{"id":2370,"date":"2023-11-06T21:41:48","date_gmt":"2023-11-06T19:41:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2370"},"modified":"2023-11-06T21:41:48","modified_gmt":"2023-11-06T19:41:48","slug":"la-evolucion-de-tu-cerebro-entrevista-con-emiliano-bruner","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2370","title":{"rendered":"La evoluci\u00f3n de tu cerebro: Entrevista con Emiliano Bruner"},"content":{"rendered":"<p>Luis C\u00e1sedas<br \/>\nDept. de Psicolog\u00eda B\u00e1sica, Universidad Aut\u00f3noma de Madrid, Espa\u00f1a<\/p>\n<p><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2023-19-cc-CarlaGarciaIglesias.png\" alt=\"Emiliano Bruner. (cc) Carla Garc\u00eda Iglesias.\" width=\"300\" height=\"404\" \/>Emiliano Bruner es doctor en Biolog\u00eda Animal por La Sapienza Universit\u00e0 di Roma. Desde 2007, trabaja en el Centro Nacional de Investigaci\u00f3n sobre la Evoluci\u00f3n Humana (CENIEH) de Burgos. All\u00ed desarrolla su investigaci\u00f3n en Paleoneurobiolog\u00eda de Hom\u00ednidos, disciplina en la que convergen la antropolog\u00eda y la neurociencia. Es tambi\u00e9n investigador asociado en el Centro de Investigaci\u00f3n en Enfermedades Neurol\u00f3gicas (CIEN), en Madrid. En esta entrevista, charlamos con el Dr. Bruner sobre evoluci\u00f3n, cerebro y mente, superpoderes cognitivos (y sus efectos secundarios), y de la importancia que el cuerpo y el ambiente tienen cuando tratamos de entender las claves de lo que nos hace humanos.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2023-19-e.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p><em>Pregunta &#8211; Tu investigaci\u00f3n se realiza dentro del marco de la paleoneurobiolog\u00eda. A grandes rasgos, \u00bfen qu\u00e9 consiste esta disciplina cient\u00edfica?<\/em><\/p>\n<p>Respuesta &#8211; La palenoneurobiolog\u00eda es la disciplina que investiga la anatom\u00eda cerebral en las especies extintas, a partir de la morfolog\u00eda de su cavidad endocraneal. Es un campo estrictamente anat\u00f3mico, que se ocupa de aspectos macrosc\u00f3picos como vol\u00famenes y proporciones cerebrales, as\u00ed como de los patrones de giros y surcos corticales.<\/p>\n<p><em>P &#8211; Para ello, esta disciplina se ha especializado en el estudio de los moldes endocraneales o \u00abendocasts\u00bb. \u00bfEn qu\u00e9 consiste esta aproximaci\u00f3n metodol\u00f3gica y c\u00f3mo nos ayuda a entender la evoluci\u00f3n del cerebro y la mente humanas?<\/em><\/p>\n<p>R &#8211; La cavidad craneal es un molde negativo del cerebro que \u00e9ste ha esculpido a lo largo de su crecimiento y desarrollo, as\u00ed que puede proporcionar algunas informaciones sobre su morfolog\u00eda. Es una informaci\u00f3n limitada, pero fundamental en el caso de los f\u00f3siles, sobre todo en el caso de los hom\u00ednidos, que tanto han invertido en la complejidad cerebral. Ahora bien, hay que considerar que es una informaci\u00f3n anat\u00f3mica, m\u00e1s que comportamental o cognitiva.<\/p>\n<p><em>P &#8211; Cuando tratamos de explicar la complejidad del ser humano a la luz de la evoluci\u00f3n del cerebro, es habitual preguntarse por aquellos rasgos individuales que son caracter\u00edsticamente nuestros (p. ej., un mayor volumen en cierta regi\u00f3n cerebral). Sin embargo, en distintas ocasiones has se\u00f1alado que la selecci\u00f3n natural no favorece rasgos individuales, sino \u00abpaquetes\u00bb de rasgos. \u00bfPodr\u00edas contarnos un poco m\u00e1s sobre esto?<\/em><\/p>\n<p>R &#8211; Los rasgos biol\u00f3gicos y gen\u00e9ticos est\u00e1n conexos entre s\u00ed con v\u00ednculos m\u00faltiples, que crean una red de relaciones donde es imposible cambiar una pieza sin alterar muchas otras. As\u00ed que, al final, la selecci\u00f3n natural tiene que decidir si un cambio es m\u00e1s o menos provechoso a nivel reproductivo considerando los efectos globales de este cambio, y no los rasgos aislados.<\/p>\n<p><em>P &#8211; Es habitual asumir el tama\u00f1o cerebral como un aspecto clave del \u00e9xito evolutivo de nuestra especie. \u00bfExisten diferencias entre el tama\u00f1o de nuestro cerebro, ya sea absoluto o relativo (esto es, en relaci\u00f3n al resto del cuerpo) y el de nuestros antepasados humanos y primates?