{"id":2349,"date":"2023-06-06T20:33:52","date_gmt":"2023-06-06T18:33:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2349"},"modified":"2023-06-06T20:33:52","modified_gmt":"2023-06-06T18:33:52","slug":"lo-pillas-como-responde-nuestro-cerebro-durante-la-comprension-de-un-chiste","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2349","title":{"rendered":"\u00bfLo pillas? C\u00f3mo responde nuestro cerebro durante la comprensi\u00f3n de un chiste"},"content":{"rendered":"<p>Jordi Molt\u00f3 Dom\u00ednguez y Marta Vergara-Mart\u00ednez<br \/>\nERI-Lectura y Dept. de Psicolog\u00eda Evolutiva y de la Educaci\u00f3n, Universitat de Val\u00e8ncia, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2023-7-freepikes-JordiMolto.jpg\" alt=\"freepikes + JordiMolto.\" width=\"300\" height=\"201\" \/><p class=\"wp-caption-text\">freepikes + JordiMolto.<\/p><\/div>\n<p><em>Es raro el d\u00eda que pasamos sin escuchar o leer un chiste, ya sea muy bueno o mal\u00edsimo. Aunque todos conocemos esta experiencia, los procesos cognitivos que operan para entender un chiste suceden tan r\u00e1pidamente que apenas somos conscientes de su funcionamiento. \u00bfPor qu\u00e9 nos hacen gracia los chistes? Gracias a las t\u00e9cnicas de neurociencia, podemos \u201ccongelar\u201d estas operaciones para analizarlas y entender qu\u00e9 ocurre en nuestro cerebro, adem\u00e1s de identificar las \u00e1reas cerebrales que intervienen en la comprensi\u00f3n de un chiste.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2023-7.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>\u201c\u00bfLo pillas\u201d, \u201c\u00a1Qu\u00e9 malo!\u201d, o \u201c\u00a1Es buen\u00edsimo!\u201d son expresiones asociadas a los chistes. Por ejemplo, cuando leemos este: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 las focas del circo miran siempre hacia arriba? Porque es donde est\u00e1n los focos\u201d, todos reconocemos el momento m\u00e1gico que desata una carcajada o una mueca de estupefacci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 dice la ciencia cognitiva sobre esto? Los estudios que analizan la actividad cerebral durante la comprensi\u00f3n de chistes nos ayudan a entender qu\u00e9 pasa cuando \u201cpillas\u201d un chiste.<\/p>\n<p>La evidencia neurocient\u00edfica constata que entender un chiste se basa en dos componentes: uno cognitivo y otro emocional. Respecto al componente cognitivo, la explicaci\u00f3n m\u00e1s extendida es la teor\u00eda de la incongruencia-resoluci\u00f3n (Suls, 1972). En el chiste de las focas, la pregunta activa un contexto vinculado a unas expectativas. La respuesta es inesperada e incongruente con esas expectativas. El lector, tratando de resolver esa incongruencia, revisa y reinterpreta las palabras con resoluciones alternativas para dar sentido al mensaje (\u201cun foco podr\u00eda interpretarse como el macho de foca\u201d). Esta din\u00e1mica entre incongruencia y revisi\u00f3n sucede en cientos de milisegundos y es imprescindible para \u201cpillar\u201d un chiste. El abandono temporal de expectativas y sensatez desata esa chispa o \u201cgracia\u201d que nos hace un chiste (componente emocional).<\/p>\n<p>A pesar de lo ef\u00edmero de la comprensi\u00f3n de un chiste, el registro de actividad electroencefalogr\u00e1fica (EEG) permite rastrear los componentes cognitivos que subyacen al momento m\u00e1gico del humor gracias a su excelente resoluci\u00f3n temporal. Son tres los potenciales relacionados con eventos (ERPs, por sus siglas en ingl\u00e9s, al igual que en las siguientes abreviaturas) identificados durante la comprensi\u00f3n de chistes, en estudios que comparan frases congruentes con frases incongruentes (graciosas). Estos ERPs indicar\u00edan la detecci\u00f3n de incoherencia (entre 300-500 ms: negatividad anterior izquierda o LAN); la revisi\u00f3n y\/o reparaci\u00f3n de incoherencias (entre 500-700 ms: P600); y el an\u00e1lisis reflexivo o recreaci\u00f3n (entre 700-1000 ms: componente positivo posterior o LPC).