuestas electrofisiol\u00f3gicas del cerebro cuando la retroalimentaci\u00f3n aparec\u00eda en pantalla. Las se\u00f1ales de congruencia surgieron r\u00e1pidamente, aproximadamente entre los 300 y los 750 milisegundos despu\u00e9s del inicio de la retroalimentaci\u00f3n, y estaban distribuidas por regiones extensas del cerebro. Esto sugiere que el cerebro detecta con rapidez si la informaci\u00f3n social entrante encaja o choca con nuestro \u201cesquema del yo\u201d. En contraste, la valencia de la informaci\u00f3n (positiva frente a negativa) no gener\u00f3 diferencias significativas. En conjunto, estos hallazgos indican que, cuando las personas procesan informaci\u00f3n social sobre s\u00ed mismas, el primer y m\u00e1s poderoso filtro es si esa informaci\u00f3n refuerza o desaf\u00eda el contenido actual del autoconcepto.<\/p>\n<div style=\"width: 810px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2025-22-f1-e.jpg\" alt=\"Figura 1. La congruencia del feedback, no su valencia, determina c\u00f3mo las personas actualizan las creencias sobre s\u00ed mismas. a) Respuestas cerebrales (EEG) al feedback autorreferencial que coincid\u00eda con las autopercepciones previas de los participantes (congruente) o las contradec\u00eda (incongruente). Las curvas muestran el voltaje promedio del EEG, una medida de la actividad el\u00e9ctrica cerebral promediada entre ensayos y electrodos. Las mayores diferencias de voltaje reflejan reacciones neuronales m\u00e1s intensas al feedback. El feedback incongruente gener\u00f3 una respuesta m\u00e1s intensa y sostenida entre aproximadamente 300 y 750 ms, lo que indica que el cerebro detecta r\u00e1pidamente cuando la nueva informaci\u00f3n no encaja con el autoconcepto existente. b) Las puntuaciones de actualizaci\u00f3n representan cu\u00e1nto modificaron los participantes sus autoevaluaciones despu\u00e9s de recibir cada tipo de feedback. Los valores m\u00e1s altos reflejan una mayor revisi\u00f3n de las creencias. Los participantes actualizaron sus autopercepciones en mayor medida cuando el feedback era congruente que cuando era incongruente. c) Respuestas neuronales al feedback positivo frente al negativo (valencia). A diferencia de la congruencia, la valencia no produjo diferencias observables en el voltaje medio del EEG. d) Las puntuaciones de actualizaci\u00f3n no difirieron significativamente entre el feedback positivo y negativo, lo que refuerza que el factor clave que impulsa la revisi\u00f3n de creencias no es si el feedback es \u201cpositivo\u201d o \u201cnegativo\u201d, sino si se alinea con las autopercepciones existentes. (cc) Garc\u00eda-Arch et al. (2024).\" width=\"800\" height=\"875\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1. La congruencia del feedback, no su valencia, determina c\u00f3mo las personas actualizan las creencias sobre s\u00ed mismas. a) Respuestas cerebrales (EEG) al feedback autorreferencial que coincid\u00eda con las autopercepciones previas de los participantes (congruente) o las contradec\u00eda (incongruente). Las curvas muestran el voltaje promedio del EEG, una medida de la actividad el\u00e9ctrica cerebral promediada entre ensayos y electrodos. Las mayores diferencias de voltaje reflejan reacciones neuronales m\u00e1s intensas al feedback. El feedback incongruente gener\u00f3 una respuesta m\u00e1s intensa y sostenida entre aproximadamente 300 y 750 ms, lo que indica que el cerebro detecta r\u00e1pidamente cuando la nueva informaci\u00f3n no encaja con el autoconcepto existente. b) Las puntuaciones de actualizaci\u00f3n representan cu\u00e1nto modificaron los participantes sus autoevaluaciones despu\u00e9s de recibir cada tipo de feedback. Los valores m\u00e1s altos reflejan una mayor revisi\u00f3n de las creencias. Los participantes actualizaron sus autopercepciones en mayor medida cuando el feedback era congruente que cuando era incongruente. c) Respuestas neuronales al feedback positivo frente al negativo (valencia). A diferencia de la congruencia, la valencia no produjo diferencias observables en el voltaje medio del EEG. d) Las puntuaciones de actualizaci\u00f3n no difirieron significativamente entre el feedback positivo y negativo, lo que refuerza que el factor clave que impulsa la revisi\u00f3n de creencias no es si el feedback es \u201cpositivo\u201d o \u201cnegativo\u201d, sino si se alinea con las autopercepciones existentes. (cc) Garc\u00eda-Arch et al. (2024).