{"id":2541,"date":"2025-06-30T10:13:32","date_gmt":"2025-06-30T08:13:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2541"},"modified":"2025-06-30T10:13:32","modified_gmt":"2025-06-30T08:13:32","slug":"lo-que-un-punado-de-judias-nos-enseno-sobre-el-lenguaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2541","title":{"rendered":"Lo que un pu\u00f1ado de jud\u00edas nos ense\u00f1\u00f3 sobre el lenguaje"},"content":{"rendered":"<p>Pablo Solana<br \/>\nCentro de Investigaci\u00f3n Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC), Universidad de Granada, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2024-26-cc-PabloSolana.png\" alt=\"(cc) Pablo Solana.\" width=\"300\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Pablo Solana.<\/p><\/div>\n<p><em>\u00bfC\u00f3mo comprendemos el significado del lenguaje? Una de las hip\u00f3tesis m\u00e1s extendidas en la actualidad es que las personas simulamos el contenido del lenguaje para entender su significado. En un curioso experimento publicado en 2008, Glenberg y colaboradores mostraron que mover jud\u00edas en una direcci\u00f3n espec\u00edfica dificultaba el procesamiento de oraciones que describ\u00edan movimientos en esa misma direcci\u00f3n. Estos resultados apoyan la idea de que realizamos simulaciones motoras durante la comprensi\u00f3n del lenguaje.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2024-26-e.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>La capacidad de comunicar pensamientos e ideas a trav\u00e9s del lenguaje es una de las cualidades humanas m\u00e1s intrigantes, pero tambi\u00e9n una de las menos comprendidas. \u00bfC\u00f3mo logramos extraer el significado de las palabras y frases del lenguaje? Seg\u00fan las teor\u00edas de la cognici\u00f3n corporeizada (embodied cognition en ingl\u00e9s), el significado de los conceptos est\u00e1 \u00edntimamente ligado a nuestras experiencias corporales (Barsalou, 2008). De esta forma, cuando necesitamos comprender qu\u00e9 significa una palabra como, por ejemplo, \u00abdibujar\u00bb, podemos simular mentalmente los movimientos necesarios para coger un l\u00e1piz y empezar a realizar trazos sobre un papel, lo que ayuda a comprender mejor el significado del verbo al que hace referencia.<\/p>\n<p>Una de las primeras evidencias a favor de esta idea fue el descubrimiento del Efecto de Compatibilidad Oraci\u00f3n-Acci\u00f3n (ACE, del ingl\u00e9s Action-Sentence Compatibility Effect) por Glenberg y Kaschak en 2002. Estos autores presentaron a sus participantes oraciones que describ\u00edan movimientos en dos direcciones: \u00abdesde fuera hacia tu cuerpo\u00bb (p.ej., T\u00fa abres un caj\u00f3n) y \u00abdesde tu cuerpo hacia fuera\u00bb (p.ej., T\u00fa cierras un caj\u00f3n). Estas oraciones se presentaron entremezcladas con otras sin sentido (p.ej., T\u00fa escribes un caj\u00f3n) y los participantes deb\u00edan decidir si las oraciones ten\u00edan sentido o no. Para ello, pulsaban dos botones en un teclado. En la mitad del experimento, la tecla \u00abS\u00ed\u00bb se encontraba lejos del participante y la tecla \u00abNo\u00bb se encontraba cerca, mientras que en la otra mitad, la posici\u00f3n de las teclas se invert\u00eda. Al principio de cada ensayo, el participante deb\u00eda dejar la mano en un punto equidistante de ambos botones. De esta forma, responder con la tecla lejana implicaba un movimiento \u00abhacia fuera\u00bb, mientras que pulsar la tecla cercana requer\u00eda de un movimiento \u00abhacia su cuerpo\u00bb.<\/p>\n<p>Los resultados mostraron que, cuando los participantes procesaban una frase de movimiento \u00abhacia fuera\u00bb, eran m\u00e1s r\u00e1pidos respondiendo si la tecla de respuesta estaba lejos que si estaba cerca. Por el contrario, si la oraci\u00f3n implicaba un movimiento \u00abhacia su cuerpo\u00bb, el patr\u00f3n se invert\u00eda (Figura 1, izquierda). Estos resultados fueron interpretados como evidencia a favor de la existencia de simulaciones motoras durante la comprensi\u00f3n del lenguaje: los participantes habr\u00edan simulado la direccionalidad de las acciones descritas en las oraciones, lo que los hizo m\u00e1s r\u00e1pidos realizando movimientos congruentes con la direcci\u00f3n simulada. No obstante, este patr\u00f3n de facilitaci\u00f3n tambi\u00e9n se puede explicar desde posturas no corporeizadas, como por ejemplo, mediante un efecto de priming: las oraciones podr\u00eda haber activado la palabra \u201cadelante\u201d o \u201catr\u00e1s\u201d, y s\u00f3lo por virtud de que esas palabras fuesen congruentes o incongruentes con la direcci\u00f3n de respuesta, haberse generado el efecto de facilitaci\u00f3n, pero sin que esto conlleve ning\u00fan tipo de simulaci\u00f3n (Mahon y Caramazza, 2008).