<\/p>\n<p>Por ejemplo, Canal et al. (2019) registraron la respuesta electroencefalogr\u00e1fica de participantes mientras le\u00edan un contexto seguido de una resoluci\u00f3n graciosa (chiste) o no. Por ejemplo, primero le\u00edan el contexto: \u201cUna joven pareja de reci\u00e9n casados se despierta en mitad de la noche porque su beb\u00e9 est\u00e1 llorando. Ella dice: &#8211; Querido, me levanto. El beb\u00e9 no para, \u00bfquiz\u00e1s es hora de que lo cambie?. Y \u00e9l dice:\u201d. Despu\u00e9s de pulsar un bot\u00f3n, el texto era sustituido por la presentaci\u00f3n palabra por palabra de la resoluci\u00f3n (1) graciosa: \u201c- De acuerdo, <strong>elige<\/strong> otro\u201d, o (2) no graciosa: \u201c- De acuerdo, <strong>c\u00e1lmalo<\/strong>\u201d. Los ERPs se obtuvieron en respuesta a la primera palabra de la frase de resoluci\u00f3n (aqu\u00ed marcada en negrita). Observaron que la amplitud de la LAN aumentaba para la condici\u00f3n de humor frente a la condici\u00f3n sin humor, una respuesta cerebral asociada a la discordancia entre expectativas y texto (v\u00e9ase la Figura 1). Estos resultados muestran operaciones de integraci\u00f3n sem\u00e1ntica de las palabras de la frase durante la construcci\u00f3n del modelo de discurso. Asimismo, la P600 aumentaba para la condici\u00f3n de humor frente a la condici\u00f3n sin humor, un resultado que indicar\u00eda el intento por resolver la discordancia detectada mediante operaciones inferenciales. Esto implica revisar el contexto previo para realizar interpretaciones alternativas que conduzcan a una resoluci\u00f3n definitiva del conflicto. As\u00ed, buscamos soluciones en niveles m\u00e1s all\u00e1 de la primera interpretaci\u00f3n del texto que nos obligan a actualizar el modelo de discurso. Finalmente, Canal et al. (2019) observaron un incremento de la amplitud en el componente LPC para la condici\u00f3n de humor frente a la condici\u00f3n sin humor. Si tenemos en cuenta que el acceso al significado de las palabras y su integraci\u00f3n contextual sucede en menos de 400 ms, este \u00faltimo resultado, observado entre 700-1000 ms, podr\u00eda reflejar la permanencia de informaci\u00f3n contradictoria (interpretaci\u00f3n incongruente e interpretaci\u00f3n inferida) para el propio deleite del lector. Esta interpretaci\u00f3n vendr\u00eda reforzada por los resultados de Mayerhofer y Schaft (2015) quienes, mediante el an\u00e1lisis de dilataci\u00f3n pupilar, identifican el comienzo de la detecci\u00f3n de la gracia de un chiste a los 800 ms de la presentaci\u00f3n del est\u00edmulo clave (i.e., la presentaci\u00f3n de \u201celige\u201d en el ejemplo de Canal et al., 2019).<\/p>\n<div style=\"width: 810px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2023-7-f1.jpg\" alt=\"Figura 1. Representaci\u00f3n esquem\u00e1tica de los correlatos electroencefalogr\u00e1ficos (superior) y de las \u00e1reas cerebrales (inferior) implicadas en la comprensi\u00f3n de los chistes. Superior izquierda: ubicaci\u00f3n de los electrodos que registran los ERPs relevantes (LAN: negatividad anterior izquierda; P600: positividad posterior), sobre el cuero cabelludo. Los rect\u00e1ngulos en rojo superpuestos a las ondas indican los 3 estadios implicados en la comprensi\u00f3n de chistes. Inferior: las vistas lateral y sagital muestran las \u00e1reas cerebrales implicadas en los procesos cognitivos correspondientes. Adaptado de Canal et al. (2019) y de Chan et al. (2012, 2013).\" width=\"800\" height=\"1039\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1. Representaci\u00f3n esquem\u00e1tica de los correlatos electroencefalogr\u00e1ficos (superior) y de las \u00e1reas cerebrales (inferior) implicadas en la comprensi\u00f3n de los chistes. Superior izquierda: ubicaci\u00f3n de los electrodos que registran los ERPs relevantes (LAN: negatividad anterior izquierda; P600: positividad posterior), sobre el cuero cabelludo. Los rect\u00e1ngulos en rojo superpuestos a las ondas indican los 3 estadios implicados en la comprensi\u00f3n de chistes. Inferior: las vistas lateral y sagital muestran las \u00e1reas cerebrales implicadas en los procesos cognitivos correspondientes. Adaptado de Canal et al. (2019) y de Chan et al. (2012, 2013).