{"id":23,"date":"2008-03-11T00:55:58","date_gmt":"2008-03-10T22:55:58","guid":{"rendered":"https:\/\/medina-psicologia.ugr.es\/ciencia\/?p=23"},"modified":"2012-03-16T00:28:06","modified_gmt":"2012-03-15T22:28:06","slug":"crecer-sin-lenguaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=23","title":{"rendered":"Crecer sin lenguaje"},"content":{"rendered":"<p>Julio Santiago<br \/>\nDept. de Psicolog\u00eda Experimental y Fisiolog\u00eda del Comportamiento, Universidad de Granada, Espa\u00f1a<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"margin-right: 20px;\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2008-8-a.jpg\" alt=\"Figura 1. Fotograma de \" hspace=\"10\" vspace=\"10\" width=\"200\" height=\"210\" align=\"left\" \/><em>\u00bfEs innato el lenguaje? Los ni\u00f1os sordos nacidos de padres oyentes y que no han sido expuestos a una lengua de signos constituyen un sorprendente experimento de la naturaleza que promete ayudar a aclarar esta cuesti\u00f3n fundamental de la ciencia cognitiva.<\/em><\/p>\n<p><a title=\"Versi\u00f3n en pdf\" href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2008-8.pdf\" target=\"_blank\"><!--more-->[versi\u00f3n en pdf] <\/a><\/p>\n<p>Cuando Chomsky reintrodujo en 1965 la cuesti\u00f3n del innatismo del lenguaje en el contexto del conductismo entonces predominante, se convirti\u00f3 en un elemento fundacional de la revoluci\u00f3n cognitiva. Para el conductismo, toda conducta es el fruto de asociaciones repetidas entre est\u00edmulos y respuestas y, por tanto, tambi\u00e9n lo es el lenguaje. Chomsky se apoy\u00f3 en la oraci\u00f3n \u00abideas verdes incoloras duermen furiosamente\u00bb para demostrar la falsedad de este argumento. \u00bfEst\u00e1 la oraci\u00f3n bien construida? Cualquier hablante del castellano responder\u00e1 que s\u00ed. \u00bfLa ha o\u00eddo o dicho alguna vez antes? No, nadie usar\u00eda una oraci\u00f3n sin sentido. Por tanto, saber que est\u00e1 bien construida no puede ser el resultado de una experiencia previa con esa oraci\u00f3n. La sintaxis debe ser un conocimiento de reglas que diferencian las (infinitas) oraciones bien construidas de las mal construidas. Es curioso que una oraci\u00f3n sin sentido jugase un papel tan importante en la historia de la ciencia.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfc\u00f3mo se adquieren esas reglas? En obras posteriores, Chomsky defendi\u00f3 el argumento de la pobreza del est\u00edmulo: el lenguaje que escuchan los ni\u00f1os es limitado y plagado de incorrecciones. Para que puedan descubrir las reglas correctas, deben nacer con un conocimiento innato al menos del tipo de reglas a descubrir, y quiz\u00e1 con algunas de ellas ya preformadas. La experiencia solamente alimenta un proceso de desarrollo estructurado desde dentro del individuo. Uno de sus alumnos m\u00e1s brillantes, Steven Pinker (1994), afirma que \u00abel lenguaje es el instinto de aprender un arte\u00bb. Como muchos instintos, existir\u00eda un periodo cr\u00edtico durante el cual el organismo est\u00e1 preparado para llevar a cabo ese aprendizaje.