{"id":2431,"date":"2024-09-04T10:31:43","date_gmt":"2024-09-04T08:31:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2431"},"modified":"2024-09-13T19:09:30","modified_gmt":"2024-09-13T17:09:30","slug":"la-tortilla-de-patatas-con-o-sin-coma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2431","title":{"rendered":"La tortilla (,) de patatas: \u00bfcon o sin coma?"},"content":{"rendered":"<p>Ana Marcet (1), Bernhard Angele (2), Ismael Guti\u00e9rrez-Cordero (3), y Manuel Perea (4)<br \/>\n(1) Grupo de Investigaci\u00f3n en Ense\u00f1anza de Lenguas, Dept. de Did\u00e1ctica de la Lengua y la Literatura, Universitat de Val\u00e8ncia, Espa\u00f1a<br \/>\n(2) Centro de Investigaci\u00f3n Nebrija en Cognici\u00f3n, Universidad Nebrija, Espa\u00f1a<br \/>\n(3) Dept. de Psicolog\u00eda B\u00e1sica, Universidad de M\u00e1laga, Espa\u00f1a<br \/>\n(4) ERI-Lectura y Dept. de Metodolog\u00eda, Universitat de Val\u00e8ncia, Espa\u00f1a<\/p>\n<p><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2024-14-cc-PhotoLanda.jpg\" alt=\"(cc) PhotoLanda.\" width=\"300\" height=\"216\" \/>Las comas, aunque parezcan un detalle menor, son elementos importantes en la escritura y la lectura. Este signo ortogr\u00e1fico, que tard\u00f3 siglos en estandarizarse, puede ayudar a integrar las palabras en la frase e inducir matices expresivos, mejorando la claridad del texto. Saber emplear las comas se asocia a una mejor comprensi\u00f3n lectora en estudiantes de secundaria. No obstante, en lectores universitarios, su omisi\u00f3n en frases aisladas solo afecta m\u00ednimamente a la lectura. Esto es consistente con la capacidad de leer obras en las que, a efectos estil\u00edsticos, el uso de las comas es restringido, como las de Jos\u00e9 Saramago.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2024-14.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Aunque nos pueda parecer sorprendente, los signos de puntuaci\u00f3n son una invenci\u00f3n reciente en la historia de la escritura. Si bien su origen se remonta a las anotaciones de las pausas hechas por los oradores de la Grecia Cl\u00e1sica, no fue hasta la Edad Media y, m\u00e1s espec\u00edficamente, tras la llegada de la imprenta en el siglo XV, que las lenguas occidentales empezaron a establecer unas normas sistem\u00e1ticas para su uso (Figueras Bates, 2015).<\/p>\n<p>En este escenario, \u00bfes tan cr\u00edtico el papel de estos signos durante la lectura? Para delimitar el tema, nos centraremos en el signo ortogr\u00e1fico m\u00e1s empleado, y posiblemente, m\u00e1s complejo: las comas. Las normas de la Real Academia Espa\u00f1ola dedican decenas de p\u00e1ginas para sistematizar y ejemplificar su uso (Real Academia Espa\u00f1ola, 2005). Se considera que las comas tienen una doble funci\u00f3n. Por una parte, pueden tener una funci\u00f3n gramatical, ayudando a clarificar la estructura de las frases (v.g., \u201cvamos a comer ni\u00f1os\u201d frente a \u201cvamos a comer, ni\u00f1os\u201d). Por otra parte, pueden tener una funci\u00f3n enf\u00e1tica para resaltar alg\u00fan elemento de la frase (v.g., \u201cvino Mar\u00eda y todo cambi\u00f3\u201d frente a \u201cvino Mar\u00eda, y todo cambi\u00f3\u201d). Por tanto, las comas pueden ayudar tanto a que las frases sean m\u00e1s f\u00e1ciles de entender como a trasmitir matices expresivos.<\/p>\n<p>Las comas, pues, se consideran fundamentales para escribir y comprender los textos correctamente. En la ense\u00f1anza primaria y secundaria se enfatiza tanto la habilidad de colocar comas en el lugar adecuado como la capacidad de interpretar la funci\u00f3n de las comas ya puestas, de manera que las ideas se expresen con claridad. Con el objeto de examinar la relaci\u00f3n entre el uso de las comas y la comprensi\u00f3n lectora, Marcet et al. (2022) pidieron a estudiantes de primer y cuarto curso de educaci\u00f3n secundaria que colocaran comas en textos donde hab\u00edan sido eliminadas. Igualmente, se les pas\u00f3 una prueba de comprensi\u00f3n lectora extra\u00edda del test PROLEC-SE-R (Cuetos et al., 2016). Marcet et al. (2022) observaron una relaci\u00f3n positiva entre el uso de las comas y la puntuaci\u00f3n de comprensi\u00f3n lectora, que fue particularmente elevada en el primer curso de secundaria (r = 0.39). Igualmente, encontraron una mejora en el empleo de las comas para los estudiantes de cuarto de secundaria, aunque sin llegar a los niveles casi asint\u00f3ticos que hubo en el grupo de estudiantes universitarios.<\/p>\n<p>Una pregunta relevante en este contexto es si, en estudiantes universitarios, la presencia de comas ayuda en la lectura de frases cuando no tienen un papel desambiguador. Esta cuesti\u00f3n se examin\u00f3 en un trabajo reciente con estudiantes universitarios en el que se registraron los movimientos oculares en la lectura de frases que conten\u00edan comas obligatorias, seg\u00fan las normas de la Real Academia (v.g., \u201cSoy intolerante a la lactosa, pero probar\u00e9 tu yogurt casero.\u201d), y que se presentaron intactas (con la coma presente) o con la coma omitida (Angele et al., 2024). Como se observa en la Figura 1, los resultados mostraron que la ausencia de las comas no ten\u00eda impacto alguno sobre el tiempo total de lectura, lo que podr\u00eda sugerir que las comas, o al menos este tipo de comas, pueden ser redundantes para lectores que tienen una adecuada competencia lectora.