{"id":1952,"date":"2020-05-13T12:27:58","date_gmt":"2020-05-13T10:27:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1952"},"modified":"2020-05-13T12:27:58","modified_gmt":"2020-05-13T10:27:58","slug":"como-procesan-las-emociones-los-ninos-victimas-de-maltrato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1952","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo procesan las emociones los ni\u00f1os v\u00edctimas de maltrato?"},"content":{"rendered":"<p>Clara Bert\u00f3 Garc\u00eda (a), Maite Ferr\u00edn (b), Mar\u00eda Barber\u00e1 Fons (a), Luis Rojo Moreno (a), Lorenzo Livianos Aldana (a), Ana Garc\u00eda Blanco (a)<br \/>\n(a) Dept. de Psiquiatr\u00eda y Psicolog\u00eda Cl\u00ednica, Hospital Universitario y Polit\u00e9cnico \u201cLa Fe\u201d, Valencia, Espa\u00f1a<br \/>\n(b) Dept. of Psychology, University of Southampton, UK<\/p>\n<div style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2019-5-cc-HansKretzmann.jpg\" alt=\"(cc) Hans Kretzmann.\" width=\"300\" height=\"198\" \/><p class=\"wp-caption-text\">(cc) Hans Kretzmann.<\/p><\/div>\n<p><em>Los ni\u00f1os v\u00edctimas de maltrato con frecuencia tienen problemas a la hora de lidiar con las emociones negativas y a menudo desarrollan enfermedades psiqui\u00e1tricas, entre las que se incluye el trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico complejo (TEPC). Estudios recientes muestran que estos ni\u00f1os prestan atenci\u00f3n a caras que expresan alegr\u00eda, tristeza o amenaza de un modo diferente a como lo hacen los ni\u00f1os que no sufren maltrato. Tales sesgos atencionales parecen, adem\u00e1s, estar relacionados con la posterior aparici\u00f3n de problemas cl\u00ednicos y sociales, lo que sugiere que intentemos intervenir sobre ellos.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2019-5.pdf\">[Versi\u00f3n en pdf]<\/a><\/p>\n<p>En el maltrato infantil los ni\u00f1os, desde una edad temprana, son v\u00edctimas de m\u00faltiples situaciones traum\u00e1ticas durante periodos prolongados de tiempo. Estos ni\u00f1os con frecuencia desarrollan una enfermedad psiqui\u00e1trica llamada trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico complejo (TEPC) que, seg\u00fan la 11\u00aa revisi\u00f3n de la Clasificaci\u00f3n Internacional de Enfermedades (CIE-11), constituye una enfermedad diferente del trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico (TEP) tradicional. Mientras el TEP acontece tras una sola vivencia traum\u00e1tica intensa, el TEPC aparece en ni\u00f1os que durante largos periodos de tiempo sufren numerosas situaciones traum\u00e1ticas. Los ni\u00f1os afectos de TEPC, adem\u00e1s de mostrar los s\u00edntomas t\u00edpicos del TEP (es decir, reexperimentaci\u00f3n de la situaci\u00f3n traum\u00e1tica, conductas de evitaci\u00f3n e hipervigilancia), presentan sentimientos confusos y abrumadores que pueden influir profunda y negativamente en c\u00f3mo se ven y qu\u00e9 piensan de s\u00ed mismos, c\u00f3mo se relacionan con los dem\u00e1s y c\u00f3mo controlan sus emociones (Maercker y col., 2013). La falta de control emocional se suele notar en la existencia de ciertos sesgos o tendencias a la hora de responder a est\u00edmulos emocionales (Bert\u00f3 y col., 2017).<\/p>\n<p>Entre las distintas tareas experimentales que se usan para estudiar la respuesta a est\u00edmulos emocionales destaca la tarea de doble se\u00f1alamiento (\u201cEmotional Dot-Probe Task\u201d; v\u00e9ase la Figura 1). Esta tarea se lleva a cabo con un ordenador y consta de una serie de fases. En primer lugar, se solicita a los participantes que fijen su atenci\u00f3n en el centro de la pantalla, donde se proyecta una cruz central. A continuaci\u00f3n, esta cruz es sustituida por dos caras de un mismo actor, una con expresi\u00f3n neutra y otra con expresi\u00f3n emocional (es decir, alegre, triste o