{"id":25,"date":"2008-03-25T00:37:06","date_gmt":"2008-03-24T22:37:06","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=25"},"modified":"2008-03-25T00:37:06","modified_gmt":"2008-03-24T22:37:06","slug":"%c2%bfhubo-humanos-diminutos-en-las-islas-palaos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=25","title":{"rendered":"\u00bfHubo humanos diminutos en las islas Palaos?"},"content":{"rendered":"<p>Carlos A. Marmelada<br \/>\nCentro Educativo Mestral de Igualada, Barcelona, Espa\u00f1a<\/p>\n<p><img style='margin-right:20px;'src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2008-11-a-cc-casadequeso.jpg\" alt=\"Rock Islands, Palaos (cc) casa de queso\" align=\"left\" height=\"200\" hspace=\"10\" vspace=\"10\" width=\"300\" \/><em>El reciente descubrimiento de 25 esqueletos de Homo sapiens en las islas Palaos (Micronesia) ha causado revuelo en la comunidad cient\u00edfica por tratarse de humanos diminutos, quiz\u00e1 debido a un efecto de insularidad. Queda pendiente esclarecer cu\u00e1l podr\u00eda ser su relaci\u00f3n con los Homo floresiensis, hom\u00ednidos tambi\u00e9n de reducido tama\u00f1o encontrados en la isla de Flores (Indonesia).<\/em><\/p>\n<p><!--more--> <a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2008-11.pdf\" title=\"versi\u00f3n en pdf\" target=\"_blank\">[versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2008-11.pdf\" title=\"versi\u00f3n en pdf\" target=\"_blank\"><\/a>Las islas del Oc\u00e9ano Pac\u00edfico est\u00e1n cobrando cada vez m\u00e1s relevancia en los estudios sobre la evoluci\u00f3n humana. En octubre de 2004 el equipo de Mike Morwood y Peter Brown (Brown, Sutikna, Morwood, Soejono, Jatmiko, Wayhu Saptomo, Rokus Awe Due, 2004) sorprend\u00eda a la comunidad cient\u00edfica anunciando el descubrimiento de unos restos f\u00f3siles de hom\u00ednidos de tama\u00f1o diminuto (los adultos apenas sobrepasaban el metro de estatura) en la isla de Flores, Indonesia. La asignaci\u00f3n taxon\u00f3mica de estos f\u00f3siles todav\u00eda es objeto de un debate apasionado. Para sus descubridores habr\u00eda que atribuirlos a una especie humana distinta a la nuestra, y que ellos llaman Homo floresiensis, mientras que para otros cient\u00edficos se tratar\u00eda de humanos como nosotros, pero que padecieron una serie de malformaciones, como la microcefalia, el enanismo y otras.<\/p>\n<p>Cuando este debate se encuentra en pleno apogeo, una nueva noticia ha causado asombro entre los paleoantrop\u00f3logos. El equipo liderado por Lee R. Berger, de la Universidad de Witwatersrand, Sud\u00e1frica, ha dado a conocer el resultado de sus excavaciones en las islas Palaos, situadas en la parte occidental del archipi\u00e9lago de las carolinas (Micronesia), al suroeste de las Filipinas y al norte de Pap\u00faa-Nueva Guinea (Berger, Churchill, De Klerk &amp; Quinn, 2008). El material descubierto es un conjunto muy numeroso de restos \u00f3seos humanos de individuos de un tama\u00f1o muy peque\u00f1o que habitaron la isla hace entre 2890 y 940 a\u00f1os.<\/p>\n<p><img style='margin-right:20px;'src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2008-11-b.jpg\" alt=\"Islas Palaos\" align=\"right\" height=\"370\" hspace=\"10\" vspace=\"10\" width=\"304\" \/>Las excavaciones se realizaron durante las campa\u00f1as de 2006 y 2007 al sur de la isla principal, Babeldaob, en las Rock Islands, un conjunto de varios centenares de islotes que tienen numerosas cuevas y abrigos. Muchos de ellos contienen restos humanos fosilizados o subfosilizados. En total se han descubierto diez cuevas con enterramientos que han proporcionado restos humanos de, al menos, 25 individuos. La riqueza paleoantropol\u00f3gica de los yacimientos est\u00e1 garantizada y el equipo de investigaci\u00f3n que trabaja en ellos est\u00e1 convencido de que en futuras campa\u00f1as se desenterrar\u00e1n centenares o miles de huesos pertenecientes a un grupo numeroso de individuos.<\/p>\n<p>Los estudios de Berger y colegas hacen referencia a los restos hallados en las cuevas Ucheliungs y Omedokel. Al parecer se trataba en ambos casos de lugares destinados exclusivamente a enterramientos, tal como sugiere el hecho de que no ha aparecido pr\u00e1cticamente ning\u00fan elemento cultural, instrumentos usados en la vida cotidiana, ni fauna asociada.