<\/p>\n<div style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2024-14-f1.jpg\" alt=\"Figura 1. Tiempo total de lectura en las frases intactas (coma presente) y en las frases con la coma omitida. Las barras representan los errores t\u00edpicos de la media.\" width=\"400\" height=\"370\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1. Tiempo total de lectura en las frases intactas (coma presente) y en las frases con la coma omitida. Las barras representan los errores t\u00edpicos de la media<\/p><\/div>\n<p>No obstante, la presencia de comas influy\u00f3 en la manera en que los lectores procesaron diferentes partes de las frases. Angele et al. (2024) midieron el tiempo de paso (\u201cgo-past time\u201d), que es el tiempo que transcurre desde que se comienza a leer una regi\u00f3n del texto hasta que se avanza m\u00e1s all\u00e1 de la misma. En la regi\u00f3n previa a la coma, los tiempos de paso fueron mayores con la coma presente que con la coma omitida (un \u201cefecto de cierre\u201d), mientras que, en la regi\u00f3n tras la coma, la direcci\u00f3n del efecto fue la contraria (Figura 2). Esta disociaci\u00f3n sugiere que el tiempo empleado antes de la coma podr\u00eda facilitar el procesamiento sint\u00e1ctico que ocurre despu\u00e9s de la coma, apoyando la idea propuesta por Just y Carpenter (1980) de que los lectores usan pausas, como las que introduce una coma, para organizar y comprender mejor la estructura de una oraci\u00f3n.<\/p>\n<div style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2024-14-f2.jpg\" alt=\"Figura 2. Tiempo de paso en las regiones pre-coma y post-coma en las frases intactas y con la coma omitida \u2014 se mide el tiempo que transcurre en cada regi\u00f3n antes de que el lector avance a la siguiente. Las barras representan los errores t\u00edpicos de la media.\" width=\"600\" height=\"313\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 2. Tiempo de paso en las regiones pre-coma y post-coma en las frases intactas y con la coma omitida \u2014 se mide el tiempo que transcurre en cada regi\u00f3n antes de que el lector avance a la siguiente. Las barras representan los errores t\u00edpicos de la media.<\/p><\/div>\n<p>En definitiva, las comas aportan informaci\u00f3n complementaria en las oraciones, facilitando la comprensi\u00f3n del lector cuando su uso es necesario para entender el texto, de manera similar a como lo hacen las tildes (<a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2053\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Marcet et al., 2021<\/a>). Estas ayudan a resolver posibles ambig\u00fcedades y a integrar correctamente las palabras en las frases. No obstante, los lectores expertos suelen prescindir de esta informaci\u00f3n adicional. De hecho, en las obras de autores como Jos\u00e9 Saramago o James Joyce, el uso de las comas y otros signos de puntuaci\u00f3n se limita a fines estil\u00edsticos, buscando inducir una mayor inmersi\u00f3n del lector en los personajes.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Angele, B., Guti\u00e9rrez-Cordero, I., Perea, M. y Marcet, A. (2024). Reading(,) with and without commas. <em>Quarterly Journal of Experimental Psychology<\/em>, 77, 1190-1200.<\/p>\n<p>Cuetos, F., Arribas, D. y Ramos, J. L. (2016). <em>PROLEC-SE-R: Bater\u00eda de Evaluaci\u00f3n de los Procesos Lectores en Secundaria y Bachillerato Revisada<\/em>. TEA Ediciones.<\/p>\n<p>Figueras Bates, C. (2015). Pragm\u00e1tica de la puntuaci\u00f3n y nuevas tecnolog\u00edas. <em>Normas<\/em>, 4, 135\u2013160.<\/p>\n<p>Just M. A. y Carpenter P. A. (1980). A theory of reading: From eye fixations to comprehension. <em>Psychological Review<\/em>, 87, 329\u2013354.<\/p>\n<p>Marcet, A., Moreno, V., Rodr\u00edguez-Gonzalo, C. y Perea, M. (2022). The use of commas in secondary-education students and its relationship with reading comprehension: The case of Spanish. <em>Brain Sciences<\/em>, 12, 1564.<\/p>\n<p>Real Academia de la Lengua Espa\u00f1ola (2005). <em>Diccionario panhisp\u00e1nico de dudas<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 7 de agosto de 2024.<br \/>\nAceptado el 28 de agosto de 2024.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ana Marcet (1), Bernhard Angele (2), Ismael Guti\u00e9rrez-Cordero (3), y Manuel Perea (4) (1) Grupo de Investigaci\u00f3n en Ense\u00f1anza de <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2431\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,3],"tags":[314,714,95,713],"class_list":["post-2431","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-psicologia","tag-educacion","tag-espanol","tag-lectura","tag-ortografia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2431","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2431"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2431\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2435,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2431\/revisions\/2435"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2431"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2431"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2431"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}