{"id":2589,"date":"2025-10-07T19:44:12","date_gmt":"2025-10-07T17:44:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2589"},"modified":"2025-10-07T19:44:12","modified_gmt":"2025-10-07T17:44:12","slug":"silbo-gomero-la-lengua-que-silba-entre-montanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2589","title":{"rendered":"Silbo gomero: La lengua que silba entre monta\u00f1as"},"content":{"rendered":"<p>Jennifer Balade (1) y Luc\u00eda Manso-Ortega (2)<br \/>\n(1) Dept. de Psicolog\u00eda Evolutiva y de la Educaci\u00f3n, Universidad de La Laguna, Espa\u00f1a<br \/>\n(2) Dept. de Lengua Vasca y Comunicaci\u00f3n, Universidad del Pa\u00eds Vasco, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2025-19-cc-JenniferBalade.jpg\" alt=\"(cc) Jennifer Balade.\" width=\"300\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Jennifer Balade.<\/p><\/div>\n<p><em>En una peque\u00f1a isla volc\u00e1nica del archipi\u00e9lago canario, los pastores de La Gomera han silbado durante siglos por los barrancos. Pero no son sonidos arbitrarios: es una forma de comunicaci\u00f3n estructurada, una lengua natural codificada en silbidos. Adem\u00e1s, representa un desaf\u00edo fascinante para la neurociencia: \u00bfpuede el cerebro procesar silbidos como palabras? Estudios de neuroimagen revelan que esta lengua activa las mismas \u00e1reas cerebrales implicadas en el habla. El silbo es, adem\u00e1s, testimonio de una comunidad que transform\u00f3 el paisaje en un canal de comunicaci\u00f3n, demostrando que el lenguaje no solo vive en el cerebro, sino tambi\u00e9n en la cultura.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2025-19-e.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>En las monta\u00f1as de La Gomera, un silbido atraviesa el aire. No es un sonido cualquiera: transmite un mensaje, una frase completa que otro pastor, kil\u00f3metros m\u00e1s all\u00e1, entiende sin dudar. Sin tel\u00e9fonos ni radios, los habitantes de esta isla canaria encontraron una forma de hablar con el viento. Lo que para muchos es apenas un eco lejano, para otros es un idioma vivo. La existencia del silbo gomero no solo es fascinante desde el punto de vista antropol\u00f3gico, sino que plantea preguntas clave para la ciencia cognitiva: \u00bfQu\u00e9 hace que algo sea lenguaje para el cerebro? \u00bfPuede el cerebro procesar un silbido con la misma precisi\u00f3n que una palabra hablada?<\/p>\n<p>Desde hace d\u00e9cadas, los investigadores han estudiado c\u00f3mo el cerebro procesa el lenguaje. Se ha demostrado que ambos hemisferios participan en esta tarea, aunque con distintos grados de especializaci\u00f3n. El hemisferio izquierdo suele mostrar mayor implicaci\u00f3n en el an\u00e1lisis de la estructura gramatical, el significado de las palabras y la sintaxis del habla. Por su parte, el hemisferio derecho capta la entonaci\u00f3n, la intenci\u00f3n emocional y los matices del tono (Friederici, 2011). Este reparto de funciones ha sido observado tanto en el lenguaje oral como en otras formas de comunicaci\u00f3n, como la lengua de signos. Es aqu\u00ed donde el silbo gomero entra en escena como un fascinante caso de estudio.<\/p>\n<p>El silbo gomero no es simplemente un conjunto de sonidos agudos. Es una lengua silbada completa que traduce el espa\u00f1ol a una forma audible a larga distancia. Utiliza un sistema fonol\u00f3gico reducido, con unas pocas vocales y consonantes silbadas, pero que es suficiente para transmitir cualquier frase del espa\u00f1ol. En los escarpados terrenos de La Gomera, este c\u00f3digo ac\u00fastico permiti\u00f3 durante siglos que los habitantes se comunicaran eficazmente entre barrancos y valles (D\u00edaz Reyes, 2008; Busnel, 1976).<\/p>\n<p>Lo que hace \u00fanico al silbo no es solo su estructura, sino su fuerza. Los estudios indican que el silbido es el sonido m\u00e1s potente que un ser humano puede generar sin herramientas externas. Gracias a su tono agudo y su alta intensidad, puede recorrer distancias que la voz humana jam\u00e1s alcanzar\u00eda (D\u00edaz Reyes, 2008; Busnel, 1976). As\u00ed, el silbo se convierte en una soluci\u00f3n pr\u00e1ctica nacida de la necesidad, pero tambi\u00e9n en una proeza ac\u00fastica natural.<\/p>\n<p>Uno de los estudios m\u00e1s reveladores se llev\u00f3 a cabo en 2005. Mediante resonancia magn\u00e9tica funcional, un equipo de investigadores analizaron la actividad cerebral de silbadores gomeros mientras escuchaban frases completas en silbo y espa\u00f1ol. Los resultados fueron sorprendentes. Las mismas \u00e1reas del hemisferio izquierdo implicadas en el procesamiento del espa\u00f1ol hablado, como el giro temporal inferior, se activaban tambi\u00e9n ante el silbo. Para estos hablantes expertos, el silbo no es una simple imitaci\u00f3n del lenguaje: es lenguaje real, procesado por las rutas neuronales del habla con la misma naturalidad que una conversaci\u00f3n en voz alta (Carreiras et al., 2005).