<\/p>\n<p>Todav\u00eda no est\u00e1 claro cu\u00e1ndo llegaron por primera vez los Homo sapiens a las Palaos. Debi\u00f3 ser hace unos 3000, o como m\u00e1ximo 4000 a\u00f1os. Los restos humanos de la cueva de Ucheliungs tienen una antig\u00fcedad comprendida entre los 2890 y los 1420 a\u00f1os, seg\u00fan indican las dataciones mediante radiocarbono, mientras que los de Omedokel tienen entre 2300 y 1410 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Los primeros an\u00e1lisis sugieren que este material es muy importante por dos razones. En primer lugar, porque los individuos descubiertos en los horizontes m\u00e1s bajos de la excavaci\u00f3n son de un tama\u00f1o menor al de los propios pigmeos que habitan en el sudeste asi\u00e1tico o Indonesia, con varones adultos que pesar\u00edan 43 kg., y hembras de 29 kg. Esto ha llevado a proponer que podr\u00edan ser el testimonio de un caso evidente de enanismo humano producido por el efecto de insularidad: la reducci\u00f3n del tama\u00f1o corporal de los individuos de una especie para poder sobrevivir en una isla con escasos recursos alimenticios. Este efecto est\u00e1 bien documentado en animales, pero no en humanos.<\/p>\n<p>En segundo lugar, porque junto a los rasgos derivados que aconsejan incluirlos en Homo sapiens, aparecen rasgos arcaicos propios de los representantes m\u00e1s primitivos de nuestro g\u00e9nero: dimensiones faciales reducidas, cierta presencia de toro supraorbitario en algunos individuos, barbilla incipiente, dientes relativamente grandes y un cerebro peque\u00f1o, aunque no tanto como el de Homo floresiensis. Esto ha llevado a Berger y colaboradores a sugerir que algunas de las caracter\u00edsticas m\u00e1s arcaicas del g\u00e9nero humano, presentes s\u00f3lo en individuos muy primitivos o en Homo floresiensis, podr\u00edan haber reaparecido en poblaciones recientes de Homo sapiens sometidas al efecto de insularidad.<\/p>\n<p>Lo que los autores sugieren exactamente es que la evoluci\u00f3n humana es muy compleja y que se rige por las mismas normas que en los dem\u00e1s seres biol\u00f3gicos, de modo que sometidos a insularidad los miembros de nuestra especie tambi\u00e9n pueden sufrir una reducci\u00f3n sustancial del tama\u00f1o corporal. Su afirmaci\u00f3n m\u00e1s pol\u00e9mica es que esa reducci\u00f3n de tama\u00f1o pueda llevar consigo la aparici\u00f3n de caracter\u00edsticas arcaicas, pues no est\u00e1 nada claro por qu\u00e9 debieran aflorar caracteres de Homo erectus en humanos de nuestra especie que se han hecho m\u00e1s peque\u00f1os. Sin embargo, seg\u00fan Berger y sus colaboradores, este argumento abre la posibilidad de que Homo floresiensis pertenezca tambi\u00e9n a nuestra especie y constituya un caso similar al de los humanos de las Palaos.<\/p>\n<p>El estudio de estos humanos diminutos de las Palaos, junto al del resto de las comunidades australomelanesias y a los de las poblaciones del Pac\u00edfico, podr\u00eda, por tanto, arrojar luz sobre el aut\u00e9ntico estatus del Homo floresiensis y sobre la complejidad experimentada por la evoluci\u00f3n de nuestra especie, principalmente en h\u00e1bitats de insularidad.<\/p>\n<p>La pol\u00e9mica est\u00e1 garantizada, tanto a nivel cient\u00edfico (Dalton, 2008) como a nivel social. En el primer caso, porque la respuesta del equipo que investiga en la isla de Flores no se har\u00e1 esperar; y en el segundo caso, porque algunos jefes tribales han manifestado un cierto malestar por no estar, seg\u00fan ellos, plenamente al corriente de los trabajos en las cuevas donde yacen sus difuntos. La proyecci\u00f3n el pasado 1 de marzo de un documental sobre este tema por la National Geographic Society, la patrocinadora de las excavaciones, ha cogido por sorpresa a alguno de estos l\u00edderes. Berger alega que ignoraba que la proyecci\u00f3n en cuesti\u00f3n se hiciera antes de la aparici\u00f3n del art\u00edculo cient\u00edfico que expon\u00eda el estudio de los restos analizados y que, en todo momento, dio por supuesto que los l\u00edderes tribales afectados estaban debidamente informados.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Berger, L. R., Churchill, S. E., De Klerk, B., &amp; Quinn, R. L. (2008) Small-bodied humans from Palau, Micronesia. Plos One 3(3): e1780. doi:10.1371\/journal.pone.0001780.<\/p>\n<p>Brown, P., Sutikna, T., Morwood, M. J., Soejono, R. P., Jatmiko, Wayhu Saptomo, E. &amp; Rokus Awe Due (2004) A new small-bodied hominin from the late Pleistocene of Flores, Indonesia. Nature, 431, 1055-1061.<\/p>\n<p>Dalton, R. (2008) Pacific `dwarf\u00b4 bones cause controversy. Nature, 452, 133.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos A. Marmelada Centro Educativo Mestral de Igualada, Barcelona, Espa\u00f1a El reciente descubrimiento de 25 esqueletos de Homo sapiens en <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=25\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,8],"tags":[91,92,90],"class_list":["post-25","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-antropologia","tag-efecto-insularidad","tag-homo-floresiensis","tag-homo-sapiens"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=25"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=25"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=25"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=25"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}