amenazante). Seguidamente, aparece un punto sustituyendo a una de las dos caras y se le pide al participante que indique lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible en qu\u00e9 posici\u00f3n ha aparecido el punto. Las personas que responden m\u00e1s r\u00e1pido al punto que aparece donde estaba la cara emocional que al que aparece tras la cara neutra tienen un sesgo atencional positivo o de preferencia atencional por la informaci\u00f3n emocional. Las que son m\u00e1s r\u00e1pidas para las caras neutras que para las emocionales tienen un sesgo atencional negativo o de evitaci\u00f3n atencional de dicha informaci\u00f3n emocional.<\/p>\n<div style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2019-5-f1.jpg\" alt=\"Figura 1.- Procedimiento en una tarea de doble se\u00f1alamiento est\u00e1ndar.\" width=\"600\" height=\"322\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1.- Procedimiento en una tarea de doble se\u00f1alamiento est\u00e1ndar.<\/p><\/div>\n<p>Estudios recientes que han utilizado esta tarea muestran que los ni\u00f1os con TEPC por maltrato atienden de forma diferente a la informaci\u00f3n negativa (es decir, triste y amenazante): tienden a evitar las caras amenazantes y atienden m\u00e1s a las caras tristes. En cambio, los ni\u00f1os sanos tienden a evitar las caras tristes y atienden m\u00e1s a las caras amenazantes (Bert\u00f3 y col., 2017; Pine y col., 2005; Romens y Pollak, 2012). Adem\u00e1s, Bert\u00f3 y col. (2017) descubrieron que aquellos ni\u00f1os con TEPC por maltrato que evitaban m\u00e1s las caras amenazantes presentaban problemas sociales con mayor frecuencia (Figura 2), mientras que aquellos ni\u00f1os que prestaban m\u00e1s atenci\u00f3n a los rostros tristes presentaban con mayor frecuencia depresi\u00f3n (Figura 3).<\/p>\n<div style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2019-5-f2.jpg\" alt=\"Figura 2.- Relaci\u00f3n entre evitaci\u00f3n atencional de rostros amenazantes y problemas sociales en el estudio de Bert\u00f3 y col. (2017). Valores negativos en la respuesta a rostros amenazantes indican mayor evitaci\u00f3n.\" width=\"600\" height=\"460\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 2.- Relaci\u00f3n entre evitaci\u00f3n atencional de rostros amenazantes y problemas sociales en el estudio de Bert\u00f3 y col. (2017). Valores negativos en la respuesta a rostros amenazantes indican mayor evitaci\u00f3n.<\/p><\/div>\n<div style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium\" src=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/files\/2019-5-f3.jpg\" alt=\"Figura 3.- Relaci\u00f3n entre preferencia atencional por rostros tristes y s\u00edntomas depresivos en el estudio de Bert\u00f3 y col. (2017). Valores positivos en la respuesta a rostros tristes indican mayor preferencia.\" width=\"600\" height=\"461\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 3.- Relaci\u00f3n entre preferencia atencional por rostros tristes y s\u00edntomas depresivos en el estudio de Bert\u00f3 y col. (2017). Valores positivos en la respuesta a rostros tristes indican mayor preferencia.<\/p><\/div>\n<p>La evitaci\u00f3n atencional de caras amenazantes sugiere una manera alterada de atender a las amenazas del ambiente, lo que puede llevar a que estos ni\u00f1os se vean con mayor frecuencia envueltos en situaciones potencialmente peligrosas. Adem\u00e1s, estos ni\u00f1os carecen de los conocimientos necesarios para hacerles frente y reaccionan de forma inadecuada con facilidad, por ejemplo, mediante comportamientos agresivos o de aislamiento. Por otra parte, la preferencia atencional hacia caras tristes puede deberse a la tendencia a atender a est\u00edmulos afines al estado de \u00e1nimo en que se encuentran estos ni\u00f1os (Beck, 1976). Esto puede tambi\u00e9n fomentar una baja autoestima y, en un c\u00edrculo vicioso, contribuir al mantenimiento de los s\u00edntomas depresivos t\u00edpicos del TEPC.