<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, en 2020, otro equipo replic\u00f3 en Canarias un experimento originalmente realizado en Turqu\u00eda, donde tambi\u00e9n existe una lengua silbada. En \u00e9l, se comparaba la activaci\u00f3n cerebral de personas silbadoras y no silbadoras al escuchar s\u00edlabas habladas y s\u00edlabas silbadas. Mientras que las orales activaban sobre todo el hemisferio izquierdo, como es t\u00edpico en el procesamiento del habla, el silbo provocaba una activaci\u00f3n bilateral en personas silbadoras, con una notable implicaci\u00f3n del hemisferio derecho (Villar Gonz\u00e1lez et al., 2020). Esto sugiere que el silbo requiere no solo la decodificaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica cl\u00e1sica, sino tambi\u00e9n el an\u00e1lisis de componentes pros\u00f3dicos, musicales, de entonaci\u00f3n y ritmo. Lo m\u00e1s fascinante: estos mismos patrones se repiten tanto en los hablantes del silbo gomero como en los del silbo turco, lo que revela una profunda flexibilidad del cerebro humano para adaptar sus redes del lenguaje a formas inesperadas de comunicaci\u00f3n (G\u00fcnt\u00fctk\u00fcn et al., 2015).<\/p>\n<p>Un estudio con reci\u00e9n nacidos mostr\u00f3 que, al escuchar frases en ingl\u00e9s (su idioma nativo) y en espa\u00f1ol (un idioma extranjero para ellos), se activaban las mismas \u00e1reas cerebrales relacionadas con el procesamiento del lenguaje. Pero cuando escuchaban frases en silbo gomero, esa activaci\u00f3n no se produc\u00eda (May et al., 2018). Esto indica que la capacidad para comprender el silbo no est\u00e1 preprogramada desde el nacimiento, sino que requiere experiencia, aprendizaje y contexto. Lejos de restarle valor ling\u00fc\u00edstico, este hallazgo resalta la notable plasticidad cerebral, que permite cambios en las redes neuronales para adaptarse y entender formas de comunicaci\u00f3n tan singulares como el silbo.<\/p>\n<p>A pesar de su complejidad y la experiencia y tiempo necesarios para interpretar el silbo, esta lengua silbada no ha quedado relegada al pasado. Lejos de desaparecer, el silbo gomero ha encontrado una nueva vida.\u00a0Actualmente, sigue ense\u00f1\u00e1ndose en las escuelas de La Gomera como parte del curr\u00edculo oficial. Hoy es tanto una herramienta de comunicaci\u00f3n como un s\u00edmbolo de identidad cultural. En excursiones por la naturaleza o en zonas donde la se\u00f1al m\u00f3vil es escasa, sigue siendo \u00fatil. Pero su valor principal ya no es solo pr\u00e1ctico: es tambi\u00e9n patrimonial. En 2009, la UNESCO declar\u00f3 al silbo gomero Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Esta distinci\u00f3n no solo reconoc\u00eda su riqueza ling\u00fc\u00edstica, sino tambi\u00e9n el esfuerzo colectivo por conservarlo. Es una victoria para la lengua, la ciencia y una comunidad que se neg\u00f3 a que su herencia se perdiera en el eco de los barrancos.<\/p>\n<p>La pr\u00f3xima vez que escuches un silbido, no lo subestimes. Podr\u00eda ser una llamada, una advertencia o incluso una declaraci\u00f3n de amor. El silbo gomero nos recuerda que el lenguaje no siempre viene en forma de palabras: a veces, basta un soplo bien afinado para decirlo todo.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Busnel, R.-G., &amp; Classe, A. (1976). <em>Whistled Languages<\/em>. Springer.<\/p>\n<p>Carreiras, M., Lopez, J., Rivero, F., &amp; Corina, D. (2005). Neural processing of a whistled language. <em>Nature<\/em>,\u00a0433, 31-32.<\/p>\n<p>D\u00edaz Reyes, D. (2008). <em>El Lenguaje Silbado en la Isla de El Hierro<\/em>. Cabildo de El Hierro.<\/p>\n<p>Friederici, A. D. (2011). The brain basis of language processing: From structure to function.\u00a0<em>Physiological Reviews<\/em>,\u00a091, 1357-1392.<\/p>\n<p>G\u00fcnt\u00fcrk\u00fcn, O., G\u00fcnt\u00fcrk\u00fcn, M., &amp; Hahn, C. (2015). Whistled Turkish alters language asymmetries.\u00a0<em>Current Biology,<\/em>\u00a025, R706-R708.<\/p>\n<p>May, L., Gervain, J., Carreiras, M., &amp; Werker, J. F. (2018). The specificity of the neural response to speech at birth.\u00a0<em>Developmental Science<\/em>,\u00a021, e12564.<\/p>\n<p>Villar Gonz\u00e1lez, P., G\u00fcnt\u00fcrk\u00fcn, O., &amp; Ocklenburg, S. (2020). Lateralization of auditory processing of Silbo Gomero.\u00a0<em>Symmetry<\/em>,\u00a012, 1183.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 7 de agosto de 2025.<br \/>\nAceptado el 9 de septiembre de 2025.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n\u00c9sta es la versi\u00f3n en espa\u00f1ol de<br \/>\nBalade, J., y Manso-Ortega, L. (2025). Silbo Gomero: The language that whistles between mountains Ciencia Cognitiva, 19:3, 97-99.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jennifer Balade (1) y Luc\u00eda Manso-Ortega (2) (1) Dept. de Psicolog\u00eda Evolutiva y de la Educaci\u00f3n, Universidad de La Laguna, <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2589\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,7,512,4,3],"tags":[31,59,49],"class_list":["post-2589","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-linguistica","category-multilingue","category-neurociencia","category-psicologia","tag-cerebro","tag-comunicacion","tag-lenguaje"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2589","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2589"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2589\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2590,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2589\/revisions\/2590"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2589"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2589"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2589"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}