<\/em><\/p>\n<p>R &#8211; El tama\u00f1o cerebral s\u00ed es importante, tanto a nivel cognitivo, como metab\u00f3lico y ecol\u00f3gico. En la evoluci\u00f3n humana ha sufrido un aumento evidente, en t\u00e9rminos de volumen total, pero tambi\u00e9n relativamente al tama\u00f1o corporal, lo cual es probablemente todav\u00eda m\u00e1s importante. Aun as\u00ed, tampoco es una variable muy informativa. Primero, es una medida demasiado general, que no dice nada sobre qu\u00e9 componente cerebral o que regi\u00f3n cortical ha aumentado o se ha reducido. Segundo, su estimaci\u00f3n no es f\u00e1cil, sobre todo si hay que hacer inferencias sobre el tama\u00f1o del cuerpo. Tercero, las diferencias entre distintas especies de hom\u00ednidos son diferencias (a veces muy tenues) en el valor promedio, pero hay un solapamiento muy amplio de los valores individuales. Y cuarto, la correlaci\u00f3n entre tama\u00f1o cerebral y aspectos cognitivos es bastante cierta, pero aun as\u00ed muy d\u00e9bil, y no permite hacer predicciones fiables.<\/p>\n<p><em>P &#8211; \u00bfQu\u00e9 hay de los diferentes l\u00f3bulos cerebrales? \u00bfHay alguno o algunos de ellos en los que se aprecien cambios m\u00e1s marcados y que pudieran ser especialmente importantes en nuestra evoluci\u00f3n como especie?<\/em><\/p>\n<p>R &#8211; Los \u201cl\u00f3bulos\u201d son unidades convencionales, as\u00ed que en realidad son regiones sin un valor funcional preciso o fronteras anat\u00f3micas reales. A nivel macrosc\u00f3pico, si hablamos de hom\u00ednidos extintos, no queda muy claro si y d\u00f3nde puede haber diferencias en los l\u00f3bulos frontales y temporales, aunque suponemos que han sufrido una evoluci\u00f3n importante, en nuestra especie, en aspectos m\u00e1s sutiles que no se pueden observar en un molde endocraneal. Sin embargo, los l\u00f3bulos parietales presentan cambios morfol\u00f3gicos m\u00e1s patentes.<\/p>\n<p><em>P &#8211; Al respecto del l\u00f3bulo parietal, hay una regi\u00f3n espec\u00edfica a la que le has prestado mayor atenci\u00f3n: el prec\u00faneo (Figura 1). \u00bfEn qu\u00e9 funci\u00f3n o funciones cognitivas participa el prec\u00faneo y por qu\u00e9 podr\u00eda ser clave en nuestra evoluci\u00f3n como especie?<\/em><\/p>\n<p>R &#8211; Es un elemento mucho m\u00e1s grande en los humanos que en el resto de primates, y probablemente m\u00e1s grande en nuestra especie que en las especies humanas extintas. Est\u00e1 implicado en integrar las informaciones som\u00e1ticas con las informaciones visuales, cuerpo y espacio. El cuerpo se vuelve unidad de medida de un espacio que no solamente es f\u00edsico, sino tambi\u00e9n cronol\u00f3gico, mnem\u00f3nico y social. La habilidad de integrar cuerpo y visi\u00f3n es la base de la imaginaci\u00f3n visual, algo fundamental para la consciencia, para el desarrollo de un \u00abyo\u00bb, para recordar y prever, para simular y hacer experimentos mentales. En muchas ocasiones el prec\u00faneo se ha definido como \u00abel ojo de la mente\u00bb.<\/p>\n<div style=\"width: 462px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2023-19-f1.png\" alt=\"Figura 1. Modelo digital de cr\u00e1neo y endocr\u00e1neo de Australopithecus africanus, superpuesto con un cerebro humano (en rojo, la regi\u00f3n de la corteza parietal medial correspondiente al prec\u00faneo). Detr\u00e1s, malla de deformaci\u00f3n representando la expansi\u00f3n de la regi\u00f3n parietal en los humanos modernos. (cc) Emiliano Bruner.\" width=\"452\" height=\"419\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1. Modelo digital de cr\u00e1neo y endocr\u00e1neo de Australopithecus africanus, superpuesto con un cerebro humano (en rojo, la regi\u00f3n de la corteza parietal medial correspondiente al prec\u00faneo). Detr\u00e1s, malla de deformaci\u00f3n representando la expansi\u00f3n de la regi\u00f3n parietal en los humanos modernos. (cc) Emiliano Bruner.<\/p><\/div>\n<p><em>P &#8211; En ocasiones te has referido a esta capacidad como un \u00absuperpoder\u00bb con el que contamos los humanos, para a\u00f1adir que no est\u00e1 exento de su contrapunto negativo. \u00bfPodr\u00edas contarnos m\u00e1s sobre esto?<\/em><\/p>\n<p>R &#8211; La capacidad de proyectar y simular im\u00e1genes, eventos que no han ocurrido, recuerdos y predicciones, es una clave crucial de nuestras habilidades cognitivas. Pero claro, un exceso de vagabundeo mental, en este sentido, suele ser perjudicial, genera estr\u00e9s y ansiedad, algo que parece un mal universal de nuestra especie.<\/p>\n<p><em>P &#8211; De hecho, distintas tradiciones filos\u00f3ficas y contemplativas han reparado en este aparente desequilibrio entre nuestro \u00abyo narrativo\u00bb (que se proyecta desde el pasado y hacia el futuro) y nuestro \u00abyo experiencial\u00bb (anclado en la experiencia presente), se\u00f1al\u00e1ndolo como fuente de sufrimiento para el individuo (a pesar de lo adaptativo que pueda resultar para la especie). La meditaci\u00f3n se ha propuesto a menudo como un posible ant\u00eddoto para este malestar. \u00bfCu\u00e1l es tu opini\u00f3n sobre esto?