<\/p>\n<p>Desde la antig\u00fcedad, algunas personas han visto en los ni\u00f1os criados sin exposici\u00f3n al lenguaje una ventana a los or\u00edgenes de esta facultad caracter\u00edsticamente humana. Cuenta Herodoto que el fara\u00f3n Psam\u00e9tico I (siglo VII a.C.) mand\u00f3 criar dos ni\u00f1os entre pastores mudos. Cuando crecieron se examin\u00f3 su lenguaje: la \u00fanica palabra que conoc\u00edan era \u00abbeco\u00bb, \u00abpan\u00bb en frigio, de donde el fara\u00f3n concluy\u00f3 que el frigio fue la lengua originaria de la humanidad (V\u00e9lez, 2007). En el S.XIX, algunos casos de ni\u00f1os ferales saltaron al imaginario p\u00fablico, destacando el de V\u00edctor de Aveyron, educado por Itard y llevado al cine por Truffaut (Figura 1). Genie, confinada en una habitaci\u00f3n oscura por su padre hasta la edad de 13 a\u00f1os es el caso m\u00e1s reciente y mejor documentado (Curtiss, 1977).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 aspectos del lenguaje se pueden manifestar sin ayuda de la experiencia? \u00bfExiste un periodo cr\u00edtico? \u00bfQu\u00e9 se puede aprender y qu\u00e9 no despu\u00e9s de ese periodo? La promesa de los ni\u00f1os ferales es enorme, pero se encuentra con un problema pr\u00e1cticamente insalvable: adem\u00e1s de deprivaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica, tambi\u00e9n han sufrido deprivaci\u00f3n social y\/o sensorial, a menudo malnutrici\u00f3n, y quiz\u00e1 tuviesen alteraciones previas (p.ej., retraso mental), por lo que no se puede afirmar con seguridad qu\u00e9 factores han influido en su desarrollo ling\u00fc\u00edstico.<\/p>\n<p>Susan Goldin-Meadow inici\u00f3 en los a\u00f1os 70 el estudio de un tipo especial de ni\u00f1os criados sin exposici\u00f3n al lenguaje, cuyo an\u00e1lisis no tiene estos problemas. Se trata de ni\u00f1os sordos nacidos en familias oyentes, que no han sido expuestos a la lengua de signos. Estos ni\u00f1os, por tanto, no han estado en contacto con un modelo de lenguaje convencional, pero s\u00ed han tenido una infancia normal en todos los dem\u00e1s sentidos. Habitualmente, padres y ni\u00f1os generan espont\u00e1neamente un sistema de signos casero para comunicarse. Si el lenguaje es s\u00f3lo comunicaci\u00f3n y aprendizaje, los sistemas de signos de padres e hijos deber\u00edan tener id\u00e9nticas propiedades. En cambio, si los ni\u00f1os tienen una capacidad innata del lenguaje, sus signos deber\u00edan mostrar caracter\u00edsticas ling\u00fc\u00edsticas que no est\u00e1n presentes en los signos de sus padres.<\/p>\n<p>Sorprendentemente, no s\u00f3lo las tienen, sino que est\u00e1n plagados de ellas (v\u00e9ase Goldin-Meadow, 2005, para una revisi\u00f3n): en contraste con los signos de los padres, sus signos son estables; constan de partes que pueden recombinarse para producir nuevos signos; sirven funciones gramaticales de nombre, verbo y adjetivo que se pueden distinguir de las funciones sem\u00e1nticas de objeto, acci\u00f3n y propiedad; hay signos dedicados exclusivamente a marcar tiempo o certeza; los signos contienen el equivalente a flexiones morfol\u00f3gicas; y las oraciones se construyen alrededor de marcos predicativos (sujeto, predicado), muestran un orden de signos consistente, y se hacen complejas mediante la inclusi\u00f3n de unas oraciones en otras. Estos ni\u00f1os usan sus signos caseros para hacer peticiones, comentarios y preguntas sobre el aqu\u00ed y ahora, pero tambi\u00e9n sobre el pasado, el futuro y lo hipot\u00e9tico, para contar historias, para \u00abhablar\u00bb solos, e incluso para referirse a sus propios signos.