<\/p><\/div>\n<p>Estos hallazgos tienen implicaciones importantes. Investigaciones anteriores han atribuido asimetr\u00edas de aprendizaje y patrones neuronales a la positividad de la informaci\u00f3n, pero esto puede deberse en parte a que la positividad y la congruencia est\u00e1n entrelazadas en poblaciones con autoconceptos predominantemente positivos. Replantear el sesgo como ligado a la congruencia aclara c\u00f3mo se salvaguardan la estabilidad y la coherencia en la arquitectura del autoconcepto. Es importante se\u00f1alar que no negamos la existencia de sesgos basados en la valencia. De hecho, la raz\u00f3n misma por la que valencia y congruencia deben disociarse es que la mayor\u00eda de las personas ya poseen autoconceptos positivamente sesgados. Queda abierta la cuesti\u00f3n de si esto refleja la acumulaci\u00f3n de m\u00e1s informaci\u00f3n social positiva que negativa durante los primeros per\u00edodos de la vida, cuando a\u00fan se est\u00e1n desarrollando las fuerzas de estabilidad, o si refleja un sesgo de positividad que se aten\u00faa gradualmente a medida que el autoconcepto madura. Lo que nuestros hallazgos ponen de manifiesto es que la aparente preferencia por la informaci\u00f3n positiva puede ser a menudo un subproducto de esta interacci\u00f3n evolutiva entre congruencia y valencia. Tambi\u00e9n sugieren nuevas formas de pensar sobre la variabilidad entre individuos y contextos. Las personas con autoconceptos fr\u00e1giles o negativos, por ejemplo, pueden mostrar una relaci\u00f3n diferente entre valencia y congruencia, de modo que la informaci\u00f3n negativa contribuya con mayor frecuencia a estabilizar su identidad.<\/p>\n<p>La idea m\u00e1s amplia que extraemos es que cambiar lo que pensamos de nosotros mismos no puede reducirse a una simple preferencia por las \u201cbuenas noticias\u201d. Nuestro autoconcepto no es solo un sistema evaluativo, sino tambi\u00e9n un esquema que proporciona continuidad, respaldado de manera rica por la evidencia autobiogr\u00e1fica. La congruencia protege a esta estructura de la disrupci\u00f3n y, aun as\u00ed, permite que la positividad florezca cuando se alinea con las autopercepciones existentes. En la pr\u00e1ctica, esto significa que los elogios o las cr\u00edticas nos cambian \u00fanicamente en la medida en que encajan con el rompecabezas que ya hemos construido. El procesamiento de la informaci\u00f3n social en el dominio del autoconcepto, por tanto, est\u00e1 guiado menos por la valencia que por el imperativo m\u00e1s profundo de preservar un sentido coherente y estable de qui\u00e9nes somos.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Campbell, J. D., Assanand, S., &amp; Di Paula, A. (2003). The structure of the self-concept and its relation to psychological adjustment. <em>Journal of Personality<\/em>, 71, 115\u2013140.<\/p>\n<p>Garc\u00eda\u2010Arch, J., Friedrich, S., Wu, X., Cucurell, D., &amp; Fuentemilla, L. (2024). Beyond the positivity bias: the processing and integration of self\u2010relevant feedback is driven by its alignment with pre\u2010existing self\u2010views. <em>Cognitive Science<\/em>, 48, e70017,<\/p>\n<p>Korn, C. W., et al. (2012). Positively biased processing of self-relevant social feedback. <em>Journal of Neuroscience<\/em>, 32, 16832\u201316844.<\/p>\n<p>Sharot, T., &amp; Garrett, N. (2016). Forming beliefs: Why valence matters. <em>Trends in Cognitive Sciences<\/em>, 20, 25\u201333.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 1 de octubre de 2025.<br \/>\nAceptado el 26 de noviembre de 2025.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00c9sta es la versi\u00f3n en espa\u00f1ol de<br \/>\nGarc\u00eda-Arch, J., Friedrich, S., Wu, X., Cucurell, D., y Fuentemilla, L. (2025). Fit before favor: How do we process and integrate information about ourselves? Ciencia Cognitiva, 19:3, 120-123.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Josu\u00e9 Garc\u00eda-Arch (1), Solenn Friedrich (1), Xiongbo Wu (2), David Cucurell (1) y Llu\u00eds Fuentemilla (1) (1) Dept. de Psicolog\u00eda <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2617\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,512,4,3],"tags":[829,830,31,55,62],"class_list":["post-2617","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-multilingue","category-neurociencia","category-psicologia","tag-actualizacion-de-creencias","tag-autoconcepto","tag-cerebro","tag-eeg","tag-formacion-de-impresiones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2617","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2617"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2617\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2618,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2617\/revisions\/2618"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2617"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2617"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2617"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}