<\/em><\/p>\n<p>R &#8211; Que es cierto. La meditaci\u00f3n es un entrenamiento cognitivo para potenciar y reequilibrar el sistema atencional y perceptivo, que generalmente sufre los excesos de nuestra asombrosa capacidad de rumiaci\u00f3n, de imaginaci\u00f3n descontrolada y de di\u00e1logo interno obsesivo.<\/p>\n<p><em>P &#8211; Volvamos al cerebro. A pesar de que t\u00fa te dedicas a su estudio, a menudo te muestras cr\u00edtico con posturas que tratan de reducir la mente al cerebro (neurocentrismo), y enfatizas la importancia que el cuerpo y el ambiente, tanto f\u00edsico como cultural, tienen para explicar nuestra cognici\u00f3n y conducta (cognici\u00f3n corporeizada y extendida). \u00bfPuedes contarnos m\u00e1s sobre esto?<\/em><\/p>\n<p>R &#8211; As\u00ed como no se puede entender el cerebro solo analizando sus neuronas, tampoco creo que se pueda entender la mente analizando solo el cerebro. Son sistemas complejos, con propiedades emergentes que se activan solo gracias a la interacci\u00f3n entre los diferentes elementos implicados. En todos los animales, el procesamiento cognitivo implica la interacci\u00f3n entre cerebro, cuerpo y ambiente. En los primates hay que a\u00f1adir el sistema social, porque el procesamiento cognitivo es colectivo. Finalmente, en los humanos, hay que a\u00f1adir la tecnolog\u00eda, porque el procesamiento cognitivo es tambi\u00e9n dependiente de la cultura.<\/p>\n<p><em>P &#8211; Para terminar, una pregunta diferente. Muchos de los lectores de esta entrevista ser\u00e1n estudiantes en proyecto de lanzar sus carreras cient\u00edficas. \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan tus consejos para cualquier aspirante a investigador o investigadora en ciencia cognitiva?<\/em><\/p>\n<p>R &#8211; Hay una diferencia asombrosa entre la imagen que tenemos de la ciencia a nivel social y la ciencia real, la que se hace en los centros de investigaci\u00f3n y los laboratorios. En general, la primera est\u00e1 muy idealizada, mientras que la segunda sufre muchas limitaciones que, siendo poco nobles, se suelen esconder bajo la alfombra. Para mantener y renovar motivaci\u00f3n e ilusi\u00f3n (requisito fundamental en la investigaci\u00f3n) hay que procurar volar con alas propias, sin depender demasiado de las expectativas y de las promesas de nuestro sistema econ\u00f3mico y cultural.<\/p>\n<p><strong>Para saber m\u00e1s<\/strong><\/p>\n<p>Bruner, E. (2023). <em>Cognitive archaeology, body cognition, and the evolution of visuospatial perception<\/em>. Academic Press.<\/p>\n<p>Bruner, E. (2023). <em>La evoluci\u00f3n del cerebro humano: Un viaje entre f\u00f3siles y primates<\/em>. Shackleton Books.<\/p>\n<p>Bruner, E. (2023). Cognitive Archaeology and the Attentional System: An Evolutionary Mismatch for the Genus Homo. <em>Journal of Intelligence<\/em>, 11, 183.<\/p>\n<p><strong>Contacta con los autores<\/strong><\/p>\n<p>Luis C\u00e1sedas: luis.casedas@gmail.com; Twitter\/X: @lcasedas<\/p>\n<p>Emiliano Bruner: emiliano.bruner@cenieh.es<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 25 de octubre de 2023.<br \/>\nAceptado el 25 de octubre de 2023.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00c9sta es la versi\u00f3n en espa\u00f1ol de<br \/>\nC\u00e1sedas, L. (2023). The evolution of your brain: Interview with Emiliano Bruner. Ciencia Cognitiva, 17:3, 53-56.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luis C\u00e1sedas Dept. de Psicolog\u00eda B\u00e1sica, Universidad Aut\u00f3noma de Madrid, Espa\u00f1a Emiliano Bruner es doctor en Biolog\u00eda Animal por La <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2370\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,251,773,23,512,4,3],"tags":[774,31,431,50],"class_list":["post-2370","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-antropologia","category-arqueologia","category-biologia","category-entrevistas","category-multilingue","category-neurociencia","category-psicologia","tag-anatomia","tag-cerebro","tag-cognicion","tag-evolucion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2370","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2370"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2370\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2371,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2370\/revisions\/2371"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2370"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2370"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2370"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}