<\/p>\n<p>Un ejemplo es el estudio de Goldin-Meadow &amp; Mylander (1998), donde mostraron que las oraciones signadas por estos ni\u00f1os muestran un patr\u00f3n sint\u00e1ctico ergativo. Las lenguas acusativas, como el castellano, marcan de igual manera el sujeto (actor) de un verbo transitivo (con objeto directo) y de uno intransitivo. Si decimos \u00abel ni\u00f1o ve a la ni\u00f1a\u00bb y \u00abel ni\u00f1o se va\u00bb, no hay marca sint\u00e1ctica alguna que diferencie el sujeto (\u00abni\u00f1o\u00bb) en ambas oraciones. Sin embargo, el objeto directo (\u00abni\u00f1a\u00bb) porta una marca sint\u00e1ctica, la preposici\u00f3n \u00aba\u00bb. En contraste, una lengua ergativa como el vasco trata de igual manera al sujeto de un verbo intransitivo y al objeto de un verbo transitivo, y marca el sujeto del verbo transitivo (\u00abumea joan da\u00bb &#8211; \u00abel ni\u00f1o se va\u00bb, \u00abumeak neskatoa ikusi du\u00bb &#8211; \u00abel ni\u00f1o ve a la ni\u00f1a\u00bb, donde \u00abume\u00bb es \u00abni\u00f1o\u00bb y \u00abneskato\u00bb es \u00abni\u00f1a\u00bb). Los ni\u00f1os sordos mencionaban el sujeto en oraciones intransitivas, pero lo eliminaban en oraciones transitivas, mencionando el objeto en su lugar (por seguir con los mismos ejemplos, signar\u00edan [ni\u00f1o]+[marchar] &#8211; \u00abel ni\u00f1o se va\u00bb, y [ver]+[ni\u00f1a] &#8211; \u00abel ni\u00f1o ve a la ni\u00f1a\u00bb). En cambio, sus padres mostraron una gran variabilidad, con algunos padres no mencionando nunca ning\u00fan sujeto intransitivo, y otros mencion\u00e1ndolos siempre (la Figura 2 presenta los promedios).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"margin-right: 20px;\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2008-8-b.jpg\" alt=\"Figura 2\" hspace=\"10\" vspace=\"10\" width=\"500\" height=\"377\" \/><\/p>\n<p>Parece, por tanto, que la tendencia innata de los ni\u00f1os a crear un lenguaje es tan fuerte que, incluso cuando crecen sin ser expuestos a uno, tienden a sistematizar su sistema expresivo dot\u00e1ndolo de propiedades ling\u00fc\u00edsticas. En cierto sentido, es casi imposible crecer sin un lenguaje.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Curtiss, S. (1977) Genie: A psycholinguistic study of a modern day \u00abwild child\u00bb. New York: Academic Press.<\/p>\n<p>Chomsky, N. (1965) Aspects of the Theory of Syntax. Cambridge, MA: MIT Press.<\/p>\n<p>Goldin-Meadow, S. (2005) What language creation in the manual modality tells us about the foundations of language. The Linguistic Review, 22, 199-225.<\/p>\n<p>Goldin-Meadow, S. &amp; Mylander, C. (1998) Spontaneous sign systems created by children in two cultures. Nature, 391, 279-281.<\/p>\n<p>Pinker, S. (1994) The Language Instinct: How the Mind Creates Language. New York: Morrow.<\/p>\n<p>V\u00e9lez, A. (2007) Homo Sapiens. Bogot\u00e1: Villegas Asociados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Julio Santiago Dept. de Psicolog\u00eda Experimental y Fisiolog\u00eda del Comportamiento, Universidad de Granada, Espa\u00f1a \u00bfEs innato el lenguaje? Los ni\u00f1os <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=23\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,6,7,3],"tags":[83,84,81,82],"class_list":["post-23","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-clasicos","category-filosofia","category-linguistica","category-psicologia","tag-desarrollo-del-lenguaje","tag-herencia-ambiente","tag-innatismo","tag-lengua-de-signos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=23"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":461,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23\/revisions\/461"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=23"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=23"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=23"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}