{"id":1958,"date":"2020-05-27T11:59:02","date_gmt":"2020-05-27T09:59:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1958"},"modified":"2020-05-27T11:59:02","modified_gmt":"2020-05-27T09:59:02","slug":"rockin-in-rhythm-la-atencion-en-contextos-ritmicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1958","title":{"rendered":"\u00abRockin\u2019 in rhythm\u00bb: la atenci\u00f3n en contextos r\u00edtmicos"},"content":{"rendered":"<p>Rafael Rom\u00e1n-Caballero, Elisa Mart\u00edn-Ar\u00e9valo y Juan Lupi\u00e1\u00f1ez<br \/>\nCentro de Investigaci\u00f3n Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC), Universidad de Granada, Espa\u00f1a<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2020-5-cc-JurgStuker.jpg\" alt=\"(cc) J\u00fcrg Stuker.\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) J\u00fcrg Stuker.<\/p><\/div>\n<p><em>Nuestro ambiente est\u00e1 lleno de ritmos, los cuales tienen un importante valor predictivo como claves de preparaci\u00f3n y de orientaci\u00f3n temporal de la atenci\u00f3n. Los ritmos promueven a nivel neurocognitivo una sincronizaci\u00f3n de la atenci\u00f3n, concentr\u00e1ndola en los momentos en los que es m\u00e1s probable la aparici\u00f3n de un evento cr\u00edtico. Este uso estrat\u00e9gico de la atenci\u00f3n mejora el rendimiento en m\u00faltiples tareas cognitivas, con beneficios tanto perceptivos, permitiendo una mayor capacidad de procesamiento, como motores, ofreciendo mayor oportunidad para preparar respuestas m\u00e1s complejas.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2020-5-e.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>A diario nos exponemos a m\u00faltiples situaciones que siguen una secuencia regular y predecible. Podemos encontrar ritmos en la naturaleza (en las olas o el sonido del viento), en la tecnolog\u00eda (en el subir y bajar de los ascensores), o en ambientes sociales (en la m\u00fasica o en el lenguaje). Nuestro cerebro es sensible a todos esos patrones y es capaz de adaptar el comportamiento al contexto para hacerlo m\u00e1s eficaz y r\u00e1pido (Henry y Herrmann, 2014; Jones, 1976). Incluso, podemos llegar a experimentar cierta ansiedad con ambientes imprevisibles que hacen imposible esa predicci\u00f3n (Herry y col., 2007).<\/p>\n<p>Uno de los mecanismos a trav\u00e9s de los cuales los ritmos nos influyen es la focalizaci\u00f3n de la atenci\u00f3n. Una extensa bibliograf\u00eda muestra que los patrones r\u00edtmicos (p.ej., una secuencia de sonidos equidistantes en el tiempo) sirven como clave de preparaci\u00f3n y orientaci\u00f3n temporal de la atenci\u00f3n (v\u00e9ase <a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=569\">Trivi\u00f1o, Arnedo, Lupi\u00e1\u00f1ez y Correa, 2012<\/a>). De esta forma, el ritmo facilita que la atenci\u00f3n se concentre en los momentos en los que la secuencia predice la aparici\u00f3n de un evento y, como consecuencia, mejora el rendimiento en tareas con una estructura peri\u00f3dica. Por ejemplo, en el caso de una pareja de baile, los primeros compases musicales sirven para extraer el ritmo y atender al pulso de la canci\u00f3n, lo que les ayuda a comenzar a tiempo y preparar con antelaci\u00f3n cada uno de los movimientos.<\/p>\n<p>La sincronizaci\u00f3n de la atenci\u00f3n con el ritmo ha demostrado ser m\u00e1s marcada en secuencias con mayor regularidad temporal, es decir, en aquellos ritmos m\u00e1s estables y en los que el pulso es m\u00e1s evidente (Henry y Herrmann, 2014). Adem\u00e1s, es un proceso que se produce de forma autom\u00e1tica, incluso cuando se ignora el ritmo o no es importante para la tarea (Cutanda, Sanabria y Correa, 2019). Junto a la evidencia conductual, hallazgos neurofisiol\u00f3gicos recientes confirman la sincronizaci\u00f3n de la atenci\u00f3n (Chang, Bosnyak y Trainor, 2019). Estos estudios sugieren que la adaptaci\u00f3n al ritmo no solo mejora la ejecuci\u00f3n, sino que permite reducir el consumo metab\u00f3lico al inducir un modo de procesamiento cerebral r\u00edtmico, en lugar de uno en el que la atenci\u00f3n se distribuye de forma homog\u00e9nea por todos los puntos temporales (Henry y Herrmann, 2014).<\/p>\n<p>Sin embargo, nuestro entorno est\u00e1 en continuo cambio y, con \u00e9l, los ritmos que nos rodean. Si se trata de cambios en la rapidez del ritmo o en su regularidad (p.ej., un momento en el que la canci\u00f3n del baile se acelera), la sincronizaci\u00f3n de la atenci\u00f3n se actualiza inmediatamente (Jones, 1976). Otra posibilidad es que el ritmo desaparezca totalmente (p.ej., la m\u00fasica se detiene o todas las voces musicales comienzan a producir notas largas sin evidencia clara de un pulso). En este caso, cabe preguntarse si los efectos de la sincronizaci\u00f3n podr\u00edan extenderse m\u00e1s all\u00e1 en el tiempo, cuando el contexto r\u00edtmico se interrumpe (\u00bfla pareja seguir\u00e1 bailando a tiempo y coordinada?). Hay evidencia reciente que sugiere que la sincronizaci\u00f3n puede mantenerse de forma interna al menos unos minutos despu\u00e9s (Trapp, Havlicek, Schirmer, y Keller, 2020).