{"id":2595,"date":"2025-10-22T12:43:23","date_gmt":"2025-10-22T10:43:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2595"},"modified":"2025-10-22T12:43:23","modified_gmt":"2025-10-22T10:43:23","slug":"fake-news-de-que-estamos-hablando-y-por-que-nos-las-creemos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2595","title":{"rendered":"Fake news: \u00bfde qu\u00e9 estamos hablando y por qu\u00e9 nos las creemos?"},"content":{"rendered":"<p>Ruth Villal\u00f3n (1), M\u00aa \u00c1ngeles Melero (1) y N\u00faria Castells (2)<br \/>\n(1) Dept. de Educaci\u00f3n, Universidad de Cantabria, Espa\u00f1a<br \/>\n(2) Dept. de Cognici\u00f3n, Desarrollo y Psicolog\u00eda de la Educaci\u00f3n, Universidad de Barcelona, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2025-15-cc-RuthVillalon.jpg\" alt=\"(cc) Ruth Villal\u00f3n.\" width=\"300\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Ruth Villal\u00f3n.<\/p><\/div>\n<p><em>La diseminaci\u00f3n de mentiras y propaganda ha existido en etapas previas de la historia, pero en el siglo XXI ha alcanzado una magnitud enorme. Actualmente, resulta muy dif\u00edcil diferenciar una noticia falsa de otra que no lo sea, lo que puede acarrear graves consecuencias para la vida de las personas y para las sociedades democr\u00e1ticas. En este art\u00edculo presentamos una clasificaci\u00f3n y una noci\u00f3n interactiva de las fake news y explicamos las principales razones ligadas a c\u00f3mo funciona la mente humana que facilitan su aceptaci\u00f3n. Concluimos resaltando la necesidad de formar a la ciudadan\u00eda sobre ello.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2025-15.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Aunque la diseminaci\u00f3n de mentiras no es un fen\u00f3meno nuevo en la historia de la humanidad, la magnitud de este problema ha aumentado muy sustancialmente en el siglo XXI. Las redes sociales han amplificado el problema, porque nos permiten transmitir la informaci\u00f3n que recibimos con gran velocidad, llegando en algunos casos a hacerse viral (Lazer et al., 2018). La situaci\u00f3n se ha agravado con la inteligencia artificial, que puede incluso imitar voces y crear im\u00e1genes y v\u00eddeos falsos, lo que hace especialmente dif\u00edcil diferenciar lo que es cierto de las fake news.<\/p>\n<p>\u00bfA qu\u00e9 nos referimos cuando hablamos de fake news? Este t\u00e9rmino anglosaj\u00f3n se traduce literalmente como \u201cnoticias falsas\u201d y es un t\u00e9rmino paraguas, m\u00e1s que una noci\u00f3n definida coherentemente en la literatura cient\u00edfica (Musi y Reed, 2022). En t\u00e9rminos generales, hace referencia a informaci\u00f3n que no cumple las normas, tanto de rigor como \u00e9ticas, que deben seguir los medios informativos (Lazer et al., 2018). As\u00ed, en primer lugar, en lo que se refiere a su grado de rigurosidad o veracidad, la informaci\u00f3n puede ubicarse en un continuo con muchos grises, que en un extremo tendr\u00eda las noticias rigurosas y en el extremo de \u201cfalsedad\u201d se encontrar\u00edan los bulos. A lo largo de este continuo, se incluyen, por ejemplo, noticias relacionadas con cat\u00e1strofes naturales actuales, pero con im\u00e1genes de otros lugares o de otros momentos temporales. As\u00ed pues, la realidad es muy compleja, ya que pueden encontrarse mezclados datos reales y falsos, por lo que estos \u201cgrises\u201d se denominan semi-fake news (Musi y Reed, 2022).<\/p>\n<p>En segundo lugar, las fake news suelen conllevar la intenci\u00f3n deliberada de hacer da\u00f1o a alguien (pi\u00e9nsese en los mensajes de odio hacia determinados colectivos) o la de manipular el pensamiento o conducta de la gente (Lazer et al., 2018), como, por ejemplo, en el intento de manipulaci\u00f3n de algunas elecciones presidenciales (v\u00e9anse otros ejemplos en la Tabla 1). Es decir, hay dos criterios para clasificar las fake news: el grado de contenido enga\u00f1oso o err\u00f3neo y la intenci\u00f3n de herir o manipular, que pueden darse a la vez o no. En cualquier caso, con o sin intenci\u00f3n mal\u00e9vola, la informaci\u00f3n no rigurosa es potencialmente da\u00f1ina. Dada la complejidad que introduce el cruce entre estos dos criterios, algunos autores han planteado sustituir el t\u00e9rmino fake news por el de \u201cdesorden informativo\u201d (Wardle y Derakhshan, 2017).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2025-15-t1.png\" alt=\"Tabla 1. Conceptos relacionados con las fake news.\" width=\"608\" height=\"384\" \/>Pero \u00bfpor qu\u00e9 nos creemos las noticias falsas? A la hora de dar por buena una informaci\u00f3n influyen caracter\u00edsticas del propio mensaje (como el grado de falsedad de su contenido, el formato, estructura y estilo ling\u00fc\u00edstico con el que est\u00e1 escrito o el medio a trav\u00e9s del cual se recibe), pero tambi\u00e9n variables de la persona que recibe la informaci\u00f3n, tanto de tipo cognitivo, como emocionales y sociales. Si atendemos espec\u00edficamente a las variables m\u00e1s directamente implicadas, podemos identificar, entre otras, las siguientes:<\/p>\n<ul>\n<li>Nivel de conocimiento previo sobre el tema: si una persona tiene una base s\u00f3lida de conocimiento espec\u00edfico puede distinguir claramente si una noticia sobre esa tem\u00e1tica concreta es falsa (Kiili et al., 2024).