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, los ni\u00f1os maltratados y que sufren un TEPC desarrollan un procesamiento de la informaci\u00f3n negativa an\u00f3malo, con evitaci\u00f3n atencional de caras amenazantes y preferencia atencional hacia caras tristes, opuesto al mostrado por ni\u00f1os sanos no maltratados (Bert\u00f3 y col., 2017). Estos sesgos se relacionan con problemas sociales y depresi\u00f3n, respectivamente. Corregir esta manera diferente de atender puede ser una futura diana terap\u00e9utica para mejorar la cl\u00ednica de ni\u00f1os con TEPC (D\u2019Andrea y col., 2012). No obstante, son necesarios estudios longitudinales para afianzar la asociaci\u00f3n entre los sesgos atencionales y la aparici\u00f3n de futuros trastornos psiqui\u00e1tricos y sociales.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Beck, A. T. (1976). <em>Cognitive Therapy and the Emotional Disorders<\/em>. New American Library, New York.<\/p>\n<p>Bert\u00f3, C., Ferr\u00edn M., Barber\u00e1, M., Livianos, L., Rojo, L., y Garc\u00eda-Blanco, A. (2017). Abnormal emotional processing in maltreated children diagnosed of Complex Posttraumatic Stress Disorder. <em>Child Abuse &amp; Neglect<\/em>, 73, 42-50.<\/p>\n<p>D\u2019Andrea, W., Ford, J., Stolbach, B., Spinazzola, J., y Van der Kolk, A. (2012). Understanding interpersonal trauma in children: why we need a developmentally appropiate trauma diagnosis. <em>American Journal of Orthopsyquiatry<\/em>, 82, 187-200.<\/p>\n<p>Maercker, A., Brewin, C., Bryant, R., Cloitre, M., Reed, G., Van Ommeren, M., Humayun, A., Jones, L., Kagee, A., Llosa, A., Rousseau, C., Somasundaram, D., Souza, R., Suzuki, Y., Weissbecker, I., Wessely, S., First, M., y Saxena, S. (2013). Proposal for mental disorders specifically associated with stress in the ICD-11. <em>Lancet<\/em>, 281, 1683-1685.<\/p>\n<p>Pine, D., Mogg, K., Bradley, B., Montgomery, L., Monk, C., Mc Clure, E., Guyer, A., Ernst, M., Charney, D., y Kaufman, J. (2005). Attention bias to threat in maltreated children: Implications for vulnerability to stress-Related psychopathology. <em>American Journal of Psychiatry<\/em>, 162, 291-296.<\/p>\n<p>Romens, S. E., y Pollak, S. D. (2012). Emotion regulation predicts attention bias in maltreated children at risk for depression. <em>Journal of Child Psychology and Psychiatry<\/em>, 53, 120-127.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Manuscrito recibido el 10 de abril de 2019.<br \/>\nAceptado el 21 de abril de 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Clara Bert\u00f3 Garc\u00eda (a), Maite Ferr\u00edn (b), Mar\u00eda Barber\u00e1 Fons (a), Luis Rojo Moreno (a), Lorenzo Livianos Aldana (a), Ana <span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"more-link-wrap\"><a href=\"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/?p=1952\" class=\"more-link\"><span>Read More &rarr;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,4,3,210],"tags":[146,18,79,685],"class_list":["post-1952","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-neurociencia","category-psicologia","category-psiquiatria","tag-atencion","tag-emocion","tag-infancia","tag-trauma"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1952","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1952"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1952\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1955,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1952\/revisions\/1955"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1952"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1952"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cienciacognitiva.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1952"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}