<\/p>\n<p>Este resultado abre la puerta a futuras investigaciones que estudien los beneficios del mantenimiento end\u00f3geno de los ritmos una vez que ya han desaparecido. En el estudio de Trapp y colaboradores el periodo de exposici\u00f3n al contexto r\u00edtmico fue breve (aproximadamente cuatro minutos), pero suficiente para generar ventajas mientras estuvo presente y hasta dos minutos despu\u00e9s. Ser\u00eda relevante indagar si la exposici\u00f3n repetida a una misma estructura r\u00edtmica, durante d\u00edas o incluso a\u00f1os, como la que se da en profesionales del baile o la m\u00fasica, permite extender end\u00f3genamente esta adaptaci\u00f3n de la atenci\u00f3n durante periodos mayores. Tambi\u00e9n cabe investigar el impacto de estrategias como el uso de ritmos autogenerados. Quiz\u00e1 la pareja contin\u00fae bailando en ausencia de m\u00fasica al reproducir mentalmente la canci\u00f3n, manteniendo as\u00ed presente el pulso. En general, el uso estrat\u00e9gico de la atenci\u00f3n permitido por la sincronizaci\u00f3n con el ritmo permitir\u00eda soportar mayores niveles de demanda en los momentos cr\u00edticos de la tarea (como procesar est\u00edmulos m\u00e1s dif\u00edciles o preparar respuestas motoras m\u00e1s complejas) y, a su vez, realizar operaciones alternativas en aquellos momentos en los que previsiblemente no va a producirse ning\u00fan evento (Henry y Herrmann, 2014).<\/p>\n<p>Somos seres inmersos en ritmos, desde el sonido de nuestros pasos al caminar hasta la transici\u00f3n entre los d\u00edas y las noches. M\u00e1s a\u00fan, esas melod\u00edas vitales tienen significado: informan del curso de un proceso (\u00abest\u00e1 atardeciendo\u00bb) y ayudan a predecir su futuro (\u00abpronto ser\u00e1 de noche\u00bb). No debe sorprendernos que la vida haya adoptado numerosas formas para adaptarse a la informaci\u00f3n que los ritmos encierran.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Chang, A., Bosnyak, D. J., &amp; Trainor, L. J. (2019). Rhythmicity facilitates pitch discrimination: Differential roles of low and high frequency neural oscillations. <em>NeuroImage<\/em>, 198, 31\u201343.<\/p>\n<p>Cutanda, D., Sanabria, D., &amp; Correa, \u00c1. (2019). Cognitive entrainment to isochronous rhythms is independent of both sensory modality and top-down attention. <em>Psicol\u00f3gica<\/em>, 40, 62\u201384.<\/p>\n<p>Henry, M. J., &amp; Herrmann, B. (2014). Low-frequency neural oscillations support dynamic attending in temporal context. <em>Timing &amp; Time Perception<\/em>, 2, 62\u201386.<\/p>\n<p>Herry, C., Bach, D. R., Esposito, F., Di Salle, F., Perrig, W. J., Scheffler, K., \u2026 Seifritz, E. (2007). Processing of temporal unpredictability in human and animal amygdala. <em>Journal of Neuroscience<\/em>, 27, 5958\u20135966.<\/p>\n<p>Jones, M. R. (1976). Time, our lost dimension: toward a new theory of perception, attention, and memory. <em>Psychological Review<\/em>, 83, 323\u2013355.<\/p>\n<p>Trapp, S., Havlicek, O., Schirmer, A., &amp; Keller, P. E. (2018). When the rhythm disappears and the mind keeps dancing: sustained effects of attentional entrainment. <em>Psychological Research<\/em>, 84, 81\u201387.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 6 de marzo de 2020.<br \/>\nAceptado el 7 de mayo de 2020.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n\u00c9sta es la versi\u00f3n en espa\u00f1ol de<br \/>\nRom\u00e1n-Caballero, R., Mart\u00edn-Ar\u00e9valo, E., y Lupi\u00e1\u00f1ez, J. (2020). Rockin\u2019 in rhythm: Attention in rhythmic contexts. Ciencia Cognitiva, 14:2, 37-39.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rafael Rom\u00e1n-Caballero, Elisa Mart\u00edn-Ar\u00e9valo y Juan Lupi\u00e1\u00f1ez Centro de Investigaci\u00f3n Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC), Universidad de Granada, Espa\u00f1a Nuestro <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1958\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,512,4,3],"tags":[146,686,86,687],"class_list":["post-1958","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-multilingue","category-neurociencia","category-psicologia","tag-atencion","tag-preparacion","tag-ritmo","tag-sincronizacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1958","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1958"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1958\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1959,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1958\/revisions\/1959"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1958"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1958"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1958"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}