<\/li>\n<li>El \u201cprincipio de m\u00ednimo esfuerzo\u201d, que hace recurrir al pensamiento intuitivo frente al anal\u00edtico y cr\u00edtico. El segundo es m\u00e1s costoso y dependiente tanto del tiempo disponible para procesar la informaci\u00f3n como de un mayor conocimiento cient\u00edfico sobre el tema de la noticia falsa (Weiss et al., 2020).<\/li>\n<li>Errores habituales en el razonamiento, como el sesgo de confirmaci\u00f3n (Zhou y Shen, 2021), que consiste en la tendencia a corroborar nuestras propias creencias e hip\u00f3tesis (m\u00e1s que a refutarlas), y a atender, buscar, seleccionar y confiar en la informaci\u00f3n que las apoya.<\/li>\n<li>La inteligencia emocional: como las noticias falsas buscan provocar una alta reactividad emocional para incitar un procesamiento r\u00e1pido de la informaci\u00f3n, las personas con alta inteligencia emocional est\u00e1n m\u00e1s capacitadas para detectarlas y descartarlas (Preston et al., 2021). Al disponer de un mayor control de esa intensa reactividad emocional, pueden someter la informaci\u00f3n a un mayor grado de pensamiento anal\u00edtico.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Quienes crean noticias falsas se aprovechan de estos mecanismos cognitivos, as\u00ed como de la activaci\u00f3n emocional que estas noticias generan. Por tanto, que se analice a fondo la informaci\u00f3n depende, en \u00faltimo t\u00e9rmino, del receptor. Este necesita disponer de herramientas de pensamiento cr\u00edtico y de control emocional que le permitan cuestionar la validez de las evidencias que se aportan, as\u00ed como atender a detalles concretos de c\u00f3mo y d\u00f3nde se presenta la informaci\u00f3n y a qu\u00e9 intenciones responde. En esta l\u00ednea se enmarcan las directrices que ha publicado la Comisi\u00f3n Europea (2022) para apoyar a quienes quieran combatir este preocupante problema. Es esencial que la educaci\u00f3n obligatoria incluya conocimientos sobre la problem\u00e1tica de las fake news para garantizar personas y sociedades saludables y democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Comisi\u00f3n Europea, Direcci\u00f3n General de Educaci\u00f3n, Juventud, Deporte y Cultura (2022). <em>Directrices para profesores y educadores sobre la lucha contra la desinformaci\u00f3n y la promoci\u00f3n de la alfabetizaci\u00f3n digital a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n y la formaci\u00f3n<\/em>. Oficina de Publicaciones de la Uni\u00f3n Europea. https:\/\/data.europa.eu\/doi\/10.2766\/36<\/p>\n<p>Kiili, C., Str\u00f8ms\u00f8, H. I., Br\u00e5ten, I., Ruotsalainen, J., &amp; R\u00e4ikk\u00f6nen, E. (2024). Reading comprehension skills and prior topic knowledge serve as resources when adolescents justify the credibility of multiple online texts. <em>Reading Psychology<\/em>, 45, 662-689.<\/p>\n<p>Lazer, D. M., Baum, M. A., Benkler, Y., Berinsky, A. J., Greenhill, K. M., Menczer, F., &#8230; &amp; Zittrain, J. L. (2018). The science of fake news. <em>Science<\/em>, 359, 1094-1096.<\/p>\n<p>Musi, E., &amp; Reed, C. (2022). From fallacies to semi-fake news: Improving the identification of misinformation triggers across digital media. <em>Discourse &amp; Society<\/em>, 33, 349-370.<\/p>\n<p>Preston, S., Anderson, A., Robertson, D., Shephaard, M. P., &amp; Huge, N. (2021). Detecting fake news on Facebook: The role of emotional intelligence. <em>PLoS ONE<\/em>, 16, e0246757.<\/p>\n<p>Wardle, C. &amp; Derakhshan, H. (2017). Information disorder: Toward an interdisciplinary framework for research and policymaking (Vol. 27, pp. 1-107). Council of Europe.<\/p>\n<p>Weiss, A.P., Alwan, A., Garcia, E.P., &amp; Garcia, J. (2020). Surveying fake news: Assessing university faculty\u2019s fragmented definition of fake news and its impact on teaching critical thinking. <em>International Journal for Educational Integrity<\/em>, 16, 1-30.<\/p>\n<p>Zhou, Y., &amp; Shen, L. (2021). Confirmation bias and the persistence of misinformation on climate change.\u00a0<em>Communication Research<\/em>,\u00a049, 500-523.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 30 de junio de 2025.<br \/>\nAceptado el 9 de septiembre de 2025.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ruth Villal\u00f3n (1), M\u00aa \u00c1ngeles Melero (1) y N\u00faria Castells (2) (1) Dept. de Educaci\u00f3n, Universidad de Cantabria, Espa\u00f1a (2) <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2595\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,3],"tags":[825,826,514,136,519],"class_list":["post-2595","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-psicologia","tag-bulos","tag-fake-news","tag-noticias-2","tag-razonamiento","tag-sesgos-cognitivos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2595","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2595"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2595\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2597,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2595\/revisions\/2597"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2595"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2595"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2595"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}