<\/p><\/div>\n<p>Los resultados de Canal et al. (2019) son consistentes con el modelo neuronal de tres estadios de comprensi\u00f3n del humor de Chan et al. (2012, 2013) que incluye un primer estadio de detecci\u00f3n de incongruencias, un segundo estadio de resoluci\u00f3n (ambos estadios de naturaleza cognitiva) y un deleite resultante del proceso (experiencia emocional humor\u00edstica). Este modelo se basa en resultados obtenidos con la t\u00e9cnica de resonancia magn\u00e9tica funcional (fMRI) donde comparaban la activaci\u00f3n de diferentes \u00e1reas cerebrales implicadas en el procesamiento de chistes y est\u00edmulos control no graciosos. Respecto a los componentes cognitivos del modelo, la detecci\u00f3n de incongruencias (estadio 1) reclutar\u00eda \u00e1reas del l\u00f3bulo frontal izquierdo (giro frontal medial e inferior) y del l\u00f3bulo temporal bilateral (giro medial temporal), normalmente relacionadas con el procesamiento sem\u00e1ntico. Durante la resoluci\u00f3n de incoherencias (estadio 2) se activar\u00edan diferencialmente el giro frontal inferior (bilateral) y el giro frontal superior (izquierdo), involucrados en la elaboraci\u00f3n de inferencias para construir un modelo coherente de discurso. La experiencia humor\u00edstica (estadio 3) se sustenta en la activaci\u00f3n espec\u00edfica de la am\u00edgdala, el n\u00facleo accumbens, el \u00e1rea tegmental ventral y el hipot\u00e1lamo, \u00e1reas del circuito de recompensa mesol\u00edmbico, el cual se activa frente a est\u00edmulos que generan placer en el individuo, facilitando el estallido de alegr\u00eda ante la comprensi\u00f3n de un buen chiste (Figura 1).<\/p>\n<p>En definitiva, gracias a las t\u00e9cnicas de exploraci\u00f3n cerebral no solo podemos capturar los procesos cognitivos que facilitan la r\u00e1pida y m\u00e1gica comprensi\u00f3n de un chiste (EEG), sino, adem\u00e1s, distinguir las \u00e1reas cerebrales espec\u00edficamente implicadas en cada uno de estos procesos (fMRI).<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Canal, P., Bischetti, L., Di Paola, S., Bertini, C., Ricci, I., &amp; Bambini, V. (2019). \u2018Honey, shall I change the baby? \u2013 Well done, choose another one\u2019: ERP and time- frequency correlates of humor processing. <em>Brain and Cognition<\/em>, 132, 41-55.7<\/p>\n<p>Chan, Y. Y., Chou, T., Chen, H. C., &amp; Liang, K. S. (2012). Segregating the comprehension and elaboration processing of verbal jokes: An fMRI study. <em>NeuroImage<\/em>, 61, 899-906.<\/p>\n<p>Chan, Y. Y., Chou, T., Chen, H. C., Yeh, Y. L., Lavallee, J. P., Liang, K. S., &amp; Chang, K. W. (2013). Towards a neural circuit model of verbal humor processing: An fMRI study of the neural substrates of incongruity detection and resolution. <em>NeuroImage<\/em>, 66, 169-176.<\/p>\n<p>Mayerhofer, B., &amp; Schacht, A. (2015). From incoherence to mirth: Neuro- cognitive processing of garden-path jokes. <em>Frontiers in Psychology<\/em>, 6:550.<\/p>\n<p>Suls, J. M. (1972). A two-stage model for the appreciation of jokes and cartoons: An information-processing analysis. En J. H. Goldstein, &amp; P. McGhee (Eds.). <em>Psychology of humor: Theoretical perspectives and empirical issues<\/em> (pp. 81\u2013 100). New York: Academic Press.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 10 de marzo de 2023.<br \/>\nAceptado el 21 de mayo de 2023.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jordi Molt\u00f3 Dom\u00ednguez y Marta Vergara-Mart\u00ednez ERI-Lectura y Dept. de Psicolog\u00eda Evolutiva y de la Educaci\u00f3n, Universitat de Val\u00e8ncia, Espa\u00f1a <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2349\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,4,3],"tags":[31,524,568,95,122],"class_list":["post-2349","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-neurociencia","category-psicologia","tag-cerebro","tag-comprension","tag-humor","tag-lectura","tag-potenciales-evocados"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2349","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2349"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2349\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2350,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2349\/revisions\/2350"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}