<\/p>\n<p>Con esta limitaci\u00f3n en mente, Glenberg y colaboradores (2008) dise\u00f1aron un nuevo e ingenioso experimento. Los participantes realizaron una tarea muy similar a la descrita anteriormente. Sin embargo, antes de comenzar con esta tarea, se les pidi\u00f3 realizar otra m\u00e1s curiosa. A los participantes se les daban dos cajas, una con 600 jud\u00edas y otra vac\u00eda, y se les ped\u00eda transferir, una a una, todas las jud\u00edas de la caja llena a la vac\u00eda (una actividad que duraba unos 20 min). Crucialmente, la mitad de los participantes ten\u00eda la caja llena cerca y la vac\u00eda lejos, mientras que la otra mitad ten\u00eda la vac\u00eda cerca y la llena lejos. De esta forma, los participantes deb\u00edan estar durante 20 min realizando movimientos desde fuera hacia su cuerpo o desde su cuerpo hacia fuera.<\/p>\n<p>Seg\u00fan las teor\u00edas corporeizadas, comprender un verbo que describe una acci\u00f3n motora requiere parcialmente de los mismos recursos motores que realizar dicha acci\u00f3n (Barsalou, 2008). Por tanto, limitar la disponibilidad de esos recursos deber\u00eda afectar negativamente al procesamiento del lenguaje. De ah\u00ed la l\u00f3gica de pedir mover las jud\u00edas por un largo tiempo y en una direcci\u00f3n espec\u00edfica: reducir los recursos motores asociados a movimientos en tal direcci\u00f3n. Si la gente realmente simula las acciones descritas en el lenguaje, entonces \u201cfatigar\u201d los movimientos en una direcci\u00f3n concreta deber\u00eda dificultar la comprensi\u00f3n de oraciones que impliquen esa direccionalidad. Crucialmente, este resultado es dif\u00edcil de explicar por priming, que predecir\u00eda justo lo contrario, lo que apoyar\u00eda de forma m\u00e1s clara la existencia de simulaciones motoras que los estudios previos con el paradigma ACE.<\/p>\n<p>Los resultados apoyaron la hip\u00f3tesis de los investigadores, mostrando un patr\u00f3n opuesto al esperable por priming. Aquellos participantes que movieron las jud\u00edas hacia su cuerpo fueron m\u00e1s lentos respondiendo ante oraciones que describ\u00edan acciones hacia su cuerpo que oraciones que denotaban movimientos desde su cuerpo hacia afuera. Por el contrario, aquellos participantes que movieron las jud\u00edas desde su cuerpo hacia fuera fueron m\u00e1s lentos respondiendo oraciones que describ\u00edan acciones hacia fuera de su cuerpo que oraciones que denotaban movimientos hacia ellos (Figura 1, derecha). Adem\u00e1s, este efecto se observ\u00f3 tanto en oraciones que describ\u00edan acciones concretas (es decir, que se refer\u00edan a un movimiento f\u00edsico; p.ej., \u201cT\u00fa abres\/cierras el caj\u00f3n\u201d) como en oraciones que se refer\u00edan a acciones abstractas (es decir, que se refer\u00edan a un movimiento metaf\u00f3rico; p.ej., \u201cT\u00fa delegas la responsabilidad en Mar\u00eda\/Mar\u00eda delega la responsabilidad en ti\u201d).<\/p>\n<div style=\"width: 810px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2024-26-e-f1.png\" alt=\"Figura 1. Resultados de Glenberg y Kaschack (2002), a la izquierda, y Glenberg y col. (2008), a la derecha. El eje vertical representa el tiempo de reacci\u00f3n en la tarea de comprensi\u00f3n de frases. El eje horizontal y el color de las barras representan las condiciones experimentales de los estudios. Nota: los valores se han aproximado a partir de los gr\u00e1ficos de resultados de estos estudios.\" width=\"800\" height=\"307\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1. Resultados de Glenberg y Kaschack (2002), a la izquierda, y Glenberg y col. (2008), a la derecha. El eje vertical representa el tiempo de reacci\u00f3n en la tarea de comprensi\u00f3n de frases. El eje horizontal y el color de las barras representan las condiciones experimentales de los estudios. Nota: los valores se han aproximado a partir de los gr\u00e1ficos de resultados de estos estudios.