{"id":2300,"date":"2023-03-13T11:35:44","date_gmt":"2023-03-13T09:35:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2300"},"modified":"2023-03-13T11:35:44","modified_gmt":"2023-03-13T09:35:44","slug":"tomate-o-manzana-percepcion-o-accion-la-teoria-de-codificacion-de-eventos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2300","title":{"rendered":"\u00bfTomate o manzana? \u00bfPercepci\u00f3n o acci\u00f3n? La Teor\u00eda de Codificaci\u00f3n de Eventos"},"content":{"rendered":"<p>\u00c1gueda Fuentes-Guerra Toral, Elisa Mart\u00edn-Ar\u00e9valo y Carlos Gonz\u00e1lez Garc\u00eda<br \/>\nCentro de Investigaci\u00f3n Mente, Cerebro y Comportamiento, Universidad de Granada, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2022-26-cc-RajasekharanParameswaran.jpg\" alt=\"(cc) Rajasekharan Parameswaran.\" width=\"300\" height=\"204\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Rajasekharan Parameswaran.<\/p><\/div>\n<p><em>La percepci\u00f3n y la acci\u00f3n son procesos complementarios y adem\u00e1s \u00edntimamente relacionados entre s\u00ed: interactuamos con el medio partiendo de la informaci\u00f3n que recabamos a trav\u00e9s de nuestros sentidos y dicha informaci\u00f3n la utilizamos para guiar nuestras acciones. En este contexto surge la Teor\u00eda de Codificaci\u00f3n de Eventos, cuyo objetivo es precisamente describir la relaci\u00f3n entre percepci\u00f3n y acci\u00f3n. Contribuye as\u00ed a explicar la representaci\u00f3n cognitiva de diversos fen\u00f3menos cotidianos, como lanzar una manzana al aire o distinguir entre una manzana y un tomate a la hora de cocinar un plato.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2022-26.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>Los seres humanos, al igual que todos los seres vivos, interactuamos con el medio a partir de nuestros sistemas perceptual y motor. As\u00ed, la percepci\u00f3n y la acci\u00f3n son procesos esenciales para una correcta adaptaci\u00f3n al medio que nos rodea. La conceptualizaci\u00f3n te\u00f3rica y emp\u00edrica de estos dos procesos ha ocupado gran parte de la investigaci\u00f3n en psicolog\u00eda experimental desde sus inicios. Particularmente, la hip\u00f3tesis ideomotora cl\u00e1sica, propuesta por William James (1890), plantea que las acciones se representan en funci\u00f3n de sus consecuencias sensoriales. Por ejemplo, la acci\u00f3n de lanzar una manzana al aire se representar\u00eda igual que la percepci\u00f3n de las consecuencias sensoriales de realizar esa acci\u00f3n.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os 60 del siglo pasado, ante la necesidad de crear y evaluar interfaces persona-m\u00e1quina con los que automatizar el trabajo y facilitar la producci\u00f3n, resurge la investigaci\u00f3n dedicada a explicar la interacci\u00f3n entre percepci\u00f3n y acci\u00f3n. A finales de los a\u00f1os 90, aparecen propuestas te\u00f3ricas de gran influencia tales como la Teor\u00eda de Codificaci\u00f3n de Eventos (TEC, por sus siglas en ingl\u00e9s; Hommel et al., 2001). En ella se revisa la propuesta cl\u00e1sica de James de que tanto los eventos que percibimos como los que ejecutamos est\u00e1n representados con el mismo c\u00f3digo a nivel cerebral. Por lo tanto, en el contexto de esta teor\u00eda, la conceptualizaci\u00f3n de eventos no hace s\u00f3lo referencia a acciones, sino a la representaci\u00f3n cerebral de la informaci\u00f3n proveniente de nuestros sistemas sensoriales y motores cuando interactuamos con est\u00edmulos ambientales, as\u00ed como a la informaci\u00f3n proveniente de nuestra memoria. Es decir, la simple visualizaci\u00f3n de una manzana o la acci\u00f3n de cogerla y comerla o lanzarla al aire podr\u00edan ser un evento, pero tambi\u00e9n lo ser\u00eda su recuerdo.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la TEC tambi\u00e9n establece que no habr\u00eda ninguna diferencia fundamental entre la representaci\u00f3n cerebral de la percepci\u00f3n y de la acci\u00f3n del evento \u201cmanzana\u201d, sino que es el contexto, por ejemplo, \u201coler\u201d y \u201cver\u201d, el que llevar\u00eda a activar percepci\u00f3n o acci\u00f3n: percibir la manzana (est\u00edmulo) a partir del olfato y acercarse a ver qu\u00e9 es (respuesta), o percibir la manzana (est\u00edmulo) a partir de la visi\u00f3n y olfatear la manzana (respuesta). Esta premisa ideomotora ha sido avalada emp\u00edricamente por autores como K\u00fchn et al. (2011) que encontraron que la preparaci\u00f3n para una acci\u00f3n manual correspond\u00eda con una mayor activaci\u00f3n tanto de \u00e1reas del c\u00f3rtex motor como del \u00e1rea extraestriada, relacionada con la percepci\u00f3n de partes del cuerpo. Por otro lado, la preparaci\u00f3n para una acci\u00f3n facial se asoci\u00f3 a una mayor activaci\u00f3n en \u00e1reas motoras relacionadas con la cara y en el \u00e1rea facial fusiforme, relacionada con la percepci\u00f3n de caras. Estos resultados muestran que cuando planificamos una acci\u00f3n, neuralmente se activan las representaciones de los efectos sensoriales de esa acci\u00f3n espec\u00edfica.