<\/p><\/div>\n<p>En conclusi\u00f3n, los resultados del estudio de Glenberg y colaboradores (2008) apoyan la idea de que, durante el procesamiento del lenguaje, las personas generan simulaciones motoras de su contenido para entender su significado. Adem\u00e1s, estas simulaciones pueden ocurrir incluso cuando el lenguaje hace referencia a conceptos de naturaleza abstracta, no basados en la experiencia corporal. Por consiguiente, este estudio se considera uno de los m\u00e1s concluyentes a favor de las teor\u00edas corporeizadas del procesamiento del lenguaje. Contra todo pron\u00f3stico, las humildes jud\u00edas fueron de gran utilidad para entender la cognici\u00f3n humana.<\/p>\n<p>No obstante, tambi\u00e9n debemos ser cautelosos con estos curiosos resultados. Hasta la fecha, ning\u00fan estudio publicado ha replicado conceptual o directamente estos hallazgos. Cabe destacar que un estudio reciente realizado simult\u00e1neamente en 18 laboratorios de todo el mundo, con m\u00e1s de 1000 participantes, no consigui\u00f3 replicar el efecto ACE que est\u00e1 a la base de esta l\u00ednea de investigaci\u00f3n (Morey y col., 2022). A la luz de este resultado, futuros estudios deber\u00e1n, por tanto, comprobar la replicabilidad y veracidad de los resultados de Glenberg y col. (2008).<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Barsalou, L. W. (2008). Grounded cognition. <em>Annual Review of Psychology<\/em>, 59, 617-645.<\/p>\n<p>Glenberg, A. M., &amp; Kaschak, M. P. (2002). Grounding language in action. <em>Psychonomic Bulletin &amp; Review<\/em>, 9, 558-565.<\/p>\n<p>Glenberg, A. M., Sato, M., &amp; Cattaneo, L. (2008). Use-induced motor plasticity affects the processing of abstract and concrete language. <em>Current Biology<\/em>, 18, R290-R291.<\/p>\n<p>Mahon, B. Z., &amp; Caramazza, A. (2008). A critical look at the embodied cognition hypothesis and a new proposal for grounding conceptual content. <em>Journal of Physiology-Paris<\/em>, 102, 59-70.<\/p>\n<p>Morey, R. D., Kaschak, M. P., D\u00edez-\u00c1lamo, A. M., Glenberg, A. M., Zwaan, R. A., Lakens, D., &#8230; &amp; Ziv-Crispel, N. (2022). A pre-registered, multi-lab non-replication of the action-sentence compatibility effect (ACE). <em>Psychonomic Bulletin &amp; Review<\/em>, 29, 613-626.<\/p>\n<p><strong>Reconocimientos<\/strong>: Becas SEPEX para la Difusi\u00f3n de Trabajos de Investigaci\u00f3n 2023-2024. Proyecto ref. PID2022-142583NB-I00, financiado por MICIU\/AEI\/10.13039\/501100011033 y FEDER, UE.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 19 de octubre de 2024.<br \/>\nAceptado el 27 de febrero de 2025.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00c9sta es la versi\u00f3n en espa\u00f1ol de<br \/>\nSolana, P. (2025). What a handful of beans taught us about language. Ciencia Cognitiva, 19:2, 48-50.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pablo Solana Centro de Investigaci\u00f3n Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC), Universidad de Granada, Espa\u00f1a \u00bfC\u00f3mo comprendemos el significado del lenguaje? <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2541\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,512,4,3],"tags":[524,135,49,22],"class_list":["post-2541","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-linguistica","category-multilingue","category-neurociencia","category-psicologia","tag-comprension","tag-embodiment","tag-lenguaje","tag-significado"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2541","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2541"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2541\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2543,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2541\/revisions\/2543"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2541"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2541"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2541"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}