<\/p>\n<p>De acuerdo con la TEC, la representaci\u00f3n neural de un evento no s\u00f3lo usa un c\u00f3digo neural com\u00fan para percepci\u00f3n y acci\u00f3n, sino que los eventos se codifican igual con independencia del canal sensorial de adquisici\u00f3n (vista, o\u00eddo, olfato, gusto o tacto). La representaci\u00f3n cerebral ser\u00eda la misma para el evento \u201cmanzana\u201d tanto si se viera, se comiera o se tocase. Para entenderlo mejor, realicemos un ejercicio. Imagina que entras en una habitaci\u00f3n y en ella hay una manzana. Aparte de verla, podr\u00edas tocarla, olerla, comerla y\/o saborearla. En ese momento, autom\u00e1ticamente, tu cerebro representar\u00e1 las diferentes caracter\u00edsticas (redonda, roja, etc.) que componen el evento \u201cmanzana\u201d y \u00e9stas se activar\u00e1n para guiar tus posibles acciones (cogerla, lanzarla, etc.). As\u00ed, al igual que el evento \u201cmanzana\u201d se activa con independencia de la modalidad sensorial, paralelamente, en nuestro cerebro se coactivar\u00e1n las m\u00faltiples posibles consecuencias sensoriales de interactuar con esta manzana que han sido aprendidas en experiencias pasadas (tocarla, saborearla, olerla, etc.). Sin embargo, esta coactivaci\u00f3n es un arma de doble filo: aunque presenta el beneficio de percibir e interactuar m\u00e1s eficientemente con dicha manzana, conlleva tambi\u00e9n el coste de interferir en la percepci\u00f3n o planificaci\u00f3n de otros eventos con caracter\u00edsticas similares, como puede ser un tomate, o cuando el objeto que activa el evento \u201cmanzana\u201d tenga caracter\u00edsticas inesperadas (p.ej., una manzana de pl\u00e1stico). En cualquier caso, no todas las caracter\u00edsticas asociadas al evento \u201cmanzana\u201d son siempre totalmente relevantes o se activan por igual. Por ejemplo, si nos piden que discriminemos una manzana de un tomate, algunas caracter\u00edsticas, como su color, pueden ser menos relevantes que otras, como su sabor.<\/p>\n<p>Resumiendo, la TEC es una teor\u00eda compleja con diversas implicaciones te\u00f3ricas y pr\u00e1cticas que exceden las dimensiones de este art\u00edculo. En cualquier caso, la gran acogida de esta teor\u00eda ha inspirado una reciente actualizaci\u00f3n (TEC 2.0; Hommel, 2019). En ella, el autor plantea una serie de predicciones relevantes que conectan la teor\u00eda ideomotora cl\u00e1sica con otros aspectos inherentes en la interacci\u00f3n entre percepci\u00f3n y acci\u00f3n, como son los estados de metacontrol, que ata\u00f1en a c\u00f3mo las personas confrontan una tarea concreta; o la memoria, que es esencial para una correcta integraci\u00f3n de la informaci\u00f3n que nos rodea.<\/p>\n<p>Como conclusi\u00f3n, esta teor\u00eda se presenta como una herramienta integradora para dos procesos complementarios \u2013 percepci\u00f3n y acci\u00f3n \u2013 que parecen compartir m\u00e1s de lo que se asum\u00eda inicialmente. Una gran aportaci\u00f3n es el concepto de \u201cevento\u201d codificado bajo un c\u00f3digo com\u00fan, independientemente de su origen sensorial (vista, o\u00eddo, tacto, gusto y\/o olfato) o naturaleza (acci\u00f3n, percepto o recuerdo). Fundamentalmente, la noci\u00f3n de \u201cevento\u201d es de gran relevancia en la aplicabilidad de la TEC en la interpretaci\u00f3n de situaciones cotidianas. Cabe destacar la repercusi\u00f3n de esta propuesta te\u00f3rica como marco bajo el que desarrollar paradigmas experimentales que permitan evaluar minuciosamente la relaci\u00f3n entre percepci\u00f3n y acci\u00f3n, junto con otros factores (p.ej., memoria, estados de metacontrol, etc.) que juegan un papel clave en esta interacci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Hommel, B. (2019). Theory of Event Coding (TEC) V2. 0: Representing and controlling perception and action. <em>Attention, Perception, &amp; Psychophysics<\/em>, 81, 2139-2154.<\/p>\n<p>Hommel, B., M\u00fcsseler, J., Aschersleben, G., &amp; Prinz, W. (2001). The theory of event coding (TEC): A framework for perception and action planning. <em>Behavioral and Brain Sciences<\/em>, 24, 849-878.<\/p>\n<p>James, W. (1890). <em>The Principles of Psychology<\/em>, Vol. 2. New York, NY: Dover Publications.<\/p>\n<p>K\u00fchn, S., Keizer, A. W., Rombouts, S. A., &amp; Hommel, B. (2011). The functional and neural mechanism of action preparation: roles of EBA and FFA in voluntary action control. <em>Journal of Cognitive Neuroscience<\/em>, 23, 214-220.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 13 de octubre de 2022.<br \/>\nAceptado el 13 de febrero de 2023.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c1gueda Fuentes-Guerra Toral, Elisa Mart\u00edn-Ar\u00e9valo y Carlos Gonz\u00e1lez Garc\u00eda Centro de Investigaci\u00f3n Mente, Cerebro y Comportamiento, Universidad de Granada, Espa\u00f1a <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=2300\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,4,3],"tags":[503,764,89],"class_list":["post-2300","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-neurociencia","category-psicologia","tag-accion","tag-codificacion-de-eventos","tag-percepcion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2300","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2300"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2300\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2301,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2300\/revisions\/2301"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2300"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2300"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2300"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}